Visitando el ultratúmbico y luminoso Museo-Memorial “Gigantes de la Humanidad”, Sofrosina y Linguacuta entablaron el siguiente diálogo.
SOFROSINA.- ¿Has visto cómo cada nueva generación culpa a la anterior de todos los males del presente y promete redención?
LINGUACUTA.- Sin embargo, a medida que envejece, aprende que no hay paraíso sin serpiente ni sociedad sin delincuentes.
SOFROSINA.- Mientras lo aprende, la joven generación piensa que ha heredado todos sus problemas y los éxitos los atribuye a su propio esfuerzo.
LINGUACUTA.- No hay mirada más ingrata que la de una generación que mira a la anterior.
SOFROSINA.- El agradecimiento es la memoria del corazón, pero los humanos tienen la memoria flaca y el corazón arrítmico.
LINGUACUTA.- Si agradecimiento es lo que buscamos, lo mejor es comprar un perro.
SOFROSINA.- Fácilmente se olvida que los logros del hoy van a cuestas de los trabajos del ayer.
ORTEGA Y GASSET.- En mi ensayo “En torno a Galileo”, al hablar de la sucesión de generaciones, dije que los hombres -hoy añadiría a las mujeres- están unos sobre los hombros de los otros, y el que está arriba tiene la impresión de dominar a los demás, pero al mismo tiempo debería darse cuenta de que es su prisionero.
JUAN DE SALISBURY.- Glosas lo que dije cuando escribí, en 1159, que mi maestro Bernardo de Chartres solía compararnos con enanos encaramados sobre hombros de gigantes: nos esse quasi nanos gigantium humeris insidentes.Añadió Bernardo que “vemos más lejos que ellos, no por nuestra estatura o nuestra agudeza visual, sino porque, al estar sobre sus hombros, estamos más altos que ellos”.
ISAAC NEWTON.- (Saboreando una manzana). Para el siglo XVII esa idea se había convertido en un lugar común. Yo mismo contribuí a popularizarla cuando, en 1675, escribí que “si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes”.
BERNARDO DE CHARTRES.- (Sonriendo de oreja a oreja). Me encanta que la expresión siga de moda. Observen que actualmente el muy conocido y útil Google Académico tiene como lema: “A hombros de gigantes”.
ROBERT K. MERTON.- Le seguí la pista a los orígenes de ese aforismo en mi libro On the Shoulders of Giants, al que Umberto Eco le hizo una brillante introducción.
UMBERTO ECO.- (Dándole a Merton una palmadita en el hombro). Gracias, Robert. El elogio de los más antiguos es el gesto mediante el cual los innovadores van a buscar las razones de la propia innovación en una tradición que se ha olvidado.
ROBERT K. MERTON.- Gesto que era muy común en la Edad Media europea, cuando se formula ese “a hombros de gigantes”.
UMBERTO ECO.- En la Edad Media era normal que si alguien presumía de decir algo importante se apoyara en una auctoritas anterior, hasta el punto de que, si se sospechaba que la auctoritas no sostenía la nueva idea, se procedía a manipular su testimonio, porque la auctoritas, como decía Alain de Lille en el siglo XII, tiene nariz de cera.
ROBERT K. MERTON.- Por otra parte, eso de que vamos a hombros de gigantes y vemos más lejos y mejor que ellos es una metáfora espacial que sobreentiende que vamos avanzando, generación tras generación.
UMBERTO ECO.- No olvidemos que la historia, como movimiento gradual hacia el futuro, desde la Creación hasta la Redención, y de esta al retorno de Cristo triunfante, es una invención de los llamados “Padres de la Iglesia”, de modo que, guste o no guste, sin cristianismo (aunque sobre los hombros del mesianismo judío), ni Hegel ni Marx habrían podido hablar de lo que Giacomo Leopardi llamó escépticamente “suertes graduales y magníficas”.
SOFROSINA.- El “avance de generación tras generación” es azaroso, porque ninguna está compuesta exclusivamente por gigantes… y aun ellos dicen y hacen estupideces de vez en cuando.
