Desde la visión de su niñez, Jean Paul Sartre, en su libro Las Palabras (Les Mots) decía: “Al cabo de un instante lo comprendí: el que hablaba era el libro. Salían de él unas frases que me asustaban; eran verdaderos ciempiés, hormigueaban de sílabas y de letras, estiraban sus diptongos, hacían vibrar a las consonantes dobles; cantarinas, nasales, cortadas por pausas y por suspiros, ricas de palabras desconocidas, se encantaban consigo mismas y con sus meandros sin preocuparse por mí. A veces desaparecían antes de que hubiera podido comprenderlas, otras había comprendido por adelantado, y seguían rodando noblemente hacia su terminación, sin perdonarme ni una coma”.
La palabra habla
La palabra escribe
La palabra cuenta
La palabra imagina
La palabra crea
La palabra pinta
La palabra canta
La palabra construye
La palabra resuelve
La palabra comunica
La palabra comparte
La palabra se oye
La palabra se escucha
La palabra se atiende
La palabra se lee
La palabra se ve
La palabra se siente
La palabra se recuerda
La palabra se añora
La palabra ama
La palabra suaviza
La palabra agrada
La palabra acaricia
La palabra consiente
La palabra anima
La palabra consuela
La palabra une
La palabra acompaña
La palabra ayuda
La palabra colabora
La palabra coopera
La palabra hace el bien
La palabra dice la verdad
La palabra es bella
La palabra no es para mentir
La palabra no es para engañar
La palabra no es para maltratar
La palabra no es para herir
La palabra no es para forzar
La palabra no es para violentar
La palabra no es para ofender
La palabra no es para destruir
La palabra no es para calumniar
La palabra no es para culpar
La palabra no es para condenar
La palabra investiga
La palabra acusa
La palabra denuncia
La palabra todo lo siente
La palabra todo lo comprende
La palabra todo lo confirma
La palabra todo lo soporta
La palabra todo lo perdona
La palabra todo lo espera
La Palabra de Dios impulsa la esfera del universo
La Palabra de Dios escribe la historia de nuestro planeta
La Palabra de Dios le da voz a la inteligencia humana
La Palabra de Dios se plasmó en la Sagrada Escritura
La Palabra de Dios se hizo hombre en Jesucristo
La Palabra de Dios conversa, por el Espíritu, con la Iglesia y la comunidad humana
Vicenta Alcalá Colacios
Octubre, 2024






