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Diálogos de Ultratumba – Todos soñamos con ser héroes

Por Rodolfo Ramon de Roux
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Para proseguir la conversación sobre los héroes, Simón Bolívar llegó acompañado del aedo Homero y de dos famosos mitólogos, el rumano Mircea Eliade y el estadounidense Joseph Campbell que pusieron de manifiesto por qué la figura del héroe sigue siendo actual.

SOFROSINA.- Don Simón, en nuestro pasado diálogo afirmó usted que el culto al héroe no se enraiza solamente en la necesidad de legitimación del poder de un grupo particular.

BOLÍVAR.- Así es. Nosotros también encarnamos el deseo de escapar a una vida banal. Y la voluntad de excelencia.

SOFROSINA.- Por eso los héroes tienen tantos admiradores.

BOLÍVAR.- Muchos sueñan con ser héroes, pero pocos están dispuestos a sacrificar su pequeña tranquilidad en el altar de la gloria.

HOMERO.- Miren a mis héroes de la Ilíada. No les importa la muerte; saben que de todas maneras llegará. Pero temen el olvido, el ser solo efímeras sombras. La muerte les será llevadera si las generaciones venideras recuerdan y cantan sus nombres.

LINGUACUTA.- Vana ilusión. Tarde o temprano todos caemos en el olvido.

HOMERO.- Pero ellos esperan caer lo más tarde posible.

BOLÍVAR.- ¡Amigo Homero, mucho me inspiraron tus antiguos héroes! Al igual que ellos, quise alcanzar gloria y grandeza mostrando coraje, valentía, ardor, fuerza y honor.

HOMERO.- ¡Qué tiempos aquellos cuando los guerreros sabían ponerle el pecho a su inexorable destino!

LINGUACUTA.- No idealices el pasado que, uno tras otro, tus héroes naufragaron en la desmesura de una embriagadora violencia.

HOMERO.- Lo reconozco: la hibris, ese desmadre del orgullo y la arrogancia, fue la perdición de quienes buscaban el poder y la gloria.

SOFROSINA.- Y sigue siendo su perdición hasta el día de hoy.

HOMERO.- No me alegra, sin embargo, que -como me dijo Nietzsche- dos mil años de cristianismo hayan puesto en un pedestal la debilidad: “Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos”. ¡Ahora cualquiera puede aspirar a la gloria y, además, eterna!

SOFROSINA.- No seas tan duro. También el cristianismo exalta el heroísmo, a su manera.

MIRCEA ELIADE.- Tiene razón Sofrosina. En el cristianismo Dios se hace hombre, y el humano está llamado a deificarse a través de la imitación de un modelo de vida heroica: la de Jesús de Nazaret.

HOMERO.- ¿Qué tuvo de heroica?

MIRCEA ELIADE.- Como otros héroes de la Antigüedad -Hércules, Perseo, Teseo- Jesús es engendrado mediante una intervención divina. Su nacimiento es anunciado por profetas y sueños. Durante treinta años lleva una vida oculta, pero con signos que expresan su grandeza: a los doce años maravilla a los doctores del Templo por su sabiduría. Y, como todo héroe que se respete, debe superar duras pruebas.

HOMERO.- ¿Cuáles?

MIRCEA ELIADE.- Jesús inicia su vida pública afrontando en el desierto las tentaciones del mismísimo Demonio, que le ofrece inconmensurable poder y gloria terrenales.

LINGUACUTA.- Tentaciones en las que sí caerán redonditos muchos de sus seguidores, incluidos “sumos pontífices”.

MIRCEA ELIADE.- No me interrumpas que me haces perder el hilo.

HOMERO.- Silencio, muchacha. Continúa, Mircea.

MIRCEA ELIADE.- Después de innumerables hechos que manifiestan su poder divino -no el demoníaco- Jesús es víctima inocente de sus enemigos. Muere casi abandonado por sus seguidores, pero, después de su “descenso a los infiernos”, conoce la apoteosis y es glorificado como salvador del mundo.

HOMERO.-¿Y eso qué implica de heroico para los “pobres de espíritu” que heredarán el Reino de los Cielos?

MIRCEA ELIADE.- Ya te lo dije, aunque te entró por un oído y te salió por el otro. En Jesús de Nazaret, el cristiano encuentra realizado -y es invitado a realizar él mismo- el sueño heroico de triunfar sobre la muerte y de brillar eternamente como estrella junto a Cristo, “Sol invictus”. Pero únicamente logrará esa gloria eterna después de haber superado las pruebas de su peregrinación en este “valle de lágrimas”. En esa “imitación de Cristo” sus seguidores están llamados a ser “milites Christi”, soldados de Cristo sin miedo y sin reproche, dispuestos a afrontar el martirio.

