¿Despertar con soroche en México? ¡Sí!, en Ciudad de México 

Por: Pilar Balcázar
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Desperté con soroche por la altura de Ciudad de México, después de haber vivido una primera tarde de integración canina: tres perros, “hijos” de Virginia, mi sobrina, y cuatro perros más, rotativos, que ella cuida hasta entregarlos en adopción. ¡Ah!, y dos gatos que robaron mi corazón.

Comenzamos nuestro paseo con un buen té caliente y caminamos hacia el parque de Chapultepec. Este parque es un gran pulmón de la ciudad, rodeado de muchos pinos y árboles con tallos donde pude observar la calidad de la madera. El bosque olía a humedad, a frescura y el día prometía una subida de temperatura de esas que yo sí disfruto. 

Parque de Chapultepec

Esta vez hicimos el mejor tour gastronómico. Podría recomendarles restaurantes, pues la verdad estuvieron “muy padre”. La “Ciudad de México”, esa parte que vemos cuando nos metemos dentro de una burbuja, es realmente bellísima. Los jardines, todo el tiempo en reforma en “el paseo de la Reforma”, muy coloridos y muy floridos. El color verde parecía verde esperanza, reforestando los corazones mexicanos. La seguridad del camino se sintió limpia como si el viento constantemente estuviera llevándose los malos espíritus. 

Amé México y, más aún, la compañía. Visitar el museo de Arte Moderno, el Jardín Botánico, el Zócalo, la Catedral ‒que dicen que se está hundiendo unos cuantos centímetros por año, como le pasó a la iglesia de Guadalupe, pues como dice la canción… “México en una laguna”‒. Después, el Palacio de Bellas Artes, donde presenciamos el ballet folclórico y pude notar que Latinoamérica está muy amarrada hasta en la música. Nosotros queriendo ver diferencias, cuando realmente somos uno. 

También pude apreciar a Frida, la mujer ícono, muestra de valentía y de tesón ‒admiro su vida y su arte‒.  Ahora este nuevo estilo Frida Live, que hacen con varios artistas, posibilita apreciar y aprender de manera diferente. Luego, las lomas de Chapultepec, las colonias Polanco, Roma, Juárez, Condesa, distribuyendo la fuerza corporal para caminar cada día más de 10.000 pasos y eso sí, dedicando dos o más horas para “la comida” (el almuerzo) de las 4 de la tarde, porque “donde fueres, haz lo que vieres”. 

Y comer a conciencia. Sí. A eso nos dedicamos: a degustar y saborear con el paladar abierto, un poco de picante y poco animal. Los vegetales reinaron en la mesa, de diferentes formas y algunas nuevas para mí. Los huevos en salsas y colores y combinación de sabores, las frutas por cosecha ‒como el mango‒, que lo sentí orgulloso porque sabe que la gente lo mira con ganas y las papilas gustativas se te vuelven agua y este dice: “calma, calma, ya voy a adornar tu plato, pues tengo el color de la luz del sol”.

Aquí la madre naturaleza dotó a los mexicanos de la variedad perfecta para que mantuvieran las costumbres de cocina de sus ancestros y ahora, con la fusión y la creatividad, logren sacar platillos que solo los encuentras en México. 

Yo, hoy, con mi conciencia de muchos años de catar placeres como el vino, repito el viaje a México solo por el gusto que sentí en mi paladar ‒y en mi estómago‒, porque la característica mayor fue “¡que sea saludable!”.

En esta oportunidad solo me faltó el contacto con mi chamán, ese que le pide permiso al divino espíritu para hacer cualquier movimiento, ese que sí se fusionó con nuestra madre Tierra y sabe respetarla y amarla. Ese que enseña a todo aquel que quiera despertar. 

México, ¡espérame porque voy a regresar!

Pilar Balcázar

Junio, 2022

11 Comentarios
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11 Comentarios

Angela Maria 18 junio, 2022 - 4:36 pm

Excelente comentario de la cultura y parajes de Ciudad de México, Pilar plasma de una manera natural y amena una vivencia llena de colorido y sabor que invita gustosamente a compartir lo que ella vivió alli??????

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Vicente Alcalá 18 junio, 2022 - 5:47 pm

Pilar, como siempre, deliciosa crónica…deliciosa gastronomía, bellísimas «modelos».
La consciencia de la burbuja no nos impide la consciencia de la otra realidad, pero la burbuja es tan real y hay que disfrutarla y agradecerla.

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Reynaldo Pareja 18 junio, 2022 - 6:35 pm

Se te felcita de nuevo Pilar pues tu pluma logra plasmar el paisaje, la comida, el color del aire y de las plantas, el ambiente, la palpitacion de una ciudad magica donde lo antiguo y lo moderno se funden en matrimonio eterno. Gracias por hacernos disfrutrar el entorno con tu ojo turistico y toque de artista.

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Pedro Benìtez P 18 junio, 2022 - 6:36 pm

Que bella narraciòn sobre Cuidad de Mexico. Entendì muy bien todo lo que escribiste, porque desde hace unos años mi hija vive allì casada y con mis dos nietos de ella. Ciudad inmensa e inmenso el cariño que le tenemos. De pronto algun dìa nos encontraremos contigo y Dario para gozar de la gastronomìa…un
abrazo

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Guillermo Sanz 19 junio, 2022 - 3:17 am

Pilar,
buenisimo repaseo por la ciudad Mexico nos has brindado.
Con tu relato me dio nostalgia la parte culinaria: en mi visita hace unos 35 anos…, se comian deliciosos manjares como quesadillas, burritos, chilaquiles,etc. en puestos callejeros…!

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Martha Dueñas 20 junio, 2022 - 10:18 am

Que delicia. Pude oler, ver y saborear lo que tus sentidos captaron en ese delicioso viaje. Tienes un don para transportarnos con tus narraciones. Bravo!

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Ana 21 junio, 2022 - 10:02 am

Que suerte la mía de ver este artículo, muy buena narración y justo a tiempo ya que prontamente visitaremos la ciudad de Mexico por 8 días y me as dado ideas para recorrer…
muchas gracias.

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Tina Williams 22 junio, 2022 - 6:00 am

Pilar felicitaciones: Me encanto tu narrativa fluida y amena donde narras tus experiencias personales al estilo literario constumbrista.
Me encanto tu articulo lo disfrute mucho esta manana.

Tu prima Tina Williams

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Hernando+Bernal+A. 23 junio, 2022 - 9:01 am

Pilar: con tus maravillosas descripciones lo hace a uno vivir, como si hubiera ido y estuviera presente, las alegrías y características de una ciudad de enorme atracción y belleza. Muchas gracias.

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Ulises Omar Baez Valero 2 julio, 2022 - 6:03 pm

Pilar!! Esta bella ciudad es casa de todo aquel que llega, nuestra mesa es su mesa, nuestra casa es su casa!
En verdad me quede con las ganas de verte, solo una vez nos vimos y con eso basto para llevarlos en mi corazon!
Gracias por incluirme en tu narrativa aun cuando no nos vimos! Que el gran espiritu los bendiga siempre a ti y tu hermosa familia!

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Luis Arturo Vahos 17 julio, 2022 - 5:13 pm

Si recordar es vivir. Tu sensual experiencia de Ciudad de México, me retrotrajo a septiembre de 1999, cuando estuve allá consentido por tres mujeres extraordinarias que me invitaron a vivir 8 días a lo mero “padre “. Gracias Pilar.

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