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Juan Gregorio Velez

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En la tertulia del 23 de mayo pasado, decidimos intercambiar las experiencias que cada uno había tenido con el dinero…

Algunas ideas que me acompañan para comportarme al respecto:

Nacimos sin un peso y moriremos sin llevarnos nada material. Todo es gratis, mientras no nos digan lo contrario. El dinero debe fluir como la sangre. Si lo detenemos se coagula. La generosidad lo multiplica.

Una sana economía que aprendí desde pequeño comienza por una fórmula simple: Debe entrar más dinero del que sale.

Es ideal que un hogar cuente mínimo con tres ingresos. Si falla alguno hay problemas, pero no se mueren de hambre. El crédito puede apalancar inversiones y ayudar en temas extras, pero debe ser más excepcional que habitual.

El ahorro es el mejor camino para mejorar la calidad de vida. Aprendí a ahorrar en una alcancía, de metal con llave, creo que era de la caja agraria. Desde el comienzo cuando recibía dinero por pequeños trabajos o donaciones familiares, dejaba algo sin gastar que me sirviera de colchón en el futuro inmediato.

Me sirve tener un presupuesto mensual de ingresos y gastos con pocos renglones, tales como: compartir, familia, vivienda, transporte, mercado, salud, educación, servicios, inversión y varios. Anoto en miles de pesos las cifras para facilitar la contabilidad.

Uso billetera y cada vez más el dinero electrónico con las tarjetas, pero mantengo un pequeño banco en el portadocumentos. Me sirve en emergencias cuando dejo la billetera en casa, o se me acaba el efectivo.

Mensualmente miro cómo va el cumplimiento del presupuesto y veo si debo hacer ajustes, especialmente en los gastos. En un cuaderno anoto los gastos de cada renglón y quincenalmente los paso a una hoja electrónica, que deja el rastro de lo que sucede con el dinero en mi vida cada mes.

La pandemia me convirtió en pagador electrónico. De los pagos virtuales llevo un archivo magnético que me sirve para verificar los pagos realizados cuando se requiera.

Creo en la economía solidaria con todas sus múltiples expresiones. Según esta economía, el dinero es uno de los seis factores de la economía junto al trabajo, los bienes, la tecnología, la administración y el factor “c” (conjunto de características tipificadas por palabras que comienzan con la letra c: comunidad, compartir, comunicación, cultura, calidad, cooperación, colaboración, etc.).

Así como el sector público se conforma por la administración y la tecnología y paga por los otros factores, el sector privado se basa en los bienes y el dinero que también contrata con otros; el solidario se basa en el trabajo y el factor “C” con aportes de los otros factores, dados por los mismos asociados. Participar de este sector requiere una formación en la colaboración con otros, distinta de la competencia, tan frecuente en nuestro mundo.

Un buen ejemplo de economía solidaria es el siguiente: una persona tiene un lote avaluado en $100M, para hacer una bodega, el arquitecto cuesta $100M y los materiales para su construcción valen $100M. Una cooperativa asume el manejo del proyecto. Terminado éste, la bodega se vende en $500M. A la cooperativa le corresponde el 10% de administración, es decir $50M. Los tres aportantes, el dueño del lote, el arquitecto y el comerciante, se quedan con $150M cada uno. Es decir, la plusvalía queda repartida entre los tres. Aprovecho el espacio para un comercial: Están todos muy invitados a unirse a nuestra Cooperativa Convergentes. Los interesados pueden contactarme.

En nuestra economía familiar el ahorro voluntario de María Ángela en un fondo de pensiones nos ha permitido hacer muy buenas inversiones para nuestra vida y el futuro de hijos y nietos.

Cuando nos invitan a matrimonios y dicen que el regalo es lluvia de sobres, suelo escribir en el sobre la siguiente frase: “La mejor manera de construir un buen patrimonio es a través de un excelente matrimonio”.

Ahora Ma. Ángela y yo vivimos de las dos pensiones, más lo que nos produce el negocio familiar y damos infinitas gracias a Dios por todo lo recibido y compartido en esta vida.

Juan Gregorio Vélez

Junio, 2024

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En la tertulia del jueves 14 de marzo quisimos compartir nuestras experiencias de vida, una vez que la edad nos ha permitido “jubilarnos”. Estos son los testimonios de Juan Gregorio Vélez y de Marlio Gómez. 

Exjesuitas en tertulia- Marzo 14, 2024
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En nuestra tertulia del 15 de febrero, tuvimos el regalo de conversar con el Padre Arturo Sosa, S.J., general de los jesuitas en el mundo. A raíz de su presencia y de lo que nos dijo, consideramos estimulante traer a nuestro blog “en vivo y en directo”, las manifestaciones de algunos de nosotros.

Exjesuitas en tertulia- Febrero 22, 2024
Exjesuitas en tertulia. Febrero 22, 2024
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Desde el vientre materno ya te acercaste a mi vida. Estuve a punto de ser una “pérdida”, como les pasó a los dos hermanos anteriores que terminaron anticipadamente su gestación y murieron.

En esa época la placenta fue indispensable para sobrevivir. Una vez cumplida su misión la botaban. Hoy sería materia prima de cosméticos o de células madre.

La gangrena intestinal en marzo de 1973 también fue una oportunidad para manifestarte y terminar con mi existencia. 

En varias curvas de carreteras pudiste haber causado accidentes mortales. El que tuve en Santander de Quilichao una noche de julio de 1975 al chocar de frente contra un camión estacionado en la carretera sin señales, después de pasar un carro con las luces altas, pudo haber sido el fin. 

El bloqueo AV del corazón la noche del 2 de octubre de 2003, con los dos desmayos en el baño y que originó el que me instalaran el marcapasos, también fue una oportunidad que dejaste pasar. La infección en enero de 2016 del segundo marcapasos mal colocado y que tuvieron que quitar y arrancar los cables para evitar que llegara dicha infección al corazón, fue otro momento en el que te acercaste.

Y finalmente el reciente temblor de tierra del 17 de agosto de este año, fue una magnífica ocasión para pensar que puedes llegar en cualquier momento y por causas que nada tienen que ver con mi voluntad y mi acción.

Por eso hoy quiero poner en blanco y negro lo que pienso acerca de ti.

Puedes llegar en el momento menos esperado y por una causa nunca imaginada. 

Eres una desconexión definitiva de los axones y las dendritas de mis células nerviosas. Desconexión que sucede cada noche durante el sueño, pero que en estos casos es momentánea. 

Sucedes entonces en mi cuerpo. Este cuerpo que ya me ha acompañado 73 años. Pero no sucedes en mi conciencia. Esa que surgió del cuerpo pero que una vez operando va más allá del mismo.

En narrativas de tiempos pasados llamábamos alma a aquello nuestro que queda después de tu actuación. (Que en un quirófano alemán apareció, al revelar unas fotos de una cirugía en la que falleció el paciente).

