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Hernando Bernal Alarcón

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Fue una tarde de la Semana de Pasión pasada, en nuestra tertulia de los jueves, cuando nuestro compañero Hernando Bernal nos acercó a la genialidad y religiosidad profunda de las composiciones de J.S. Bach. En asocio con Alberto Betancourt, otro especialista en música sagrada de nuestro grupo y con la asesoría de Bernardo Nieto, nos presentaron esta obra selecta e inédita para nuestro disfrute y apreciación. La compartimos con nuestros lectores en esta Semana Santa como una contribución al espíritu de quienes acompañan estas celebraciones.

Exjesuitas en tertulia- 10 de Abril, 2025 AUDICION COMPARTIDA DEL ORATORIO RELIGIOSO DE JUAN SEBASTIAN BACH “LA PASION SEGÚN SAN MATEO” Karl Richter [Subtítulos en español] https://www.youtube.com/watch?v=QtFXnQx3yTc LA RELIGION IMPREGNA EL ARTE. EL ARTE MUSICAL ELEVA EL ESPIRITU HACIA DIOS. Así puede titularse la experiencia de carácter religioso, musical y espiritual a la cual se convoca a los participantes en la sesión de Exjesuitas en Tertulia para el 10 de Abril, durante la Semana Litúrgica de la Pasión que antecede a la Semana Santa. (13 al 20 de Abril). Como introducción a la audición de los 23 primeros temas musicales de una obra que está conformada en su primera parte por 35 partituras, y en su versión total por 78 partituras, se hace referencia al Capítulo 26 (Artículos 1 al 36) de Evangelio Según San Mateo. Se expondrán los siguientes asuntos: Ficha técnica • INAUGURACION: Abril 15 de 1729 (Viernes Santo) • TEXTO DE INSPIRACION: Evangelio según San Mateo (A,D 70) Traducción de Lutero: (1522) • TEXTOS COMPLEMENTARIOS: Christian Friedrich Henrici (también conocido como Picander) (1725) • EL EVANGELISTA: MATEO EL PUBLICANO. Primer Libro del Nuevo Testamento. Alejandría (AD.70) • EL MUSICO: JUAN SEBASTIAN BACH (1685 – 1750) • EL GENERO MUSICAL: EL ORATORIO ALEMAN : Entre los autores de Oratorios destacan: Schütz (Pasión según San Lucas 1645) Johann Sebastian Bach con las pasiones según San Juan (1725) y según San Mateo (1729), Georg Friedrich Händel que escribió el Mesías y un total de 22 Oratorios (1732 a 1752) y Haydn con La Creación (1798) • EL CONTEXTO RELIGIOSO: LA REFORMA (1545) Biblia: Autoridad de la Fe “Sola scriptura”. Texto bíblico + Orquesta, Recitativo, Coros, Arias. • ANECDOTARIO HISTORICO: Reinauguración ( Felix Mendelssohn 1829) • ESTRUCTURA Y DURACION: 3 h 17¨ / 78 partituras (Dos partes) Selección: 23 partituras iniciales. • EL DIRECTOR E INTERPRETE MUSICAL: KARL RICHTER: https://www.youtube.com/watch?v=QtFXnQx3yTc

Para acceder a esta tertulia, por favor haz click aquí: https://youtu.be/6H6Mx_36Hnk

Hernando Bernal Alarcón

Abril, 2025

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El jueves 6 de marzo tuvimos la idea de volver a encontrarnos para compartir un momento poético como el primero que tuvimos el año pasado. La particularidad fue que propusimos sacar algunos poemas del “baúl de los recuerdos” y nos llevamos muchas buenas sorpresas. En este blog iremos publicando a quienes en algún momento “cometieron” poesía, para el placer de todos.

Exjesuitas en tertulia- 6 de Marzo 2025

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A través de mis lecturas sobre el tema de la nueva derecha he aprendido a distinguir el plano horizontal que se mueve de derecha a izquierda, y señala la orientación “progresista” de las personas, grupos y naciones, y el plano vertical que se mueve desde el conservador (fundamentalista/ideologizado) al liberal (abierto/racionalizado), y señala la intensidad con la cual se aferran o adhieren a sus posiciones. 

Esto da pie para para considerar que no toda posición de derecha es conservadora, ni toda posición de izquierda es progresista. De esta forma, las posiciones intelectuales e ideológicas de las personas y los grupos se pueden mover dentro de los cuatro espacios que señalo en el siguiente cuadro:

 CONSERVADURISMO TRADICIONAL(Abierto / Racionalizado)  LIBERALISMO TRADICIONAL(Abierto / Racionalizado)
 NUEVA DERECHA(Ideologizado)  NEO – PROGRESISMO (Ideologizado)

La manera como una persona, un grupo, un partido político, una nación, puede definir donde se encuentra debe hacerse con relación a temas concretos, como por ejemplo, los siguientes:

LA SEGURIDAD NACIONAL (Nacionalismo, Autoritarismo, Estatización, Antiterrorismo.)

EL CRECIMIENTO ECONOMICO (Desarrollismo, Comercio Exterior.)

ESTATITZACION/ PRIVATIZACION (El papel del sector privado. Reducción del Estado.)

TENDENCIAS LIBERACIONISTAS (Marxismo, Teología de la liberación, Racismo.)

LA MIGRACION (Anti-inmigración, Deportación, Cierre de fronteras.)

CULTURA WOKE: Globalismo, Ecologismo, Gobernanza Mundial, feminismo y asuntos de género, cambio de sexo, LGTB, etc.

La actual POLARIZACION consiste en que, tanto desde la nueva derecha, como desde el neoliberalismo económico, se ha disminuido la capacidad de diálogo y reflexión sobre estos temas y se llega a posiciones límites, que por su naturaleza se convierten en excluyentes e IDEOLOGIZADAS; es decir, en DOCTRINAS Y DOGMAS. 