LINGUACUTA.- O a hacérselo sufrir a los infieles en “cruzadas” y “guerras santas”.

SOFROSINA.- Sabido es que quien se cree en posesión de la Verdad suele resultar inofensivo hasta que no llega a creerse, además, en posesión del Bien y con la misión de cambiar el mundo, cueste lo que cueste.

LINGUACUTA.- Entonces la fe en sus certezas lo predispone al martirio o a martirizar…con las mejores intenciones, por supuesto.

HOMERO.- Veo que hay héroes para todo tipo de ideales.

LINGUACUTA.- Por eso la figura del héroe es insumergible.

MIRCEA ELIADE.- A pesar de todos sus excesos y defectos, a los humanos les atraen las personalidades “fuera de serie” que parecen colocarse por encima de las circunstancias cuando todo amenaza derrumbarse.

SOFROSINA.- Y que cumplen contra viento y marea con su misión, así tengan que erguirse, solitarios, para responder a los desafíos del momento.

LINGUACUTA.- Ahora entiendo el porqué de la paradójica situación que vivieron los marxistas.

BOLÍVAR.- ¿A qué te refieres?

LINGUACUTA.- Pensaron que con su énfasis en el análisis de las estructuras y de los grupos sociales le habían asestado un golpe definitivo a la figura del héroe.

SOFROSINA.- Y que éste, descendido de su pedestal, sería reabsorbido por las fuerzas impersonales que lo forjaron.

LINGUACUTA.- Sin embargo, ellos mismos desarrollaron el “culto a la personalidad” de sus dirigentes.

SOFROSINA.- Lo mismo que el culto al «guerrillero heroico”.

LINGUACUTA.- Culto que en América latina llegó a su culmen cuando el marxismo en boga celebraba -teóricamente- las fuerzas impersonales de la Historia y los determinismos sociales de la acción.

BOLÍVAR.- Linguacuta, la incongruencia de la que hablas es comprensible pues todos sueñan con ser héroes, así sea por procuración.

MIRCEA ELIADE.- Por otra parte, en el imaginario colectivo latinoamericano se mezclaron en la segunda mitad del siglo XX dos visiones de mundo, la cristiana y la marxista, que practican un llamado constante al heroísmo hasta la entrega de la propia vida en aras de una causa sagrada.

BOLÍVAR.- Lo del cristianismo lo tengo claro, pero vas a tener que explicarme lo relativo al marxismo.

MIRCEA ELIADE.- Así como el creyente cristiano participa en una lucha entre el Bien y el Mal, el creyente marxista participa en una lucha claramente definida entre dos campos: la burguesía explotadora y el explotado proletariado, que se halla investido de una misión heroico-mesiánica.

BOLÍVAR.- Prosigue, que el asunto está interesante.

MIRCEA ELIADE.- Al proletariado, largo tiempo relegado y despreciado, unos profetas -Marx, Engels, Lenin, Mao…- le anunciaron su misión salvífica: aniquilar a los explotadores, tomar el poder y realizar el advenimiento del comunismo con la desaparición de las clases sociales, la superación del Estado y la instauración del Reino de la Libertad.

BOLÍVAR.- ¡Desmesurado programa!

MIRCEA ELIADE.- Como en los consabidos escenarios maniqueos, a las bajas actuaciones del odioso burgués cuyo objetivo primordial es el enriquecimiento individual, se contraponen las nobles proezas del impoluto héroe proletario, supuestamente indiferente a la ganancia y cuyo único interés es el bien de la colectividad.

BOLÍVAR.- ¡Qué utopía!

SOFROSINA.- Nada raro que algunos cristianos se hubieran dejado seducir por esta visión que comparte con el cristianismo un mensaje universalista, el valor otorgado a la comunidad, la crítica del capitalismo, la construcción y el advenimiento de un reino de justicia, libertad, paz y fraternidad entre todos los hombres.

BOLÍVAR.- ¡Esa sí que es tarea de héroes!

LINGUACUTA.- Es un sueño para el final de los tiempos. Para decirlo de manera pedante, es un sueño escatológico.

SOFROSINA.- Temo que así sea, pues a pesar de mucha buena voluntad, la “tentación del Bien” enciende hogueras purificadoras, construye opresivos mecanismos para eliminar o “reeducar” a los opositores y alimenta devastadoras “guerras justas” que perpetúan el ciclo de la venganza y la violencia.

JOSEPH CAMPBELL.- (Que hasta ese momento se había limitado a escuchar atentamente) ¡La determinación “heroica” de acabar con el Mal en el mundo también engendra monstruos y puede terminar siendo peor que la enfermedad! Abundan los ejemplos de héroes mesiánicos que acabaron convertidos en tiranos.

