“Lo importante no es ganar, sino participar”, exclamó el ilustre Pierre de Coubertin. “Barón, usted peca por inocente”, dijo Linguacuta. “Soñar no cuesta nada, y es vital”, respondió el Barón mientras aplaudía viendo la inauguración de los Juegos Olímpicos en su nativa París.
SOFROSINA.- ¡Qué engalanada está París para estos Juegos Olímpicos de 2024!
LINGUACUTA.- ¿Vieron esa enorme pancarta en la Torre Eiffel que dice “CITIUS ALTIUS FORTIUS“? Realmente es un “Sitio alto y fuerte”.
BARÓN DE COUBERTIN.- Perdiste tus latines. Citius, altius, fortius significa “más rápido, más alto, más fuerte”. Fue la frase que utilicé en la inauguración de los primeros Juegos Olímpicos de la Edad Moderna que se celebraron en 1896, en Atenas.
SOFROSINA.- No te hagas la tonta, Linguacuta, que tu lo sabías.
LINGUACUTA.- La ventaja de ser inteligente es que puedes hacerte la tonta, mientras que lo contrario es imposible.
DE COUBERTIN.- Detesto que me tomen el pelo, jovencita.
SOFROSINA.- Desafortunadamente, barón, las canas ya no se respetan, se tiñen.
LINGUACUTA.- ¡Mea culpa, mea culpa! El problema es que cuando mi ingenio corre, su velocidad lo confunde.
SOFROSINA.- Pues desacelera tu desparpajo y aprovechemos la presencia del Barón para que nos ilumine sobre los Juegos Olímpicos.
DE COUBERTIN.- De entrada puedo decirles que una diferencia básica entre los antiguos y los modernos Juegos radica en que los antiguos no eran solo deporte, como pretenden ser los actuales, sino que tenían una dimensión religiosa, de la que los atletas se sentían partícipes.
LINGUACUTA.- ¡Por Zeus!
DE COUBERTIN.- Acertaste. Resulta que el semidios Hércules, para celebrar a su padre Zeus -que vivía en el Olimpo- instituyó los juegos y trazó el estadio de Olimpia colocando sus pies, uno tras otro, seiscientas veces. Por eso en Grecia la unidad de longitud “estadio” -equivalente a 192 metros- estaba compuesta por 600 “pies”. También, por el contenido religioso que tenían las Olimpiadas, la cronología griega se contaba a partir de la primera, celebrada en el año 776 antes de la era cristiana.
SOFROSINA.- Qué interesante.
DE COUBERTIN.- De otra parte, las Olimpiadas constituían cada cuatro años en todo el mundo helénico un paréntesis de paz pues los juegos implicaban la “tregua sagrada”, una pausa en las hostilidades para que los atletas pudieran circular libremente y llegar hasta Olimpia. Además, las Olimpiadas también eran un gran acontecimiento cultural. Durante ellas se reunían filósofos, historiadores, poetas, oradores y dramaturgos. Platón corrió en el estadio de Olimpia. Filipo de Macedona y su hijo Alejandro Magno participaron en la carrera de carros de caballos. Herodoto leyó allí los primeros capítulos de su Historia. Lo mismo hizo luego Tucídides. Píndaro celebraba al vencedor con una oda.
LINGUACUTA.- ¿Ese era el premio? ¿Una poesía?
DE COUBERTIN.- Bueno, los ganadores de las diversas pruebas eran aclamados por el público, les arrojaban flores, recibían una corona de olivo, y cuando volvían a su ciudad natal eran recibidos como héroes.
SOFROSINA.- ¡Cuánto se esfuerzan los mortales por alcanzar fama y gloria!
LINGUACUTA.- Que son más volátiles que el perfume. ¿De cuántos de los cerca de 3500 campeones que hubo en los antiguos Juegos Olímpicos te acuerdas?
SOFROSINA.- Todos vamos corriendo hacia el olvido.
LINGUACUTA.- Pero algunos llegan más rápido.
SOFROSINA.- Me han contado que Nerón participó en los Juegos del año 67 buscando la gloria olímpica.
