Frente al paisaje abierto, me llamó la atención lo que parecía insignificante, pero que, a la vez, brillaba como perlas: el reflejo de la luz en las cuatro gotas.
La palabra insignificante se entiende como algo de poca importancia, pequeño, irrelevante, intrascendente, trivial, mínimo.
Esto es lo primero que se me ocurrió frente al paisaje: lo inmediato fue la idea de insignificante, tanto así que se dice -de manera resignada- “apenas cayeron cuatro gotas” pero no pude sustraerme al brillo de las cuatro perlas y, enseguida, me pregunté por un posible significado de ellas.
Insignificante, literalmente, es lo contrario de significante. En lingüística, significante es la palabra o el signo que revela un significado. Pero, entre el significante y el significado está el “significador” con su acto de elaborar una significación, un sentido para la palabra o para el signo. Lo que parece insignificante puede tener ricos significados.
El signo 4, evoca:
– los cuatro puntos cardinales,
– las cuatro estaciones,
– los cuatro elementos básicos de la naturaleza,
– las cuatro fases de la luna,
– las cuatro patas de una mesa y de muchos animales,
– los cuatro jinetes del Apocalipsis (con sus respectivos caballos),
– las cuatro “virtudes cardinales”,
– las cuatro operaciones humanas básicas para conocer y actuar,
– las cuatro nobles verdades en el budismo,
– los cuatro Evangelios.
Así pues, una palabra o un signo no es insignificante o importante, en absoluto, sino que depende del sentido que encuentre o le dé el significador, quien es cada uno de nosotros, en cada cultura.
Para algunas mentalidades, el niño, o la mujer, o el pobre, o el “indio” … son insignificantes; o las pequeñas acciones son intrascendentes; o la oración es trivial. Afortunadamente, cada vez más, la mentalidad es diferente y más positiva.
- Los puntos cardinales (norte, sur, este, oeste) nos descubrió “El secreto de la laguna” que no son cuatro, pues el quinto y principal es el centro, el corazón, que es el guía principal en el camino de la vida.
- Las cuatro estaciones, las pude experimentar, aunque suaves, en mis primeros años.
- También descubrimos que los elementos de la naturaleza (tierra, agua, aire, fuego) no son cuatro, pues el quinto o primero es el espíritu.
- Las cuatro fases de la luna son: luna nueva, cuarto creciente, luna llena, cuarto menguante, dependiendo de la luminosidad del sol, reflejada según los giros.
- Las cuatro patas de una mesa dan la imagen, sensación y realidad de estabilidad y firmeza.
- Las cuatro patas de muchos animales les ofrecen algunas ventajas, sobre todo en movilidad, pero tienen sus limitaciones, como en la manipulación de objetos, posible en los humanos por la liberación de sus manos.
- Los cuatro jinetes del apocalipsis son muy enigmáticos, aunque hayan tenido diversas interpretaciones, y hasta inspiraron a distintos artistas.
- Las cuatro virtudes cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza) se han identificado como virtudes humanas fundamentales, que agrupan diversos hábitos intelectuales y volitivos, positivos para la vida personal y social.
- Las cuatro operaciones humanas básicas para conocer y actuar son: experimentar conscientemente, comprender inteligentemente, afirmar razonablemente, decidir responsablemente.
- Las cuatro nobles verdades son los principios del pensamiento y de las orientaciones del budismo:
1ª) La verdad del sufrimiento describe una condición general de la existencia humana que se manifiesta en dolor, insatisfacción, frustración, envejecimiento, enfermedad y hasta la muerte.
2ª) El origen verdadero del sufrimiento está en el apego, la avidez, los deseos compulsivos y la ignorancia; queremos retener lo agradable y rechazar lo desagradable.
3ª) La tercera verdad consiste en que es posible liberarse del sufrimiento en uno mismo y ayudar, con la compasión, a que los demás puedan superar el sufrimiento.
4ª) La Noble Verdad del camino que conduce al cese del sufrimiento; es el óctuple sendero de ocho prácticas: comprensión correcta, intención correcta, palabra correcta, acción correcta, modo de vida correcto, esfuerzo correcto, atención consciente correcta y concentración correcta. Se busca conseguir sabiduría, actuar con una conducta ética y desarrollar la adecuada disciplina mental.
– Y llegamos al signo de los cuatro evangelios, que son cuatro versiones o escritos complementarios sobre el Evangelio, la Buena Nueva, que es la persona de Jesucristo, su vida, su mensaje y el camino que nos enseña a recorrer, unidos a EL y a los demás.
Las cuatro verdades del Evangelio son:
- Dios -Padre, Hijo y Espíritu Santo- es uno solo y es el creador y conservador del cosmos evolutivo y, por tanto, de la especie humana.
- Jesucristo es el Salvador del pecado, del mal y de la muerte.
- El destino de la historia y de la humanidad es la Salvación en la unión con Dios. En una palabra: vivir en el Espíritu de Dios.
- El camino que conduce a la Salvación es Jesucristo: la fe en El, el amor sin límites, la esperanza en sus promesas y la confianza en su palabra, unidos a los demás.
Las cuatro gotas de agua pendientes de la rama del árbol son signos del rocío mañanero, secuela de una noche húmeda. Pero, además -como símbolos- nos han lanzado más allá; nos han remitido a varios significados y nos han evocado diversas realidades y doctrinas.
Vicente Alcalá Colacios
Junio, 2026


5 Comentarios
Me gustó mucho
Muchas felicitaciones por esa capacidad de observación y capacidad de asociar un hecho banal de la naturaleza, captado en una foto y asociarlo con toda una reflexión intelectual y espiritual con visos positivos.
Algo que es de agradecer por los tiempos que corren.
Buen trabajo el tuyo, Vicente. Riquísimo en simbología. Y ya que te gusta, encuentro mucho de eso en un libro que estimo: J.CHEVALIER & A.GHEERBRANT, Dicionario de los símbolos, Herder; un mamotreto pro vale la pena para los curiosos del más allá. En una de esas cuatro verdades evangélicas incluiría yo la natualeza, la creación. Un abrazo.
Vicente: Una reflexión muy hermosa y ciertamente compleja, nacida de una experiencia artística y poética al visualizar las cuatro gotas mañaneras. Cada uno de los niveles de reflexión son importantes y diferentes, y revelan verdades propias y distintas. Gracias por compartirlo. Saludos. Hernando
Un amigo me dijo que podría añadir las 4 operaciones: sumar, restar, multiplicar y dividir. Y eso nos llevaría a reflexionar sobre su importancia, no solo en la aritmética sino en las relaciones sociales !