Home ¿En qué creo hoy? El ateísmo moderno

El ateísmo moderno

Por Horacio Martinez Herrera
71 vistas
atheist, atheism, symbol-884127.jpg
Download PDF

El ateísmo es uno de los fenómenos característicos de nuestra época. En el mundo contemporáneo hay muchos hombres que consideran el ateísmo como la condición de un verdadero humanismo y como una exigencia del progreso del mundo y de la sociedad.

Para otros, Dios es tan sólo un motivo folklórico del pasado. Ni en la hora de la muerte Dios tiene importancia para muchos.

El ateísmo es la negación de la existencia de un Dios personal. Es práctico si se vive sin reconocer a Dios. Es teórico cuando constituye la actitud del que, teniendo uso de razón, no afirma un trascendente al mundo, ni como existente ni como planteamiento de un problema con posibilidades de solución. La decisión sobre Dios es radical y comprometedora por las consecuencias que reporta en la vida personal. Un “sí” o un “no” ante Dios definen dos posiciones ante la vida completamente diferentes.

Si examinamos el fenómeno del ateísmo actual, nos encontramos con los siguientes rasgos característicos: es universal, postulatorio, positivo, post-cristiano.

Universal. El ateísmo actual se distingue de otros ateísmos históricos por su universalidad. “El ateísmo es aristocrático” decía Robespierre en su época. Pero hoy el ateísmo se ha “democratizado”. En otras épocas, los ateos eran considerados como la excepción en una sociedad creyente. Hoy nos encontramos con grupos de personas que profesan abiertamente el ateísmo; más aún, que consideran al ateísmo como la única actitud defensora de la dignidad humana. La extensión del ateísmo no es una simple casualidad, sino el resultado de un proceso histórico. El Renacimiento, el racionalismo y el laicismo señalan jalones en este proceso. Para entender la fuerza del ateísmo contemporáneo hay que enmarcarlo dentro del cambio cultural de la sociedad actual.

Postulatorio. Otra de las características del ateísmo contemporáneo es su carácter de postulado. No es tanto la conclusión de un razonamiento ni el resultado de una crítica, sino una premisa de la construcción de una concepción del hombre y de la sociedad. Una vez que se ha optado por una vida sin Dios, se procura edificar un humanismo sin El. El origen del ateísmo contemporáneo es una opción. El hombre no se hace ateo radical como resultado de una especulación que le demostrase que Dios no existe. El punto de partida de su ateísmo es una determinación libre, una opción moral. El ateísmo no es sino una toma de posición que excluye a Dios de la escala de valores de la existencia, desterrándolo así de su vida y de su pensamiento. Para los ateos contemporáneos, la existencia de Dios es un problema secundario del que prescinden por la previa negación de la misma noción de Dios.

Positivo. El ateísmo actual no es simplemente una negación de Dios, sino un antiteísmo, un ateísmo positivo, porque no consiste en una negación de la fe, sino en una afirmación del hombre por sí mismo. El ateísmo positivo es un combate activo contra todo lo que nos pueda recordar a Dios, y es un esfuerzo por reconstruir todos los valores humanos sin ninguna referencia a Dios. El ateísmo simplemente negativo negaba a Dios, pero no ponía nada en su lugar; no pretendía cambiar la concepción del mundo que tenía por centro a Dios; simplemente se vivía sin tenerlo en cuenta. Hoy el ateísmo no es negativo, sino positivo, porque opone una concepción del mundo desacralizada a la concepción sacral y exige al hombre que desplace totalmente a Dios del mundo.

Post-cristiano. El ateísmo moderno es post-cristiano. Los ateos modernos han conocido o creído conocer el cristianismo y, conociéndolo, lo han rechazado. El Dios de la metafísica cristiana se ha desmoronado, ya que el hombre moderno no admite sino el mundo terreno y humano, del que el hombre es el único artífice.

Horacio Martinez Herrera

Marzo, 2024

4 Comentarios
1

También te gustara

4 Comentarios

Vicente Alcala 26 marzo, 2024 - 5:05 am

Horacio, qué bueno que te hayas lanzado a escribir y compartir en el grupo. Muy valiosa la enumeración de los rasgos: universal, postulatorio, positivo, post-cristiano. Para mí, simplificando: universal=contagio; postulatorio=emocional; positivo=racionalización; post-cristiano=exigencia. En nuestra sociedad de la imagen, solo se ve lo que se ve, no se va más allá de lo que se ve; las decisiones nacen de las emociones, no de razones; reconocer a Dios trae consecuencias subjetivamente indeseables; ser cristiano exige coherencia, generosidad.

Respuesta
Humberto Sánchez Asseff 27 marzo, 2024 - 9:31 am

Horacio, muchas gracias por tu escrito sobre el ateísmo. Me parece que actualmente es más común el ateísmo que el Teísmo. Se extendió como una pandemia. Tu afirmas que el ateísmo es una determinación libre, una opción moral. Pero el Teísmo, para mí, es exactamente lo mismo: Creer en Dios es una decisión. Para el que quiere creer, le basta con mirar alrededor y admirar el mundo como una obra de Dios. Todo esto te lo cuento con el respaldo de la propia experiencia que he decidido vivir. Gracias, pues me siento respaldado.

Respuesta
Reynaldo Pareja 28 marzo, 2024 - 10:05 am

Horacio, excelente presentacion del ateismo moderno que nos permite visualizar su evolucion histórica. Tu análisis no busca dar la respuesta alternativa pues no parece haber sido la intencion de tu artículo. Tan solo quisiera ofrecer a los ateos modernos positivos que proponen “una concepción del mundo desacralizada a la concepción sacral y exige al hombre que desplace totalmente a Dios del mundo”, que, sin ser explicitos, minimizan y relativizan el origen del hombre, del universo.
Un filoso ateo declarado, Anthony Flew, ha hecho un recorrido exaustivo con la ciencia moderna para concluir que el universo, y el hombre no pueden ser el producto del azar o del ensayo de la naturaleza. Su complejidad atomica, celular, nerviosa, neuronal es tal, que las probabilidades matemáticas de haber sido el resultado de ensayos o el azar es matemáticamente imposible. Al llegar a estas conclusiones, Flew tuvo que retractarse de su atesimo para afirmar categóricamente que tal diseño tuvo que tener una conciencia creativa y universal para que se dieran tales resultados, especialmente con la composicion del ser humano. Este requiere, para ser quien es – una magnfica creacion que lo hace superior a toda la creacion fisica en su capacidad de autoconciencia – que sea el resultado de un diseñador con capacidad infinita para replicar en cada uno de los 8 billones o mas de habitantes en nuestro planeta la magna obra de complejidad que somos que no puede ser creada por una naturaleza que no tiene consciencia de lo que hace ni la libertad por dejar de hacer lo que tiene que hacer por las leyes impresas de su devenir. A quien no crea en Dios, lo invito a que siga la peregrinacion intelectual de Flew y vea en el gran diseño del Universo y del hombre, al gran Diseñador.

Respuesta
Hernando+Bernal+A. 28 marzo, 2024 - 3:26 pm

Horacio: Tu planteamiento sobre el ateísmo moderno, además de ser claro y novedoso, suscita profundas reflexiones, tal como se expresa en los comentarios que he leído de nuestros compañeros tertuliantes. Gracias por afirmar la voluntariedad y el compromiso de nuestra creencia en Dios. Abrazos. Hernando

Respuesta

Deja un comentario