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vicente alcala

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Llamemos sombras a las guerras, a las torturas, a la destrucción, al hambre, a los homicidios, a la sed, a los acosos, a los secuestros, a las violaciones, al reclutamiento de menores, a las minas antipersonas, a las amputaciones, al narcotráfico, a las masacres, a las injusticias, a los fraudes, a los robos, a los abandonos, a las infidelidades, a las indiferencias, al ruido, al desorden, a la corrupción, a las basuras, a las mentiras, a los engaños, a las exclusiones, a las discriminaciones, a los desprecios… a la maldad humana, a la tristeza de la muerte sin fe.

Llamemos luz al amor, a la ayuda, a los cuidados, a la música, a los salvamentos, a los abrazos, a la limpieza, al trabajo, a la creatividad, al ingenio humano, al progreso, a la solidaridad, a la verdad, a la justicia, a la productividad, al arte, a la poesía, a la entrega  materna, a la unidad familiar, a la lealtad, a la reconciliación, al perdón, al cariño, al afecto, al compañerismo, a la aceptación, a la escucha, a la reparación, a las liberaciones, a la convivencia pacífica, a la colaboración comunitaria… a la bondad humana, a la muerte con esperanza de la resurrección.

Los anteriores podrían parecer, simplemente, dos catálogos de palabras; pero si nos detenemos a ver lo que significa cada una, si le ponemos rostros, sentimientos, imágenes, experiencias, situaciones vividas u observadas, acompañamiento a personas sufrientes… no podemos quedarnos indiferentes o insensibles. 

¿Cómo se explica todo lo anterior? ¿qué pesa más, lo primero o lo segundo? 

No se trata de pesar ni medir, se trata de sentir, de comprender y de actuar.

Hay que sentir el contraste, hay que sentir la tristeza que producen “las sombras” y hay que sentir la alegría que produce la luz. 

Para comprender, no podemos pensar que es “el destino” la casualidad o las circunstancias lo que produce lo uno o lo otro. Puede haber condiciones externas o impulsos interiores que inclinan a lo primero, pero no estamos determinados a actuar como marionetas humanas, sino que depende de nuestras decisiones y nuestras acciones las consecuencias que resulten.

En la vida social, comenzando por la propia, no todo es luz brillante ni sombras tenebrosas; se pueden mezclar, pero está en nuestras manos que prevalezca lo uno o lo otro, y no pensemos que es insignificante cualquier actuación por pequeña que sea: todo pensamiento, deseo, palabra o acción contribuye al bien general o, por el contrario, lo impide o dificulta. 

Yo soy la luz del mundo -dijo Jesús- el que me sigue no camina en las tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida; yo, la luz, vine al mundo para que quien creyere en mí no camine en las tinieblas… la luz brilla en las tinieblas, pero los hombres prefieren las tinieblas a la luz cuando sus obras son malas.

Y en otra ocasión, nos dijo: ustedes son la luz del mundo, no se prende una luz para esconderla sino para que alumbre a todos los que la necesitan; así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen al Padre que está en los cielos. 

Recurrí a las palabras de Jesús, porque nadie mejor que él, en su sencillez, puede explicar el misterio de obrar en uno u otro sentido: o con las obras que dañan a los demás o con las obras que benefician a todos. 

No nos basta desear la luz antes que las sombras; necesitamos realizar obras de luz que glorifiquen al Padre y rechazar las malas obras que aumentan las tinieblas.

Vicente Alcalá Colacios

Julio, 2026

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Frente al paisaje abierto, me llamó la atención lo que parecía insignificante, pero que, a la vez, brillaba como perlas: el reflejo de la luz en las cuatro gotas. 

La palabra insignificante se entiende como algo de poca importancia, pequeño, irrelevante, intrascendente, trivial, mínimo.

Esto es lo primero que se me ocurrió frente al paisaje: lo inmediato fue la idea de insignificante, tanto así que se dice -de manera resignada- “apenas cayeron cuatro gotas” pero no pude sustraerme al brillo de las cuatro perlas y, enseguida, me pregunté por un posible significado de ellas. 

Insignificante, literalmente, es lo contrario de significante. En lingüística, significante es la palabra o el signo que revela un significado. Pero, entre el significante y el significado está el “significador” con su acto de elaborar una significación, un sentido para la palabra o para el signo. Lo que parece insignificante puede tener ricos significados.

El signo 4, evoca:

– los cuatro puntos cardinales,  

– las cuatro estaciones, 

– los cuatro elementos básicos de la naturaleza,

– las cuatro fases de la luna, 

– las cuatro patas de una mesa y de muchos animales, 

– los cuatro jinetes del Apocalipsis (con sus respectivos caballos), 

– las cuatro “virtudes cardinales”, 

– las cuatro operaciones humanas básicas para conocer y actuar,

– las cuatro nobles verdades en el budismo, 

– los cuatro Evangelios. 

Así pues, una palabra o un signo no es insignificante o importante, en absoluto, sino que depende del sentido que encuentre o le dé el significador, quien es cada uno de nosotros, en cada cultura. 

Para algunas mentalidades, el niño, o la mujer, o el pobre, o el “indio” … son insignificantes; o las pequeñas acciones son intrascendentes; o la oración es trivial. Afortunadamente, cada vez más, la mentalidad es diferente y más positiva. 

  • Los puntos cardinales (norte, sur, este, oeste) nos descubrió “El secreto de la laguna” que no son cuatro, pues el quinto y principal es el centro, el corazón, que es el guía principal en el camino de la vida.
  • Las cuatro estaciones, las pude experimentar, aunque suaves, en mis primeros años.
  • También descubrimos que los elementos de la naturaleza (tierra, agua, aire, fuego) no son cuatro, pues el quinto o primero es el espíritu. 
  • Las cuatro fases de la luna son: luna nueva, cuarto creciente, luna llena, cuarto menguante, dependiendo de la luminosidad del sol, reflejada según los giros. 
  • Las cuatro patas de una mesa dan la imagen, sensación y realidad de estabilidad y firmeza. 
  • Las cuatro patas de muchos animales les ofrecen algunas ventajas, sobre todo en movilidad, pero tienen sus limitaciones, como en la manipulación de objetos, posible en los humanos por la liberación de sus manos. 
  • Los cuatro jinetes del apocalipsis son muy enigmáticos, aunque hayan tenido diversas interpretaciones, y hasta inspiraron a distintos artistas.
  • Las cuatro virtudes cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza) se han identificado como virtudes humanas fundamentales, que agrupan diversos hábitos intelectuales y volitivos, positivos para la vida personal y social.
  • Las cuatro operaciones humanas básicas para conocer y actuar son: experimentar conscientemente, comprender inteligentemente, afirmar razonablemente, decidir responsablemente. 
  • Las cuatro nobles verdades son los principios del pensamiento y de las orientaciones del budismo: 

) La verdad del sufrimiento describe una condición general de la existencia humana que se manifiesta en dolor, insatisfacción, frustración, envejecimiento, enfermedad y hasta la muerte. 

2ª) El origen verdadero del sufrimiento está en el apego, la avidez, los deseos compulsivos y la ignorancia; queremos retener lo agradable y rechazar lo desagradable. 

3ª) La tercera verdad consiste en que es posible liberarse del sufrimiento en uno mismo y ayudar, con la compasión, a que los demás puedan superar el sufrimiento.

) La Noble Verdad del camino que conduce al cese del sufrimiento; es el óctuple sendero de ocho prácticas: comprensión correcta, intención correcta, palabra correcta, acción correcta, modo de vida correcto, esfuerzo correcto, atención consciente correcta y concentración correcta. Se busca conseguir sabiduría, actuar con una conducta ética y desarrollar la adecuada disciplina mental. 