Por eso estoy convencido que tu aparición es simplemente el paso a otro estado de existencia. De la vida espacio temporal corpórea a una vida espiritual más allá del tiempo y el espacio. 

Ya en el presente experimentamos elementos anticipatorios de esa vida más allá de ti. Estoy pensando en mis emociones, mis ideas, mi imaginación y mi conexión con las personas ausentes. Todo ello sucede por ahora en mi cerebro, pero sus efectos van más allá de las funciones neurológicas. 

Los servicios que haya podido prestar con mis manos, con las palabras de mi boca, con los gestos de mi generosidad y simpatía y aún con mi presencia silenciosa, producen efectos en los demás que trascienden la existencia de mi cuerpo. 

Pero todo esto sería una posible fantasía si no hubiera pasado por esta historia un ser humano que, con su vida y muerte ejemplares y su resurrección, nos ha confirmado que existe un Padre amoroso que nos ha creado para su alabanza y su servicio y nos espera en su “Casa” al final del camino. 

Tantos testigos han vivido de acuerdo con el evangelio de ese ser humano y hasta han llegado a morir por ser coherentes con esta creencia trascendente.

Vine a este planeta sólo con mi pequeño cuerpo indefenso y me iré de él dejando un paquete de cenizas con lo que fue mi cuerpo una vez cremado. Algo similar a lo que pasó con la placenta del comienzo. Todo lo que ahora tengo y uso se quedará aquí para beneficio de otros. No podré llevarme nada. 

Pero lo que haya podido hacer con lo que me han prestado para bien de los demás, eso sí queda en aquella dimensión trascendente y podré encontrármelo con sorpresa, en el más allá. 

Gracias muerte por mantenerme en esta conciencia humilde que significa saber que somos temporales y pasajeros, en este planeta que lamentablemente estamos administrando mal y que dejaremos no tan bueno a nuestros descendientes. Puedo morir hoy o vivir 120 años y luego ver qué hago.

Bienvenida, cuando sea el momento en que Dios lo quiera.

Juan Gregorio Vélez

Noviembre, 2023

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Continuamos con el tema propuesto por nuestro compañero Silvio Zuluaga para nuestra Tertulia de los jueves no. 160. Aquí, el testimonio de Goyo.

Madrugar a meditar. Lo sigo haciendo aunque hayan variado las técnicas. Las lecturas de la misa del día han sido una constante previa a la meditación y muchos días me sirven de puntos para la misma. Recordar a los seres queridos en ambiente de meditación también constituye una fuente de entusiasmo para vivir el día de manera optimista. 

Desde la perspectiva quántica, hoy comprendo el valor de unir los hemisferios racional y emocional del cerebro o lo que para otros es la unión de mente y corazón, para que se produzca el milagro de la creación de una nueva realidad. Todo en un ambiente de ojos cerrados, de respiración lenta, pausada y profunda, habiendo tomado previamente agua y prendido una vela. (La pirámide en la cabeza y en las rodillas es algo más reciente).

Son muchas las ideas y proyectos que han nacido en ese ambiente de meditación. También muchas actitudes que me acompañan al momento de vivir y actuar. Soluciones de problemas. Creación de nuevos objetos útiles en la vida ordinaria. Envío de energía positiva y a veces sanadora para los seres queridos y aún para otros. 

Servir de relator: El Padre Fernando Barón me llevó de secretario a una de sus reuniones. Le entregué un acta de dos páginas que me devolvió con un sinnúmero de correcciones en rojo. Las hice y le devolví el documento. Pocos meses después me llamó para otra reunión de más alto nivel. La corrección de mi acta fue con muchísimos menos errores que la primera. 

Finalmente, el Padre Gerardo Arango me llamó para hacer de secretario de una reunión, toda una semana en San Claver, de Provinciales de América Latina, con el Padre Arrupe, general de la Compañía en aquella época. Ahí, con la ayuda de Juan Vicente Córdoba y de dos monjitas, produjimos 44 páginas tamaño oficio con el acta de la reunión, que los participantes se llevaron, al salir para sus países, después del almuerzo del sábado. 

Este entrenamiento me ha permitido prestar infinidad de servicios en muchas entidades. En los 20 años de trabajo en Ecopetrol fui el secretario oficial de muchísimas reuniones de administradores y con el mismo Sindicato de la Unión Sindical Obrera (USO). Esa competencia me ha permitido tener buenos archivos de mucha documentación útil y rescatable. 

Cuando me jubilé, entregué a mi jefe un CD llamado “Memorias de un filósofo petrolero” en donde consigné muchísimos de mis manuales de referencia de procesos, memorias de reuniones y talleres y síntesis de aprendizajes útiles. 

Por todo ello doy gracias a la Compañía de Jesús. Que todo ello sea para la “Mayor Gloria de Dios”.

Juan Gregorio Vélez

Septiembre, 2023

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El evocador artículo enviado a este blog por Chucho Ferro para el día del padre de este 2023, nos animó a muchos a escribir estas “cartas” inspiradas en nuestros padres que venimos publicando. Aquí el testimonio de Goyo Vélez…

Señor 

Gregorio Antonio Vélez Uribe

Residencias Celestiales

Querido papá:

Aprovechando una sugerencia de nuestros amigos de toda la vida, o exjesuitas, me siento a escribirte esta sencilla carta de reconocimiento y gratitud.

Ante todo quiero reconocer lo que significaste en mi vida. Fuiste mi modelo de persona sencilla, alegre, servicial, optimista (algo en exceso), hombre confiado, cariñoso, respetuoso, de sueño profundo, buen jugador de billar, de aguardientes medidos, cantante y silbador.

Fuiste un excelente hijo, hermano, esposo, padre, tío, vecino, amigo, patrón, consejero, ciudadano y muy especialmente católico practicante. 

Después de la muerte de Luis Jaime, tu hijo menor y mi compañero de infancia, supiste aliviar mi soledad, haciéndome tu acompañante en las visitas a las fincas de ganado los sábados y tu mandadero de los almacenes en los días de vacaciones en Medellín. Recuerdo mis idas al banco a consignar las ventas del día anterior, con apenas 11 años y casi sin alcanzar a ver al cajero detrás del mostrador. 

Cuando monto a caballo, recuerdo nuestras vueltas a la finca. Cuando me pedías que te arreara y acercara una ternera que estaba muy arriba en la montaña y que querías ver. También recuerdo mis pinitos de conductor, cuando me pedías que volteara o parqueara el campero. Cuando estabas cerrando negocios de ganado y no había acuerdo en el precio, pedías mi concepto y yo dándomelas de Salomón decía “partan la diferencia”. 

