En el ultratúmbico Observatorio de Riesgos Globales se encienden las alarmas sobre la situación del planeta Tierra que se acerca a los “puntos de inflexión climáticos”, sin estar suficientemente preparado para el desencadenamiento de cambios medioambientales potencialmente irreversibles. A ello se suman un panorama geopolítico explosivo, los desafíos de cambios tecnológicos acelerados, la polarización política con la crisis de las democracias liberales y el auge de los nacionalismos populistas.
Por otra parte, la IA y las redes de comunicación facilitan la difusión de falsas informaciones que, utilizadas por actores malintencionados, aumentan las divisiones políticas y socavan la confianza ciudadana. Reflexionando sobre tales problemas se entabló el siguiente diálogo.
EMIL CIORAN.- Tan pronto mis pensamientos se dirigen al hombre, los invade la piedad.
SOFROSINA.- Es un ingrato aprendizaje que no somos tan racionales como pensamos serlo.
LINGUACUTA.- Tampoco somos inofensivos. Como me dijo Nerón, lo peor de las atrocidades del circo romano es que los demás no son mejores que los romanos.
PICO DELLA MIRANDOLA.- (Meditabundo y cabizbajo) Observo las locuras que están haciendo los humanos y me entristezco. Junto con Petrarca, Boccaccio, Leonardo da Vinci, Erasmo, Rabelais y muchos otros llamados “humanistas” rehabilitamos el poder de la educación y de la razón para comprender el mundo, y albergamos la esperanza de que el hombre podía mejorarse a sí mismo y hacer más feliz su existencia sobre la Tierra.
SOFROSINA.- Esa visión del hombre como artífice de sí mismo y centro del universo está magníficamente expuesta en tu Discurso sobre la dignidad del hombre, especie de “Manifiesto” del humanismo renacentista.
PICO DELLA MIRANDOLA.- Al inicio del Discurso puse en boca de Dios la declaración siguiente: “¡Oh Adán!, no te he dado ni rostro, ni lugar alguno que sea propiamente tuyo, ni tampoco ningún don que te sea particular, con el fin de que tu rostro, tu lugar y tus dones seas tú quien los desee, los conquiste y de este modo los poseas por ti mismo. La Naturaleza encierra a otras especies dentro de unas leyes por mí establecidas. Pero tú, a quien nada limita, por tu propio arbitrio, entre cuyas manos yo te he entregado, te defines a ti mismo. Te coloqué en medio del mundo para que pudieras contemplar mejor lo que el mundo contiene. No te he hecho ni celeste, ni terrestre, ni mortal ni inmortal, a fin de que tú mismo, libremente, a la manera de un buen pintor o de un hábil escultor, remates tu propia forma”.
SOFROSINA.- Y añadiste con gran optimismo: “No hay nada más admirable en el mundo que el ser humano”.
LINGUACUTA.- Ese humanismo que exalta la centralidad del hombre -pues a las mujeres nos dejaron en segundo plano- y que proclama la confianza en su progreso universal es una visión idealista de la historia.
THOMAS HOBBES.- (En tono pesimista) Pico, tus intenciones y las de tus amigos humanistas eran nobles, pero temo que el hombre ha sido y seguirá siendo un lobo para el hombre.
FLAVIO VEGECIO.- (Mostrando su De re militari) Por eso ha tenido tanto éxito mi advertencia de que quien quiera la paz prepare la guerra: si vis pacem para bellum.
CHARLES DARWIN.- Por otra parte mi teoría de la evolución de las especies le bajó los humos a la visión del humano como centro del universo y medida de todas las cosas.
SIGMUND FREUD.- Y ni hablemos de las pulsiones inconscientes que condicionan su limitada racionalidad.
LINGUACUTA.- Es difícil confiar en la racionalidad humana tras las locuras de dos guerras mundiales. Y pensar que se vislumbra otra.