DE COUBERTIN.- Así es. Obtuvo siete coronas de laurel y fue el gran ganador. ¡Solo un suicida se hubiera atrevido a disputarle el triunfo!
LINGUACUTA.- De vieja data vienen las victorias amañadas.
DE COUBERTIN.- Ganar, y a cualquier precio, es contrario al ideal que expuse en 1908, con ocasión de los Juegos Olímpicos de Londres: “Lo importante no es ganar, sino participar”.
LINGUACUTA.- Barón, usted peca por inocente.
DE COUBERTIN.- Soñar no cuesta nada, y es vital.
LINGUACUTA.- ¿Por qué se acabaron las antiguas Olimpiadas?
DE COUBERTIN.- Con la religión tuvieron su comienzo y por la religión tuvieron su final. Una vez que triunfó el cristianismo, el emperador Teodosio I las prohibió por considerarlas, con razón, como parte del culto a Zeus. Después de haberse prolongado durante doce siglos, los Juegos desaparecieron en el año 393. Posteriormente, el emperador Teodosio II, ordenó en el 426 la demolición de todos los templos griegos y romanos, incluidos los de Olimpia.
LINGUACUTA.- Sic transit gloria mundi.
DE COUBERTIN.- Ahora sí recordaste tu latín, picarona.
SOFROSINA.- Barón, supe que usted quiso hacer del apoliticismo una regla cardinal de los Juegos Olímpicos modernos, pero en cada nueva edición de los mismos hay política de por medio.
DE COUBERTIN.- Soñé que las Olimpiadas fueran un instrumento de paz entre los pueblos y por eso no quería que se les mezclara política. Pero desde las primeras Olimpiadas modernas en Atenas, el rey Jorge I las utilizó para celebrar los 65 años de independencia de Grecia, para legitimar su dinastía -de origen danés- y para unificar a la nación.
SOFROSINA.- Y en Londres, en 1908, se inauguró el desfile de los atletas detrás de las banderas de sus respectivos países: el ritual olímpico se hizo nacional, por no decir nacionalista.
LINGUACUTA.- Ese potencial político lo entendió bien el comunismo soviético que en los años veinte puso en marcha unos contra-Juegos internacionalistas, las Espartaquiadas, que dejaron de celebrarse con la participación de la URSS en los Juegos Olímpicos de Helsinki, en 1952.
DE COUBERTIN.- Tampoco olvido que con los Juegos, los totalitarismos de derechas -fascismo, nazismo, imperialismo japonés- vieron la oportunidad de presentar una cara menos belicosa, al tiempo que exhibían la superioridad de su modelo. Muy a mi pesar los Juegos se fueron volviendo una prolongación de las luchas entre naciones.
SOFROSINA.- Recuerdo bien cómo, durante la Guerra Fría, los Juegos fueron un escenario del antagonismo Este-Oeste. Parecían un gigantesco partido donde se jugaba la “superioridad” entre las “democracias populares comunistas” y las “democracias liberales”.
DE COUBERTIN.- Así fue. Seguro tienes presente que los Estados Unidos orquestaron el boicot de los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980 como protesta por la invasión soviética en Afganistán. Y en el “toma y daca” de la Guerra Fría los soviéticos y sus países “amigos” boicotearon, cuatro años después, los Olímpicos de Los Angeles.
LINGUACUTA.- Investido de un poder simbólico creciente, el escenario olímpico se volvió una tribuna política mundial, aun sin Guerra Fría de por medio. El “vitrinazo” que ofrecen los Juegos es tan grande que la seguridad en ellos se ha vuelto asunto de primer orden desde que un grupo terrorista palestino asesinó a once atletas israelíes en los Olímpicos de Munich en 1972.
SOFROSINA.- Cuatro años después 22 países africanos boicotearon los Juegos de Montreal para protestar contra la política de apartheid en Africa del Sur.
DE COUBERTIN.- Cuando dices eso me viene a la mente la imagen de Tommie Smith y John Carlos en el podio de los 200 metros, en los Juegos de Ciudad de México en 1968, haciendo el saludo del Black Power en apoyo a los derechos de los afroamericanos en los Estados Unidos.