Tal el caso de Trump con la deportación de indocumentados, de la derecha europea con la migración, de Milei con la cultura Woke y el recorte del Estado, de Petro con la estatización y antiprivatización, de Bukele con el antiterrorismo y las cárceles, de Maduro y Ortega con su permanencia en el poder como dictadores, de los ingleses con el BREXIT, de Putin con Rumania, de Hamas e Israel, etc. etc.) Todos ellos son LIDERES DE LA NUEVA DERECHA, unos de carácter conservador y otros de carácter progresista.

No toda posición conservadora es derechista, ni toda posición liberal progresista. Si se quiere superar la polarización es conveniente reconocer que nadie tiene toda la razón, pero que todos pueden tener algo de razón. Lo importante sería lograr algunos consensos y respetarlos. VIRTUS IN MEDIO.  (Cosa bien difícil por cierto…)

Hernando Bernal Alarcón

Marzo, 2025

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Es el recorrido de su vida, intercalado con muchas de sus reflexiones y mensajes, todos muy profundos y positivos.

Algunos apartes que llaman la atención:

“Todos fuera, todos dentro” (capítulo 19) 

Todo el capítulo es estupendo. Entresaco algunas citas textuales:

La Iglesia es de todos y para todos.  

”Todos son llamados. Todos. Así que todos dentro. Buenos y malos, jóvenes y viejos, sanos y enfermos. (…) Y esta es, sin duda, una buena noticia incluso para aquellos que querrían hacer de la Casa del Señor un club con control de entrada (…) también, por eso no soy amigo de definiciones como la de ‘papa de los pobres’: son solo ideologizaciones, o caricaturas. El Evangelio está dirigido a todos y no condena a las personas, las clases, las condiciones, las categorías, sino más bien las idolatrías, como la idolatría de la riqueza (…) El santo pueblo de Dios es este: no una secta de los puros. El Señor bendice a todos, y su Iglesia no debe, no puede proceder de otra manera” (Página 220).

La Iglesia ni debe ni puede excluir a nadie. 

“Tomar de la mano, acompañar, ayudar a discernir. Esa es la tarea de los pastores, no la de excluir” (Página 221).

“El amor es el que cura la vida, el que salva. Nuestra fe no se detiene frente a las heridas y los errores del pasado, trasciende los prejuicios y los pecados. (…) Si el Señor dice ‘todos’ ¿quién soy yo para excluir a nadie? (…) Y, si algunos han experimentado en su propia piel el ‘rechazo de la Iglesia’, querría que supieran que en realidad se ha tratado del rechazo de una ‘persona’ de la Iglesia: porque la Iglesia es una madre que convoca a todos sus hijos.” (Página 222).

“Yo soy solo un paso”. (capítulo 25, el último de la autobiografía). De la última página, la 324, destaco lo siguiente. 

Donde está presente el Evangelio hay revolución

“Donde el Evangelio está realmente presente, no su ostentación o instrumentalización, sino su presencia concreta, siempre hay revolución (…). La revolución de la ternura.”

“La ternura no es una debilidad: es la verdadera fuerza”.

“Una vez, un joven universitario me preguntó: en la universidad tengo muchos amigos agnósticos o ateos, ¿qué debo decirles para que se convirtieran en cristianos? Nada, le contesté. Lo último que debes hacer es hablar. Antes tienes que actuar, y al ver cómo vives y cómo gestionas tu vida, serán ellos quienes te pregunten: ¿por qué lo haces? Y entonces podrás hablar”.

En la fe siempre debe haber espacio para la duda

(…) “Es igual de importante dejar espacio para la duda. Si alguien está absolutamente seguro de que ha encontrado a Dios, no me convence. Si alguien tiene la respuesta a todas las preguntas, esa es la prueba de que Dios no está con él. Significa que es un falso profeta, que instrumentaliza la religión, que la utiliza para sí mismo. Los grandes guías del pueblo de Dios, como Moisés, siempre han dejado espacio para la duda. Hay que ser humilde, dejar espacio al Señor, no a nuestras seguridades.”

Hernando Bernal Alarcón

Marzo, 2025

[1] Primera edición: enero 2025

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Con la inauguración del segundo período del Presidente Trump, el 20 de Enero de 2025 se dio comienzo a una nueva teoría americanista que en la práctica sustituye a la anterior Doctrina Monroe vigente desde 1823, ampliada y modificada por la Doctrina Roosevelt y la creación de los movimientos panamericanistas durante todo el Siglo XX y lo corrido del XXI.

Ya no se trata de defender a los países de las Américas de la intervención de las potencias foráneas, o de asociarlas en función de la solución de sus necesidades y el cultivo de intereses comunes, sino lamentablemente, más bien, de propiciar la aceptación por parte de las naciones que conforman las Américas (en plural) a la visión y el poder de los Estados Unidos, identificados como la sola y única América. 

Make America Great Again (MAGA) significa para América Latina, enfrentar y adaptarse por lo menos, a la puesta en funcionamiento de cinco políticas diferentes y complementarias, inauguradas en este segundo mandato de Trump: incremento del riesgo comercial, prioridad de la seguridad USA, expansionismo geopolítico, antiprogresismo,disminución de la asistencia técnica y del apoyo internacional.

El incremento del riesgo comercial se da a través del gradual aumento de los aranceles, como mecanismos de regulación de las fronteras internas con Canadá y con México, como instrumento para favorecer la economía de producción interna de USA, y como práctica de presión para favorecer las políticas de repatriación de inmigrantes procedentes de todos los países de América Latina.

La prioridad de la seguridad nacional USA se da mediante la restricción y selectividad de la inmigración, las redadas urbanas, la muralla en la frontera mexicana, la presencia de las fuerzas militares, la guerra contra el fentanilo y el narcotráfico tradicional, la descertificación, la incautación de bienes, el señalamiento y las medidas de retaliación contra los grupos terroristas, la extradición y la habilitación de Guantánamo como cárcel “antiterrorista”. Es una necesidad surgida desafortunadamente de la estrategia zurda de algunos sectores en América Latina de debilitar el poder y el señorío mundial de USA mediante la comercialización de estupefacientes y la migración de sujetos indeseables y criminales. 