Tus juegos matemáticos mentales aún hoy me acompañan. Juego a sumar los números que dice una cajera en voz alta, mientras ella usa la calculadora. Alguna vez le dije que mi total era distinto y descubrió que había digitado mal un número. Lástima que no hayas podido realizar tu sueño de ser ingeniero, únicamente porque en La Ceja no había optómetra, para corregir tu astigmatismo que te hacía doler la cabeza cuando estudiabas. 

Muchas otras virtudes y anécdotas que podría reconocer pero es mejor ser breve, lección que también me diste. 

Paso ahora a agradecerte la confianza infinita que tuviste siempre en mí. Me diste llave de la casa cuando aún no alcazaba a tocar el timbre. También el pase de conducción a los 15 años. Cuando iba a las fiestas de los amigos me enviabas en carro, porque estabas más tranquilo con mi regreso a casa. Tu consejo de dejar servido el último trago me ha liberado de muchas borracheras que suceden por varios “último trago”. 

La tarde que ingresé a la Compañía de Jesús me llamaste aparte para darme la bendición y dos consejos que me han acompañado y agradezco siempre: “Mijo quiero que seas de “silla y de carga” (figura para señalar que debía servir tanto para labores intelectuales, como materiales y prácticas) y mijo, quiero que no seas ni de los muy nuevos, ni de los muy viejos” (otra figura para indicar el equilibrio entre innovador y conservador). 

Cuando ya ordenado sacerdote, dirigí unos ejercicios espirituales para caballeros en la casa de La Colombier de la Ceja, tú participaste en ellos y me acolitaste las misas. Allí te agradecí y vuelvo a hacerlo ahora la fe coherente que me inculcaste.

También debo agradecerte el respaldo que le diste a mi decisión de retirarme de la Compañía de Jesús para casarme. Cuando terminé de contar esa decisión, tu interviniste de primero con la expresión: “eso me parece muy honesto de tu parte”. 

Innumerables dichos y frases en donde te cito, me han servido para manejar muchas circunstancias en la vida. Unas pocas: “No creer en tanto microbio”, “No hay que ser inteligente, hay que hacerse cerca de los inteligentes”. Ante los dineros fáciles inexplicables decías: “Gu topó, gu robó” (se encontró una guaca o se lo expropió a alguien). “La única tierra que me quedó está en el ombligo” (quebraste al final de tu etapa productiva). 

En fin papá, gracias por ser lo que fuiste. Por darme la vida y educarme para servir y hacer felices a muchos. Gracias por el valor de la familia, especialmente cuando luchaste por mantener unidos a tus hermanos. Gracias por sembrar en mí la esperanza de un reencuentro definitivo contigo, allí donde tú y los que ya han partido están. 

Un beso papá, de tu tocayo que también usa marcapasos como tú,

Goyo.

Bogotá, D.C. julio 4 de 2023

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Un sueño con contenido cultural podría servirles a las personas que trabajan en el Ministerio de las Culturas en Colombia, como método para prestar sus servicios y trabajar transversalmente con los demás Ministerios del País. 

Anoche soñé que me pedían una asesoría para el Ministerio de las Culturas. Aquí van algunas de las ideas del sueño, en el cual recordé la noción de culturas que alguna vez trabajé. 

Entendemos por cultura cualquier respuesta que un grupo humano da a uno o varios requerimientos de la vida. Requerimientos que pueden ser tanto necesidades como deseos personales. 

Si cada uno de nosotros revisa lo que suele hacer en la vida ordinaria, encontrará que se la pasa respondiendo a requerimientos. Se levanta y siente la necesidad de deshacerse de residuos corporales. Desea luego encontrarse consigo mismo y prepararse mental y espiritualmente para su día. Quiere dinamizar su cuerpo para que lo acompañe en todas las actividades. Luego lee noticias, se asea, se viste y desayuna….inodoro, meditación, gimnasia, periódico, ducha, ropa, cocina… son respuestas culturales en nuestra vida. 

Otras personas comienzan de manera distinta su día y también tendrán sus propias respuestas culturales. A grupos humanos diferentes, en diversas circunstancias, corresponden culturas muy diferentes. Todos buscando un mejor bienestar en sus vidas, que no es otra cosa que responder adecuadamente a esos requerimientos.  

Un Ministerio de las Culturas deberá fomentar las mejores respuestas en las diversas regiones, que dan diversos tipos de grupos humanos. Su objetivo principal será entonces recordar y promover las respuestas que ya existen en su universo, pero también fomentar el encuentro de nuevas y mejores respuestas a los requerimientos del Pueblo Colombiano. Sus contribuciones metodológicas pueden tocar complementariamente, a muchos de los otros ministerios. 

En el Ministerio de Agricultura, deberán aparecer respuestas eficientes en el manejo de nuestras tierras y climas, con el fin de generar comida y productos para consumo del país y para la exportación. Cultivar el campo es descubrir todo su potencial para el progreso de la nación. 

Con el Ministerio de Educación se buscarán las mejores respuestas de formación para todo tipo de poblaciones en el país. Que los alumnos de todas las edades y condiciones cultiven lo mejor posible sus competencias para vivir y servir a los demás. Que la formación tecnológica y superior aporte soluciones reales a los problemas que vive la gente de nuestros campos y ciudades. 

Con el Ministerio de Salud se propondrán las mejores respuestas higiénicas que prevengan enfermedades, con servicios públicos de calidad y con respuestas preventivas y curativas de diversas enfermedades. Además del mercado de medicamentos, deberá proponer respuestas de comportamientos saludables que mejoren la salud de las personas en sus diversas edades. Y especialmente, contar con un sistema que cultive los servicios más eficientes posibles a la salud y dentro de costos razonables.

Con el Ministerio de las Comunicaciones crearán conciencia de comunicar lo verdadero y útil para todos, sugiriendo la sospecha frente a formas modernas de manipulación de la conciencia y el comportamiento. Que la gente pueda ser crítica ante lo que le están contando por diversos medios. ¿Quién lo dice y para qué lo dice?, pueden ser preguntas que ayuden a mitigar el riesgo de la desinformación y la esclavitud. También se podrán cultivar respuestas adecuadas en los otros Ministerios, en Planeación Nacional y demás entes globales y locales. 

Algunas respuestas son casi exclusivas de este Ministerio de las Culturas, como todo lo que tiene que ver con las expresiones artísticas y folclóricas que representan las formas de vivir la alegría y el encuentro festivo en diversas comunidades. La música, los bailes, el teatro, los carnavales, las creencias, las procesiones, las vestimentas, las comidas típicas, y aún la arquitectura misma de las regiones son una expresión privilegiada de las Culturas que conviven en nuestro país y que producen momentos más felices en las fiestas de las diversas regiones. 

Finalmente soñé que el ideal de todos y cada uno de nosotros es que seamos verdaderamente “cultos”, con una cultura ciudadana en la cual nos comportemos correctamente en todo tipo de circunstancias y busquemos el bienestar de todas las personas. 