– Y llegamos al signo de los cuatro evangelios, que son cuatro versiones o escritos complementarios sobre el Evangelio, la Buena Nueva, que es la persona de Jesucristo, su vida, su mensaje y el camino que nos enseña a recorrer, unidos a EL y a los demás.

Las cuatro verdades del Evangelio son:

  1. Dios -Padre, Hijo y Espíritu Santo- es uno solo y es el creador y conservador del cosmos evolutivo y, por tanto, de la especie humana.
  2. Jesucristo es el Salvador del pecado, del mal y de la muerte.
  3. El destino de la historia y de la humanidad es la Salvación en la unión con Dios. En una palabra: vivir en el Espíritu de Dios.
  4. El camino que conduce a la Salvación es Jesucristo: la fe en El, el amor sin límites, la esperanza en sus promesas y la confianza en su palabra, unidos a los demás. 

Las cuatro gotas de agua pendientes de la rama del árbol son signos del rocío mañanero, secuela de una noche húmeda. Pero, además -como símbolos- nos han lanzado más allá; nos han remitido a varios significados y nos han evocado diversas realidades y doctrinas.   

Vicente Alcalá Colacios

Junio, 2026

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La carátula del libro sugiere una respuesta: una guía completa de las leyes del universo es el camino a la realidad, luego las leyes no son la realidad. Y como las leyes del universo constituyen la esencia de la física, ¿se puede afirmar que la realidad depende de la física? Hace falta la pregunta clave: ¿qué es la realidad?

Recuperé de la biblioteca este libro de 1 471 páginas, donde se recorren los descubrimientos de la Física en el siglo XX, expuestos con la mayor rigurosidad matemática.

El autor, en las páginas 1 351-52, dice “No es extraño que teóricos confiados crean que quizá estemos ‘casi al final’ y que pueda haber una ‘teoría del todo’… personalmente creo que todavía estamos mucho más lejos que esto”.

Es cierto. En los años posteriores a la publicación del libro se han hecho al menos cuatro grandes avances científicos (El Bosón de Higgs en 2012, las ondas gravitacionales en 2015, la primera imagen de un agujero negro en 2019 y el telescopio James Webb en 2022).

Esto, sin mencionar los grandes avances logrados en los campos de la Biología, la Medicina y en la Tecnología y la Inteligencia Artificial.

No me detendré en las matemáticas ni en la física que conozco muy poco. Lo que me llama más la atención de esta obra de Penrose es la pregunta formulada en el párrafo 34.6 ¿Qué es la realidad? Como el autor no tiene respuesta, considera mejor hacerle la pregunta a la física: ya no sería qué es la realidad, sino cómo se comporta la realidad.

Si las Leyes de la Física fueran las que constituyen la realidad, eso significaría que la realidad sería distinta cada vez que aparecen nuevas leyes. Parece más lógico pensar que la realidad es lo que es, y las leyes solamente conocen, cada vez, nuevas facetas de la realidad.

La realidad es anterior a las leyes de la física. Las leyes tienen necesidad, pero no crean la realidad y ésta funciona sin necesidad de las leyes. Los científicos saben que las leyes no son el origen de la realidad. La realidad es dinámica, es evolutiva, es progresiva; no es estática, no es inmutable. ¿Será que no tiene ni necesita origen?

Si tiene origen (o si el universo experimentalmente tiene comienzo) el origen no puede ser igual o idéntico a la realidad, porque no sería su origen, sino parte de ella misma. Ese origen, con otra palabra, es la causa de la realidad. Y esa causa, si está fuera de la realidad, parecería que es irreal, que no existiría; pero si se puede afirmar lo que es, podemos afirmar la realidad y podemos afirmar el origen o causa de la realidad; en otras palabras, la realidad no es toda la realidad. La totalidad incluye a la realidad y a la causa u origen, de la realidad. Esa totalidad es mayor que la realidad, trasciende la realidad. 

La realidad la podemos afirmar porque la podemos comprobar, pero la causa o el origen de la realidad ¿se puede afirmar, se puede comprobar?

La manera de afirmar y comprobar una realidad es directa: se afirma la misma realidad. La manera de afirmar y comprobar la causa o el origen de la realidad es indirecta: se afirma por sus efectos, por sus consecuencias. 

Una cosa es saber si existe la realidad y cómo es la realidad, y podemos conocer ambas cosas; pero en cuanto a la causa u origen de la realidad, podemos conocer que existe, aunque no podamos conocer cómo es. 

Pasa algo parecido con la música inmortal: para mí es un misterio cómo puede un músico producir una melodía tan bella, pero puedo afirmar que la admiro y la disfruto sin ninguna duda, lo que también les sucede a muchos.  

Hay un conocimiento proporcionado, que corresponde al ser proporcionado; y el ser proporcionado es todo aquello que ha de ser conocido mediante la experiencia humana, la aprehensión inteligente y la afirmación razonable. La física abarca el conjunto de los seres proporcionados pues experimenta, comprende y afirma comprobando. 

Además del conocimiento proporcionado podemos verificar el conocimiento trascendente del ser trascendente. El ser es aquello que puede ser aprehendido inteligentemente y afirmado razonablemente. El ser es o proporcionado o trascendente, según queda dentro o fuera del dominio de la experiencia externa e interna del ser humano.

En este punto, podemos entender la realidad como aquello que puede ser aprehendido inteligentemente y afirmado razonablemente. La realidad es o proporcionada o trascendente, según queda dentro o fuera del dominio de la experiencia externa e interna del ser humano. La realidad proporcionada es objeto del conocimiento de la física; la realidad trascendente queda por fuera del conocimiento de la física.

El origen o causa de la realidad proporcionada es trascendente, pues queda fuera del conocimiento proporcionado, pero no queda por fuera del conocimiento trascendente. Por el conocimiento trascendente se puede conocer que existe el origen de la realidad proporcionada, aunque no pueda conocer cómo es ese origen.

Este artículo afirma que la totalidad abarca tanto a la realidad proporcionada como también a la realidad trascendente.

Supera el límite de este artículo el proceso de concebir la noción del conocimiento trascendente y la comprobación de ese conocimiento del ser trascendente. Lo que ha clarificado el artículo es que la realidad no puede depender de la Física (puesto que es anterior a la física) sino que la física depende de la realidad proporcionada: es el conocimiento progresivo de cómo está conformada esta realidad proporcionada y cómo funciona. 

Vicente Alcalá Colacios

Abril, 2026

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El domingo se puede decir que continúa el shabat judío (el día de descanso); no lo anula, sino que lo reemplaza, lo sustituye, lo trasciende o mejor dicho, le da -en el cristianismo- su sentido más pleno, el de la realización esperada. 

El Domingo es el día del Señor, el día de la celebración de la Resurrección de Jesucristo el Mesías; y la Salvación que trae Jesús resucitado se manifiesta de muchas maneras en las comunidades humanas.

Es muy interesante recorrer varios canales de T.V. en la mañana del Domingo, durante la celebración de la santa misa: El canal institucional, el programa El despertar de la fe del canal 136 y otros.

En el primero, disfruté un documental sobre el río Cauca que se une al Magdalena en el sur del departamento de Bolívar; este punto se conoce como La Mojana, que es una amplia región de humedales y ciénagas de gran importancia histórica, económica y ecológica. Es majestuoso el panorama mixto de tierras y aguas; los dos ríos más grandes de Colombia recorren 1.350 y 1.528 kilómetros, respectivamente, y todo el recorrido es dentro del país, atravesando varios departamentos, hasta desembocar unidos en el océano Atlántico.

