Antes de entrar en materia de una interpretación alternativa a la tradicional religiosa del episodio de la creación del hombre y la mujer, su subsiguiente caída y expulsión del Jardín del Edén, es necesario situar la redacción del Génesis en el contexto histórico y cultural donde se desarrolla.
Presentaremos estas consideraciones en tres entregas sucesivas.
Esto permite darnos cuenta de que no es una narración original del pueblo judío, sino producto de las historias sobre la creación que tenían los pueblos vecinos, cuyos elementos culturales, simbólicos e interpretaciones sobre la aparición del hombre alimentaron esta versión hebrea.
La porción del Génesis que narra el episodio del Jardín del Edén es tradicionalmente atribuida a Moisés, aunque muchos estudiosos contemporáneos sostienen que el Pentateuco (los primeros cinco libros de la Biblia) fue escrito y compilado por múltiples autores a lo largo de varios siglos, entre el siglo X y el VI a.C., aunque las tradiciones orales que lo sustentan podrían ser mucho más antiguas.
Una de las teorías actuales más influyentes es la hipótesis documental que sugiere que el Pentateuco fue compuesto a partir de varias tradiciones escritas, comúnmente identificadas como las fuentes J (Yahvista), E (Elohista), P (Sacerdotal) y D (Deuteronomista). La narración del Jardín del Edén se asocia a menudo con la fuente J, caracterizada por su estilo narrativo vívido y su enfoque en la relación personal entre Dios y la humanidad. Se estima que el relato del Edén de la fuente yahvista fue escrito o compilado entre los siglos X y VI a.C.
En cuanto a las civilizaciones contemporáneas o anteriores al momento en que se escribió el Génesis, se deben mencionar:
- Mesopotamia. Civilizaciones como los sumerios, acadios, babilonios y asirios, que tenían mitos de creación y relatos sobre jardines y dioses podrían haber influido en la narrativa del Jardín del Edén.
- Egipto. La cultura egipcia, con su rica mitología y simbolismo, también podría haber influido en las historias bíblicas.
Respecto a las historias culturales que podrían haber sido adoptadas e incluidas en la historia del Jardín del Edén, se destacan:
Las historias mesopotámicas. El poema épico de Gilgamesh incluye un jardín y un árbol de la vida, lo que refleja temas de creación y conocimiento similares al relato del Edén. La historia de Enki y Ninhursag (sobre la costilla) influyó en el relato. La historia de Adapa, un sabio de la mitología mesopotámica, también presenta paralelismos en la búsqueda de la inmortalidad y el conocimiento.
Los mitos egipcios. La mitología egipcia incluye relatos sobre dioses que crean a los humanos y jardines que simbolizan la vida y la fertilidad. La idea de un lugar perfecto y la relación entre los dioses y los humanos son temas recurrentes.
Las tradiciones cananeas: Las historias de dioses y héroes cananeos también pueden haber influido en la narrativa hebrea, especialmente en lo relativo a la creación y a la relación entre lo divino y lo humano.
Los mitos de la creación: Muchas culturas anteriores a la formación del pueblo hebreo contaban relatos sobre la creación del mundo y de la humanidad que compartían temas comunes, como la relación entre los humanos y lo divino, la vida y la muerte y el conocimiento.
El árbol del conocimiento: La idea de un árbol que otorga conocimiento o sabiduría es un tema recurrente en varias tradiciones de la época, y simboliza la tentación y la transgresión.
Estos elementos sugieren que el relato del Jardín del Edén no es exclusivo de la tradición israelita. También refleja un diálogo con las narrativas y mitologías de las civilizaciones vecinas y nos permite encuadrar el mundo civilizado, cultural y mitológico que tuvo un claro influjo en la versión hebrea de la creación del hombre y la mujer, su vida idealista en el jardín, su prueba, su caída y su expulsión.
Al texto del Génesis (3,1-19 – Biblia de Jerusalén), sobre el cual voy a proponer una interpretación alternativa, hay que situarlo en la perspectiva de nuestro momento histórico, en 2026.
Se calcula que han transcurrido entre 3430 y 3470 años desde que este capítulo fuera escrito. Este tiempo transcurrido permite ubicarnos a una distancia en la cual la ciencia arqueológica, los estudios de las mitologías y sus símbolos, el contexto cultural de las civilizaciones de la época y el análisis crítico, nos ofrecen los elementos para elaborar una interpretación distinta a una de las más tradicionales, posiblemente la más publicitada, porque es moralizante y afirma que lo narrado ocurrió literal y físicamente en tiempo real.
Lo primero que debemos esclarecer es que todo el episodio de la creación del universo, de la tierra, de los elementos que permitieron la aparición de la vida mineral, vegetal, animal y del hombre que narra el Génesis en los primeros tres capítulos, no corresponde a los datos de la ciencia.
- La formación de la tierra tardó aproximadamente entre 10 y 100 millones de años después de que el sistema solar comenzara a formarse.
- La vida apareció hace unos 3500-4000 millones de años, tras el enfriamiento del planeta.
- El homo neanderthalensis aparece aproximadamente 400000 años antes.
- El homo sapiens apareció hace unos 300000 años (Wikipedia).
- En la era del homo sapiens, la historia de la humanidad se ha manifestado en forma gráfica o escrita, especialmente en los últimos 12 mil años.
El resumen de estos datos nos permite, inmediatamente, afirmar que la narración bíblica de seis días no coincide con la explicación científica de la creación del universo y de la tierra, ni de la aparición del hombre en el sexto día, sino que es una forma simbólica del escritor para expresar una realidad de evolución organizada, cuyas dimensiones científicas no se conocían entonces. Esa forma sencilla permitía entender que Dios era el autor de dicha creación y que podía comprenderse sin el conocimiento científico que tenemos hoy.
Por lo tanto, vamos a hacer la interpretación alternativa de estos pasajes del Génesis, analizando las imágenes que la narración proporciona, bajo la lupa del simbolismo que ofrece, evitando la interpretación literal de lo narrado.
Reynaldo Pareja
Abril, 2026


1 comentario
Reynaldo, qué buena introducción. Quedamos a la espera de los capítulos venideros.