El expansionismo geopolítico en América Latina, fruto de la actual doctrina americanista Mega/Trump, se da en lo referente al nuevo nombre del Golfo de México como Golfo de América y los pasos para la recuperación del control del Canal de Panamá. A nivel mundial se da con las propuestas para la inclusión de Canadá como Estado de la Unión, la compra de Groenlandia, la propuesta de manejo de la Franja de Gaza y la cesión de territorios invadidos para dar fin al conflicto de Ucrania.

El antiprogresismo se da, en primera instancia, por la oposición frontal al globalismo y a la gobernanza mundial, enfrentando a las posiciones liberacionistas y señalando al Eje del Mal, (los países de izquierda radicalizada: Cuba, Nicaragua y Venezuela) y a otros en peligro de ingresar a dicho club, como la desafortunada Colombia, bajo la égida del mandatario actual. También por la oposición a la cultura woke y a las posiciones feministas y de género que incluyen a los grupos LGTB y a las motivaciones y procedimientos para el cambio de sexo, y todas las prácticas denominadas progresistas, que ponen en peligro a la familia y a la protección de la niñez.

La disminución de la asistencia técnica y del apoyo Internacional se da, para América Latina y para el mundo enterco, con el cierre de la AID, con la desafiliación a pactos internacionales como los relacionados con el medio ambiente y con la no participación de USA en las Agencias de la ONU, tales como la OMS y la UNESCO. 

Ante estos hechos rotundos, logrados y establecidos en solo el primer mes del mandato Trump, es preciso que los países de América Latina desarrollen estrategias efectivas para redefinir sus políticas de amistad, cooperación y mantenimiento de las relaciones comerciales, de tal manera que se mantengan las posibilidades de participar en el mercado norteamericano.

Igualmente, América Latina deberá desarrollar medidas para la reinserción de los migrantes, pero con vistas necesarias a la transformación, modificación y sustitución de  políticas anteriores de manejo interno de los países y de conformación de las relaciones internacionales, cuya transformación es un hecho evidente e inmodificable. Es un reto muy complejo, difícil y delicado, a la par que una oportunidad para “construir nuevas realidades”, y llegar a acuerdos posibles que permitan diseñar mecanismos eficientes en defensa, no solo de la soberanía, sino de sostenibilidad nacional y continental. 

Como algo positivo –y esto podría ser una buena noticia– es que el continente latinoamericano no está solo en la necesidad de adecuar y transformar sus políticas y de lograr nuevas configuraciones, sino que paralelamente tienen que hacerlo las demás regiones del mundo. La pregunta de fondo es: ¿Podremos superar nuestras diferencias para lograr consensos, establecer mecanismos y diseñar estrategias que nos permitan, manejar, construir e institucionalizar soluciones innovadoras y adecuarnos a las nuevas realidades?

Hernando Bernal Alarcón 

Marzo de 2025

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Nuestra tertulia del 6 de Febrero nos permitió compartir varias maneras diferentes de manejar el tiempo durante el tiempo posterior a la vida de trabajo profesional. Con sencillez y generosidad aprendimos unos de otros con ideas , rutinas y criterios originales utilizados en esta etapa de libertad con el tiempo y disfrute de nuestras familias y grupos de amigos. Compartimos con nuestros lectores varias intervenciones, con la certeza de colaborar quizás con nuevas iniciativas para sus propias realidades.

Exjesuitas en tertulia- 6 de Febrero, 2025

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Una interpretación como simple ejercicio de “sentido común”

Para la comprensión del significado histórico de la sostenibilidad como nueva Utopía Social del Siglo XXI, formulada en su acepción más amplia, es necesario tener en cuenta la dimensión del cambio de época histórica y las transformaciones planetarias que conducen a un cambio de era histórica. Solo una mirada de esta complejidad permitirá definir el ámbito y la trascendencia de las decisiones sobre la sostenibilidad. 

El cambio de época hace relación a los eventos comunes que afectan las relaciones de los miembros de la sociedad entre sí y a las nuevas configuraciones institucionales y culturales que van surgiendo en la cotidianidad, mientras que cuando se hace alusión a la era histórica se trata de las transformaciones físicas, ambientales y climáticas que se efectúan en el hábitat y en el planeta tierra por la presencia del hombre y su desarrollo tecnológico. 

Es lo que algunos autores denominan el antropoceno, que está principalmente relacionado con las afectaciones producidas desde el comienzo de las revoluciones industriales. La búsqueda de la sostenibilidad entendida como la permanencia de la humanidad y de su cultura se refiere a ambos aspectos, pero es diseñada diferencialmente en relación con la prioridad criteriológica con la cual se la conciba.

En este proceso de selección de las políticas de sostenibilidad se hace necesario  analizar los efectos actuales del desarrollo industrial y los condicionamientos de la estructura social concomitantes, como sucedáneo de la historia contemporánea, a través de las diferentes revoluciones tecnológicas desde el Siglo XIX hasta el presente, tanto en sus aspectos positivos como negativos. Solo si se tienen en cuenta dichos asuntos se podrá definir qué es posible mantener y que será necesario modificar, tanto en las relaciones institucionales de la sociedad en su conjunto, como en lo que focaliza el escenario ecológico de la interacción del hombre con su ambiente físico. Ambas alternativas forman parte del concepto mismo de sostenibilidad.

Entendida la política de sostenibilidad como factor de cambio social, y por lo tanto como motor de transformación histórica, tiene que tener en cuenta los componentes ecológico/planetarios, los factores biológico evolutivos, las estructuras institucionales y políticas de las sociedades, y los sustratos de carácter axiológico/cultural que le dan suporte a la configuración y evolución histórica y ambiental de las sociedades y los grupos en transición. Por esta razón la sostenibilidad como política pública se da en el marco global de una sistematicidad compleja pero regionalizada y localizada (glocalización). 

Esta es, además, la razón por la cual es preciso desarrollar también una doble dimensión vertical de sostenibilidad, entendida como permanencia y evolución de lo social, a lo largo del tiempo y de la historia (visión dinámica), y de sustentabilidad de los valores y la cultura, como soporte y fundamento de la concepción de la humanidad y el humanismo (visión axiológica).