Juan Gregorio Vélez V.

Mayo, 2023

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¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos pasó? ¿Por qué no nos dimos cuenta? Estas preguntas han sido una invitación a pensarlas originalmente en primera persona del singular, es decir ¿qué me pasó a mí?

Coherente con mi método, que he compartido en otros artículos, me pregunto: ¿qué requerimientos experimenté a lo largo de estos casi 72 años? Y, también, ¿qué respuesta les he dado?

El contexto de la meditación de la mañana, en que escribo esto, estuvo marcado por la “parábola del trigo y la cizaña” (Mt. 13,36-43).

Requerimientos básicos de ¿qué comer y beber?, ¿dónde y con quién habitar?, ¿cómo vivir saludable y cómo sanarme?, ¿qué aprender?, ¿cómo movilizarme?, ¿cómo ser productivo y aportar a la economía?, ¿cómo protegerme de los riesgos? y ¿cómo recrearme? Estos y muchos otros requerimientos, diría que son comunes a todos los que compartimos la peregrinación por este país.

El problema de lo que nos pasó radica en las respuestas que damos y en el documento de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, La Convivencia y la No Repetición ha quedado plasmado. Hemos aprendido a comportarnos como personas no solo distintas, cosa que somos por naturaleza, sino como personas desiguales. 

Desde muy pequeño aprendí a compararme y a distinguir por diferencias en el coeficiente intelectual, en los ingresos económicos de las familias, en el color de la piel, en la mayor o menor habilidad en muchos campos, en creencias religiosas o en posturas políticas. 

Mirando hacia mi propia formación debo reconocer que encontré muchos valores ‒el “trigo” ‒, pero también muchas deficiencias ‒la “cizaña”‒. Simultáneamente, aprendí en la Congregación Mariana y en los Boy Scouts valores de servicio, de trabajo en equipo, de sensibilidad social, de compañerismo, de alegría y de superación para estar siempre listo. Y, por otro lado, en las clases formales de primaria y bachillerato aprendí comportamientos poco generadores de civilidad: a competir por el primer puesto, a vencer a los demás en las competencias académicas o deportivas, a excluir a quienes no me simpatizaban, a desconocer a los que “se portaban mal” y ‒lo que es peor‒, a juzgar mal a quien yo no entendía. 

Esta experiencia personal, agrandada al contexto del país, generó muchas personas muy valiosas, con numerosas cualidades, que le han agregado mucho valor al país, pero que también se han comportado, desde posiciones privilegiadas, con actitudes que generan grandes injusticias en esta sociedad desigual. 

Veo a la Iglesia, a la que pertenezco y a la que serví como su ministro por 10 años, con grandes logros y méritos en su servicio al país y a muchas personas de este, pero también la veo con grandes errores en comportamientos económicos, políticos, sexuales y sociales. 

Trabajando como servidor público por 20 años pude apreciar el influjo de grupos de poder que promovían una desigualdad rampante, a la hora de tratar las deshonestidades de sus miembros y los errores de quienes no pertenecían a sus grupos. 

Pensando en el futuro de mis nietos quiero dejarles algunos principios mínimos de convivencia que siembren en sus vidas y con ellos puedan contribuir a la construcción de una sociedad mejor y más justa:

  1. Todos somos igualmente dignos, aunque seamos muy distintos.
  2. Logramos más colaborando que compitiendo.
  3. Al final de nuestros días solo nos llevaremos el bien que hemos hecho a otros.
  4. Los errores propios y ajenos son motivo de grandes y duraderos aprendizajes.
  5. Cuidemos las emociones para que ellas nos impulsen siempre hacia el bien. 
  6. Escuchemos a todos y quedémonos con lo que nos haga mejores.
  7. Preguntemos siempre acerca de lo que queremos saber. 

El Maestro nos enseñó a aceptar que trigo y cizaña crezcan juntos y que solo al final se separen.

Juan Gregorio Vélez (Goyo)

Septiembre, 2022

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En esta presentación, su autor quiso unir dos aspectos claves: varios valores y temas, su visión de los mismos y aprendizajes obtenidos en ellos a lo largo de su vida.

Amor: Dios me ama siempre. Nací del amor de dos seres maravillosos, me crie rodeado de una familia amorosa, me eduqué en ambientes amorosos y encontré al amor de mi vida con quién construí la familia propia y espero terminar mis días terrenales en su amor. 

Servicio: la mayor realización que he tenido en los años de mi vida la he encontrado en todas y cada una de las oportunidades en que he podido hacer algo por alguien efectivamente. Ha sido además el motivo más maravilloso de encuentro con personas que luego he amado siempre.  

Respeto: somos distintos y cada quien tiene derecho a ser como es. No puedo ni debo desconocer al otro, ni cambiarlo, y a su vez merezco que me dejen ser como soy.

Honestidad: debo ser auténtico y, si me equivoco, puedo cambiar e intentar nuevos caminos. Los demás deben tener una única imagen de mí. 

Aprendizaje continuo: toda oportunidad y toda persona tienen algo que enseñarme. Cada error es una fuente de aprendizaje. Los buenos ejemplos son para incorporarlos en la vida.

Al final, seremos la suma de todo lo aprendido. 

Manualidades y reparaciones: todo en el mundo es susceptible de ser transformado con nuestras manos. Una cuerda sirve para hacer muchos nudos y cada nudo sirve para varias funciones. Todo lo que se daña es una invitación a ser reparado. Lo que puede desarmarse permite ver cómo es por dentro y entender cómo es su funcionamiento. De ahí puede surgir su reparación. Tener buenas herramientas y saber sus usos es una excelente ayuda para la fabricación y reparación de cosas. Diseñar y hacer objetos útiles pensando en el espacio que ocupan, los materiales disponibles y la utilidad que van a prestar es muy placentero. Una vez fabricados y usados aprendemos a mejorar el diseño. 

Economía: lo que tenemos es un regalo. Somos simples administradores de algunos bienes mientras estemos con ellos. Debemos cuidar lo que se nos ha encomendado y ponerlo al servicio de los demás. Si aprovechamos las oportunidades de crear valor con nuestro trabajo, podremos crear bienes que pueden transformarse en dinero. Administrar el dinero es muy sencillo: basta con garantizar que entre más de lo que sale, así habrá un pequeño excedente que se puede ahorrar y compartir. Lo que se comparte con los demás se multiplica. Al final solo nos llevaremos lo que hicimos por los demás con el dinero. Éste se queda.  

Ojos: son un don maravilloso que requiere muchos cuidados y mucho desarrollo. Relajémoslos con frecuencia. Ejercitémoslos para ver de lejos y de cerca. Cuidemos las emociones para que sean positivas y nos mantengan bien. Y si hay negativas solucionarlas pronto, antes de que se vuelvan enfermedad. Cada vez que podamos llevemos los ojos a gozar del aire libre y el sol. Aprendamos ejercicios para mantenerlos sanos, activos y eficientes. 