Al contemplar el territorio y las poblaciones ribereñas es difícil no reconocer la obra del Creador y su acción permanente; el domingo es una oportunidad propicia para alabar y agradecer a Dios por la vida y la abundancia que nos regala. Conocer y recorrer las regiones naturales del país es una de las maneras agradables de vivir el domingo.

En el canal 136, una gran cantidad de personas se congrega alrededor de la predicación de uno o varios pastores que, puntualmente en el domingo 22 de febrero, unían sus palabras al signo de entregar agua bendecida a los asistentes, que traen botellas u otros recipientes para recibir el “agua milagrosa”.

Según los testimonios de varias personas, el agua ha realizado en ellas curaciones en el nombre de Jesús. Seguramente, el milagro es obra -no tanto del agua-, sino de la fe de los fieles. Sin entrar a cuestionar ni la fe, ni los supuestos milagros, una cosa es cierta: una comunidad, entre otras muchas, se reúne en domingo, para alabar a Dios y agradecerle sus bendiciones. 

En el libro del Éxodo, capítulo 20,8 se lee: “Ten presente el día del sábado para santificarlo. Durante seis días harás tus trabajos, pero el séptimo día es un día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios”.

Hoy parece que gran parte de la sociedad se ha quedado con la mitad del mandato: el séptimo día es un día de descanso; la segunda parte del mandato parece haberla echado al olvido: dedicado al Señor, tu Dios.

Llegamos aquí al significado más preciso del domingo, como Día del Señor. La Iglesia Católica, en su liturgia, celebra la muerte y resurrección del Señor Jesucristo, a quien confiesa “sentado a la derecha del Padre” es decir, Hijo de Dios vivo en la unidad del Padre y del Espíritu Santo.

La misa celebra la última cena de Jesús con sus discípulos, en la que “Tomó pan, dando gracias lo partió y dijo: Esto es mi cuerpo que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía. De la misma manera, después de cenar, tomó la copa y dijo: Esta copa es la nueva alianza sellada con mi sangre. Cada vez que la beban háganlo en memoria mía. Y así, siempre que coman este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del señor hasta que vuelva”. (1ª Carta a los Corintios, cp. 11 v. 23-26)

En el evangelio de Mateo, leemos una afirmación adicional: “mi sangre de la alianza que se derrama por todos para el perdón de los pecados”. Y en el evangelio de Lucas, encontramos otro inciso: “y tomando la copa, dio gracias y dijo: tomen y compártanla entre ustedes”. 

El mandato de Jesús es doble: recuerden y celebren mi Pascua; compartan entre ustedes, entreguen su vida por los demás como yo entrego la mía por ustedes. 

El shabat judío hace referencia a la creación, en la que para el día séptimo, había Dios concluido toda su tarea y descansó el séptimo día de toda su tarea. Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque ese día Dios descansó de toda su tarea de crear. También, el descanso sabático se refiere a la liberación de Egipto y es visto como un anticipo del mundo venidero. Dios no se cansó, su descanso no es reposo físico sino plenitud de la obra creada que culminará con la salvación. 

El domingo cristiano hace referencia a la “nueva creación” instaurada por Jesucristo, y a la liberación que es ya, no solo la liberación sociohistórica, sino liberación del pecado y de la muerte que Cristo logró con su muerte y resurrección. El mundo venidero se espera con la súplica escatológica: Ven señor Jesús. 

Los primeros cristianos eran judíos y seguían observando el shabat, pero comenzaron a reunirse también el primer día de la semana, día de la resurrección de Jesús. Ya no era sólo recuerdo de la creación, sino memoria de la redención. Paulatinamente, se fue dejando entre ellos la celebración del sábado y se instituyó la celebración del domingo. 

Los mandamientos de Dios y de la Iglesia incluyen la celebración del domingo y, especialmente, de la Eucaristía dentro de él. Es un mandato sí, pero es sobre todo una invitación, un llamado a conmemorar el misterio de la muerte y resurrección de Jesús y perpetuarlas en unión de la comunidad, Cuerpo Místico de Cristo. En la Eucaristía, se escucha la palabra de Dios y el llamado a la respuesta efectiva que se debe dar. 

Los judíos, al terminar el shabat, separan el tiempo sagrado del tiempo cotidiano. El domingo cristiano es tiempo de alegría y unión espiritual con Dios, pero lo sagrado no termina, sino que ilumina cada semana. El domingo es día de descanso, pero como dijo San Agustín, Nos hiciste para Ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti. 

Próximamente, celebraremos dos domingos especiales, que enmarcan el comienzo y el final de la Semana Santa: el domingo de Ramos (29/03) y el domingo de Resurrección (05/04). 

P.D. En este mismo blog, se publicaron varios artículos que profundizan aspectos de la celebración de la Eucaristía y ayudan a vivir el domingo con mayor sentido: “El sabor de las obleas” “Creo, pero no voy a misa” “Mejor presencial que por T.V.” “De nuevo al misterio”.

Vicente Alcalá Colacios

Marzo, 2026

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Si nieva, estás ahí.
Si llueve, estás ahí.
Con sol, estás ahí.
Nublado, estás ahí.
En la sequía, estás ahí.
En la inundación, estás ahí.
En guerra, estás ahí.
En paz, estás ahí.
En la tristeza, estás ahí.
En la alegría, estas ahí.
En la pobreza, estás ahí.
En la riqueza, estás ahí.
Con el mar, estás ahí.
Con la montaña, estás ahí.

Música, siempre estás, desde que estás.
Sólo si te oigo, estás conmigo.

Si te recuerdo, estás aquí.
Si te miro, estás aquí.
Si te olvido, estás aquí.
Si te hablo, estás aquí.
Si me callo, estás aquí.
En tu fotografía, estás aquí.
En mi corazón, estás aquí.
En tu familia, estás ahí.
En mi familia, estás ahí.
Cuando camino, vas conmigo.
Cuando duermo, duermes conmigo.
En la mesa, estás conmigo.
Escribo y estás aquí.

Madre, siempre estás aquí.
Desde que te fuiste, estás aquí.

Pero TU, estás aquí.
Desde siempre estuviste aquí.
Ahora estás aquí.
Para siempre estarás aquí.
Sólo si TE escucho, sé que estás aquí.
Sólo si amo, siento que TU nos amas.

Vicente Alcalá Colacios

Marzo, 2026

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¿Acaso no somos una democracia? Entonces, cambio el título por este otro: “Hacia una verdadera democracia y una democracia verdadera”.

Verdadera democracia es una donde el poder proviene del pueblo y sirve a todos. Democracia verdadera es una donde impera la verdad.

Las dos parecen utopías que nos hacen trabajar día a día para acercarnos más a ellas. 

Se dice que los poderes son elegidos por el pueblo, pero sabemos que eso no es totalmente cierto; se dice que los poderes están para servir al pueblo, pero sabemos que tampoco lo es en la práctica. La retórica de los llamados discursos “verdaderos” esconde la mentira. 

Sería largo y complejo mostrar y demostrar las deficiencias y las malintencionadas acciones que imperan en nuestra democracia. Todos las conocemos; más que gastar el tiempo en eso, podemos buscar un camino para acercarnos a los dos ideales. 

Hay que bajarle el voltaje a los apasionamientos y a los resentimientos.

