Cuando viajamos, salimos de nuestra zona de confort. Encontramos nuevas gentes, espacios que nos revelan cosas insospechadas, situaciones que nos interpelan. Nunca somos los mismos después de un viaje vivido a fondo. Exjesuitas en Tertulia quiere convertirse en ese álbum hecho por muchas manos y recibir de usted lo que ha aprendido, lo que lo hizo cambiar.
El rio atraviesa, desde hace siglos, la bella ciudad de Budapest, pero durante muchos años se tiñó de rojo; hoy sigue fluyendo con nueva vida.
El famoso vals El Danubio Azul de Johann Strauss (1867) nos trasporta a las Rapsodias Húngaras de Franz Listz (1847) y a las Danzas Húngaras de Johannes Brahms (1853). Los tres músicos románticos están muy ligados a Viena y a Budapest.
Así no conozcamos mucho del Imperio Austro Húngaro, sabemos que formalmente duró entre 1867 y 1918; por eso, Budapest está muy relacionada con Viena, especialmente durante esa época.
En los siguientes párrafos compartiré algunas impresiones del reciente y privilegiado viaje a Budapest, con mi familia para celebrar los 80 años de Elssye; haré una brevísima referencia a la historia de Hungría y ofreceré algunas imágenes. Espero que este sencillo escrito despierte la curiosidad de los que no han visitado esta hermosa ciudad y reavive los recuerdos de quienes ya han tenido la oportunidad de disfrutarla.
Hungría tiene una historia mucho más amplia, de la que sólo destacaré varios momentos de su capital.
-La mayor parte del territorio de la actual Hungría perteneció al Imperio Romano a través de la Provincia de Panonia; al norte de la actual Budapest se puede visitar Aquincum, que fue una importante ciudad y campamento militar; hoy se conservan valiosos vestigios de la cultura romana,

entre los cuales llama especialmente la atención un órgano de agua. Con una bomba, el agua impulsaba el aire, que al pasar por los tubos producía el sonido; aunque era un invento griego, los romanos lo utilizaron, como en esta ciudad de Aquincum en la que se encontraron fragmentos que permitieron su reconstrucción que muestra la foto.

-En el año 1000, el rey Esteban funda el reino cristiano de Hungría. Desde entonces se le venera nacionalmente como San Esteban. La fiesta en su honor se celebra el 20 de agosto, durante la cual se disfrutan -en vivo- danzas populares del folclor húngaro y destacan los espectaculares fuegos artificiales. En la Basílica de San Esteban sorprende la imagen del rey, presidiendo el altar mayor; tranquiliza un poco el destacado texto del letrero superior: S. Rex Stephane intercede pro nobis apud Regem saeculorum (Santo Rey Esteban intercede por nosotros ante el Rey de los siglos).



-Desde 1541 hasta 1699, el Imperio Otomano dominó la mayoría de los territorios húngaros.
–La Budapest actual se creó el 17 de noviembre de 1873 con la unificación de Pest, a una orilla del Danubio, y Buda-Óbuda, a la otra orilla. Entre las principales construcciones de esta parte de la ciudad se encuentran el Baluarte de los Pescadores, la iglesia de San Matías…

Y el Palacio de Buda

-En la orilla de Pest destaca el Parlamento que es la sede de la Asamblea Nacional de Hungría. Es el mayor edificio de Hungría y supera al Parlamento de Londres y al de Berlín, entre otros de los mayores parlamentos del mundo. Se terminó su construcción en 1904, después de 19 años de trabajo de diseñadores, artistas, arquitectos, constructores y demás trabajadores.

Hungría es ocupada en 1944 por Alemania y posteriormente por la Unión Soviética. La afirmación de que el rio durante muchos años se tiñó de rojo se refiere a los genocidios perpetrados por las dictaduras de los nazis y de los comunistas (especialmente contra los judíos húngaros) y posteriormente en la represión sangrienta de la URSS a la Revolución húngara en 1956. En la sede del Museo del Terror de Budapest se documentan y se recuerdan los horrores de las masacres que asesinaron, al menos, a unas 400.000 personas.
-En 1989 se produce la caída del régimen comunista y, con ella, la transición para Hungría hacia una república democrática.
Los hitos históricos, tan breve y sintéticamente recorridos, nos corroboran, una vez más, los dinamismos de:
- desarrollo, crecimiento, progreso…
- decadencia, retroceso, deterioro…
- recuperación, reconstrucción, restauración…
- El progreso y desarrollo de Hungría, desde las épocas imperiales, se manifiesta en Budapest en sus actuales avenidas, edificios señoriales, monumentos, parques, palacios, templos y sedes religiosas, salas de arte y de música, academias y museos, entre otros.
- La decadencia, deterioro y destrucción se resumen en los efectos de los regímenes de opresión, dictadura, sometimiento y represión.
- La recuperación, reconstrucción social y restauración se evidencian en la actualidad, desde la caída del régimen comunista y la transición a una república democrática, y en su ingreso a la Otan, a la Unión Europea y al espacio Schengen. En vivo, se siente también el tercer dinamismo, el de restauración.
Para conocer a Hungría habría que disfrutar unas 36 ciudades con sus bellas construcciones y los campos que las rodean, pero basta -como muestra- una visita a Budapest para apreciar la belleza de este país.
El Danubio sigue siendo testigo, actor y acompañante de la cultura, la civilización y de la vida social de la nación húngara.
Vicente Alcalá Colacios
Octubre, 2026






















