El presidente Trump, quien alardea de tener la protección divina en su aventura militar contra Irán, difundió en su red Truth Social una controvertida imagen que lo representa como un Jesús taumaturgo de cuyas manos sale una luz sobrenatural que ilumina el rostro de un anciano postrado en su lecho.
A espaldas del Trump/Jesús salvífico ondea una imponente bandera de los Estados Unidos, un águila -símbolo nacional- y unos aviones de guerra sobrevuelan la Estatua de la Libertad mientras suben hacia el firmamento los cuerpos gloriosos de unos soldados (presuntamente estadounidenses muertos en la guerra “justa” contra Irán).
“Tarde o temprano su arrogante prepotencia le pasará factura al mesías del Make America Great Again”, exclamó Linguacuta.
SOFROSINA.- Las fanfarronadas de Trump son lo de menos. Lo de más es la ebriedad salvífica del gran Duce del MAGA, tan amante del pronombre “Yo”.
SEXTO EMPIRICO.- Llevo más de mil ochocientos años observando desde Ultratumba cuán fácilmente se han justificado a lo largo de la Historia comportamientos mortíferos en nombre de un “bien superior”: la grandeza de la Nación -como en el MAGA-, la defensa de la Libertad, la implantación de la Justicia, el cumplimiento de los designios de Dios…
SOFROSINA.- …como en el “Dios lo quiere” -Deus vult – grito con el que la muchedumbre aclamó la declaración de la primera Cruzada contra los musulmanes por el papa Urbano II en el Concilio de Clermont, en 1095.
RAIMUNDO IV DE TOLOSA.- Fui de los primeros en unirme a esa Cruzada. Cuando caímos sobre Jerusalén matamos a 30.000 personas en tres días. Se reunió a los judíos en la sinagoga y los pasamos por la espada, y unos diez mil musulmanes que buscaron la salvación en el santuario de Haram al-Sharif fueron eliminados. Como escribió mi cronista, el sacerdote Raimundo de Aguilers: “Se veían montañas de cabezas, manos y pies. La sangre llegaba a las rodillas. De hecho, que aquel lugar estuviera empapado por la sangre de los infieles constituía el justo y espléndido juicio de Dios”.1
SAN BERNARDO DE CLARAVAL.- Así fue, Raimundo: un justo y espléndido juicio de Dios. Fui un apasionado predicador de la segunda Cruzada y dejé bien claro en mi elogio de los monjes caballeros templarios que matar sarracenos era una ofrenda a Dios, que masacrarlos no era un homicidio sino un malicidio.2
LINGUACUTA.- Sentirse llamado -eso es la vocación- puede dar sentido a una vida, pero también puede extraviarla en el fanatismo de la misión.
SAN BERNARDO DE CLARAVAL.- ¿Acaso me estás echando una indirecta?
LINGUACUTA.- A buen entendedor, pocas palabras.
MONTAIGNE.- Bernardo, me consta que en aras de un implacable Absoluto hasta la santidad puede volverse cruel. Fui testigo de ello con la degollina entre católicos y protestantes en Francia durante las guerras de religión en el siglo XVI.
LINGUACUTA.- ¿Y qué tal la época del Terror cuando, en la Revolución Francesa, el Comité de Salvación Pública hizo rodar miles de cabezas en la guillotina para cumplir su misión de crear una “República de la Virtud”, supuestamente la encarnación de los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad? Me asustan todas esas mayúsculas en manos de los que se sienten investidos de una misión salvífica y purificadora.
SOFROSINA.- No necesitamos remontarnos demasiado en el tiempo para verificar los horrores cometidos en nombre de altos ideales y con el apoyo de masas silenciosas, cuando no cómplices. Ejemplos recientes son, entre otros, los campos de concentración nazis, el Gulag soviético, la represión en la China maoísta, el genocidio de los Jemeres Rojos camboyanos, la purificación étnica en la antigua Yugoslavia o en Ruanda, la guerra de los Estados Unidos contra el “Eje del Mal”…inútil continuar la enumeración.
LINGUACUTA.- Donald Narcissus -que hace tantas galas de fe cristiana- me puso los pelos de punta cuando el 7 de abril de 2026 en su plataforma Truth Social lanzó esta amenaza en plena guerra contra Irán: “Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente ocurrirá.”
SOFROSINA.- Es algo indigno de quien preside una nación que se proclama “bendecida por Dios” y “faro de la Libertad y de la Democracia”.
PAPA FRANCISCO.- Me parece excelente que mi sucesor, León XIV, le haya plantado cara a Trump -sin mencionarlo- pronunciando estas palabras el 16 de abril en su visita a Camerún: “¡Bienaventurados los que trabajan por la paz! Pero ¡ay de aquellos que manipulan la religión y el nombre mismo de Dios para su propio beneficio militar, económico y político, arrastrando lo sagrado a la oscuridad y la inmundicia!”
LINGUACUTA.- Espero que algún creyente con ebriedad de misión salvífica cree una nueva religión con un solo mandamiento: Trata de ser feliz sin hacerle daño a nadie, y encuentra felicidad haciendo felices a otros.
1 Cf. RAYMOND D’AGUILERS, Historia Francorum qui ceperunt Iherusalem (Historia de los francos que capturaron a Jerusalén).
2 Cf. BERNARD DE CLAIRVAUX, Liber ad milites templi de laude novae militiae (Libro a los caballeros templarios. Elogio de la nueva milicia), escrito entre 1129 y 1131.
Rodolfo R. de Roux
Abril de 2026


6 Comentarios
Rodolfo: En la actual situación con Irán siento que la función mesiánica de Trump se acerca a su fin. Saludos. Hernando
Dios te oiga, Hernando.
Ek poder de manipulación que se expresa, entre otras, en la comunicación sobre el fin de la guerra enviada a los congresistas para evitar el control, me hace ser un poco menos optimista. El “mesianismo” y sus masacres y genocidios como lo muestra Rodolfo en ese breve muestra histórica puede llegar a cosas aún peores. Ojalá, yo me equivoque.
Hermoso texto. Casi adivino que lo ibas a escribir. Leo actualmente sobre las Cruzadas, en concreto un libro de Karen Armstrong, Holy War, the crusades and their impact on today’s world. No conozco, pero debe haber traducción al español. La autora hace una síntesis de la historia de las cruzadas e intercala capítulos sobre la historia actual de los sionismos cristiano e Israelense. Gracias por cumplir sin saberlo con mi expectativa. Saludos, José Moreira.
Rodolfo: Afortunadamente tienes de consejera a Linguacuta. “con ebriedad de misión salvífica crea una nueva religión con un solo mandamiento: Trata de ser feliz sin hacerle daño a nadie, y encuentra felicidad haciendo felices a otros”. Esa es tu misión y la estás cumpliendo.
Humberto, eres muy generoso, sólo soy un catecúmeno de esa religión del único mandamiento.