Qué bueno sería que las coaliciones para las elecciones fueran también coaliciones para gobernar. Qué bueno sería que las elecciones fueran informadas, conscientes y libres. Qué bueno sería que los poderes, no solo el ejecutivo, fueran para el beneficio real y efectivo de todos los ciudadanos y no de las minorías. 

Me resulta optimista y esperanzador ver y escuchar al grupo de los 9 precandidatos que van a la consulta en marzo; es un indicio de que se puede dialogar y cooperar por el bien común, a pesar de las naturales diferencias.

Me resulta preocupante, por el contrario, los individualismos de precandidatos que siguen aislados, pensando que cada uno (a) es el necesario y el salvador. 

Las puertas giratorias me dan la imagen de elitismo, individualismo y recurrencia; las puertas abiertas me sugieren ambientes y espacios aireados para todos. 

El régimen presidencialista, en la práctica, tiene muchas limitaciones. Yo he pensado con frecuencia que el liderazgo de un presidente es insuficiente, por no decir, ineficaz. Una persona, por capaz que fuera, no puede gerenciar los grandes problemas socioeconómicos de un país. Haría falta un grupo gobernante, mejor que un individuo gobernante. 

¡Para eso está el Consejo de ministros! Es cierto, en teoría; la realidad muestra otra cosa muy diferente, sobre todo en ocasiones particulares. Más que personas idóneas por su capacidad profesional y calidad humana, se nombran personas por amistad o por deuda electoral “Tú me eliges y yo te elijo”.

Un programa de gobernantes, en vez de programa de gobierno, significaría en la práctica seleccionar al mejor ministro de salud, por su capacidad y experiencia; lo mismo al mejor ministro de hacienda, y así los cargos principales (y necesarios de verdad); no importa de qué partido sea cada uno o de qué región provenga. Eso sería una coalición o alianza plural y democrática, orientada al propósito común nacional.  

La separación de poderes es un principio saludable “El poder que controla el poder”. El sistema democrático, tal como funciona realmente, deja mucho que desear: el problema ¿radica en las personas o en las instituciones o en ambos a la vez?  ¿qué se podría hacer?

Es el mecanismo de la puerta giratoria, generalizado entre los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, por no hablar de los organismos “autónomos” como la Procuraduría, la Contraloría y la Fiscalía.  

La forma de elección actual (contaminada por su financiación y sus preferencias) no garantiza imparcialidad ni eficacia en las distintas instituciones. Y la forma de ejercer los poderes -que deberían ser independientes- ni favorece al cumplimiento de sus funciones ni contribuye al bien común. 

Un ejemplo es la potestad de juzgar al presidente (desde el proceso 8.000 en adelante) asignada al Congreso, pues ¿acaso el poder judicial no está en la rama judicial; por qué se le asigna a la legislativa? Otro caso diferente, pero también cuestionable, es el de la Justicia Especial para la Paz (la JEP). 

Yo no soy político ni politólogo, hablo y pregunto desde el sentido común y como observador corriente de la realidad nacional. Me atrevo a expresar ideas para la discusión y la profundización; no pretendo ser el primero en enunciarlas, pero sí quiero llamar la atención en la necesidad de pensar e idear nuevas formas, pues no podemos conseguir nuevos y mejores resultados repitiendo prácticas ineficaces y, peor si son corruptas.  

Hace falta un Programa de Estado, mejor que un Programa de Gobierno. Este último, por cuatro años, obedece más a intereses partidistas que a intereses nacionales, además compromete al Ejecutivo más que al Estado en todas sus ramas; un Plan de Desarrollo debería elaborarse a largo plazo en vez de al mediano plazo de cuatro años; no debería quedar sujeto a los gobernantes de turno -según su criterio- sino a los intereses globales de la nación, a juicio de un consenso interpartidista e interdisciplinario.

Vicente Alcalá Colacios

Febrero, 2026

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Había escrito yo un listado, que titulé “Una vida en 320 palabras”. Nuestro amigo Jorge Luis, editor de la página exjesuitasentertulia.blog, lo leyó y me dijo que era muy bueno para una libreta de notas, aunque no como un artículo para ser publicado.  Le agradecí, comentándole que lo utilizaría personalmente. 

Efectivamente, la lista de palabras sueltas no sería inteligible sin el contexto de cada una de ellas. Podría servir, más bien, como un recordatorio, o una guía de escritura, para una eventual autobiografía, y así la imaginé como una invitación a los lectores que desearan hacer algo semejante.

Se trataba de un listado de palabras que se fueron viniendo al recuerdo de mis 83 años.

Las organicé alfabéticamente por grupos, y esta madrugada comencé a utilizar el listado: después de soñar algunas cosas, se me vino a la mente que me había faltado en el listado la letra C o, mejor dicho, la palabra Córdoba en el grupo correspondiente y, al seguir pensando, añadí Colombia. Ya les diré por qué.

También pensé que me había faltado una palabra en el grupo de la letra E y también otra en el grupo de la letra L. Al bajar al estudio, vi un reflejo de luz por debajo de la cortina y pensé que había dejado en el corredor un reflector encendido, pero no; era el resplandor de la luna llena que brillaba en un espacio estrecho entre dos árboles. Claro, me había faltado también la palabra Luna. La luna llena brillante en las noches o los “cuernos” de la luna, que se ven como una C o una D -según el cuarto creciente o el decreciente- forman parte de la belleza de la vida. 

Seguro que me faltan más palabras en el listado que elaboré el otro día, pero lo importante es que esas palabras significan un recuento de toda una vida. ¿Por qué me faltaron las palabras Córdoba y Colombia? Están relacionadas. En una de nuestras tertulias, se nos invitó a escribir sobre algún momento de impacto en nuestra vida. Pues en Córdoba (España) hubo un momento de impacto duradero en mi vida: ocurrió la decisión de mi traslado a Colombia… y aquí llevo ya 63 felices años. 

En el grupo de la letra E me faltaron las palabras Encarnación y España. En el listado aparece la palabra Encarna, pero ese nombre es el de mi mamá, de mi hermana mayor y de una sobrina; faltó la palabra que significa la Encarnación del Hijo de Dios, Jesucristo, y esta palabra y su realidad son lo más importante en mi vida, así no escriba la autobiografía… lo más importante, no solo en mi vida, sino en la historia de la humanidad. La otra palabra faltante en la letra E, es la del lugar o nación en que recibí la vida. 

Así el listado de casi 320 palabras representa un número incontable de personas, lugares, instituciones, acontecimientos… que constituyen mi vida, junto a la de ustedes y la de tantas personas que hacen parte de nuestra comunidad humana.

Vicente Alcalá Colacios

Diciembre, 2025

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Año nuevo… un nuevo tramo de vida verdadera

Mi vida es mi camino

Mi camino está vivo

Mi verdad es el amor en el camino de la vida 

Nací, vivo, moriré, viviré

Naciste, vives, morirás, vivirás

La verdad es la vida en camino

Vamos juntos

Vivimos unidos

En verdad somos uno en el amor

Caminamos acompañados

Caminamos un rato, solos

En verdad caminamos en el amor

El camino es llano

El camino es pendiente

El camino es camino

La vida es alegre

La vida verdadera es amor

El camino es la vida 

La verdad resplandece 

La verdad se esconde

La verdad ilumina

El camino con meta es seguro

La vida con ilusión es verdad

La verdad en camino está viva

Jesús dijo

Yo soy el camino, la verdad y la vida:

Camina conmigo y llegarás a la meta 

Mi verdad te hace libre 

Conmigo vivirás para siempre

Vicente Alcalá Colacios

Enero, 2026

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Distintas épocas, diferentes contextos, una misma celebración universal. Para 2028 se prevé en Sidney, Australia, la realización del 54° Congreso Eucarístico Internacional. Las 3 ciudades del título constituyen una “muestra” de los Congresos realizados en sus respectivos continentes.

