Hoy nuestro blog cambia de cara. La muerte ayer de Carlos Enrique Velasco así nos lo pide. Y es que nos ha empujado a comprender una nueva virtud de este rincón de “exjesuitas en tertulia”: se convierte en un baúl de recuerdos para celebrar la vida. Y este es uno de ellos: tuvimos que insistirle para que nos mostrara esa amable cara de humilde poeta que al leer su “Quisiera…” nos deja un enorme testimonio de su amor por la vida. Recordémoslo así:
“Cuando se mueren los amigos”- Homenaje a Carlos Enrique Velasco Angulo
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5 Comentarios
Quedé sin palabras al recibir la noticia. Gracias a lo organizadores de esta pagina por este homenaje. Son muchos los recuerdos, pues no solo compartimos varios años juntos desde cuando nos conocimos en El Mortiño hace bastante más de 60 años, sino que recientemente reanudamos el contacto, y supimos el uno del otro, nos vimos e incluso estuvo donde nosotros en Santa Marta hace algunos años. Y sobre todo su bonhomía, su don de gentes, su gusto por lo que hacia. Recuerdo con mucho cariño al “gordo Velasco”. ¡Dios le tenga reservado un sitio especial! Abrazos
“Gordo querido” descansa en paz y salúdame a Jotica, mi hermano.
Me apena no haberme contactado con él esta último tiempo . Yo si creo que me encontraré en la otra con él . Si no es así, me perderé de mucho. Nos veremos “cuadro”.
Me uno a los comentarios que todos Ustedes hacen de Carlos Enrique. No fui cercano a él como tampoco de muchos de Ustedes en estos años de postjesuitismo, pero a todos los llevo muy cerca de mí y aun recuerdo, de algunos hasta las fechas de sus cumpleaños, a pesar de no manifestarme. Quisiera que no partieran los amigos, pero si tengo la certeza que al otro lado nos encontraremos, porgue existe un sitio para los buenos y siempre hay alguien que nos guía en la oscuridad, oscuridad que viví con el covid por dos semanas en las que nunca se apago la luz que me esperaba al final de esta experiencia. Respetuosamente
les digo que yo se que El Señor lo recibió y lo tiene cerca de El. Paz para el amigo.
Carlos Enrique, tus incertidumbres, tu fe y tu esperanza se han diluido en un amor pleno e inmortal. Sigues con nosotros en las tertulias, como siempre.