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RELATOS GEOPOLÍTICOS Y PREOCUPACIONES

Por Hernando Bernal Alarcón
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Probablemente el hecho de haber llegado a la tercera o cuarta edad nos permite ser más sensibles a lo que significa el cambio de época que estamos padeciendo. No es afirmar que “todo pasado fue mejor”, lo cual posiblemente no sea cierto, sino reconocer que simplemente no estábamos preparados para cambios tan profundos. 

A partir de la Segunda Guerra Mundial nos ha tocado vivir, y ser agentes activos, en lo que se ha denominado el Siglo Americano, con sus características de democracia, desarrollo económico, progreso y libertad, y con los antagonismos entre capitalismo y socialismo, propios de la dinámica histórica del Siglo XX. 

Pero, ahora que estamos presenciando el reto frontal al modelo norteamericano, nos preocupa saber en qué va a consistir la nueva era geopolítica, con el predominio de China y del oriente industrializado y líder del comercio mundial. Especialmente cuando una de las condiciones propias de esta nueva dinámica es el resultado de los avances en ciencia y tecnología producidos por Occidente, en sus versiones americana y europea, que son utilizados por la experiencia milenaria de las civilizaciones asiáticas – léase: China, Japón, India y Rusia – para retar los logros alcanzados en nuestro hemisferio occidental.

En la jerga periodística propia de los medios de comunicación se utiliza ahora el término “relatos” para describir las formas como se concreta el pensamiento propio de los diferentes agentes sociales, sean estos los países, las regiones, los grupos, las instituciones y los individuos. Por lo tanto, ahora se hace frecuente encontrar la alusión que se hace a los relatos actuales, como el del predominio de la China como potencia mundial, y también como la respuesta actual que se ha inventado el pueblo norteamericano para definir su respuesta a dicho embate en lo que el Presidente Trump ha denominado MAGA, eslogan político para expresar el deseo de volver y afianzar el predominio hegemónico de la América vencedora de las dos guerras mundiales del Siglo XX. 

Los analistas políticos entienden el enfrentamiento de estos dos relatos como el paso de la hegemonía unipolar y globalizante que ha prevalecido desde el derrumbe del muro de Berlín y del final de la guerra fría, a una situación bipolar de competencia entre USA y China que conduce a nuevos alineamientos de los países en función de los dos polos de atracción económica y comercial. Esto es lo que interpretan como la nueva geopolítica o el Nuevo Orden Mundial.

Sin embargo, el tema es mucho más complejo que el simple enfrentamiento entre China y USA, porque en realidad además del relato Chino de la Ruta de Seda, existen paralelamente otros relatos que suponen retos profundos a la cultura Occidental como el de Rusia con su orientación ruso/asiática, como el europeo propiamente dicho con su regreso al conservadurismo, como el del Islam con la yihad que ha desembocado en la consagración de la violencia y el terrorismo, como el de los países emergentes que están creando su propia área comercial con su propia moneda sustitutiva del dólar, y como la posición anti globalismo que está surgiendo en América Latina.

Es importante señalar que en todos estos relatos no solo se hace oposición al modelo norteamericano, sino que se ponen en duda y en tela de juicio, en diferentes formas y en diferentes grados, todos los elementos que conforman y dan aliento a lo que hemos denominado Cultura Occidental, que en resumidas cuentas, es nuestra propia cultura cristiana y conforma en la interpretación de los Derechos Humanos la base jurídica de lo que hemos denominado Organización de las Naciones Unidas ONU.

Lo preocupante de la situación es que la respuesta desde los Estados Unidos a través del MAGA, cuyo relato se sintetiza en la política exclusivista del “America First” está, inclusive creando fisuras internas en la Unión; lo mismo sucede con las redadas antiinmigración, con las medidas arancelarias y los expansionismos referidos a la nueva denominación del Golfo de México y al manejo del canal de Panamá, con la crisis del Caribe, aparentemente solo antivenezolana que estamos viviendo. Todo esto impide que los países de nuestra región puedan tener una posición homogénea y compartida que nos conduzca a jugar algún papel significativo en el juego de las potencias que configuran el Nuevo Orden Mundial. 

Quizás sea por todo esto por lo que sentimos tanta perplejidad, y en cierta forma algo de angustia ante la situación que nos ha tocado vivir y padecer en estos últimos tiempos. 

Hernando Bernal Alarcón

Septiembre, 2025

5 Comentarios
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5 Comentarios

William Mejia 23 septiembre, 2025 - 6:28 am

Excelente tu breve compendio de la situación actual, Hernando.

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Vicente Alcalá 23 septiembre, 2025 - 8:40 am

Hernando, muchas gracias por tu análisis que nos ayuda a abrir los ojos y la mente a la otra parte de la globalidad, o mejor a las interrelaciones de las “dos mitades” del mundo. Basta con mirar el mapamundi y uno se da cuenta que por lo general sólo conocemos algo de la parte izquierda del mapa; la otra inmensa mitad es muy desconocida y poco tenida en cuenta. No sólo en lo geográfico, sino en lo social, cultural, religioso… Cuanta más consciencia, mayor preocupación o inquietud, y éstas nos dan mayor consciencia y madurez.

Respuesta
Hernando+Bernal+A. 24 septiembre, 2025 - 5:57 am

Apreciado Hernando. Tus “preocupaciones” son las mías pero en otro sentido: me preocupa que el asunto no preocupe a los analistas políticos ni a los medios de comunicación tradicionales y mucho menos a los “nuevos” que están consolidando en “las redes sociales”… Eres muy hábil en “sintetizar” la temperatura calenturienta de la situación mundial. Felicitaciones

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John Arbeláez Ochoa 24 septiembre, 2025 - 8:43 am

Cierto Hernando, pareciera que estamos en medio del “ocaso de los dioses” con la sorpresa geopolítica del resurgir de la China en todos los aspectos: científico, económico y social y siendo una cultura milenaria, es mucho lo que occidente puede aprender de ella. A la vez, pareciera que las naciones hegemónicas de Occidente hubieran llegado a una encrucijada cultural ocasionada por el autoritarismo y el desprecio por los pueblos menos favorecidos económicamente (léase expoliados) como Iberoamérica, Africa y sin lugar a dudas Palestina.

Respuesta
Dario Gamboa 26 septiembre, 2025 - 12:56 am

Muy interesante la síntesis de la geopolítica y de los cambios inciertos que estamos presenciando.
Lo evidente, es que la decadencia del Imperio Americano ya comenzó y es irreversible. Esperemos que sus estertores no nos arrastren a un Apocalipsis.
Gonzalo Bernal Hoyos

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