En 1881, en la ciudad de Lille (Francia) se celebró el primer Congreso Eucarístico Internacional. En aquel entonces primaba la adoración al Santísimo y se resaltaba la presencia real de Jesucristo en el Sacramento. 

En 1960, poco antes del Concilio Vaticano II, y en un contexto de intercambio católico- evangélico, se celebró en Munich el 36° Congreso Eucarístico Internacional. Aproximadamente, vivían en la ciudad, unos 750.000 católicos y unos 220.000 cristianos evangélicos. Teológicamente, había diferencias en cuanto a la comprensión bíblica de la Santa Cena. El esplendor del culto ¿no se diferencia mucho de la sencillez de los orígenes cristianos?

Se cuestionó también el Congreso como un acontecimiento público y “masivo” más que una celebración interna y eclesial: un espacio grande ¿dificulta la vivencia de la comunidad? La fuerza de la sagrada liturgia demostró ser mayor que el temido poder del gran número de asistentes: la masa se hizo comunidad. 

Sin restarle valor a la adoración al Santísimo y confesando irrenunciablemente la presencia real de Jesús Resucitado en la Eucaristía, se resaltó el lema “Pro vita mundi”. La Iglesia no es “todo” pero está “para todos”.  La Iglesia no se relaciona con el mundo en la forma del poder, sino en la forma del servicio y del sufrimiento por los otros. El sentido más profundo del Sacramento es la presencia del sacrificio salvífico de Jesucristo y la comunión en la mesa con el Resucitado; el pan y el vino son alimentos y conducen a la mesa pascual como consumación plena del acontecer eucarístico.  

Nos trasladamos a Bogotá en 1968, donde se realizó el 39° Congreso Eucarístico Internacional. Coincidió con la visita a Colombia del Papa Pablo VI, quien había publicado en 1967 la Encíclica Populorum Progressio, que, en el No. 76 plasmó el aforismo: “El desarrollo es el nuevo nombre de la paz”, el desarrollo, de todo el ser humano y de todos, es condición indispensable para una paz universal. 

En ese contexto, el lema oficial del Congreso fue “Vínculo de amor” que sintetiza las implicaciones eclesiales y humanas de la doctrina y vivencia eucarísticas con sus exigencias sociales y evangélicas: Eucaristía y Desarrollo de los pueblos. 

Además de las alocuciones, homilías y discursos del Papa y del Cardenal Legado al Congreso, se realizó durante esos días en Bogotá un Encuentro Teológico con participación de más de diez destacados teólogos, quienes disertaron con ponencias sobre distintos aspectos de la Eucaristía.

Como expresión de la universalidad de la Iglesia Católica -aunque la mayoría de los Congresos fueron en Europa- también se llevaron a cabo otros así: en Jerusalén, en América del Norte y Latinoamérica y algunos en África y en Asia.

Muy pocos de nosotros, seguramente, sabemos de la ciudad de Cebú en Filipinas y, menos aún, del 51° Congreso Eucarístico Internacional que se llevó a cabo en enero de 2016 en esa ciudad. En general, el Oriente no es noticia frecuente en nuestro medio. 

La ciudad de Cebú está situada en la costa oriental de la isla de Cebú, en la región de las Bisayas Centrales. Es la cabecera de la provincia de Cebú. la población del área metropolitana es de 2.314.897 habitantes. Es la segunda ciudad de Filipinas con el segundo centro metropolitano más significativo y conocido como el más antiguo asentamiento establecido por los españoles en el país.

“Cristo en ustedes, esperanza de la Gloria”. Este lema del Congreso entiende que Cristo se nos muestra como revelador del Padre y camino que reconduce a la humanidad hasta Él. Así se presenta el Señor como camino, verdad y vidaLa Eucaristía, nos habla de la fuerza que brota de la cruz, y que continuamente da nueva vida. Cambia los corazones. Nos permite ser atentos, proteger a quien es pobre y vulnerable, y ser sensibles al grito de nuestros hermanos y hermanas que están pasando necesidad. Nos enseña a actuar con integridad y a rechazar la injusticia y la corrupción que envenenan las raíces de la sociedad.

El Papa Francisco enfatizó la importancia de la Eucaristía como fuente de esperanza y misión. Destacó la necesidad de ser verdaderos discípulos misioneros, llevando el mensaje de amor redentor de Cristo a un mundo que necesita paz, justicia y reconciliación. También resaltó la capacidad de la población filipina para reconstruirse tras desastres naturales, y la necesidad de la Iglesia en Asia para un diálogo respetuoso con seguidores de otras religiones. 

Regresando a Bogotá, el siguiente poema escrito por Rodolfo de Roux S.J. se tomó como letra del Himno del 39° Congreso Eucarístico Internacional. Esta oración sintetiza de manera profunda el sentido de los Congresos y de la misma Eucaristía:

DIOS ES AMOR

¡Dios es amor, amor, aleluya!

¡Viva el amor, amor, aleluya!

¡Aleluya, amor, amor, aleluya!

Desde siempre te amé -dice el Señor-,

cielo y tierra formé, pensando en ti. 

Hijo mío serás

y un corazón tendrás,

para ser tú también amor, amor.

Te alejaste de mí -dice el Señor-

Y al abismo bajé de tu traición.

Di la vida por ti,

Y en el Pan que dejé

sobre tu mesa fui amor, amor.

En tu hermano yo estoy -dice el Señor-,

quiero encontrarte en él, en su dolor.

Son mi Pan y mi Ley

un vínculo de unión

y un incendio de amor, amor. 

Vicente Alcalá Colacios

Diciembre, 2025

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De la noche de las velitas a la noche de Navidad. El presente artículo comenta las fiestas marianas de diciembre. Es una reflexión bíblica y teológica sobre estas celebraciones y se refiere también a las tradiciones cristianas del pueblo de Dios.  

Recuerdo la anécdota de un jesuita que, volando sobre los campos de Colombia, advirtió que brillaban muchas lucecitas: era el 7 de diciembre, la noche de las velitas. Una costumbre colombiana y, quizás, internacional. 

El Papa Pio IX se preparaba para proclamar al día siguiente, 8 de diciembre de 1854, el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Los fieles católicos de muchos países -incluida Colombia- se unieron a esa celebración encendiendo velas y faroles en ventanas, calles y plazas. 

El orden cronológico (8 y 24) no está invertido en las fiestas litúrgicas, aunque la comprensión de su significado es retroactiva. El nacimiento de Jesús se celebra el 24 de diciembre, y no se puede separar de la concepción de la Virgen María. El dogma de la Encarnación del Hijo de Dios es el fundamento del dogma de la Inmaculada Concepción de María que también ha sido plasmado en la obra de destacados pintores, como en bellas composiciones musicales. 

Lo que se quiere significar con la Inmaculada Concepción no es la concepción virginal de Jesús, sino que María, por ser la madre del Salvador, fue libre de pecado desde su concepción; es decir, que la eficacia de la acción redentora del pecado -obrada por Jesucristo- fue “retroactiva” para su madre.  

Se suele acentuar la diferencia religiosa entre católicos y evangélicos acerca de la devoción a la Santísima Virgen María. Basándose en su principio de “Sola scriptura”, el protestantismo objetó que este privilegio mariano de la Inmaculada Concepción carece de fundamento bíblico y, por consiguiente, no podía ser objeto de fe cristiana; la segunda objeción es -argumentan- que Cristo es el único Mediador y Salvador. 

