Bogotá, mayo 12 de 2025
Secretaría de Su Santidad, Papa León XIV
00120 Ciudad del Vaticano
Querido Santo Padre:
Luego de la partida del Papa Francisco, ese gran profeta del siglo XXI que nos marcó para siempre y con el gozo por su elección como Sumo pontífice, quiero enviarle estas líneas sin mucha esperanza de que alguien se las entregue. De todos modos, quiero expresarle lo que muchos quisiéramos ver en esta etapa de la iglesia bajo su conducción.
Al estilo de Jesús, pobre al nacer y desnudo al morir y que nunca tuvo nada, ni siquiera una piedra en donde reclinar la cabeza, queremos una jerarquía eclesiástica sin riqueza, lujos ni pompas. Que sirva a los más pobres, como lo ha hecho usted metido en el barro y sirviendo alimentos a los afectados por los desastres. Queremos ver a los jerarcas defendiendo a los humildes, a los migrantes. Porque siguen a Jesús, queremos ver a los clérigos viviendo y exigiendo a todos solidaridad real, compartir los bienes de la tierra y de la inteligencia.
Me queda difícil entender y aceptar tantas reverencias, honores y boato, tanto incienso a los jerarcas en las ceremonias vaticanas y también en las que presiden los obispos. Me gusta la Eucaristía celebrada en el barrio, con sacerdotes sencillos que comunican de manera directa y clara los valores evangélicos. No comprendemos el latín de los cantos gregorianos y de grandes corales y la gente común y corriente no puede cantarlos. Por eso, preferimos una guitarra para cantar con la gente que alaba a Dios. ¿Será posible lograr más sencillez en las ceremonias?
Jesucristo vino a traer la paz. En nombre del cristianismo se cometieron barbaridades como las cruzadas y la inquisición. Queremos ver a los jerarcas luchando por la paz, llenos de misericordia y defendiendo la justicia.Como lo afirmó el Papa Francisco, no hay ninguna guerra justa. Queremos que usted siga insistiendo con autoridad y firmeza en que la paz es posible. Cumplir con el “Amaos los unos a los otros” es muy fácil cuando somos amigos. Pero “amar a los enemigos y hacer el bien a los que nos aborrecen” es muy difícil. Exige pedir perdón y perdonar. Ninguna violencia se justifica y, menos, en nombre del evangelio. Lo necesitamos como el guía que nos impulse a reconciliarnos entre nosotros y también con la naturaleza a la que estamos destruyendo.
En este mundo tan inequitativo nos alegra que usted siga insistiendo en que debemos acoger al peregrino. Clama al cielo ver el rechazo mundial a los migrantes que buscan una vida digna y que no tienen futuro en sus territorios. Es increíble cómo se siguen construyendo muros en lugar de puentes. Si somos hijos de Dios, hechos a imagen y semejanza de él, ¿cómo negar que un migrante es mi hermano? Aunque no tenga papeles.
Creemos y aceptamos que María es madre de Dios y madre de la iglesia. María dio a luz al Señor, lo acompañó en los momentos cumbres de su vida y estuvo de pie junto a él en la cruz. María es y ha sido inspiración y ejemplo para muchas mujeres valiosas, estudiosas, llenas de cualidades y capacidades, dispuestas a servir en la Iglesia. En el evangelio vemos cómo mujeres como Martha y María, acompañaron a Jesús en su ministerio y predicación. Hoy lo necesitamos a usted para que la mujer tenga verdaderamente un lugar preponderante en nuestra iglesia. Hay grandes teólogas, misioneras, educadoras y líderes comunitarias convencidas de su fe, capaces y dispuestas a servir ministerialmente a los creyentes. A pesar de su entrega y de su servicio en lugares de misión, en comunidades alejadas y periféricas, las mujeres siguen relegadas y no pueden administrar los sacramentos.