Como además en los procesos de transformación histórica han jugado y seguirán teniendo un papel trascendental los desarrollos de la ciencia y la tecnología, en el marco de la definición de la sostenibilidad es preciso darles la relevancia e importancia que merecen. Esto implica evaluar con cuidado los avances del desarrollo de la ciencia y prever con claridad el manejo y los límites aceptables de la innovación tecnológica, como soporte ético para fundamentar las decisiones sobre el ámbito del cambio y los horizontes deseables para la sostenibilidad. Esta incorporación del análisis de la dimensión tecnológica es un sine qua non para precisar el ámbito de la sostenibilidad. 

La construcción de estas dimensiones culturales deberá tener en cuenta las teorías, sobre la complejidad, sobre el caos, sobre la incertidumbre, sobre la gobernanza mundial, sobre la globalización de la economía y la aculturación, sobre la sociedad del riesgo, sobre las redes sociales y el mundo digital e interconectado, sobre la posverdad, sobre el predominio de lo virtual y de la inteligencia artificial en la interacción humana, entre muchas otras aproximaciones teóricas que configuran el instrumental epistémico con el cual es preciso analizar y afrontar las características de la realidad actual.  

La complejidad de la sostenibilidad enfocada desde esta visión integral, dinámica y permanente al mismo tiempo, da pie para afirmar que la sostenibilidad es la utopía contemporánea propia del Siglo XXI, como lo fuera el desarrollo económico en la posterioridad de las posguerras del Siglo XX, y el progreso de la humanidad en la concepción de la evolución histórica del Siglo XIX, heredera a su vez de la visión renacentista del hombre como centro y amo de la creación. Es decir se convierte en la idea clave alrededor de la cual deben girar los esfuerzos de la humanidad en función de su mantenimiento y evolución.

Lograr la sostenibilidad de la humanidad en su hábitat y en su avance social para acentuar los logros y reducir las deficiencias y limitaciones, contando para ello con los enormes avances de las tecnologías actuales y con las futuras revoluciones industriales, es un reto histórico de largo alcance y gran envergadura que le corresponde realizar a la misma humanidad del Siglo XXI como tarea histórica primordial, no solo en función de su supervivencia, sino inclusive, de su propia superación como especie humana. Alternativas que permiten afirmar qué diferentes futuros son posibles. 

Visualizar la sostenibilidad en su dimensión integral, es decir como la necesidad de conservar, preservar y perfeccionar todos los aspectos de la vida humana en relación con el uso racional y adecuado de las condiciones del planeta tierra, es en sí mismo una utopía. Pero también algo que conduce a realizar acciones, desarrollar tareas y diseñar programas concretos, tanto en los ámbitos más fundamentales de la vida, como en aquellos de carácter institucional que definen por su propia naturaleza, la condición misma del ser humano en su integralidad y en su sociabilidad.

La utopía histórica de la sostenibilidad consiste por lo tanto, en el logro de un equilibrio entre la producción y administración de los bienes y servicios necesarios para el bienestar de todos los ciudadanos y su distribución de acuerdo con su participación en la producción y manejo de los mismos, teniendo en cuenta la realidad de sus necesidades y de sus condiciones de vida, todo ello en el marco diferenciado tanto por las condiciones y posibilidades físicas, ambientales, como por la evolución de la cultura y de los valores desarrollados por los grupos sociales. 

Es decir, la sostenibilidad integral como función utópica opera con enorme respeto por las características y condiciones del planeta tierra y con profundo conocimiento y capacidad de manejo para la preservación de los valores sociales, culturales y económicos de autonomía, decisión, administración, manejo y libertad, inherentes a la propia humanidad.   

Hernando Bernal Alarcón

Enero, 2025

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La primera tertulia de este nuevo año 2025 fue una oportunidad para que compartiéramos, entre amigos, el balance de nuestras reflexiones de resumen del año que terminó y la agenda para el año que comienza. La riqueza de las contribuciones y la espontaneidad de todos puede servir también para nuestros lectores y por eso decidimos compartirla hoy y en próximas entregas.

Exjesuitas en tertulia- Jueves 9 de Enero 2025

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Al comenzar el mes de Diciembre nos acercamos de nuevo al misterio de la Navidad: Dios hecho hombre en el seno de María. 

El hecho de la encarnación del Hijo de Dios lo ve el evangelista San Juan como expresión de la voluntad divina de “habitar entre nosotros”. San Pablo afirma que se hizo semejante a nosotros, menos en el pecado y que se anonadó a sí mismo (exinanivit semetipsum).

Dios hecho hombre: misterio infinito y realidad para todos los creyentes. Dios para nosotros, entre nosotros y con nosotros. Sometido a los avatares, los riesgos, las dificultades, pero también a las alegrías y a los momentos de triunfo, como cualquier mortal, desde la cuna en el pesebre, hasta la muerte ignominiosa. Solo que su muerte en la cruz fue sacrificio por todos nosotros. Y que su vida es la muestra fehaciente de un camino que debemos transitar conjuntamente hasta que nuestra trascendencia nos conduzca finalmente a estar con El en el Padre. Así lo pienso y lo siento como creyente. 

Posiblemente no sea esta la realidad ni la creencia para muchos con los que compartimos la modernidad. Tenemos que reconocer que el hombre pretende ahora ser dios, así no crea en Dios. Quizás pretende serlo porque cree en un dios a su manera. Es decir, en el dios de la eternidad personal que puede alargar su existencia mediante los avances de la nano y la biotecnología, o que puede resucitar mediante la criogenización y pretende ampliar su capacidad humana con implantes biológicos y proyectar su mente al infinito, mediante el input a la “singularidad” digital de una matrix o cerebro electrónico. 

Dios que a su vez es solo el placer, el triunfo, el enriquecimiento fácil, el culto a la personalidad, y por qué no, también el huir del dolor y el buscar la solución de los problemas por el método más a mano, más fácil y menos ético posible. 

