Home Cultura EL AUTOR Y LOS PERSONAJES

EL AUTOR Y LOS PERSONAJES

Por Vicente Alcala
403 vistas
Download PDF

Escuché una observación, atribuida al Papa León XIV, quien habría dicho a su interlocutor: “Usted confunde al autor del libro con uno de sus personajes”. ¿Qué significa esa frase?

Enseguida me pareció semejante a la idea de confundir a la Inteligencia Artificial con el inventor de la IA. (Aquí entiendo al “inventor” como el conjunto de inventores o investigadores que hacen posible la IA). 

En efecto, olvidar que la IA es producto de la inteligencia natural humana es caer en el sofisma de confundir el efecto con la causa; porque es utilizar la palabra inteligencia de manera poco adecuada -a no ser que se use de forma simbólica- pues en realidad la IA es información artificial mejor que inteligencia artificial. Por más que implique el trabajo de programación progresiva y la utilización de complejos algoritmos, se trata de información artificial: la inteligencia es la de los programadores y la llamada IA no es inteligencia sino información complejísima y utilísima, pero producto de la inteligencia humana. Sin esta inteligencia no existe ni avanza la información artificial. 

En una de sus aplicaciones -la IA conversacional o el Asistente conversacional o el Agente de IA- podemos decir que la inteligencia es la del que pregunta y la de aquellos que hacen posibles las respuestas; la IA, sigue siendo más bien Información Artificial. 

Algo semejante interpreto en la expresión de confundir al autor con uno de sus personajes. 

La naturaleza, la humanidad, la ciencia… son personajes de un drama, no ya escrito sino viviente. Pero ¿quién es el autor de este drama?

Lo más complejo de este drama es que no se trata de un guion fijo, escrito para ser representado al pie de la letra, inmodificable… sino que el drama mismo lo desarrollan los actores, los personajes, y estos tienen vida propia.

La naturaleza está echada a rodar… la humanidad está echada a rodar… la ciencia está echada a rodar… Eso implica una gran oportunidad y un riesgo. 

La naturaleza es rica, es abundante, es valiosísima… pero es limitada, es falible, es riesgosa y puede “jugar malas pasadas”. Necesita orientación y control.

La ciencia es poderosa, es necesaria, es utilísima… pero es limitada, es falible -no en sí misma sino en su aplicación- requiere de orientación y control.

La humanidad es buena, es bella, es poderosísima… pero es limitada, es falible, es peligrosa. Lo más importante es que la humanidad se da a sí misma la orientación y el control: esa es su gran oportunidad o privilegio… pero tiene también el gran riesgo de caer en la desorientación y el descontrol.

Más aún, la humanidad tiene una gran responsabilidad con la naturaleza y con la ciencia.

La naturaleza, la ciencia y la humanidad… son los personajes. Pero ¿quién los echa a andar? Toda comparación o toda metáfora tiene una semejanza y una diferencia. La imagen del autor y los personajes hay que interpretarla bien. 

Si nos concentramos en el personaje humano, éste es animal con su organismo y lo que implica: biología, anatomía, fisiología, instintos… sentimientos, inteligencia y voluntad. 

Exaltar la inteligencia humana y todos sus logros -como la ciencia- y considerarla suficiente para dar la explicación del universo y de la naturaleza, es confundir al personaje humano con el autor del universo y de la naturaleza. 

Ahora bien, sin relación no existe nada. Sin relación no existiría el átomo, ni la célula, ni la naturaleza, ni la humanidad, ni cada uno de nosotros los seres humanos. 

Hay dos formas como el ser humano se relaciona con los demás y con la naturaleza: 

  • una relación pragmática, utilitarista, funcional, cotidiana… en la que se da la relación del yo con algo que es eso, ello, un objeto, una “cosa” útil, incluso él o ella… relación necesaria para vivir, pero que no es la que nos realiza plenamente como persona humana.
  • una relación auténticamente humana, directa y recíproca, en la que el tú no es un objeto, una cosa más, sino un ser vivo y presente, al que me dirijo con todo mi ser; un tú que no utilizo, sino con el que me encuentro; un tú que me afecta profundamente y no paso ante él de manera indiferente. Este tú no es sólo otra persona, sino la naturaleza, todos los seres, todos los seres humanos, todos los hechos, todos los acontecimientos.

En esta forma de relación me dejo interpelar, me dejo afectar. Vivir esta segunda forma de relacionarse es exigente, necesita desarrollar una consciencia intensa, implica un amor desinteresado y auténtico; “Una manifestación del amor es aceptar al otro como legítimo otro en la convivencia”. [1]

Esta forma de relación es la que nos acerca a realizarnos plenamente como seres humanos. Es un proceso, un camino; no se logra de un día para otro… y esta forma de relación de YO a TÚ, es la mejor forma de encontrar la relación con el TÚ ETERNO[2], quien es el autor de este drama -de la creación, de la naturaleza, de la vida, de la humanidad- donde todos somos actores. 

No podemos confundir a los personajes de la obra con el autor de la obra. No podemos confundir el poder del personaje con la omnipotencia de su autor. Y podemos relacionarnos amorosamente de yo a tú, no sólo con los personajes sino, más a fondo, podemos relacionarnos amorosamente con el autor; de yo a TÚ, de yo a DIOS. Sólo así dejaremos de confundir a los personajes con el autor.


[1] Cfr. Humberto Maturana, su obra “Emociones y lenguaje en educación y política” entre otras. 

[2] Cfr. Martin Buber, su obra “YO y TU”.

Vicente Alcalá Colacios

Agosto, 2025

4 Comentarios
0

También te gustara

4 Comentarios

Hernando+Bernal+A. 29 julio, 2025 - 5:31 am

Vicente: Un comentario que da significado profundo a los hechos y a los avances científicos del mundo contemporáneo. Muchas gracias. Hernando

Respuesta
Julio Hidalgo 29 julio, 2025 - 12:05 pm

Vicentillo, tu comentario es muy acertado y dentro de una concepción holística de la vida, del ser humano, de la ciencia y la tecnología. El ser humano es el ser priviligiado, creado por Dios para evolucionar y a través de la historia, trascender para culminar su camino al llegar a Gracias por tus comentarios, como siempre tan acertados. Abrazos.

Respuesta
LUIS GUILLERMO ARANGO LONDOÑO 29 julio, 2025 - 2:58 pm

Excelente tu artículo, Vicente. En realidad la vida es una permanente multi relación. Sin relaciones no hay vida. Interesante la manera como llegas al autor mismo de la relaciones.

Respuesta
Humberto Sánchez Asseff 29 julio, 2025 - 4:30 pm

Excelente escrito, Vicente. Son como “puntos” para meditar más profundamente. Me prometo sacar tiempo para leerlo sosegadamente. Gracias por compartir.

Respuesta

Deja un comentario