Sería largo de explicar aquí el fundamento bíblico -especialmente en el Evangelio de San Lucas- del dogma de la Inmaculada Concepción de María, la madre de Jesús. Baste, por ahora, citar algunos textos:

“El ángel le dijo: Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo… El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el consagrado que nazca llevará el título de Hijo de Dios… Respondió María: Yo soy la esclava del Señor, que se cumpla en mí tu palabra”.

“Isabel, llena de Espíritu Santo, exclamó con voz fuerte: Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre… Dichosa tú que creíste, porque se cumplirá lo que el Señor te anunció…. María dijo: Mi alma canta la grandeza del Señor, mi espíritu festeja a Dios mi Salvador, porque se ha fijado en la pequeñez de su esclava y en adelante me felicitarán todas las generaciones. Porque el Poderoso ha hecho grandes cosas por mí, su nombre es santo…”

De las palabras anteriores, se formó la oración del “Ave María” extendida por toda la catolicidad, y que se repite por decenas -como una especie de mantra- en el Santo Rosario. 

En cuanto a la segunda objeción del protestantismo, el Concilio Vaticano II es claro al afirmar que “Uno solo es nuestro Mediador… el hombre Cristo Jesús, que se entregó a sí mismo para redención de todos. Sin embargo, la misión maternal de María para con los hombres no oscurece ni disminuye en modo alguno esta mediación única de Cristo… y lejos de impedir la unión inmediata de los creyentes con Cristo, la fomenta.”

Es conveniente recordar el “Sensus fidei fidelium” (el sentido de la fe de los fieles) que es la capacidad del pueblo de Dios para no equivocarse en materias fundamentales de fe cuando está unido al Magisterio de la Iglesia, es decir, que el conjunto de los fieles por la gracia del bautismo y del Espíritu Santo no se equivoca en la fe. Desde el Concilio de Éfeso en el año 431, la Iglesia confiesa a María como la Madre de Dios.

Esto nos lleva a la fecha del 12 de diciembre, cuando se celebra la festividad de la Virgen de Guadalupe. Esta veneración popular a la Virgen María no es sólo mexicana, sino que -entre todas las advocaciones de la Madre de Dios- es de las más extendidas, en toda Latinoamérica y, de alguna manera, universalmente.

Según la tradición católica, la devoción a la Virgen de Guadalupe nace a partir de las manifestaciones de la Virgen María al indígena Juan Diego Cuauhtlatoatzin en Tepeyac entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531. Sería largo describir la historia de la Virgen de Guadalupe desde esa fecha hasta la actualidad; los santuarios en su honor y los más de 20 millones de peregrinos al año, hablan por sí solos de la importancia que ha mantenido esta devoción de la fe cristiana a la Madre de Dios y de la Iglesia.   

Desde las fiestas del 8 y del 12 de diciembre, llegamos a la Noche de Navidad: el nacimiento del Niño Jesús, el Niño Dios, que celebramos el 24 de diciembre; no es simplemente una tradición, una fiesta popular, una costumbre folclórica (opacada en la actualidad por el árbol de navidad y la comercialización de los regalos que trae Santa Claus o Papá Noel o San Nicolás) sino que es la celebración de la Natividad de Jesús. En Colombia, se anticipa la gran fecha, con la Novena de Navidad.  

El nacimiento de Jesús y el pesebre, evocados tres veces por San Lucas en su Evangelio, se lee así:

 “José subió de Nazaret… a Belén, a inscribirse con María, su esposa, que estaba embarazada. Estando ellos allí, le llegó la hora del parto y dio a luz a su hijo… Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no habían encontrado sitio en la posada”.

“-Les doy una Buena Noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy les ha nacido en la ciudad de David el Salvador, el Mesías y Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”.

“Los pastores… fueron rápidamente y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre”.

El Evangelio de San Mateo, narra los hechos de esta manera: 

“José, hijo de David, no temas recibir a María como esposa tuya, pues la criatura que espera es obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, a quien llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” 

“Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por medio del profeta: Mira, la virgen está embarazada, dará a luz a un hijo que se llamará Emanuel que significa Dios con nosotros. José… recibió a María como esposa. Y sin haber mantenido relaciones, ella dio a luz un hijo, al cual llamó Jesús”.

“Unos magos de oriente… preguntaron: ¿dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Vimos aparecer su estrella y venimos a adorarle… Entraron en la casa, vieron al niño con su madre María y postrándose le adoraron; abrieron sus tesoros y le ofrecieron como regalos: oro, incienso y mirra” 

Hemos recorrido unas fechas y unos acontecimientos. Nos falta meditar en estos misterios, y orar en estas festividades familiares para profundizar en nuestra fe y convertir en buenas obras solidarias nuestros sentimientos cristianos.

Vicente Alcalá Colacios

Diciembre, 2025

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Tu amor sana
Tu amor cura
Tu amor alivia
Tu amor reconforta.

Tu amor escucha
Tu amor comprende
Tu amor considera
Tu amor tranquiliza.

Tu amor aguanta
Tu amor tolera
Tu amor resiste
Tu amor acompaña.

Tu amor suaviza
Tu amor apacigua
Tu amor calma
Tu amor consuela.

Tu amor impulsa
Tu amor anima
Tu amor entusiasma
Tu amor inspira

Tu amor abraza
Tu amor asegura
Tu amor fortalece
Tu amor persevera
Tu amor trabaja
Tu amor construye
Tu amor coopera
Tu amor ayuda.

Tu amor recuerda
Tu amor olvida
Tu amor sueña
Tu amor previene

Tu amor observa
Tu amor reconoce
Tu amor intuye
Tu amor valora

Tu amor informa
Tu amor corrige
Tu amor concilia
Tu amor integra.

Tu amor acoge
Tu amor recibe
Tu amor da
Tu amor entrega

Tu amor habla
Tu amor expresa
Tu amor comunica
Tu amor aconseja.

Tu amor canta
Tu amor baila
Tu amor disfruta
Tu amor goza.

Tu amor siente
Tu amor se afecta
Tu amor respeta
Tu amor perdona

Tu amor cree
Tu amor confía
Tu amor espera
Tu amor ama

Vicente Alcalá Colacios

Diciembre, 2025

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Baviera (Bavaria en inglés o Bayern en alemán) es uno de los 16 estados federados de Alemania y queda al sur del país; limita con República Checa al este y con Austria al sur. Dachau es una población cercana a Munich (la capital de Bavaria y tercera ciudad de Alemania) con el triste recuerdo del campo de concentración nazi “Dachau” que funcionó entre 1933 y 1945. Éste no fue tan terrible como Auschwitz (en Polonia), pero fue el primero y en él murieron unas 40.000 personas.  

Adolf Hitler nació en 1889 en Braunau am Inn, en el lado austríaco de la frontera con Alemania. Ordenó la organización de los campos de exterminio y es muy conocido por su crueldad, dirigida desde Baviera.

Muy cerca, en Marktl am Inn (Baviera), nació en 1927 Joseph Ratzinger, el Papa Benedicto XVI, quien dedicó su vida a la promoción de la verdad, de la fe, la caridad y la esperanza. El contraste de las dos personalidades es notorio y se recuerda enseguida al visitar Baviera. 

Otro contraste muy llamativo se percibe entre los pueblos tradicionales y las ciudades modernas del estado o de otras regiones de Alemania.