Hoy, cada vez menos hombres ingresan a los seminarios y a las comunidades religiosas. Por eso necesitamos a muchas mujeres administrando los sacramentos y en la jerarquía de la iglesia. El Papa Francisco abrió la puerta para que ellas apoyen la administración y el gobierno de la curia romana. Le rogamos que continúe esta labor con sabiduría y firmeza para que la Iglesia sea, de verdad, madre y maestra. Los laicos bautizados somos también la iglesia y el Espíritu Santo vive en los bautizados. Pero aún los laicos somos enanos en la administración de la iglesia. Ella tiene que escuchar a los laicos, a la mujer laica, a las madres laicas.
Cristo es tajante al ordenar a sus discípulos que dejen a los niños acercarse a él, “porque de ellos es el Reino de los cielos” (Mateo, 19). Con toda claridad, Jesús sentencia que “al que escandalizare a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor sería que le colgaran al cuello una piedra de molino de las que mueve un asno, y que se ahogara en lo profundo del mar” (Mateo 18:6). La pederastia y los crímenes contra los niños tienen que ser erradicados de la iglesia católica. Ese horrendo crimen es una afrenta a la dignidad de los seres humanos más débiles y debe ser denunciado y condenado por la iglesia y por las autoridades civiles. Por eso me atrevo a pedirle, Santo Padre, que jamás se vuelvan a ocultar pederastas y abusadores en el muy mal entendido “secreto pontificio” que en nada favorece la fe ni el honor de la iglesia. Los clérigos pederastas deben ser denunciados, condenados y castigados, también por las autoridades civiles. Le rogamos que mantenga las órdenes del Papa Francisco que condenan los crímenes contra los niños.
Finalmente, queremos pedirle que los jerarcas católicos salgan a la calle y, como decía el Papa Francisco, que tengan “olor a oveja” para dialogar y acoger de corazón a todos, también a los ateos y a los agnósticos y a quienes, desde la diversidad, desde cualquier tendencia y orientación, quieran vivir auténticamente la fe y el evangelio. Que todos sean incluidos. Que hagan ruido como iglesia “en salida”, metida entre la gente y sin encerrarse en oficinas y escritorios. Una iglesia que oriente los temas sociales y políticos, no como un partido político, pero sí exigiendo políticas justas, para que busquemos tener una sociedad de verdaderos hermanos.
Son muchas cosas, Santo Padre. Lo sé. Pero, en realidad, es una sola: que nuestra iglesia sea como Jesús, vivo, redentor, pobre, amoroso, misericordioso, dispuesto a amar hasta la muerte y único camino para llegar al Padre. Ojalá lo podamos saludar en Colombia donde tanta falta nos hace vivir como verdaderos cristianos.
Muchas gracias
Bernardo Nieto Sotomayor


16 Comentarios
Bernardo: Tu carta .sintetiza muy bien el sentir de los cristianos. Estoy seguro que todas estas ideas le llegan al Papa León por diferentes medio y personas. Saludos. Hernando
Gracias por tu comentario, querido Hernando. Procuraré enviarla por los medios corrientes y espero que alguien se la entregue. Confío en que es el Espíritu Santo el que guía y lo iluminará.
Bernardo excelente tu carta te felicito y con la ayuda de Dios y conocidos sé que llegará a manos de S.S.León XIV.
Sin comprometerlo,afortunadamente tenemos en el grupo a Fercho Mendoza S.J. quien te puede dar una manita para que felizmente llegue a su destino. Un fuerte abrazo.
Gracias, Jaime. Ciertamente Ferdi Mendoza puede ser un camino para que la carta le llegue. Ya alguien me comentó que el Papa es usuario de Instagram y que lo consulta. Veré si tengo éxito. Seguimos para adelante. Abrazo grande.
Bernardo, realizaste una síntesis perfecta de lo que debe ser la Iglesia de Jesús, no la iglesia de las Jerarquías eclesiásticas.
