¿De qué manera afecta el predominio de las ideologías dogmáticas sobre el conocimiento a las nuevas generaciones?
Desde el 2020 parece que el mundo se está convirtiendo en un lugar muy difícil de descifrar. Niños, jóvenes y adultos estuvimos confinados y aterrorizados mientras cada día se contaban por miles los muertos en decenas de países con detalles de origen, género y edad. Aún no sabemos si este cataclismo contribuyó a disparar la locura universal, a incrementar la arrogancia de los autócratas del mundo, la virulencia de las confrontaciones sociales, el retroceso en el respeto de los derechos humanos y el poder desmesurado de los archimillonarios que cuentan con recursos suficientes para controlar gobiernos y comprar países.
Al dictador perpetuo de Rusia se le ocurrió iniciar por Ucrania una reconstrucción del imperio de los zares y amenaza con estrenar sus armas nucleares si el resto del mundo no se pliega a su capricho. A los fanáticos de Hamás les pareció oportuno hacer una masacre contra miles de ciudadanos civiles de Israel, y el gobierno de ese país en manos de un delirante ángel exterminador decidió emular al Dios bíblico que envió las plagas a Egipto, borrando del mapa cuanto estuviera en pie en la Franja de Gaza y en cualquier lugar donde imaginara una amenaza.
Por estos lados, Venezuela ha dado su mejor ejemplo de robo descarado del poder por parte de un ignorante y abusivo dictador de zarzuela, mientras en el país más poderoso del mundo se hace presidente un delincuente condenado por la justicia de una nación que proclama sin la menor vergüenza defender la democracia y el imperio de la ley. Y entre nosotros, el presidente Petro, sin pudor alguno, se muestra cada vez más insensato, profundizando la desconfianza de todos los sectores, incluyendo a sus electores, con lo cual la pobreza y la violencia se siguen afianzando hacia el futuro. Pareciera que su idea de gobernar integra de manera muy creativa al autócrata, al demagogo, al anarquista y al cómico, porque sus trinos y disertaciones serían motivo de carcajadas, si no afectaran a millones de vidas y al futuro inmediato de la nación.
Cuando se observa el deterioro de la democracia en todos los continentes y el predominio de las ideologías dogmáticas sobre el conocimiento y el uso de la razón, es indispensable preguntarse de qué manera afecta esto a las nuevas generaciones que están creciendo en un mundo tan difícil de descifrar. Los asombrosos avances científicos y tecnológicos (la inteligencia artificial, la biotecnología, la robótica, la ingeniería) ofrecen promesas de solución a gravísimos problemas de salud, alimentación y nuevas fuentes de energía, pero por otro lado suprimen empleos, crean nuevos problemas ambientales y modifican profundamente las estructuras familiares, sociales y políticas.
Cuando las guerras, la pérdida de confianza en las instituciones y los gobernantes y las catástrofes naturales acechan continuamente generando miedo, amenazando la seguridad y la vida, ¿qué mensaje puede transmitir la educación a niños y jóvenes? ¿Qué decir sobre la familia, el amor o el compromiso a unas generaciones que prefieren las mascotas a los hijos? ¿Qué tanto se afectan las instituciones educativas con lo que ocurre en los contextos sociales y políticos donde desarrollan sus actividades? ¿Qué papel tienen los educadores en una sociedad invadida por redes sociales que atizan las confrontaciones y desestimulan el aprendizaje que requiere esfuerzo, constancia y disciplina?
Publicado en El Tiempo, Bogotá, febrero 10, 2025


1 comentario
Muy cierto lo que describe Francisco, y de verdad la situación actual parece un cataclismo, como èl lo llama. Lo que se no creo es que esta situacion sea peor que anteriores etapas de la humanidad. Basta que miremos los siglos 19 y 20, 200 años de guerras continues, por no hablar dr la inquisition, las cruzadas,y muchos otros episodios vergonzosos. Saludos