LINGUACUTA.- Además hay mucho enano que desaprovecha ir a hombros de gigantes.
SOFROSINA.- Por eso la humanidad no avanza como una flecha sino en zig zag, y aun puede pasar de Guatemala a Guatepeor.
LINGUACUTA.- En este momento miro hacia la Tierra y me digo: “malos tiempos corren”.
UMBERTO ECO.- Pero tal vez, en la sombra se mueven ya gigantes, que desconocemos todavía, dispuestos a levantar a los enanos.
LINGUACUTA.- (Con tono irónico). También puede tratarse de más enanos dispuestos a treparse sobre otros enanos.
SOFROSINA.- Para levantarte el ánimo te cuento que acaba de salir el tomo cuarto de los “Diálogos de Ultratumba” con algunos gigantes que nos precedieron.
LINGUACUTA.- Me encantan esos diálogos. Son un lugar de intercambio de ideas, experiencias y agudezas, no de dogmas ni de verdades definitivas.
SOFROSINA.- En este último tomo hay animadas conversaciones sobre el discutible libre albedrío, la escurridiza felicidad, la búsqueda de sabiduría, el necesario ocio creador, lo serio que es reír, el “leño nudoso de la humanidad” que dificulta la creación de un “hombre nuevo”, la condición humana -“ni ángeles ni bestias”-, la útil anticipación de los infortunios mediante la práctica estoica de la “praemeditatio malorum“, el transformar las dificultades en oportunidades y los fracasos en beneficios, los inquietantes sueños del transhumanismo, los límites del progreso, los desbordes de la intolerancia religiosa, la insidiosa mentira en política, y la resistencia a toda forma de dominación.
LINGUACUTA.- Es indudable que mucho ilustre difunto está requetevivo y continúa interpelando con lucidez.
SOFROSINA.- No lo dudes, la historia humana es una crónica del eterno presente. Además, como dice Agustín de Hipona, los que amamos y perdimos ya no están donde estaban, pero están donde estamos: Non sunt ubi erant sed sunt ubi sumus.
LINGUACUTA.- ¿Dónde encuentro el librito?
SOFROSINA.- Pregúntale al doctor Google por “Diálogos de Ultratumba”, o búscalos directamente en Amazon.
LINGUACUTA.- Gracias, querida. Ojalá los encuentre.
Rodolfo Ramón De Roux
Abril, 2025


6 Comentarios
Rodolfo, dile a Linguacuta y a Sofrosina que se cuiden, porque de pronto las acusan de calumniar y difamar por decir cosas como: “No hay nada más ingrato que (alguien) que mira (a los anteriores)” o el que “piensa que ha heredado todos sus problemas y atribuye a su propio esfuerzo los éxitos (que piensa que hay)” y, peor, llamar enano al “que desaprovecha ir a hombros de gigantes”
Vicente, con gusto les transmitiré tu inquietud.
Siempre he admirado tus conocimientos sobre autores famosos del pensamiento mundial. No será que te encaramaste en ellos?
Amenos e ilustrados tus diálogos que leo y releo con deleite.
Espera un poco para que Linguacuta y Sofro entrevisten a Francisco, pues apenas está llegando y se está acomodando en su nuevo Penthouse.
Linguacuta y Sofrosina seguirán tu consejo: van a esperar a que Francisco se instale tranquilamente en su nuevo lugar de residencia pues llegó bastante débil.
Queridísimos Rodolfo y John:
Resultaron premonitorios…
Ya podrás entrevistarlo, Rodolfo, gracias a la IA, pues llegó a su infinita residencia, desde donde podrás contar con su y con tu Inteligencia Natural.
Esperaré, con ilusión, ese “diálogo de ultratumba”, con un Francisco ya “renovado”, y con el Absoluto.
Abrazos para ti y para ellos,
Edmundo Pérez G. ¿
Francisco era un gigante, en el Cónclave veremos muchos enanos que no estarán dispuestos a subirse sobre sus hombros. Será un diálogo muy divertido cuando dialogues con él y otros gerarcas de la Iglesia.
¡Felicitaciones por el nuevo tomo!