
Si nieva, estás ahí.
Si llueve, estás ahí.
Con sol, estás ahí.
Nublado, estás ahí.
En la sequía, estás ahí.
En la inundación, estás ahí.
En guerra, estás ahí.
En paz, estás ahí.
En la tristeza, estás ahí.
En la alegría, estas ahí.
En la pobreza, estás ahí.
En la riqueza, estás ahí.
Con el mar, estás ahí.
Con la montaña, estás ahí.
Música, siempre estás, desde que estás.
Sólo si te oigo, estás conmigo.
Si te recuerdo, estás aquí.
Si te miro, estás aquí.
Si te olvido, estás aquí.
Si te hablo, estás aquí.
Si me callo, estás aquí.
En tu fotografía, estás aquí.
En mi corazón, estás aquí.
En tu familia, estás ahí.
En mi familia, estás ahí.
Cuando camino, vas conmigo.
Cuando duermo, duermes conmigo.
En la mesa, estás conmigo.
Escribo y estás aquí.
Madre, siempre estás aquí.
Desde que te fuiste, estás aquí.
Pero TU, estás aquí.
Desde siempre estuviste aquí.
Ahora estás aquí.
Para siempre estarás aquí.
Sólo si TE escucho, sé que estás aquí.
Sólo si amo, siento que TU nos amas.
Vicente Alcalá Colacios
Marzo, 2026


3 Comentarios
Vicente: bonito poema. Gracias por compartirlo. Saludos. Hernando
¡Que bonito! Un abrazo querido Vicente.
Ralph Waldo Emerson, escritor, filósofo y poeta estadounidense, escribió: “Los hombres son lo que sus madres hicieron de ellos. El legado de una madre es el hilo invisible que une nuestras acciones con nuestros valores.”
¡Qué admirable y ejemplar legado dejó mi abuela! Gracias por recordarla de esa manera tan bonita y esperanzadora.