ALBERT EINSTEIN.- (Irónico) No sé con qué armas se peleará la tercera, pero la cuarta será con palos y piedras.
MICHEL FOUCAULT.- (Con las manos puestas sobre su cráneo, más pelado que un huevo). El hombre como dueño de su propio destino nunca ha sido más que un espejismo y el progreso una ilusión. Por eso dije que era posible proclamar la muerte del humanismo.
SOFROSINA.- Puede que peque por ingenua, pero me parece precipitado anunciar esa muerte. Ahora, más que nunca, los humanos deben sentirse responsables de sí mismos y del futuro de su entorno. ¿Cómo, pues, no ser humanistas?
LINGUACUTA.- Estoy de acuerdo, siempre y cuando el humanismo no sea un elogio simplista de lo humano y una ingenua fascinación por sus poderes.
PICO DELLA MIRANDOLA.- El humanismo desarrolló la convicción de que el hombre es un ser invitado a superarse porque llevamos dentro no sólo el deseo, sino también la capacidad de ir cada vez más allá de nosotros mismos.
JULIEN HUXLEY.- (Muy ufano, como primer director de la UNESCO). La paradoja de la condición humana es que está sometida al paso del tiempo y a un universo que la supera, pero al mismo tiempo, está siempre en proceso de descondicionarse de sus múltiples límites con la ayuda de la ciencia y la tecnología. Por eso, ya en 1957, hablé de “transhumanismo”.
LINGUACUTA.- Superarse a uno mismo, pero ¿hasta qué punto?
JULIEN HUXLEY.- Esa es la gran pregunta del humanismo contemporáneo ante los inmensos avances de la tecnociencia.
SOFROSINA.- ¿Seguirá siendo humano el cíborg del mañana, ese «hombre aumentado» cuyo cerebro está conectado a máquinas, cuyo cuerpo está equipado con múltiples prótesis que aumentan su fuerza física y cuyo organismo está genéticamente modificado para proporcionarle una longevidad indefinida?
LINGUACUTA.- Temo que el humano se convierta en una especie de “Prometeo desencadenado”, con superpoderes que no sabe utilizar sabiamente.
JULIEN HUXLEY.- Necesitará una sabiduría acorde con esos poderes cada vez más desproporcionados.
LINGUACUTA.- Una sabiduría de moderación dentro de la desproporción.
HANS JONAS.- Urge una reforma de la tradicional ética humanista, estrechamente antropocéntrica.
Los cambios científicos y tecnológicos se han vuelto tan profundos y universales que ahora conciernen a la naturaleza en su conjunto y a la humanidad en su devenir temporal, tanto en lo que se refiere a la evolución de su patrimonio genético, como al futuro de su medio ambiente.
JUAN JACOBO ROUSSEAU.- Encuentro legítimo cuestionar la premisa de que el hombre es “la maravilla de las maravillas” y que ocupa un lugar central en el Universo pues ha demostrado ser un insensato destructor del medio ambiente. “Oh, Naturaleza, oh madre mía”, clamé más de una vez, extasiado; ahora digo lo mismo, pero con temor.
HANS JONAS.- No podemos condenar los daños causados a la naturaleza, ni declarar que la extinción innecesaria de una especie es un crimen en sí mismo, si no pensamos en dotar a la naturaleza de un valor intrínseco.
LINGUACUTA.- ¿Este deseo no lleva a romper con el humanismo?
HANS JONAS.- Al contrario, exige su redefinición. Se trata de un humanismo que reconoce que nuestra humanidad forma parte de la naturaleza y que no estamos por encima de ella.
SOFROSINA.- Fue lo que expusiste en tu libro “El principio de responsabilidad“.
HANS JONAS.- Exacto. Reconocernos responsables de nuestra humanidad significa ser conscientes del riesgo de que ésta se vea modificada como consecuencia de la acción técnica, bien porque ésta afecta a la naturaleza en general -de ahí la preocupación ecológica-, bien porque afecta directamente a la naturaleza humana modificando su entorno, su patrimonio genético o las condiciones de su nacimiento y muerte.
