Con los buenos consejos de las experimentadas e inteligentes Madame de Sevigné y Johanna Schopenhauer, Sofrosina ha abierto un salón filosófico-literario en el que, lo más granado de Ultratumba comienza a darse cita. El día de su inauguración, mientras bebía una copa de champaña con la viuda Clicquot, Platón explicó de manera inspirada que “la belleza es el esplendor de la verdad”.
LINGUACUTA.- La verdad es que el esplendor de la belleza ayuda a encontrar empleo.
PLATON (disgustado).- ¡Cómo te gusta bajarle el tono a la conversación!
KARL MARX (rascándose su abundante barba).- Sin embargo, no le falta razón a la joven: numerosos estudios recientes que he tenido la oportunidad de leer señalan que la belleza física es un capital que juega un papel importante en cuestiones de empleo.
SOFROSINA.- Por eso el reconocido economista Daniel S. Hamermesh acuñó los conceptos “prima de belleza” y “penalización por fealdad”.
LINGUACUTA.- Cualquier sorora que busca novio o empleo experimenta que la belleza física es fuente de privilegios cuando se la posee, y de discriminación cuando se carece de ella.
SOFROSINA.- Inclusive en algunas profesiones la belleza se considera un activo clave; piensen en las azafatas, las recepcionistas, las presentadoras de televisión, las modelos, las artistas de cine… hasta las mujeres metidas en política están sometidas a la tiranía de la belleza, en un mundo que se mueve cada vez más por imágenes y apariencias.
LINGUACUTA.- Cualquiera sabe que en materia de empleo la belleza es más eficaz que una buena carta de recomendación.
MARX.- Confieso que apenas en fechas relativamente recientes se ha empezado a analizar seriamente la injusticia que constituye esa “prima de belleza”, en sociedades supuestamente democráticas y meritocráticas.
SOFROSINA.- Y después dicen que la suerte de la fea la bonita la desea.
LINGUACUTA.- La suerte es loca y a cualquiera le toca, pero es mejor ser saludable y bella que enfermiza y fea.
SERGE GAINSBOURG.- Olvidas que la fealdad es superior a la belleza porque no desaparece con el tiempo.
FRANCESCO PETRARCA.- ¡Qué cínico eres!, aunque aciertas en cuanto a lo efímera que es la belleza: Cosa bella mortal passa, e non dura.
LUIS CERNUDA.- Todo lo que es hermoso tiene su instante, y pasa.
GEORGE SAND.- Así es, Luis: la belleza exterior no es más que el encanto de un instante.
JOSÉ ORTEGA Y GASSET.-Y la belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora.
SOFROSINA.- Porque la belleza sin gracia es un manjar insípido que pronto cansa.
ESOPO.- No solo las plumas bonitas hacen bello a un pájaro.
SUSAN SONTAG.- No está mal ser bella; lo que está mal es la obligación de serlo.
SOFROSINA.- Y de serlo según cánones de belleza bastante variables: unas veces quieren que seamos pulposas como Marylin Monroe o Sofía Loren, y otras que seamos flacuchentas como Twiggy o Kate Moss.
HELENA RUBINSTEIN.- Deja de lamentarte. La prima de belleza hay que merecerla: “No hay mujeres feas, solo perezosas”.
LINGUACUTA.- Increíble oír semejante cosa en boca de una sorora. En verdad, no hay peor cuña que la del mismo palo. Eso lo afirmas porque hiciste de la belleza un lucrativo negocio.
SOFROSINA.- Helena, con ese tipo de afirmaciones consolidas la tiranía de la belleza: mira cuántos miles de mujeres se agotan haciendo aeróbicos no tanto por mejorar su salud sino su silueta.
LINGUACUTA.- Los aeróbicos también le mejoraron sustancialmente la cuenta bancaria a Jane Fonda.
IVO PITANGUY.- ¡Y a mí! Le doy gracias a la tiranía de la belleza porque me hizo millonario subiendo y agrandando nalgas, aumentando y levantando senos.