Pero la realidad es también que en el hombre como humanidad existe la tendencia hacia la perfección, que posiblemente nace de la conciencia sobre nuestra imperfección y nuestras limitaciones. Tendencia hacia la perfección que nos obliga a superarnos permanentemente. Así, el profesional pretende ser cada vez mejor profesional, el deportista mejor deportista, el trabajador más experto en sus competencias laborales, el artista más avanzado y más reconocido en el perfeccionamiento de sus trazos y habilidades, el comerciante más amplio en la prestación de sus servicios, la modelo más reconocida por el despliegue de sus atributos, el ama de casa mejor y más apreciadas por el cariño de sus familiares. 

Tendencia hacia la perfección que Dios hecho hombre nos ha mostrado como el camino que partiendo de la humildad, y pasando por la cotidianidad de una vida normal pero con ansias de plenitud, y que transita en común con los demás y en servicio también a los demás, nos conduce finalmente a la plenitud individual en Dios que fue nuestro inicio y termina siendo la meta alcanzable de todos nuestros esfuerzos.

¡Quizás sea este el mensaje apropiado de preparación para la Navidad que se aproxima!

Hernando Bernal Alarcón

Diciembre, 2024

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(Reflexiones para los que nos encontramos, o los que están entrando en la tercera edad).

Entre 1990 y 2024 -lo que para muchos de nosotros solo significa la última tercera parte de nuestra vida- ha ocurrido una cantidad de avances y sucesos tecnológicos a nivel mundial que significan una transformación significativa de nuestra manera de actuar, de comportarnos, de interactuar con los demás y en general, de vivir nuestra existencia. Con el apoyo de Google voy a señalar algunos de los avances tecnológicos más significativos por fechas de aparición a partir de la última década del Siglo XX, sin que dicha lista se pueda considerar como un inventario completo de lo que pueda entenderse como avances disruptivos. Más aún espero “provocarlos” para que me ayuden a completar esta información.

La lista de estas innovaciones por temas de desarrollo tecnológico considera las siguientes, como las más significativas, sin que esto signifique que dicha descripción es suficiente:

  • Internet móvil: La conectividad universal a Internet.
  • Tecnología de la nube: Aplicaciones y servicios en Internet de acceso remoto bajo sistemas de seguridad de datos sincronizados.
  • Internet de las cosas: Redes de sensores de bajo costo para la recopilación de datos.
  • Robótica avanzada: Robots con sensores mejorados, destreza e inteligencia utilizados para automatizar tareas.
  • Inteligencia artificial. Combinación de algoritmos y aplicaciones con el propósito de que las máquinas simulen las mismas capacidades del ser humano. 
  • Realidad virtual y realidad aumentada: Aunque son conceptos y fines diferentes, van en función del uso tecnológico en procesos sustantivos de la vida del ciudadano y contribuyen sustancialmente al desarrollo y gestión de la información y el conocimiento. 
  • Genómica de nueva generación: secuenciación rápida y de bajo costo de genes. 
  • Materiales avanzados: Materiales diseñados para tener características o funcionalidad superiores.
  • Impresión en 3D: Tecnología que ya está aportando a la construcción de nuevos productos.
  • Vehículos autónomos o casi autónomos: Vehículos que pueden navegar y operar con menor o ninguna intervención humana.
  • Almacenamiento de energía: muevas pilas de alta duración autogenerativa.
  • Energías renovables: Uso de fuentes renovables y alternativas a los combustibles fósiles.

Lo importante de estas listas por fechas y por contenidos es que han significado cambios muy profundos en nuestro comportamiento como seres humanos, sin que ello considere modificaciones abruptas o inusitadas, razón por la cual se las denomina con el calificativo de “disruptivas”. Es decir: son aquellas innovaciones, principalmente de carácter tecnológico, que producen cambios definitivos, sin que tengamos conciencia clara de los mismos y sin que signifiquen una modificación sustantiva de nuestras rutinas y nuestra cotidianidad. Aparentemente hay un rompimiento. Pero en realidad lo que hay son nuevos ordenamientos, nuevas prácticas sociales, nuevas formas de proceder y de actuar que remplazan a las anteriores, sin que seamos realmente conscientes de dichos cambios. 

Para intentar otra lista en relación con dichos cambios, pensemos simplemente en lo que ocurre con las maneras como actuamos, por ejemplo: en relación con los cambios en nuestra forma de vestir y de comer, de cuidar nuestra salud y utilizar los servicios médicos, de comerciar, de transitar en la ciudad, de ahorrar, de ir o no ir al banco, de planear un viaje y realizarlo, de leer e interpretar las noticias, de enviar saludos a nuestros amigos, de comunicarnos permanentemente con los familiares ausentes, de informarnos sobre los temas que nos interesan, de gozar nuestros hobbies, de requerir las medicinas, de enviar un regalo, de pactar una entrevista, de recordar nuestros momentos pasados, de revisar y ampliar nuestros conocimientos, de leer una novela, de discutir y ampliar nuestra información sobre un hecho histórico, de acceder a una película o un programa televisivo, de gozar con los eventos deportivos,  de dar empleo u oficio o ayudar a alguna persona, de mantener y enriquecer nuestras creencias religiosas, de programar las actividades de un día, semana o mes, etc.

La existencia de los adelantos tecnológicos ha creado nuevas formas de proceder, de actuar, de reaccionar que, de alguna manera han causado “disrupciones” en las maneras tradicionales como las utilizábamos antes de su difusión, adopción y uso. Pero sobre los cuales tampoco hemos reaccionado, ni hemos considerado que hayan afectado nuestra propia forma de vida. De ahí el concepto de “disruptivas”.

Aparentemente el mundo sigue igual. Pero lo que es “igual” es la inercia del cambio permanente. Por esa razón, las innovaciones disruptivas no son consideradas como agentes constructivos de una nueva época histórica, sino como resultado del contexto histórico que es producto del desarrollo exponencial contemporáneo de las tecnologías. Es decir, vivimos en una época signada por la disrupción permanente. El desarrollo tecnológico es una pauta paradigmática de la sociedad contemporánea. Algunos afirman que es una “sociedad líquida” en razón de su permanente fluir.

