Hablo de política, sí, como servicio por el bien de orden. No quiero inmiscuirme en politiquería o debate por el bien particular.
Es muy conocido el adagio “divide y vencerás” como estrategia y táctica. Pero el sentido común también nos alerta que es más eficaz -negativamente- el hecho de autodividirse, porque eso permitirá que el otro venza.
¿A quién se refiere el auto y quién es el otro?
Ponerle sujeto al verbo reflexivo autodividirse no es fácil, aunque podríamos acordar en denominarlo democracia.
Ponerle cara al otro no es necesario por ahora, aunque podemos referirnos a él como autoritarismo, dictadura, populismo, autocracia, mesianismo o todo aquello que suene a “complejo de Adán” o a enanismo que ignora los logros anteriores y el valor de escuchar, compartir, cooperar e integrar.
La historia es maestra de la vida. No comprender la historia lleva a cometer errores históricos lejanos y cercanos. Y no se trata sólo de comprender: el problema es de “querer” y “sin querer”. Querer auténtico es querer el bien de orden, sin querer es caer en la trampa de darle ventaja al otro, sin buscarlo y sin darse cuenta.
Si buscamos nombres concretos ubicados en el aquí y ahora, unos u otros se encuentran en Colombia, cercanos al 2026. Se llaman partidos políticos y líderes, como equivocadamente seguimos llamándolos. Es frecuente, en conversaciones de mesa, decir que no vemos candidatos a la altura, que “no hay con quien” que no se vislumbran aspirantes que den la talla o que merezcan el apoyo general.
Y eso ocurre porque seguimos pensando erróneamente; pensamos en sujetos (personas o partidos) que por sí mismos, de manera dispersa o dividida, sean la solución a los complejos y acumulados problemas que aquejan a nuestra sociedad. En verdad, de manera consciente o inconsciente, los sujetos aislados y divididos buscan un bien particular propio más que el bien de orden.
Antes de seguir adelante y llegar a conclusiones prácticas, aclaremos qué es eso del bien particular y el bien de orden.
El bien particular es el que trae beneficios personales o de grupo; responde a carencias o necesidades, por encima del bien ajeno o bien de la mayoría o al “bien de todos”.
Bien de orden es algo más complejo que el llamado bien común; éste se ha convertido en un lugar común, como tantas otras palabras: paz, orden, libertad, economía… la misma democracia. El bien de orden es distinto a los bienes particulares, pero no está separado de ellos; considera estos bienes no aisladamente y como referidos al sujeto al que satisfacen, sino que los considera todos juntos y con la característica de ser recurrentes y universales: mi comida de hoy es para mí, una forma de bien particular, pero la comida de todos los días para todos es parte del bien de orden, y así para la educación, el trabajo, el transporte, la vivienda, la participación y todo lo demás.
El bien de orden tiene dos características básicas:
- una ordenación de las operaciones que sean cooperativas y que aseguren la recurrencia de todas las formas del bien particular, y
- la interdependencia entre los deseos o decisiones efectivas y la ejecución apropiada por parte de los individuos, los grupos y las naciones que cooperan. [1][i]
Volviendo a situarnos en el aquí y ahora, si cada aspirante y cada partido persiste en sus ideas y sus acciones de manera individual, aislada, o incluso combativa… solo un grupo aglutinado tendrá la fuerza para vencer en una contienda electoral. Por ejemplo, 80 unidos son mucho más que la suma de 25 + 40 + 12+ 6 + 18 + X + X… dispersos, y si eso sucede en la contienda electoral, ¿qué decir en la acción gubernativa?
Escrito lo anterior, me encuentro con los resultados de una encuesta reciente, sobre presuntos candidatos propuestos por los expresidentes de Colombia:

Esta especie de simulación, la interpreta el presidente actual como una “prueba” de que su candidato vencería. Mi interpretación es la de una prueba de la tesis expuesta en este artículo: Una autodivisión o división interna conduce a una victoria del grupo aglutinado en la otra orilla.
[i] Para ampliar el concepto “Bien de Orden”, consultar a Bernard Lonergan S.I. en las obras Insight y Método.
Vicente Alcalá Colacios
Mayo, 2025


4 Comentarios
Vicente. Me pusiste a estudiar lo del “bien del orden”. Gracias por abrir puertas para una discusión inteligente y pertinente. Saludos. Hernando
Gran columna querido Vicente.. Completamente de acuerdo: “Una autodivisión o división interna conduce a una victoria del grupo aglutinado en la otra orilla.” Un abrazo.
Gracias, papá, por hacernos reflexionar. Lamentablemente, el resultado de la encuesta refleja un país dividido, desorientado y apático. Es una pena que persista la dependencia y la fijación en la figura de un líder, caudillo o gobernante que resuelva todos los problemas. Ojalá llegue el día en que entendamos que los problemas son responsabilidad de todos, y también lo son las soluciones.
Vicente, tu “tesis” es una profecìa retroactiva que se cumpliò en 2022. Esperemos que no se repita en 2026