El jueves 3 de julio pasado escogimos como tema de nuestra tertulia semanal intercambiar y enriquecernos con las experiencias como migrantes de muchos de nosotros que hemos vivido más de cinco años en algún otro país. Presentamos hoy algunas de las participaciones individuales durante la tertulia.
Exjesuitas en tertulia- 3 de Julio, 2025- Darío Gamboa desde Alicante, España.
3 de Julio 1975- 3 de Julio 2025
50 años!!
Sí, salí de Colombia exactamente hoy hace 50 años, hacia la casa de mi hermano Jaime en Dallas, Texas (al día siguiente se celebraba la Independencia de los Estados Unidos). Había salido de la Compañía de Jesús hacía casi un año, el 20 de Julio de 1974 (día de la independencia de Colombia). ¿Felices coincidencias? No lo sé, pero hoy las vuelvo a sentir con gratitud inmensa.
Salí para estudiar un postgrado en Texas, en educación y recursos humanos y posteriormente, luego de un intervalo de un año cuando trabajé para Icetex en Colombia, regresé a Minneapolis, en Estados Unidos para un doctorado en Comunicaciones Interculturales en la Universidad de Minnesota.
Trabajé inmediatamente como profesor de esa disciplina en la oficina de Educación Internacional de esa Universidad, y también como asesor de organizaciones internacionales de estudiantes. Así completé mis primeros 7 años en los Estados Unidos.
Luego me ofrecieron un trabajo en Brasil y viví 10 años en Rio de Janeiro, Brasil, trabajando para Citibank. Pensé regresar a Colombia a trabajar y vivir y pasé un año en Cali, cuando me casé con Pily. Sin embargo, tuvimos que salir de Colombia de nuevo, por un intento fallido de secuestro hacia nosotros y nos instalamos en Miami. Allí comenzamos la familia, nacieron los hijos, trabajamos y vivimos durante 33 años hasta que viajamos, ya jubilados, a España, Alicante, desde hace un año y medio.
¿Qué he aprendido desde que salí de Colombia en estos 50 años?
Salir de Colombia me ha obligado a enfrentar y enfrentarme, cuestionar y cuestionarme, entender y entenderme, respetar y respetarme e integrarme a otras culturas. ¡Al final de todo- lo fui aprendiendo también en mis estudios- cada individuo, CADA PERSONA ES UNA NUEVA CULTURA!
He aprendido también que, así como no hay personas superiores ni inferiores sino distintas, tampoco existe una cultura superior o inferior y que DESCUBRIR UNA NUEVA CULTURA, así como cada nueva persona, ha sido y continúa siendo un proceso profundamente enriquecedor para mí.
¡Eso no quiere decir que haya sido fácil! Así como con todo ser humano diferente, con cada cultura he tenido etapas de ajuste que poco a poco me han ayudado a entender los procesos interiores y exteriores en mí, en cada nuevo ambiente.
Al principio uno se siente como un pez fuera del acuario… me quitaron el piso… (¡¡¡no conozco a nadie!!!), después de vivir en un ambiente donde “conocer a alguien” o “ser conocido por” mucha gente te daba seguridad, tranquilidad y apoyo para muchas cosas. Ahora eres un “ilustre desconocido” , un “nadie local”, que poco a poco debe reconstruir sus redes de amigos, conocidos del trabajo, de la familia, etc..
De la fascinación inicial con el nuevo ambiente, lo diferente, las costumbres, los adelantos tecnológicos, la armonía social…las carreteras…. (una como luna de miel con la nueva cultura), uno tiende a entrar en otra etapa de “rechazo y crítica” de la cultura diferente…con cierta hostilidad… talvez por la dificultad en adaptarse al nuevo ambiente de vida… (el idioma, las costumbres, los hábitos sociales…) “Esos gringos tan de doble moral”, “esos Brasileros tan superficiales”, “esos españoles que hablan tan mal el español”, o que no lo hablan tan bien como nosotros los colombianos, o que no nos invitan a su casa como lo hacemos en Colombia… etc….
A veces como que nos refugiamos con los con-nacionales o los familiares para sentir seguridad o para huir de la dificultad del OTRO diferente… En la medida en que el idioma, el trabajo, los vecinos, los nuevos amigos comiencen a facilitar la adaptación… empieza el interés y el descubrimiento de otros valores interesantes, y el humor te lleva a hacer chistes de las dos culturas, se va completando el proceso de ajuste completo, cuando comes lo que ellos comen, te ríes de los chistes que ellos disfrutan en la televisión, y disfrutas de la nueva cultura.
He aprendido por experiencia y por observación que no hay regla fija para la duración de las etapas de adaptación. Algunas veces ni se llega a la total adaptación. Otras veces uno se queda en el refugio, o en la permanente crítica de lo nuevo….
En síntesis, diría que he aprendido que la suma de culturas (y de personas en cada cultura o país), te CAMBIA, TE HACE ALGUIEN DIFERENTE. A veces, al regresar a tu cultura de origen, o a una anterior, te sientes un poco extraño de algunos comportamientos que ahora te impactan… Sientes que ya no compartes muchas cosas.
Creo que aprendes, que te has enriquecido y eres una síntesis de lo que has vivido en los procesos de adaptación a otras personas y culturas. Esto es lo que yo pienso del valor que los inmigrantes llevan o traen a cualquier país que no es comprendido por muchos locales de los países a los cuales llegan, por fanatismo, racismo o temor de lo diferente, sin darse cuenta de que ha sido y seguirá siendo la razón del crecimiento económico, cultural y humano de sus propios países.
He aprendido que quienes salimos del país, buscando otros horizontes, huyendo de la violencia o de la falta de oportunidades, vemos multiplicados y recompensados muchas veces los dolores de la partida, la renuncia de la cercanía familiar, de las comodidades culturales de “ser alguien” y pasar a ser “un simple desconocido”, que tiene que comenzar de nuevo a “ser alguien”.
Cada salida, cada desprendimiento de una cultura hacia una nueva en mi vida, ha hecho cada vez más fácil también, el desprendimiento de todo lo material que me va amarrando a la vida…Hasta que al final, partiremos desnudos…desprendidos de todo y de todos…. temporalmente… hasta la nueva vida…
Dario Gamboa Henao
Alicante, España. Julio del 2025