Si la disrupción así entendida es una característica inherente de la sociedad del Siglo XXI, no podemos obviar nuestra reflexión y nuestro reconocimiento sobre los cambios que ocurren en las instituciones que conforman dicha sociedad. Pero esto será materia de otro posible escrito, cuando nos refiramos a “la deconstrucción” de nuestra actual sociedad y sus efectos positivos o negativos. 

Hernando Bernal Alarcón

Octubre, 2024

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Los redactores y escritores de artículos y opiniones en las redes motivan hoy al lector ocasional para que se suscriba y ponga un ME GUSTA con la mano levantada, que permita a los gerentes de los nuevos medios de comunicación medir con precisión cuál es el nivel de aceptación de las audiencias y del público en general. Según sea el éxito en las respuestas, será el nivel económico de costos en el uso de las redes. 

Tener éxito es una necesidad de supervivencia social. Quien no lo tenga pasa desapercibido. El que lo logra obtiene un nivel de reconocimiento social que sobresale y abre oportunidades inconmensurables que ubican al triunfador muchísimo más allá de los estándares propios del común de la humanidad. Las diferencias cada vez son mayores y más significativas en términos de oportunidades y por lo tanto se convierten en metas, ideales, objetivos y a nivel personal en pasiones que requieren un cultivo especial.

El muchacho deportista proveniente del Chocó o de cualquiera de los departamentos menos desarrollados y que por ejemplo, logra acceder a las grandes ligas del fútbol, adquiere la patente para viajar al exterior y ubica su cotización más allá de los estándares económicos de empresarios industriales, comerciales o financieros que logran posiciones sobresalientes mediante la formación profesional y el ejercicio estandarizado de la gestión en su campo de actividad. Y eso está aceptado, sin mayores cuestionamientos, entre los estándares valorativos de nuestra sociedad. 

Tener éxito implica visibilidad y aceptabilidad como medidas de reconocimiento y aplauso que son diferentes según el área de gestión y las competencias, habilidades y pericias de quienes las sustentan. Los niveles de aceptación están en función de la exposición a los medios de comunicación. El artista, el político, el profesional, el deportista, el creador, el inventor, el innovador y cualquiera que haya sobresalido, saben que su éxito depende, en gran parte por la aceptación mediática lograda entre la audiencia. 

Pero además, en la base de todo está el nivel de dedicación, de ejercicio permanente, de constancia, de superación de metas, de capacidad de recuperación ante las dificultades, conocida ahora como “resiliencia”, de visión y de esperanza también conocida como “idealismo”, de trabajo en equipo, de comunicación y liderazgo que son condiciones esenciales desde el punto de vista personal, todas las cuales y en conjunto son conocidas ahora como “performativas”, y por lo tanto como objetivos que es preciso reforzar en los procesos educativos propios del siglo XXI. 

En síntesis,  una de las características específicas de la educación contemporánea es la “performatividad” entendida como “formación para el éxito”, la cual implica para quienes se atreven a ser “papás y mamás” – cada vez más pocos-  la preocupación permanente por inculcar en sus hijos la pasión por el éxito en la vida; lo que implica un establecimiento de metas en lo físico, intelectual, comunicacional y artístico que cubre totalmente el tiempo y la programación cotidiana desde la más tierna infancia, mucho más allá del tiempo estándar dedicado a la “escolaridad formal”.  

Paralelamente se da el hecho de que los padres tienen menos tiempo y deben delegar estos procesos en otros agentes sucedáneos (personas e instituciones) con exigencia progresiva de costos, y que además, su preocupación parental implica evitar en lo posible ambientes normales de obstáculos y riesgos para los infantes, con la consecuente paradoja de construcción de una “generación de cristal”, susceptible de romperse.

Desde el punto de vista de las empresas y de las instituciones donde deben desempeñarse quienes llegan a la edad de trabajar, la “performatividad” se entiende también como voluntad de éxito empresarial, es decir como crecimiento económico y de influencia en los mercados, y se exige por lo tanto que quien busca incorporarse como empleado o funcionario sea “capaz de añadir valor y conseguir resultados de excelencia” -características propias de la performatividad individual ; lo cual explica a su vez, la enorme movilidad laboral que es norma actual, tanto por lo exclusión de quienes no dan resultados, como por la insatisfacción de quienes no encuentran posibilidad de éxito personal en las tareas que realizan.

La performatividad es la mercancía propia de la educación en el siglo XXI. Para bien o para mal, “la pasión por el éxito” es una característica propia del mundo contemporáneo. Y para una nueva compresión de la modernidad es preciso convivir con ella, saberla entender como valor social y saberla manejar como ejercicio de un bien y un derecho común. 

Hernando Bernal Alarcón

Octubre, 2024

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Según el pensador Hilaire Belloc, la crisis histórica ocurre cuando las naciones están descontentas del presente, dudan de su pasado y son cautelosas sobre su futuro.

Es de conocimiento común que esta situación se ha dado en mayor o menor grado en todas las etapas históricas por las que ha pasado la humanidad y no es excepción en los tiempos que estamos viviendo. Más aún, parece acentuarse con los enfrentamientos entre Ucrania y Rusia y con la situación de guerra entre Israel y sus vecinos, que escala a conflictos mayores día por día.

Pero se acentúa también con los problemas económicos y energéticos que enfrentan los países europeos, agudizados por las crecientes migraciones de gentes oriundas de sus anteriores colonias en África y Asia y también con la polarización política profunda vivida con las próximas elecciones presidenciales en USA. En ella, la migración poblacional de países de América Latina y de todas las regiones del mundo es imposible de regular. Son además, sintomáticos, los indicadores de fatiga nacional financiera, económica, institucional y política, ante la pervivencia de las exigencias de liderazgo mundial que han ejercido después de las dos guerras mundiales ocurridas el siglo anterior.