YVONNE PRINTEMPS.- Lo que debes agradecer es que las mujeres prefieren ser bellas antes que inteligentes porque, entre los hombres, hay más idiotas que ciegos. Te lo digo yo que fui cantante y actriz de vodevil. A ese propósito, la pobre Marylin Monroe me contaba que…
LINGUACUTA (interrumpiendo a la actriz con un gesto de impaciencia).– No nos echemos cuentos: muchas sororas están sometidas a la tiranía de la belleza porque para mucho macho pesa más un gramo de apariencia que un kilo de realidad.
SOFROSINA.- De todas maneras les aconsejaría a mis sororas que no abusen de la tercera mano.
SUSAN SONTAG (con una sonrisa burlona).– ¿Cuál tercera mano? Solo tenemos la derecha y la izquierda.
SOFROSINA.- Y la mano de maquillaje. Si se abusa de ella puede suceder lo que le pasó a un conocido mío: a medida que, en una primera noche apasionada, su novia se quitaba maquillajes y sostenes varios de su engañosa belleza, se fue esfumando el objeto del deseo.
LINGUACUTA.- Ya va siendo hora de refrenar nuestra tendencia a creer que lo que es bello es también bueno o auténtico, y buscar el valor de una persona más allá de su apariencia.
UMBERTO ECO.- En mi Historia de la fealdad puse de relieve cómo el arte clásico occidental asocia lo feo con el sufrimiento, los monstruos, los demonios, las brujas, la obscenidad, lo sórdido.
SOFROSINA.- Por el contrario -basta verlo hoy en día en los medios de comunicación, las películas y los anuncios publicitarios- las personas bellas se presentan sistemáticamente en entornos prestigiosos: una casa magnífica, coches bonitos, un grupo de amigos sonrientes. En cambio, los malvados y los pobres suelen representarse muy alejados de los cánones de belleza.
LINGUACUTA.- Hasta en el lenguaje corriente una “bella persona” designa a alguien dotado de grandes cualidades morales. Tenemos que luchar contra esa “penalización por fealdad”.
ALBERT EINSTEIN (más despelucado que nunca).– Amplio programa: es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.
SOCRATES (contemplando una estatuilla de Sileno que François Rabelais le regaló al comienzo de la tertulia).– Así es, Albert, razón de más para seguir insistiendo en que la belleza de nuestros cuerpos no indica nuestra valía intelectual, moral o profesional. Se los digo yo que soy feísimo.
STEPHEN HAWKING (riéndose).– El universo no permite la perfección. Esa es la condición de nuestra existencia. Luego si lo queremos llamar belleza…
SOFROSINA.- Qué complicada es la vida. Pero, para simplificar, estoy a favor de la complejidad.
En ese momento empezaron a repartir un piscolabis. Ya era hora de darle reposo a las neuronas.
Rodolfo Ramón de Roux
Diciembre, 2024


4 Comentarios
Qué bello diálogo, Rodolfo, y qué feo que se termine. Menos mal que tu curiosa y simpática erudición le da casi inmortalidad a nuestra efímera lectura.
Como siempre, captas diálogos muy amenos y plenos de erudición entre tus amigos de Ultratumba. Menos mal no estaba cerca Marilyn que los hubiera puesto a pensar
Excelentes reflexiones!!!
Rodolfo, la picardia con que sueles salpicar tu dialogos de ultratumba no le quitan un apice de seriedad a la profundidad del tema que exponen tus interlocutores. Este de la belleza externa paso superficialmente por la belleza interna, que aunque escondida, es la que rescata a la humanidad de su mezquindad en encasillar a los demas en canones artificiales de belleza externa, efimera, costosa, y mas tirana que un dictador puesto que aceptan sus exigencias sin mayor resistencia, con poca reflexion, y si con la abdicacion de lo mejor de si mismas, su radiante belleza interna imperecedera . Gracias por el tiempo y la busqueda de las maximas de tan excelsos interlocutores.
La unica suerte de ser feo es que se vé menos al pasar del tiempo..