Funciona en Baviera una organización que podría compararse con la Defensa Civil colombiana por algunas de sus actividades cívicas y de diversas ayudas; se trata de Malteser, vinculada a la Orden de Malta, que tiene sus orígenes en el siglo XI (también en Colombia existe representación de esta orden). 

En los museos, se pueden observar obras de arte clásicas, cerca de pinturas modernas. Y en música, es muy llamativo el Museo de los Violines (en Mittenwald) por no hablar de Mozart, cuyo padre nació en Augsburgo, y cuya huella musical se aprecia mucho en Baviera.

Otro contraste, visual, llama la atención entre el Barroco de ayer y el estilo mucho más sobrio de hoy.

Sería muy complejo escribir sobre Baviera -comenzando por su capital München- para un visitante de pocos días. Simplemente, comparto unas impresiones sobre el civismo, la calma, la belleza, el orden y limpieza, aún en las zonas rurales.

Resalta, se aprecia y se disfruta la naturaleza en sus campiñas, sus montañas, los nevados cerca del Tirol y los ríos de aguas cristalinas.

Haber pasado de los desastres de la guerra y la destrucción al panorama actual de Baviera, es muy grato y esperanzador, pensando en otras latitudes, especialmente en la nuestra.

Vicenta Alcalá Colacios

Noviembre, 2025

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Sin canal y con canal

Por Vicente Alcala
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Viajar es una ocasión para aprender y para reflexionar. Se puede investigar sobre un país antes de viajar a él, o se investiga después de visitarlo.

Viajar a Panamá es la oportunidad para conocer el canal interoceánico, y ver el funcionamiento de sus exclusas que bajan enormes buques internacionales, los suben y los desplazan. 

La primera impresión al llegar a la ciudad de Panamá es encontrarse con una mole de torres modernas, pero más tarde se pueden conocer las ruinas de una ciudad de la época colonial (tal como muestran las fotos que abren este artículo). 

De la época colonial se puede conocer también el fuerte de San Lorenzo, cerca de la actual ciudad de Colón (en el Caribe) que fue construido entre 1595 y 1601 y reconstruido en los siglos XVII y XVIII, después de que fuera destruído por el pirata Henry Morgan.

Entre la ciudad de Panamá (en el Pacífico) y el Caribe existieron, en la época colonial, el camino real y el de las cruces que atravesaban el itsmo; entre 1980 y 1985 se construyó el ferrocarril de Panamá, precursor del canal y clave para la construcción de éste; hoy se puede recorrer el mismo trecho en automóvil, paralelo al río Chagres, por una excelente carretera rodeada de selva verde.

El rio Chagres fue fundamental para la construcción y funcionamiento del canal porque sus aguas, almacenadas en el lago Gatún, alimentan las exclusas y permiten el tránsito de los barcos (foto inferior izquierda). En la foto inferior derecha se ve un esquema del recorrido del canal.

Para un resumen histórico de Panamá, habría que estudiar las poblaciones indígenas del itsmo, algunas de las cuales también existen en Colombia, en la región del Darién, compartida hoy por las dos naciones. 

Algunos hitos son:

1501 Rodrigo de Bastidas explora las costas panameñas.

1510 Fundación de Santa María Antigua del Darién, primer asentamiento español en tierra firme caribeña.

1513 Vasco Nuñez de Balboa cruza el istmo y descubre el Mar del Sur u Océano Pacífico.

1519 Fundación de la Ciudad de Panamá, primera en el Pacífico. 

Panamá es la ruta clave del comercio de oro y plata entre América y España.

1671 Henry Morgan saquea y destruye Panamá la vieja y la ciudad se traslada al “Casco Antiguo”. Éste se conoce hoy así: 

1821 Panamá se independiza de España y se une a la Gran Colombia de Simón Bolívar. 

1831 Tras la disolución de la Gran Colombia, Panamá queda integrada con Colombia.

1880-1889 Intento francés de construir el Canal.

1903 Panamá se separa de Colombia con apoyo de Estados Unidos. En el mismo año se firma el tratado por el que Panamá concedió a Estados Unidos la Zona del Canal.

1904-1914 se construye el Canal de Panamá bajo el control de Estados Unidos, pero con el esfuerzo de trabajadores de muchos países.

1977 El tratado Torrijos-Carter acuerda la devolución progresiva del Canal a Panamá.

1999 Estados Unidos entrega el Canal al Estado Panameño.

2006-2016 Ampliación del Canal con la construcción de un tercer juego de exclusas. 

En la actualidad, Panamá cuenta con unos 4.570.000 habitantes. La capital tiene unos 410.000, aunque su área metropolitana llega a un millón trescientos mil. 

Una reflexión o lección importante para Colombia es que un Gobierno centralista con descuido de las regiones apartadas tiene malas consecuencias. 

Vicente Alcalá Colacios

Noviembre, 2025

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La actividad humana -individual y grupal- es visible, explícita, tiene muchas manifestaciones, muchas modalidades, y se puede conocer y comprender en progresivos niveles de profundidad. La Acción de Dios es invisible, implícita, interior, silenciosa, se puede conocer por sus efectos en la naturaleza, en las comunidades humanas y en la historia. A veces imaginamos que la acción de Dios es como la nuestra, pero no es así.

Cuando nos preguntamos ¿por qué Dios me hizo esto? o ¿por qué Dios permite estos males? ¿por qué Dios castiga de esta manera? es que no comprendemos la Acción de Dios. Cuando tenemos logros satisfactorios y pensamos que todo es obra nuestra sin necesidad de Dios, es que no comprendemos la Acción de Dios. Analicemos algunas pistas:  

Las actividades humanas son múltiples, 

la Acción de Dios es una, así como los seres humanos somos innumerables, Dios es Único. 

Las actividades humanas son visibles, así como el ser humano es corporal,

la Acción de Dios es invisible de “un Dios escondido… al que nadie ha visto ni puede ver”. 

Las actividades humanas son -generalmente- explícitas,

la Acción de Dios es siempre implícita.

Las actividades humanas son conscientes y también inconscientes,

la Acción de Dios es siempre sabia. 

Las actividades humanas son pasajeras,

la Acción de Dios es permanente. 

Las actividades humanas son intermitentes, 

la Acción de Dios es continua, sin interrupción. 

Las actividades humanas son temporales, 

la Acción de Dios es eterna y -por lo tanto- siempre actual. 

Las acciones humanas son volubles, 

la Acción de Dios es firme.  

Las acciones humanas son benéficas y -a veces- maléficas,

la Acción de Dios siempre es bondadosa.

Las acciones humanas son falibles,

la Acción de Dios es infalible.

Las acciones humanas son limitadas,

La Acción de Dios lo permea todo. 

Las acciones humanas son prescindibles,

La Acción de Dios es imprescindible.

Las acciones humanas son libres y voluntarias, 

la acción de Dios obra mediada por las acciones humanas, así como es mediada por la naturaleza que recibe de Dios su autonomía.

Las acciones buscan -en el fondo- la verdad, la belleza y el bien, 

la Acción de Dios posibilita que las acciones humanas se orienten a la verdad, la belleza y el bien.

Las acciones humanas se conocen en sus consecuencias,

la Acción de Dios se conoce por sus efectos.

Las acciones humanas se conocen cada vez más por las ciencias,

la Acción de Dios la conocemos por su auto revelación.

Las acciones humanas se comprenden cada vez más por la comunidad científica,

la auto revelación de la Acción de Dios es recibida por la comunidad humana a través de la historia y en la actualidad. 

Las acciones humanas varían según las culturas,

La Acción de Dios es conocida por toda la humanidad, aunque de maneras diferentes, de acuerdo con cada cultura. 