América Latina por su parte, no es extraña a esta crisis mundial, dada la profunda desigualdad de las clases sociales, la polarización radical de sus grupos, la insuficiencia del logro de indicadores de bienestar para toda la población, y el enfrentamiento de sus agentes y sectores raizales y modernos ante las soluciones incompletas, fruto de la deficiencia moral de muchos gobernantes, incapaces de ser agentes del desarrollo.

Para completar la descripción de este panorama global, es preciso señalar que, como factor común a todos los países y regiones, juega un papel de enorme agravamiento la crisis planetaria fruto del calentamiento climático, propiciado por el incremento de los paradigmas liberales de producción y manejo de los recursos ambientales. La polución y el agotamiento de la biodiversidad a los cuales se ha sometido la naturaleza, hace que sean difíciles de controlar para mantener los índices de mejoramiento de la calidad de vida que ha logrado el hombre moderno en su proceso histórico. Estos son asuntos que serán tratados con especial atención en la próxima reunión de la COP16 de las Naciones Unidas a realizarse en la ciudad de Cali, bajo la tutela del gobierno colombiano.

Ante este cuadro, cuyos rasgos comunes para todos los participantes tienden a ser un tanto apocalípticos, es preciso tener en cuenta que la humanidad, entonces como ahora, tiene la capacidad, la serenidad y la entereza de idear, desarrollar y poner en funcionamiento nuevas ideas, proponer atrevidas soluciones, diseñar proyectos eficientes y ejercer actividades prácticas.

Corresponde a cada generación ejecutar tareas diferentes en su prospectiva y su realización. A los jóvenes prepararse para la acción, adquirir la resiliencia necesaria ante las dificultades y los posibles fracasos. A los adultos en ejercicio de sus responsabilidades actuar con seriedad, constancia, honradez, permanencia y valor. Y a nosotros los mayores que en otras épocas éramos considerados como los sabios de la tribu, mantener encendida la luz de la esperanza y tratar de aportar desde nuestra experiencia, en la medida de lo posible y aceptable.

Por desesperada y ambigua que sea la situación, no podemos olvidar la invitación que estamos recibiendo de ancianos como el Papa Francisco que nos convoca a caminar juntos en la solución de los problemas en franco ambiente de “sinodalidad”, o de Klaus Schwab del foro mundial que nos reta a construir una “economía para todos los hombres” en su planteamiento sobre “stakeholders economy”.

No podemos pasar por alto o descuidar los enormes esfuerzos que se están realizando para redefinir y ampliar la vigencia de los Derechos Humanos como base de la convivencia mundial y la conservación de la biodiversidad, ni hacernos de lado la necesidad de adaptarnos a las nuevas condiciones de influencia multipolar propias del actual desarrollo de la geopolítica mundial.

Es preciso pensar con las nuevas epistemologías del Siglo XXI en las cuales se le da especial relevancia a la creatividad, la innovación, el trabajo en equipo, el pensamiento disruptivo, la performatividad como vivencia personal, la deconstrucción eidética para dar vigencia a nuevas formas de concebir los valores democráticos y religiosos, y el uso adecuado de los desarrollos tecnológicos propios de lo que hemos denominado la cuarta y quinta revolución industrial, que amplían y potencian la inteligencia, la capacidad de gestión y la potencialidad de la voluntad humana.

El potencial humano es imponderable. La solución está en nuestras manos. Hay esperanzas y debemos hacerlas florecer…

Hernando Bernal Alarcón

Octubre, 2024

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Nuestra última tertulia de Septiembre nos ofreció, gracias a Hernando Bernal, un nuevo tema de aprendizaje basado en la amplia experiencia y la erudición de nuestros compañeros músicos en este tema. La compartimos orgullosos con nuestros lectores.

Exjesuitas en tertulia- 26 de Septiembre de 2024
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En nuestra tertulia 204 del jueves 8 de agosto para reflexionar sobre el video de la vida después de la muerte del doctor Manuel Sans Zegarra, concluimos que existen varios relatos que pretenden aclarar el tema, sin que pudiéramos aceptar uno como el más acertado, pero respetando todas las expresiones. Este artículo es solo un intento de síntesis sobre la profundidad de nuestras reflexiones y nuestros relatos. 

El relato inicial del expositor es sobre la forma como la física cuántica, en la cual desaparecen los conceptos de espacio y tiempo, es una manera científica de expresar la realidad de lo eterno, convertida en un absoluto presente. Este es un primer paso que expresa el contexto y las consecuencias prácticas de esa futura realidad.

Lo cuántico, a su vez, se expresa y traduce en energía. Como somos energía y esta se transforma y no se destruye, nuestro destino es el de sumergirnos de nuevo en aquella energía que nos dio origen y que es en sí misma la totalidad. El paso hacia lo eterno es sumergirnos en la energía de Dios que fue el origen de nuestra energía. Es uno segundo paso para expresar la direccionalidad de nuestra existencia (Luis Guillermo Arango).

Toda la creación además, es energía y por lo tanto la realidad total de la naturaleza implica la presencia de Dios. Es el “Deus sive natura” de Espinoza. Como consecuencia, debemos entender que, al ser parte de la creación, tenemos que trabajar en conjunto con la naturaleza para conservar y transformar la energía. Este es un tercer aspecto de nuestra realidad total (Edmundo Pérez).

Podemos hablar de nuestra existencia actual porque tenemos conciencia de ello. La conciencia da razón de nuestra existencia y confiere existencia a todo lo que nos rodea. Por lo tanto, la conciencia es energía y la energía se hace presente cuando se concientiza y se hace futuro al transformarse hacia el horizonte de un más allá que es eterno. Es el cuarto elemento: al manifestar la realidad de nuestra conciencia, estamos también haciendo alarde de nuestra individualidad (Vicente Alcalá).

En quinto lugar la conciencia nos hace presente nuestro fin y nuestra limitación y nos abre necesariamente hacia el más allá, que es un misterio. Sabemos sobre el fin de nuestra vida, pero desconocemos cómo será nuestra fusión con la energía que nos comunicó la vida y nos dio nuestra individualidad (Hernando Bernal).