SOFROSINA.- Barón, víctimas de su propio éxito, los Juegos se han convertido en algo más que un escaparate para protestas políticas: son un espejo del mundo, de su rostro cambiante. Vea cómo las actuales preocupaciones por el medio ambiente hacen que los organizadores de los Juegos quieran presentar un balance lo más ecológico posible. Y observe en ellos el papel creciente de la mujer, ahora en pie de igualdad con el hombre en las diferentes competencias. En esta edición de los Juegos de París hay por primera vez paridad de atletas masculinos y femeninos.
LINGUACUTA.- Paridad que se ha logrado después de muchas luchas femeninas, y feministas. Sin ir más lejos, en los primeros Juegos Olímpicos modernos, en Atenas, no hubo ni una mujer compitiendo porque usted, Barón, se opuso.
DE COUBERTIN.- Que agradezcan que las dejamos ir a verlos pues en los Juegos Olímpicos antiguos hasta eso lo tenían prohibido.
LINGUACUTA.- ¡Qué difícil es cambiar las mentalidades! Todavía me asombra escuchar que en 1935, treinta y nueve años después de esos primeros Juegos, usted declaró lo siguiente en una entrevista radiofónica: “El verdadero héroe olímpico es, a mis ojos, el varón adulto individual. Personalmente no apruebo que las mujeres participen en competiciones públicas, lo que no significa que deban abstenerse de practicar un gran número de deportes, pero sin dar espectáculo. En los Juegos Olímpicos, su papel debería ser sobre todo, como en los antiguos torneos, coronar a los vencedores”.
SOFROSINA.- No se ponga colorado, Barón. Nosotras comprendemos que usted era hijo de su tiempo, pero esperamos que su ya larga estadía en Ultratumba le haya permitido evolucionar.
LINGUACUTA.- Volviendo al tema de la política permítame decirle, Barón, que su alto ideal del apoliticismo olímpico tal vez funcione en Ultratumba, porque lo que es en la Tierra, desde tiempos inmemoriales el deporte ha sido hábilmente utilizado como inhibidor político y domesticador social.
SOFROSINA.- Personalmente no tengo nada contra eso de “Pan y Circo”, con tal que sean de calidad y para todos.
LINGUACUTA.- Ojalá se realizara esa utopía: un mundo donde todos, bien alimentados, nos divirtamos más… y nos matemos menos.
Rodolfo Ramón de Roux
Julio de 2024


11 Comentarios
Extraordinario ! La sacaste del estadio Rodolfo!!! Gracias!
Interesante artículo Rodolfo, y una ñota, el primer latinoamericano en ganar una medalla de oro fue el cubano Ramón Fonst que ganó cuatro en las olimpiadas de París have 124 años!
¡Gran esgrimista! Ganó en París 4 medallas de oro y una de plata. ¡Arriba Cuba!
Gracias a ti y a Jorge Luis por publicar los Diálogos. 🤗
Gracias a ti y a Jorge Luis por publicar los Diálogos.🤗
Rodolfo, excelente y oportuno tu diálogo. Realmente impresionante la inauguración de ayer de los Juegos. Tantos aspectos y “contenidos” por admirar. ¡Qué despliegue, por no decir, derroche de actividades! la gran mayoría muy bellas. También hoy, dan mucho para pensar y decidir los Juegos olímpicos, a muchos niveles.
Rodolfo R: Actual, completa y con profundo significado el desarrollo del tema de los Olímpicos. Se comprende así en su debida dimensión lo que presenciamos ayer en los medios. Gracias. Hernando
Gracias, Hernando.
Rodolfo empezó a escribir en París bajo la lluvia y terminó de escribir al amanecer!… El portavoz del ultratumba es un vidente! Felicitaciones!
Rodolfo, aunque un poco tarde leí tu diálogo sobre la inauguración de las olimpíadas, realmente te sobraste. Buena esa. Otro hit fuera del estadio. Gracias. Me hiciste acordar de los latines con el Sit transit gloria mundi. Verdaderamente: sin tránsito el mundo sería una gloria. Un abrazo.
Humberto, excelente tu traducción del “Sic transit “. Te voy a pedir unas clases particulares para mejorar mis latines. Studiossisimus tui.