Los ojos se alegran con la luz de las mañanas,
Los ojos se entristecen con las tinieblas humanas.
Los ojos vibran con el amor maternal,
Los ojos tiemblan ante el odio criminal.
Los ojos saltan con los juegos de niños,
Los ojos se apagan ante los actos asesinos.
Los ojos intuyen a los bondadosos,
Los ojos adivinan a los mentirosos.
Los ojos se abren a los abrazos amigos,
Los ojos se cierran ante los gestos malignos.
Los ojos reflejan la belleza humana,
Los ojos refractan la maldad inhumana.
Los ojos brillan con el verdor de la selva,
Los ojos se aterran con la tala de la motosierra.
Los ojos admiran el brotar de la tierra,
Los ojos lloran el horror de la guerra.
Los ojos se curvan con los colores del arco,
Los ojos zigzaguean con el fulgor del rayo.
Los ojos se doran ante los campos de trigo,
Los ojos enrojecen frente al opio enemigo.
Los ojos se expanden con el azul marino,
Los ojos se contraen en el valle sombrío.
Los ojos resplandecen con la nieve de las montañas,
Los ojos trabajan con el sudor de las jornadas.
Los ojos sonríen con el bienestar,
Los ojos se duelen con la enfermedad.
Los ojos agradecen la suerte buena,
Los ojos resienten el hambre ajena.
Los ojos se inundan con el amor,
Los ojos trascienden el dolor.
Los ojos fluyen con la danza como el río,
Los ojos viven y acompañan todo lo vivo.
Los ojos del cuerpo admiran lo que se ve,
Los ojos del alma ven lo que no se ve.
Los ojos se asoman al micro mundo con el microscopio,
Los ojos vislumbran el macrocosmos con el telescopio.
Los ojos han visto algo del ser en su esfera,
Los ojos no han visto lo que nos espera.
Vicente Alcalá Colacios
Diciembre, 2024


5 Comentarios
Vicente: ex abundantia cordis os loquitur. Gracias
Vicente, si el ritmo contrapunteado de tu reflexión es de cosecha propia, se te felicita porque sigues dandonos apuntes poeticos de fina altura. Estoy de acuerdo contigo que los ojos de alguna manera reflejan la riqueza o la pobreza de nuestro interior porque es imposible quedarse inexpresivo con el tumulto de emociones y sentimientos que la Vida se encarga continuamente de darnos. Capturaste esas dos expresiones interiores en el brillo o en la opacidad de nuestra mirada. Mi visión es que nuestra mirada sea faro de optimismo y alegria contagiosa para contribuir a que se de la expresión de lo mejor de nosotros mismos de manera que enriquezca la vida de todos con quienes convivimos a diario.
De acuerdo con la consideración de Reynaldo y su felicitación al poeta que describe las miradas con mucho ritmo. La mirada es un reflejo de lo que somos y “habla” con sus brillos y opacidades. Para que nuestra mirada sea un faro de optimismo y alegría, debemos recargar el alma de esos sentimientos. Tal vez olvidándonos un poco de las realidades que nos rodean y de las noticias políticas angustiosas podamos volver a tener la mirada limpia y transparente de la apostólica. De ahí lo apropiado del comentario de Jaime.
Gracias a todos.
¡Que bello! Gracias por darnos este regalo para el alma.
Queridos amigos, muchas gracias por sus comentarios, que no los recibo sólo para mí, sino que -así como las tertulias- enriquecen la experiencia de cada participante. La oportunidad de leer los artículos de tan variados temas en el blog, la calidad de los mismos y los comentarios de los lectores, van formando un valioso tesoro o patrimonio colectivo.