En un sexto paso, la revelación nos anuncia que hemos sido creados “a imagen y semejanza” de Dios y que por lo tanto, en la manifestación de nuestra vida como seres conscientes con responsabilidad individual, estamos actuando dentro del paradigma divino de la creación (Reynaldo Pareja).

Se entra entonces en una séptima consideración sobre las falencias cuando obramos al margen o en contra de nuestra conciencia, y al desviar la energía vital hacia intereses, gustos, despropósitos, injusticias, limitaciones que coartan nuestra semejanza con Dios. Aquí se hace presente, por un lado, el pecado y por otro la necesidad de la reparación mediante el sacrificio. Es ahí entonces donde damos el paso de la simple filosofía sobre la creación a la religión como “presencia”, más que como creencia en Dios (San Agustín).

En el octavo paso, la conciencia sobre Dios nos permite imaginarlo a través de nuestra historia. En una primera instancia aparece como un Dios vengativo y profundamente disgustado por las desviaciones de nuestra naturaleza y por el uso negativo de la energía humana, exigiendo sacrificios para tratar de aplacar su manifiesta displicencia (Antiguo Testamento).

Pero con la encarnación del hijo de Dios “semejante a nosotros en todo menos en el pecado” y con el sacrificio de su vida para redimirnos, aparece entonces la visión de una nueva energía creadora que nos hace intuir que nosotros mismos – es decir conciencia y energía – tenemos la esperanza de trascender sin perder nuestra individualidad. Este noveno paso es nuestra conciencia transformada en fe (Juan evangelista y Pablo de Tarso).

Finalmente, como el acto misericordioso de la conciencia y energía divina es un acto de AMOR, realidad cuántica, energía, conciencia, naturaleza, creación, misterio y vida, nos comprometen necesariamente con el ejercicio del amor, para obrar a imagen y semejanza de quien nos creó, nos da la esperanza ante las dudas y “la inquietud” que crea el paso hacia otra realidad, y explica la razón de ser de nuestra vida mortal, develando el gran misterio de nuestra existencia.

“Nos hiciste Señor para Ti, e inquieto está nuestro corazón hasta que descanse en ti” (Agustín de Hipona).

Hernando Bernal Alarcón

Agosto, 2024

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Una manera cotidiana como el filósofo Derrida quiso que el público entendiera lo que él quería significar con el término deconstrucción fue la alusión que hizo de alguien que, al sentarse, sintió un pinchazo y por simple deducción encontró que otro había dejado descuidadamente un alfiler en la silla.

Con ese ejemplo quería que entendiéramos que el proceso lógico de la deconstrucción se mueve prioritariamente de los efectos al conocimiento y análisis de las causas y no, como la lógica tradicional lo señala con autoridad incontestable: ir primero al conocimiento de las causas y de allí deducir los procedimientos y mecanismos para el logro o manejo de los efectos y los resultados.

Se trata, entonces, de una inversión en el direccionamiento lógico tradicional que usamos en nuestros discursos y procedimientos comportamentales, y no de una “destrucción” (como algunos podrían interpretarlo) en la forma racional de analizar e interpretar los hechos.

Deconstrucción es partir de los hechos para de allí derivar “la complejidad” de las causas atribuibles. El alfiler pinchó a nuestro sujeto, pero quién lo dejó, cuándo lo dejó y por qué lo dejó en la silla, es lo que debería averiguarse, con clara conciencia que pueden ser múltiples, controvertidas y posiblemente ambiguas y poco confiables las respuestas que puedan encontrarse.

Un segundo elemento que señalan los que practican la racionalidad de la deconstrucción es tratar de invertir y/o anular las priorizaciones que atribuimos cuando afirmamos que algo es bueno/malo, aceptable/rechazable, moderno/tradicional, reaccionario/progresista, cristiano/pagano, y demás juicios que realizamos permanentemente en el cotidiano análisis de nuestras realidades. No es privarnos de pensar y de emitir juicios, sino darnos la posibilidad de interpretarlos en forma diferente, teniendo en cuenta que ni lo positivo ni lo negativo son absolutos, que se pueden dar ambas posibilidades y que el significado de los mismos es susceptible de ser invertido. De alguien que es blanco, masculino, adinerado, buen mozo, y exitoso, podría también afirmarse que fuera mejor sin tales características.

Podría afirmarse entonces que la forma tradicional del pensamiento occidental sobre el capitalismo, la democracia, la interpretación de los derechos humanos, la organización económica mundial, la utilización de las energías tradicionales derivadas de la explotación del petróleo, los sistemas abiertos de reproducción y acumulación del capital, la concentración demográfica en las metrópolis urbanas, la multiplicación incontrolada de las poblaciones, la interpretación absolutista de las soberanías nacionales, etc. etc., deben ser susceptibles a la lógica de la deconstrucción, que dista mucho de ser considerada nihilista. Simplemente abre las puertas para una reconstrucción del mundo, para un reordenamiento de los valores tradicionales y posiblemente para la potencialización de esperanza en contraposición al fatalismo que predomina como visión del futuro en estos primeros años del Siglo XXI.

Esta es la forma como puedo responder ante la pregunta muy honesta y muy sensata de quienes me motivan a explicar por qué considero que el Siglo XXI comienza con el trágico evento de la destrucción de las Torres Gemelas, que si bien fue en sí misma una acción nihilista (el pinchazo del alfiler) da comienzo a una reflexión profunda no solo sobre nuestro mundo real sobrecargado de problemas y aporías, sino sobre la necesidad de transformar la lógica de nuestro pensamiento para encontrar nuevas soluciones.

Y con esto para terminar, solo quiero hacer alusión a que nuestro maestro y nuestro guía es el Papa Francisco cuando al interpretar la misericordia divina nos lleva a reconocer la realidad del amor en parejas del mismo sexo (el pinchazo del alfiler) y permitir que Dios que es amor les demuestre su bendición. Duro asunto cuando solo se tiene una posición fundamentalista basada en la interpretación moral única de “la primera causalidad”.

Hernando Bernal Alarcón

Enero, 2024

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