Las acciones humanas se experimentan de manera personal,

la Acción de Dios también es intuida íntimamente en la vivencia personal, al sentir a Dios en nuestras vidas. 

La acción humana es evidente, es múltiple, es necesaria, es universal. Desde lo que conocemos de la prehistoria hasta los avances actuales de la tecnología, han transcurrido -junto con el tiempo- actividades agrícolas, culinarias, artísticas, industriales, comerciales, investigativas… y otra multitud de operaciones humanas, apenas insinuadas en la primera gráfica -a la izquierda- que encabeza este artículo. 

Sería interminable describir el desarrollo de cada una de ellas, compararlas entre las diferentes culturas, y describir los movimientos y las interacciones necesarias para realizar cada actividad, y más si pensamos en grupos y organizaciones. Podemos, no solo observar todo lo que se hace y detallar cómo se desarrollan las diversas actividades, sino que podemos preguntarnos ¿por qué se hacen? ¿qué importancia y significado tienen esas actividades? ¿para qué se realizan, qué se espera conseguir con ellas? ¿cómo se explica la interacción entre las actividades humanas y los instrumentos y tecnologías progresivas?

Instintos, necesidades, motivaciones, deseos, gustos, inconsciente individual y colectivo, habilidades, hábitos, aprendizajes, tradiciones… todo esto es objeto de investigación y conocimiento en las actividades humanas.

Si son tan complejas las actividades humanas… ¿cómo podemos pretender comprender la acción de Dios?  

Entre las comunidades humanas tenemos los testimonios consignados en los libros del Antiguo Testamento y de los primeros cristianos, discípulos de Jesús, cuyas memorias están escritas en los libros del “Nuevo Testamento”, especialmente en los Evangelios. En la actualidad tenemos el testimonio de la Acción de Dios a través del obrar de tantas personas que hacen el bien con su servicio, su ayuda, su entrega: el amor de las madres por sus hijos, el amor de los hijos con sus padres y hermanos, el amor de voluntarios en sus diferentes trabajos por los demás. 

Necesitamos humildad para aceptar la Acción de Dios, para escuchar su auto revelación, y para responder libremente a su Acción con las actividades humanas en búsqueda del bienestar de las comunidades de toda la sociedad humana.

Vicente Alcalá Colacios

Octubre, 2025

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El pasado 14 de octubre, este blog publicó un inquietante artículo de Mauricio Cabrera: “¿Paz después del genocidio?”. El presente artículo quiere aportar elementos complementarios para un futuro esperanzador. 

El libro cuya carátula se muestra en la foto, es el primero de una valiosa trilogía de este importante teólogo, suizo, católico, que murió el 7 de abril de 2021 a los 93 años. El segundo título de la trilogía es “El Cristianismo” y el tercero “El Islamismo”. 

“El Judaismo” recorre 6 paradigmas: 1. Tribus de la era preestatal (Patriarcas, Moisés y Jueces) 2. Reino de la era monárquica (David, Salomón) 3. Teocracia del judaísmo postexílico (Nehemías, Esdras) 4. Rabínico-sinagogal de la Edad Media. 5. Asimilación a la modernidad (Movimiento sionista: Estado de Israel 1947, después del Holocausto,1933-45. Judaísmo ortodoxo. Judaísmo conservador. Judaísmo reformado liberal) y 6. ¿Paradigma de la posmodernidad?

Este 6º paradigma lo recorre el autor en la Tercera Parte del libro “Posibilidades de Futuro”. Desarrolla el capítulo “Judíos, musulmanes y futuro del Estado de Israel”.  Varias preguntas se plantean: ¿Lucha de dos pueblos por un territorio y ningún acuerdo? ¿Territorio a cambio de paz? ¿Signo de unidad de la ecúmene abrahámica (las tres religiones necesitan un símbolo religioso, un santuario común, como gran signo de que las tres veneran al mismo Dios de Abraham, algo en común, capaz de superar cualquier división y enemistad)?

“No parecen existir graves inconvenientes para que cristianos y judíos se unieran en la recitación común de salmos o de otras oraciones tomadas de la Biblia hebrea o de la tradición judía… de igual modo, no debería haber ninguna dificultad para que cristianos y judíos pudieran recitar con los musulmanes algunas de las hermosas plegarias del Corán”. En efecto, el Corán expresa la fuerte convicción de que el Dios de Abraham, de los profetas, de Jesús y de Mahoma es el mismo.

También es llamativa la coincidencia fundamental entre el decálogo judeo- cristiano y el código de deberes islámico, que constituyen una ética básica común:

LIBRO DEL EXODO 21, 1-21SURA 17, 22-38
Yo soy el Señor, tu DiosEn el nombre del Dios compasivo y benigno
No tendrás otros dioses rivales míosNo pongas otro dios junto al Dios único
No te harás representación alguna de Dios. No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en falsoY tu Dios ha determinado que sólo le sirváis a él.
Fíjate en el sábado para santificarlo 
Honra a tu padre y a tu madreSerás bueno con tus padres. Da a los parientes lo suyo, también al pobre y al que está de camino
No matarásNo matéis a vuestros hijos por temor al empobrecimiento. No matéis a nadie, pues Dios ha prohibido matar.
No cometerás adulterioNo caigáis en la lascivia
No robarásNo tocarás la fortuna del huérfano
No darás testimonio falso contra tu prójimoCumplid la obligación que contraéis
No codiciarás los bienes de tu prójimoDad la medida llena y pesad con la balanza recta. Y no vayas tras una cosa que no conoces
No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de élNo cabalgues de forma licenciosa sobre la tierra

Para el acercamiento a estos ideales, Hans Kung había escrito “Proyecto de una ética mundial” e impulsó la Fundación Ética Mundial. Formuló los siguientes postulados: 

  1. No hay paz entre las naciones sin paz entre las religiones.
  2. No hay paz entre las religiones sin diálogo entre las religiones.
  3. El diálogo entre religiones requiere investigación de sus fundamentos.
  4. No hay diálogo entre las religiones sin normas globales éticas.
  5. No hay supervivencia de nuestro globo sin una ética global, sin una ética mundial, sin una ética universal.

Los principios universales mínimos de una Ética Mundial son estos cinco:

  1. Cultura de la no-violencia y respeto a toda vida. “Respeta la vida – No matarás”.
  2. Cultura de la solidaridad y de un orden económico justo. “Obra con justicia y honradez – No robarás”.
  3. Cultura de la tolerancia y un estilo de vida honrado y veraz. “Habla y actúa desde la verdad – No mentirás”.
  4. Cultura de igualdad de derechos y de la corresponsabilidad de hombre y mujer. “Respeten y amen, unos a otros – No harás mal uso de la sexualidad”.
  5. Cultura del buen trato. Todo ser humano debe recibir un trato humano. “No hagas a los demás lo que no quieras para ti. Haz a los demás lo que quieras que te hagan. 

Sería necesario fundamentar estos postulados y principios, anteponiéndolos a los intereses territoriales, económicos y políticos. 

Ha sido urgente detener la guerra, firmar un acuerdo inicial. El intercambio de secuestrados y prisioneros ha sido un primer paso.

La tarea angustiosa inmediata es la reconstrucción de las áreas devastadas y la vivienda para las poblaciones afectadas y desplazadas, comenzando por los medios de supervivencia para ellas.   

Una luz de esperanza la constituye la creación de Fondos internacionales para la reconstrucción de Gaza. Confiamos en que serán generosos. 

Vicente Alcalá Colacios

Octubre, 2025

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