LINGUACUTA.- Desafortunadamente, como me dijo un amigo, para aprender ciertas cosas bien es imprescindible equivocarse primero de forma inolvidable.

SOFROSINA.- ¿Inolvidable? No subestimes la inagotable capacidad de olvido que tienen los humanos.

JOSEPH CAMPBELL.- Voy a tener que irme pronto pues debo participar en un conversatorio en torno a mi libro El héroe de las mil caras. Pero antes quisiera decirles que, a mi parecer, el “viaje del héroe” continúa atrayendo porque es una parábola del camino que toda persona recorre a lo largo de su vida.

LINGUACUTA.- No me digas que hay un héroe en lo más profundo de nuestro ser.

JOSEPH CAMPBELL.- Tal como los míticos héroes, todos nosotros escuchamos en algún momento una llamada íntima a encontrar nuestro camino, nuestra razón de ser, y tenemos la poderosa sensación de que debemos responder a esa llamada si queremos existir plenamente.

MIRCEA ELIADE.- Y en la aventura del viaje hacia lo desconocido que emprendemos para responder a esa llamada -la “vocación”- tenemos que enfrentar duras pruebas.

JOSEPH CAMPBELL.- Por otra parte, así como el viaje del héroe cobra tintes iniciáticos debido a las pruebas que tiene que superar y que lo transforman como persona, de la misma manera cada uno de nosotros sale transformado después de afrontar los obstáculos de su aventura personal. Al final de cada una de nuestras búsquedas, terminamos con una mayor conciencia de nuestra personalidad y de nuestro papel en el mundo.

SOFROSINA.- Observo que hablas de búsquedas, en plural.

JOSEPH CAMPBELL.- Porque la búsqueda existencial de toda persona se realiza a través de una sucesión de búsquedas diferentes que evolucionan con la edad.

SOFROSINA.- Y con las circunstancias.

JOSEPH CAMPBELL.- No hay que intentar vivir las necesidades de la adolescencia cuando se tienen cuarenta años, o las necesidades de los cuarenta cuando se es anciano.

SOFROSINA.- Así es. En cada etapa de nuestra vida tenemos algo diferente que buscar y afrontar.

JOSEPH CAMPBELL.- Además, todos somos polifacéticos y las búsquedas y desafíos se superponen unos a otros, ya sea en el ámbito privado del amor, la amistad y el desarrollo personal, o en el ámbito social de la familia, el trabajo o la defensa de unos ideales colectivos.

SOFROSINA.- Y entonces, cada vez, surge la misma pregunta: “¿Me atreveré?”.

JOSEPH CAMPBELL.- Y si te atreves, los peligros estarán ahí, y la ayuda también, y la realización y el fiasco. Porque siempre existe la posibilidad del fracaso. Pero también existe la posibilidad de la alegría. ¡Tener capacidad de decir un gran sí a la aventura de existir, esa es la cuestión!

SOFROSINA.- Y existir de manera honesta y digna a lo largo de una vida es más difícil y discreto que el llamativo actuar heroico en un momento pasajero.

LINGUACUTA.- Los héroes cotidianos suelen ser anónimos porque muy pocos tienen la fortuna de encontrar un buen cronista.

En ese momento apareció el hombre de La Mancha canturreando “El sueño imposible”:

Soñar, lo imposible soñar.

Vencer al invicto rival.

Sufrir el dolor insufrible,

Morir por un noble ideal.

Saber enmendar el error.

Amar con pureza y bondad.

Todos nos miramos emocionados. El bueno de Alonso Quijano dijo: “¿Les parece que estoy desentonado? Escuchen la canción en You Tube. La interpreta espléndidamente Paloma San Basilio”. El resto fue un alegre cantar.

Post Scriptum: A partir del 1 de noviembre -fiesta de nuestros amigos de Ultratumba- estará disponible en la plataforma “Amazon” la versión digital (Kindle) del tomo 3 de los Diálogos. Quien lo desee puede hacer ya el “pre-pedido”.

Rodolfo Ramón de Roux

Octubre, 2024

2 Comentarios
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2 Comentarios

Lia de Roux 12 octubre, 2024 - 8:26 am

Me encantó. Me hiciste recordar como casi todos nuestros héroes,como los de Homero, sucumben ante la ambición y la arrogancia y terminan en la desmesura.
Y felicitaciones por la salida del tomo 3 en Kindle.

Respuesta
John Arbeláez Ochoa 15 octubre, 2024 - 12:18 pm

No dejas, de asombrarnos y enriquecer nos con tu amplia erudicion, matizada con excelente buen humor. Linguacuta, inmejorable

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