Lenguaje: somos seres lingüísticos. Pensamos en el lenguaje de las culturas a las cuales pertenecemos. Coordinamos acciones nuestras y de los demás a través de conversaciones. De nuestra competencia de escuchar depende en gran parte el éxito en nuestras relaciones. El problema surge con nuestra capacidad humana de decir cosas que son simplemente creación de nuestra fantasía, que no podemos dar por hecho. De ahí el consejo de cuidar nuestra lengua y de aprender de las tradiciones históricas en las cuales la palabra ha sido fuente de inspiración para muchas generaciones. 

Aprendizajes varios: ante los problemas, preguntar ¿qué pasó? y no ¿quién tuvo la culpa? Toda persona tiene algo qué enseñarme, si me intereso por ella, la observo y la escucho. Pasar horas al aire libre puede aportarnos una gran dosis de vitalidad y entusiasmo. Leer es la mejor manera de participar de lo aprendido por otros. Me alegra y agradezco lo bueno que hagan por mí, pero no espero nada de nadie. “Hazlo tú mismo y estarás servido como el rey”. Acercarme a los demás para decirles lo que quiero expresarles. No gritar. Llamar la atención en privado, felicitar y reconocer en público. Ahorrar agua potable, energía eléctrica, combustibles y en todos los consumos, pensando en los demás y en las futuras generaciones. Ensuciar poco y limpiar mucho. Dormir siesta mejora el rendimiento en la tarde.

Juan Gregorio Vélez

Julio, 2022

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Para continuar la línea de elogio a objetos de la vida cotidiana, iniciada por Jorge Luis Puerta con su elogio al clip, Juan Gregorio Vélez nos relata su experiencia con una pequeña, pero valiosa, caja de herramientas.

Cuando me podía acompañar colgada en mi cintura… era una verdadera caja de herramientas: con ella se podía pelar y tajar la fruta, destapar la gaseosa o la cerveza, descorchar el vino, apretar o zafar tornillos, tanto los de pala como los de estrella, cortar con tijeras, asegurar con alicates, escoger con pinzas, escribir con esfero, apretar las gafas, cortar y pulir maderas, abrir huecos, hacer puntadas en cueros o costales, agrandar objetos para verlos mejor, lijar pequeñas superficies, transportar paquetes que estuvieran amarrados con una cuerda, medir objetos en centímetros o pulgadas, abrir latas y un sin fin de operaciones más.

Para quienes nos inculcaron la dinámica del servicio desde pequeños, esta navaja suiza era la compañía ideal del servicial. Muchas personas a nuestro alrededor se beneficiaban de nuestra navaja y les facilitábamos la vida con este objeto, pequeño pero maravilloso. Más de una amistad comenzó por un servicio oportuno prestado por esta navaja. Era el símbolo perfecto en el mundo de la amistad y la fraternidad en el cual se presumía la inocencia de todos.  

En los viajes era el utensilio perfecto, al estar lejos de las comodidades de la casa y del taller. Ahorraba muchísimo tiempo, pues permitía hacer las cosas fácilmente en toda circunstancia, sin tener que salir a comprar objetos que en la casa estarían duplicados. 

Pero en nuestra historia, el 11 de septiembre del año 2001 sucedió una situación de muy ingrato recuerdo. Un grupito de mal iluminados convirtió varios aviones comerciales en armas de destrucción y otro grupito de negociantes mundiales encontró un nuevo gran negocio: instalar en todos los aeropuertos detectores de cortaúñas y otros objetos metálicos pequeños con los que se puede “matar” a un piloto. 

¡Qué solución tan inteligente para un problema tan simple! Es como en la empresa de 100 empleados en la cual dos de ellos se portan mal y la gerencia saca una nueva norma que fastidia la vida de los 98 restantes que se portan bien. De ahí para acá, los códigos de policía encerraron nuestras navajas en las casas. Nos volvieron a todos presuntos asesinos. 

Añoro los tiempos en los cuales podía portar mi navaja suiza, premio de seguridad que recibí en Ecopetrol, por 20 años de trabajo sin accidentes incapacitantes. 

Juan Gregorio Vélez

Abril, 2022

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Hace más de 50 años soy ciudadano elector en Colombia. Muy pocos de los candidatos por los cuales he votado han salido electos. En los pocos que he acertado, después me he arrepentido. 

En esta oportunidad, pienso votar por el candidato que de verdad me demuestre su deseo de cumplir unos criterios obligatorios y el mayor número de los criterios deseables (Kepner Charles y Tregoe Benjamín. El nuevo directivo racional*):

A. Criterios obligatorios:

  1. Que haya demostrado que sabe liderar un buen equipo de gobierno. 
  2. Que proponga un proyecto de País incluyente y a largo plazo.
  3. Que el Bien Común sea la norma de su gobierno.

B. Criterios deseables:

  1. Que tenga claro el futuro sostenible de nuestro medio ambiente, fomentando la agricultura y la industria sustentables.
  • Que sepa rodearse de personas inteligentes y honestas; y escuche a los expertos.
  • Qué sepa administrar un país endeudado y le baje la deuda, con gastos controlados y tributos justos.
  • Que reconozca errores y busque correcciones; y fomente la cultura ciudadana.
  • Que hable poco y haga mucho con autoridad. 
  • Que piense en cómo dejar el país mucho mejor de como lo encontró.
  • Que proponga y logre reformar Congreso, Cortes y Entes de control.
  • Qué saque adelante las reformas necesarias en la justicia, lo laboral y lo pensional.
  • Que entienda el valor de la economía solidaria y de la suficiencia alimentaria del país. 
  1. Que busque y logre un consenso mundial en el manejo de las drogas como salud pública.

Mis preferencias en este momento:

Hasta donde tengo conocimiento, los criterios obligatorios los cumplen Fajardo, Gaviria y Peñalosa.

Para la consulta del 13 de marzo pienso escoger en la Coalición Centro Esperanza, entre Fajardo y Gaviria.

Para la primera vuelta votaría por el que quede de estos dos precandidatos. Si no sale elegido uno de ellos, votaría por Peñalosa

Para la segunda vuelta votaría por mi candidato a la primera vuelta o por Rodolfo Hernández. 

* Kepner, Charles H. Benjamin B. Tregoe (1983), El nuevo directivo racional. México: McGraw Hill.

Juan Gregorio Vélez

Marzo, 2022

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Después de haber presenciado inconsciente y conscientemente 70 navidades, no sé bien que significa la palabra hoy para mí. Recuerdos gratos e ingratos vienen a mi mente. También experiencias místicas y profanas. El sentido familiar de esta fiesta y la dificultad para coordinar las diversas reuniones familiares, en las que participamos miembros de una misma familia, también están presentes en mi reflexión de hoy.