SOFROSINA.- Es una responsabilidad para con las generaciones futuras, porque es a ellas a quienes la transformación técnica de la naturaleza humana y de la naturaleza misma puede poner en peligro.
HANS JONAS.- Por ello considero necesario formular un nuevo imperativo: “Actúa de tal manera que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de la vida auténticamente humana sobre la tierra”.
LINGUACUTA.- ¡Ya veremos!, como dijo el ciego.
SOFROSINA.- Sobrevive la humanidad en la incertidumbre, pero con muchos vértigos.
LINGUACUTA.- Así es; lo único que no podemos prever es el futuro (risas), más aún cuando en la “aldea global” los tontos del pueblo tienen amplísima audiencia.
Rodolfo Ramón De Roux
Marzo, 2025


9 Comentarios
Rodolfo, hay que decirle a Darwin que lo que ocurre es que apenas estamos en camino de llegar a ser especie humana.
¡Me adhiero al comentario de Vicente!
Rodolfo, oigo la opinión de un personaje que desconozco de nombre Hans Jonas y me parece atendible. Habrá que escudriñar de la mejor manera su pensamiento..Al próximo diálogo deberías invitar a K.Marx… Por waht sapp te enviaré mi percepción sobre el diálogo de hoy.
Como siempre, agradables y eruditos tus diálogos. La amigable tirantez entre Sofro y Linguacuta hace que él diálogo adquiera fluidez como charla de amigas.
Rodolfo: Realmente se necesita una adecuación del humanismo en función de las realidades y los impactos que la visión antropocéntrica ha creado. Saludos. Hernando
Rodolfo: cada dialogo de ultratumba que nos brindas es un rescate de lo mejor de los pensadores que nos han precedido y que nos han dejando su legado de lo que consideran es la esencia de ser humanos. La erudiccion con que expresas es un reconocimiento al profundo bagaje que tienes de la historia y de sus exponentes en los diversos temas que abordas. Aplaudo tu capacidad de colocar los puntos de vista de cada autor citado, que si bien difieren en la definicion de que consitutye un humanismo integral, sin embargo ofrecen suficientes puntos de vista para que cada uno de nosotros haga ese esfuerzo de encontrar un humanismo que se pueda defender porque toma en cuenta la validez de lo que nos hace genuinamente humanos. Estoy de acuerdo que es un proceso lento porque poner a tantos puntos de vista en un marco de equilibrio en el que la mayoria pueda aceptar una definicion integral de lo que es un autentico humanismo requiere de una madurez colectiva, que a penas si estamos vislumbrando que es nuestra proxima etapa evolutiva. Sigue nutriendonos de las perspectivas diferentes para lograr una sintesis universal.
Amigo Reynaldo, vamos a hombros de gigantes y es para mí tarea grata recordar sus enseñanzas, así sea modestamente. Espero que en el futuro -y el día esté lejano- otros recordarán las buenas cosas que tu mismo has vivido y transmitido. A ti, lo mismo que a los demás cofrades, les agradezco los amables comentarios.
Rodolfo: Ni sabe uno que comentar ante la lluvia de expresiones de admiración y la perplejidad en que nos dejan tus elucubraciones. Concuerdo con Reynaldo Pareja en la variedad de comentarios históricos que traes a colación, pero sigo admirando y divirtiéndome con tu manejo de los diálogos en los que intervienes como Sofrosina, Linguacuta y el propio Rodolfo, en los cuales apreciamos las luchas y peleas en tu ring-cerebro. Gracias de nuevo por tus divertidos y aleccionadores diálogos.
Humberto, señalas con acierto que a mi ring-cerebro lo asaltan muchas perplejidades -a pesar de los buenos consejos que me diste cuando fuiste mi “ángel”, al comenzar en el Noviciado “la vía del divino servicio”. Gracias te sean dadas.