Gracias, John. Intentaré hacerla llegar al Santo Padre. Faltan muchas cosas en nuestra iglesia. El Espíritu Santo guía y nosotros tenemos que ser testigos de esa iglesia de Jeaús.
Excelente reflexión.TENEMOS PAPA.Y TUVIMOS CON Francisco! Gracias y cariñosos saludos.
Ciertamente, queridos Dora Luz y Goyo, el Papa Francisco nos marcó. Que nuestro testimonio refuerce y respalde lo que queremos vivir en nuestra Iglesia. Un abrazo estrecho para ambos.
Excelente Bernardo
Sintetiza nuestra visión del momento
Gracias
Me alegra mucho saber de tí, Ernesto. Gracias por tu comentario. Pidamos para que esto y todo lo que necesita nuestra Iglesia, lo vivamos como testimonio de nuestra fe. Abrazo grande.
*Ju22May2025*
+Excelente misiva.
+Quizás faltó incluir:
+El que se suspenda la disposición apenas normativa, sin base docrinal, del Celibato Sacerdotal en occidente, siguiendo lo que ya existe en algunas Iglesias CATÓLICAS orientales: Si antes de pasar al Diaconado no se manifiesta intención de casarse, se entiende que se está asumiendo VOLUNTARIAMENTE ser Sacerdote Célibe.
+E incluir que pueda haber diaconisas PERMANENTES.
+Y que los “jerarcas” viajen a sus expensas y no pagados ni alojados gratis por el Vaticano.
+Y suprimir la _”Guardia Suiza”_ {reminiscencia de épocas guerreristas}.
+Y que él mismo, Leon, asuma el ejemplo de Francisco de vivir pobremente y vestir sin ornamentos lujosos y transportarse en vehículos sencillos. De lo contrario sucedería lo que se dice sabiamente de quien pregona una cosa pero no la vive: _”Lo que HACES,NO me deja OIR lo que DICES”_.
+Tengo otra:Salir del Vaticano, dejarlo a una especie de fundación {como la que constituyó Alfred NOBEL} .. Así el Vaticano “material” {sus innegables monumentos, obras de arte y ciencia} seguirían existiendo {como “Patrimonio de la Humanidad”}, pero todo lo eclesiástico {administrativo, and the like} en alguna(s) modesta(s) instalación(es). Obviamente seguirían realizándose actos litúrgicos en San Pedro y otras Iglesias hoy en el Vaticano.
Alejo: mil gracias por tu comentario. Qué tal si añades tu comentario a mi nota y, con los comentarios de otros que aparezcan en esta semana la completamos, la firmamos entre los que quieran y buscamos la manera de hacerla llegar, de verdad, a la nunciatura de Colombia y al Vaticano. ¿Te parece? Saludos cordiales.
Maravillosa carta Bernardo. Dices lo que hay que decir sin ambages.
Mil gracias. Un abrazo.
Gracias, Gabriel. Este escrito ojalá pueda llegar al Santo Padre. El Espírtu Santo nos guía y nos permite ser testimonio de lo que creemos. Saludo cordial
Bernardo, que resume de vida de Francisco, que invitacion tan abierta y pulida al Papa Leon XIV para que no pierda la oportunidad de seguir renovando una Iglesia anquilosada en ritos vacuos y pomposos alejados de la realidad coutidiana del desposeido, del oprimido y explotado por una autoridad despiadada que solo ve en ellos objetos de manipulacion. Cuánto bien le haria a la Iglesia seguir el derrotero que Francisco dejo plasmado y recorrido para que la Iglesia este al lado del necesitado, del explotado, del rechazado, del olvidado. Bravo Bernardo, por una carta ponderada pero clara en invitar al Papa Leon XIV a consolidar la renovación que Francisco dejo andando.
Gracias, Reynaldo. Nuestra Iglesia necesita demostrar que el Evangelio es la guía de nuestra práctica. Nosotros somos responsables también de los cambios que deben darse. Saludos para tí y para Patricia.