El sustrato de todas estas vivencias es el de un tiempo dedicado a la novedad, simbolizada en un niño. Ahora que he podido gozar a los nietos pienso que ellos me renuevan y le dan sentido a mi vida. Pensar en ellos, en su presente y futuro me llena de esperanza e ilusión. También me resuena la pregunta de una niña: “mamá, ¿por qué el niño Jesús nunca crece?

El significado comercial me produce cierta alergia. Sé que es muy importante para la economía del país y del mundo, pero me resisto a tener que comprar cosas, muchas de ellas inútiles, porque hay que regalar cosas. ¿Cuántos niños cambiarían cualquier juguete por tener adultos que jueguen con ellos y les dediquen tiempo? ¿Cuánto mayores gozarían más con el abrazo de uno de los suyos que con un sweater, que además le queda pequeño?

La música y su volumen a veces me espantan. Estoy presente en cuanto evento me inviten y pueda asistir, pero me reservo la libertad de quedarme en él, si las condiciones acústicas me molestan en gran medida. 

Un buen vino, una cerveza o un trago de ron me parecen fabulosos para estar más relajado y contento. Las comidas típicas de esta celebración como natilla, buñuelos, panetón, turrones, mazapanes, brigadeiros, mieles, etc. me alegran y me traen muy gratos recuerdos. 

En síntesis, para mí la Navidad hoy significa una oportunidad: de pensar en vidas nuevas. De participar en momentos agradables de convivencia, con motivo de una tradición que alguna vez fue religiosa y ahora es cultural. Y sobre todo, de recordar que debo “ser yo mismo, pero lo mejor de mí mismo”. 

Gracias,

Juan Gregorio Vélez  

Diciembre, 2021

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Escuchando en una reciente tertulia de exjesuitas la charla de Claudia Palacios sobre equidad de género, pensé que podía traducir “lo que quieren las mujeres” en requerimientos para dicha equidad y ‒por qué no también‒ preguntarnos por los requerimientos de los hombres en el mismo asunto. Asimismo, me atreví a proponer unas respuestas hipotéticas a esos requerimientos.

Traduciendo lo escuchado en presentación que nos hizo Claudia Palacios sobre equidad de género, quiero proponer varios puntos de reflexión: 

Las mujeres requieren, para experimentar esa equidad, que

  1. Su trabajo sea remunerado con el mismo criterio que el trabajo de los hombres. 
  2. Las traten respetuosamente, evitando todo aquello que las haga sentir mal o usadas.
  3. Se les reconozca su autoridad, sin someterlas a relaciones de poder. 
  4. Puedan hacer su propia vida sin experimentar culpabilidades. 
  5. Los códigos culturales generen relaciones de equidad. 
  6. Puedan tener sus ingresos propios y se les remuneren los trabajos de cuidado. 
  7. Puedan buscar y encontrar con quién formar una familia estable.
  8. Puedan traer al mundo los hijos deseados y en condiciones de crecer sanamente.

Los hombres requerimos, para entrar en la ecuación de la equidad, que:

  1. Desde pequeños nos inculquen la conciencia de equidad entre géneros diversos.
  2. Aprendamos a tener límites y a diferenciar lo conveniente de lo deseable.
  3. En los juegos de roles familiares y escolares practiquemos la equidad.
  4. Podamos desfogar nuestros excesos de testosterona sin volver objeto a nadie. 
  5. Nuestra educación emocional fomente la ternura, el cuidado y el respeto.
  6. El erotismo se reserve para cuando comiencen las relaciones responsables.
  7. Podamos buscar y escoger con quién formar una familia estable. 
  8. Tengamos relaciones sexuales plenamente responsables.

Posibles respuestas hipotéticas a esos requerimientos:

  1. Los criterios de remuneración en las empresas serán el desempeño, las condiciones del mercado laboral, los logros y demás elementos, sin consideración de género.
  2. Toda persona debe tratar a las demás con respeto, sencillez y buenos modales, como se tratan los hermanos en una familia decente. 
  3. La autoridad de una persona radica en su saber, su ser y su capacidad de dirigir a otras, independientemente de las presiones que otras puedan tratar de imponer. 
  4. Cada persona debe poder formarse y prepararse para realizar sus cualidades y competencias, para decidir su propio destino y para formar las sociedades que desee o necesite. 
  5. Los códigos culturales deben ser construidos y revisados permanentemente por consenso de los géneros, respetando sus diferencias biológicas y psicológicas, creando esquemas de cooperación y convivencia, y evitando relaciones de sometimiento.
  6. Los trabajos de todas y cada una de las personas deben ser remunerados adecuadamente, incluyendo los cuidados a familiares que los requieran. 
  7. Además de la economía familiar, cada uno de los cónyuges debe poder contar con medios para su manutención independiente.
  8. Poder tener relaciones sexuales abiertas a la vida, si los dos así lo desean, o protegidas para que sean solamente expresión de amor sin consecuencias nefastas para nadie. 

El diálogo queda abierto para revisar y completar los requerimientos y, sobre todo, para que como sociedad busquemos relaciones mucho mejores que las propuestas por una civilización sustentada en la premisa de “todo es negociable y desechable”, incluidos los seres humanos, cuya dignidad queda relegada a consideraciones menores. 

Juan Gregorio Vélez

Noviembre, 2021

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Esta segunda parte termina la revisión de los mapas en los cuales se organizaron las ideas. Además, presenta el método con el cual se fabricó esta recopilación de aportes y que puede ser útil para manejar más de un proceso. Si un lector toma una idea y la lleva a su vida, valió la pena el esfuerzo.

Mapa de respuestas (continuación)

Educativas y culturales

Tenemos que cultivar valores y trabajar para mejorar la vida en el campo y la ciudad. 

Podemos adoptar y financiar estudiantes. Propiciemos un plan de educación a largo plazo con participación de las universidades, los maestros y la sociedad en general, para educar, formar, instruir o entrenar a todas las personas en todas las situaciones. 

Dediquémonos a escuchar y entender y a discernir ideas y experiencias.

Tengamos en cuenta las recomendaciones de los expertos en diversos temas. 

Aumentemos las oportunidades de estudio, el acceso y la calidad en educación, cuidándola tanto como la información y la formación cultural. 

Rescatemos lo avanzado en cultura ciudadana.

Promovamos la reflexión en el país, con un gran movimiento ético y humanista, agregando valor en conversaciones y rescatando la actitud inteligente, psicosocial y estratégica. 

Colaboremos en causas educativas y con ayudas humanitarias. 

Fomentemos esta reflexión que hacemos entre nosotros y participemos en su difusión. 

Fortalezcamos las comunidades. 

Económicas

Debemos generar empleo y mayor productividad con los programas masivos de empleo en las empresas, al igual que en el Estado. 

Reconocemos el papel prioritario de las empresas en el desarrollo del país. 

Sugerimos aumentar las ofertas de trabajo en infraestructura.  

Como empresarios, podemos redistribuir utilidades, vincular un joven más en cada empresa, tener trabajos bien remunerados, pagarles y tratarlos justamente y hacer que mejoren su calidad de vida. 

Recuperemos nuestros ríos, descontaminándolos y volviéndolos navegables. 

Rescatemos el valor y el papel de las asociaciones y los gremios para la productividad y las soluciones de los problemas. 

Propongámonos sustituir importaciones que ahora hace el país. 

Establezcamos subsidios y renta básica universal y a la vez emprendamos servicios productivos. 

Trabajemos para lograr suficiencia alimentaria, retribuyendo justamente el aporte del campesino y fomentando las ollas comunitarias en poblaciones con dificultades. 

Propongámonos y promovamos esquemas de economía solidaria, como las cooperativas y contribuyamos al desarrollo del capitalismo social, teniendo en cuenta las leyes del mercado.

Qué quien los tenga, traiga sus dineros del exterior y ahorre en el país. 

Las parejas sin herederos pueden crear un fideicomiso, cediendo el patrimonio a causas sociales al morir. 

De convivencia en paz

Pensamos que somos uno y que juntos saldremos adelante, con el aporte de las Iglesias y orando unos por todos. 

Escuchemos a los líderes y tengamos reflexiones que nos inspiren paz. 

Dialoguemos con hijos, fomentándoles la esperanza y la confianza. 

Colaboremos con los compromisos del acuerdo y con el proceso de paz, siendo generadores y propulsores de esperanza, orientando en forma positiva los procesos que estén a nuestro alcance y fomentando la inteligencia, la magnanimidad, el patriotismo y la generosidad. 

Revisemos y propongamos alternativas a la guerra contra las drogas.

El método cultural

Terminada la lectura propuesta desde el método cultural, soy consciente de que otros esfuerzos pueden acercarnos a la misma situación y al encuentro de otras soluciones. Creo que una selección de los requerimientos más importantes y las propuestas de respuesta a los mismos pueden abrir el camino de contribución a un mayor bienestar en el país y en el mundo. 

Ahora, me parece importante presentar una introducción al método cultural.

Ejemplo 1. Un bebé recién nacido, por desgracia, no trae consigo el manual para su manejo. Sus padres lo oyen llorar y se preguntan qué le pasa. Por ensayo y error van encontrando la manera de calmarlo. Este bebé plenamente dependiente de los mayores tiene unas necesidades básicas que manifiesta con su llanto; los padres le dan unas respuestas con sus cuidados. Comienza entonces la primera relación cultural: requerimientos de hijo dependiente y respuestas de sus padres. El bienestar familiar consistirá siempre en tener respuestas adecuadas a cada uno de los requerimientos de los miembros de la familia. 

Ejemplo 2. Ese bebé crece, se convierte en un niño y cuando llega a ser adolescente genera nuevas situaciones por su inconformidad. Para sus requerimientos del momento ya no sirven las respuestas que los padres le daban durante la infancia. Quiere ser independiente y esto, para sus padres, es difícil de aceptar. Comienza una etapa de negociaciones culturales para “irle soltando pita a la cometa”. Tarde o temprano vuelve el bienestar con nuevas respuestas a nuevos requerimientos. 

Ejemplo 3. Cuando ese adolescente se hace adulto y llega a trabajar en el mundo de las empresas, descubre la interdependencia de unos con otros, para lograr los objetivos comunes, lo que crea una cultura organizacional. Allí hay dos tipos de requerimientos: por una parte, aquellos que tienen que ver con el desempeño para lograr los objetivos de la empresa y, por otra, aquellos que tienen que ver con la realización de las personas que trabajan allí. El clima laboral está marcado por el grado de satisfacción de dichos requerimientos. Un malestar será solucionado cuando se encuentren el requerimiento en conflicto y la respuesta adecuada en ese momento. 

Pues bien, en estos tres ejemplos puede reconocerse un método para intervenir en el mundo cultural de las conversaciones. Uno de los requerimientos más profundos del ser humano es querer entender y ser entendido. La respuesta a ese requerimiento, fabricada en la historia, tiene que ver con el lenguaje. En él podemos traducir los deseos y necesidades de nuestra vida y también con él podemos expresar las respuestas que vamos dando a esos requerimientos. 

La convivencia humana está marcada por la búsqueda colectiva de respuestas a los requerimientos de todas y cada una de las personas del grupo que convive. Cuando todo en esa convivencia está bien, no se nos ocurre pensar sobre la misma; solo cuando aparecen malestares de unas personas nos interesamos en buscar la manera de solucionar los posibles conflictos. 

El método que propuse en mi tesis doctoral en la Universidad Gregoriana de Roma (Culturas y métodos, Un ensayo de hermenéutica filosófica para la comprensión de las culturas, en 1984) y que tuve la oportunidad de practicar reiteradas veces durante el trabajo como profesional en Ecopetrol consiste en lo siguiente:

• Contarles, a los participantes en el proceso, relatos parecidos a los tres ejemplos  mencionados, para facilitar la comprensión del método de requerimientos y respuestas.

• Darles tiempo para pensar personalmente y en silencio y escribir los requerimientos que cada uno tiene en la situación en la que se encuentra. Deben enunciarlos positivamente, a manera de deseos y necesidades, evitando críticas, deficiencias o expresiones negativas.

• En grupos pequeños, comentar los escritos individuales para concluir en los requerimientos que el grupo considera que son los más significativos. En grupos grandes, en cambio, se trabaja inicialmente en pequeñas células que comparten sus requerimientos y concluyen redactando los más típicos para presentarlos en la plenaria y allí escoger los más significativos para todos. 

• Quien esté haciendo la facilitación del proceso toma nota, poniendo en un mapa los requerimientos, centrados alrededor de unos pocos nodos que sean los más representativos. 

• Se presenta el mapa resultante a los participantes, quienes pueden mejorarlo y completarlo.

• Una vez logrado el acuerdo acerca de los requerimientos más significativos para ese grupo, se procede a una segunda reflexión personal escrita acerca de las respuestas que se dan actualmente a esos requerimientos y las que podrían darse y que deban implementarse. 

• Se procede luego, por células y en plenaria, a acordar las respuestas más significativas. 

• Se hace el mapa correspondiente de respuestas, se valida y se compara con el mapa de requerimientos. 

• Se sacan conclusiones; por ejemplo, requerimientos desatendidos o respuestas que ya no son adecuadas. También pueden surgir compromisos para mejorar la situación inicial. 

• Finalmente, un seguimiento oportuno revisa que las soluciones sean adecuadas y oportunas y toma los correctivos necesarios. 

Juan Gregorio Vélez

Noviembre, 2021

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Hay conversaciones que dejan muchas ideas buenas flotando en el aire. Escuchando la conversación de dos tertulias de amigos de toda la vida, pensé que las ideas expuestas allí merecían reunirse y presentarse con cierto orden. Es lo que pretendo en el siguiente texto.

Desde finales de abril de 2021 se ha dado una gran protesta social en Colombia (también la ha habido en otras latitudes), que manifiesta una crisis cultural.

Los participantes en las tertulias del grupo de Amigos de toda la vida nos propusimos una reflexión abierta sobre la situación actual de nuestro país. Tuvimos dos sesiones con muchos y muy interesantes aportes.

Hice una lectura de dichos aportes desde el método cultural que aparece más abajo. Fui anotando los requerimientos que aparecían y las respuestas que se sugerían. Luego, fabriqué dos mapas, uno de requerimientos y otro de respuestas. Para ello adopté la clasificación empleada en “La conversación más grande de Colombia”.

Entrego, entonces, una primera hipótesis con estos dos mapas, que puede ser complementada en nuevas versiones y llevar a conclusiones y compromisos. 

Mapa de requerimientos

Sociales

En Colombia vemos la necesidad de crear oportunidades de participación para muchos de los descontentos, que tienen un requerimiento de equilibrio en el uso de los recursos, de respeto étnico y de género. 

También nos parece que la atención a la salud es prioritaria para superar la pandemia actual. 

Es urgente poder contar en la sociedad con un sentido social ecuánime y con valores como solidaridad, transparencia, confianza, convivencia, inclusión, hospitalidad, verdad y movilidad. 

Nos preocupan la situación de pobreza y de pobreza extrema de tantos colombianos y la corrupción que la causa. 

Político-institucionales

Pensamos que se requiere reestructurar un nuevo Estado con gobernabilidad, que restituya el derecho con equidad y tenga presencia en los territorios. 

Deseamos contar con una democracia que logre el bien común, cuyos candidatos a elecciones se comprometan con ella. 

Es conveniente que nos preparemos para participar en las elecciones 2022.

Queremos justicia social, educativa, agraria, territorial, racial, de género, fiscal, en salud y “justa”. 

Necesitamos corregir los imaginarios para que no sea normal que cualquiera logre beneficios individuales a costa del bien común. 

Es indispensable que seamos más justos ‒y no simplemente legales‒ y que podamos poner límites a los abusos de unos pocos.

Requerimos conocer las raíces históricas de nuestros problemas. 

Educativos y culturales

Necesitamos desarrollo tanto rural como urbano, con un mejor futuro educativo y laboral. 

Consideramos que urge la formación en valores como responsabilidad, curiosidad por buenas causas, diálogo, claridad de objetivos, comprensión de la historia y conciencia de los influjos externos, formación ética, humanista, en solidaridad y cooperación. Y, sobre todo, reconocer la dignidad humana. 

Requerimos el aprendizaje de habilidades y que por ensayo y error aprendamos a ser mejores seres humanos y a tener conciencia de la humanidad. 

Necesitamos promover el turismo cultural y contar con una buena red de internet rural.

Económicos

Urgen la reactivación de la economía y la sostenibilidad de empresas con financiación justa y con reconocimiento de la plusvalía con destino social, a la riqueza colectiva. 

Necesitamos luchar para favorecer la igualdad de oportunidades. 

Requerimos sabiduría para un uso racional y adecuado de nuestra tierra y de nuestros ríos, y que estos vuelvan a ser navegables. 

La pandemia ha generado un requerimiento urgente de empleo. 

Colombia necesita comida y debe lograr suficiencia alimentaria. 

Un desarrollo económico integral requiere un trato digno, con recursos para todos, y la producción y utilización de diversas fuentes de energía. 

Necesitamos veedurías sociales y ambientales para los grandes negocios del país. 

De convivencia en paz

Para convivir en paz requerimos la inclusión de las minorías, la convocatoria a todos y la buena voluntad. 

Necesitamos un proyecto común como colombianos. 

Nos urge superar desigualdades. 

Deseamos que las drogas sean un tema de salud pública en Colombia y en los países afectados por este negocio.

Mapa de respuestas

Sociales

Proponemos promover el liderazgo social, real y eficaz de pensadores y entidades íntegras que busquen y organicen oportunidades distintas y justas para todos. Debemos contribuir a financiar proyectos sociales y ambientales, a completar la vacunación y a generar bienestar y buen clima social. 

Tenemos que reducir las desigualdades en nuestro entorno y fomentar la sensibilidad social, privilegiando las relaciones interpersonales y comprometiéndonos con la verdad. 

Proclamamos y defendemos los principios, sabiendo “ponernos en zapatos ajenos”.

Invitamos a los jóvenes a que vean como suyos los destinos de la patria y a todos a ver a Colombia como nuestra familia. 

Reconocemos y valoramos la presencia de la mujer y la colaboración con las ONG para mejorar nuestra inteligencia social, adquiriendo sentido de lo comunitario y creando espacios para la convivencia. 

Reconocemos los logros en transformaciones, cobertura en salud y en infraestructura. 

Invitamos a lograr un sentido de pertenencia como nación y a un compromiso solidario con todos. 

Político-institucionales

Debemos propiciar un Estado sostenible, con la presentación y aprobación de proyectos de ley y políticas de Estado que den solución real a muchos requerimientos. 

Apoyamos una reforma tributaria con tributación importante de los más pudientes. 

Buscamos leyes laborales más justas para las partes, superando las discriminaciones. 

Contribuimos a orientar la opinión pública, buscando reducir el número de congresistas y los salarios oficiales y que se reclute a los funcionarios por concurso, con declaración de renta y certificación en ética y administración. 

Proponemos crear e implementar mecanismos de control de canales digitales y un comité nacional antibloqueo; que todo tienda a lograr mayor legalidad y más orden.

Fomentemos aglutinar a los colombianos en una patria donde quepamos y nos respetemos todos, queriéndola y pagando impuestos. 

Para construir una nueva realidad debemos promover que consulados y embajadas envíen a los ministerios buenas ideas y prácticas que hay en otros países. 

Podemos generar expectativas racionales positivas, analizando la historia con una mirada nueva del futuro y realizando negociaciones efectivas y cumplibles. 

Debemos votar y participar conscientemente en las elecciones, creyendo en la Constitución y en las instituciones y comprendiendo una geopolítica del poder, que examine lo que tenemos que cambiar y producir las reformas sociales necesarias y básicas. 

Somos catalizadores analíticos con una nueva visión histórica que resuelve los conflictos, compartiendo argumentos. 

Revisemos el papel y la oportunidad de los entes de control. 

(Continuará)

Juan Gregorio Vélez

Noviembre, 2021

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