En este diálogo se revive la fuerza anticipatoria de la historia que tuvo el libro 1984 escrito por George Orwell como novela distópica y publicado en junio de 1949.
GEORGE ORWELL.- Observando el curso de los acontecimientos en el mundo, lo que escribí en mi novela “1984” no parece distopía sino realidad.
LINGUACUTA.- Cuando la publicaste en 1949, ya tres cuartas partes de ella no eran utopía negativa sino historia.
G. ORWELL.- Tienes razón. Simplemente extrapolé lo vivido bajo el fascismo, el nazismo y el estalinismo con la opresora omnipresencia del “Big Brother”, el culto a su personalidad, la eliminación física de los opositores al Partido, la pedagogía del odio, el adoctrinamiento de niños y jóvenes, el “lavado de cerebro” de los adultos, la “reescritura” continua de la historia, la “policía del pensamiento”.
SOFROSINA.- Lo escalofriante de tu “1984” es que comprendiste que, a pesar de la derrota del “Eje”, la deriva totalitaria no había desaparecido y que podía incluso reaparecer en el llamado mundo democrático.
LINGUACUTA.- Viendo lo que pasa en los dominios de Xi Jinping, Vladimir, Donald Narcissus, y paro de contar para no cansarlos, no me cabe duda de que “aún es fecundo el vientre de dónde surgió la bestia inmunda”, como dijo Bertold Brecht.
G. ORWELL.- Las maravillas de la actual tecnología informática y de la IA permiten un control social a una escala impensable para los tiranos del siglo XX. Ya los humanos tienen a su disposición los medios necesarios para realizar la amenaza que anticipé: el mundo entero convertido en un inmenso Panóptico donde todos pueden ser observados y controlados.
LINGUACUTA.- Y manipulados y engañados. En tu “1984” el Ministerio de la Paz promueve la guerra; el Ministerio del Amor tortura y asesina a cualquiera a quien considere una amenaza; el Ministerio de la Verdad miente y tergiversa los hechos de manera descarada.
G. ORWELL.- “Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado”, decía la consigna del Partido. A eso lo llamaban “control de la realidad” y, en nuevalengua, “doblepiensa”: mantener a la vez dos opiniones, sabiendo que son contradictorias y creer en ambas; creer que la democracia es imposible y que el Partido es el garante de la democracia; olvidar lo que hace falta olvidar y recordarlo cuando conviene; tener plena conciencia de que algo es verdad y al mismo tiempo contar al respecto mentiras o tergiversaciones desvergonzadas.
LINGUACUTA.- Al “doblepiensa” lo llaman ahora en psicología social “disonancia cognitiva”.[1]
SOFROSINA.- Con el “doblepiensa” al servicio del Partido advertiste sobre el peligro que el concepto mismo de verdad objetiva desapareciera, y eso que todavía no conocías el poder del Internet, la IA o las redes sociales, donde cada quien exalta su realidad y su verdad “alternativas”.
G. ORWELL.- Me han informado que la administración Trump, con sus “hechos alternativos” –alternative facts-, ha contribuido a incrementar las ventas de “1984”.
HANNAH ARENDT.- Los ocupantes de la Casa Blanca y del Kremlin también han logrado que se hable más de mí. Hace más de medio siglo, en Verdad y mentira en política, señalé que “La verdad factual, si se opone al provecho o al placer de un determinado grupo, es recibida hoy con una hostilidad mayor que nunca”.
LINGUACUTA.- La hostilidad a la verdad factual sigue siendo “mayor que nunca”.
H. ARENDT.- Los hechos dan forma a las opiniones, y la libertad de opinión es una farsa si no se garantiza la información objetiva y no se aceptan los hechos mismos.[2]
SOFROSINA.- Los que piensan que todo se reduce a discursos e interpretaciones, terminan estrellándose contra la realidad.
LINGUACUTA.- Cada quien es dueño de sus opiniones pero no de “sus” hechos. En honor a la verdad no se puede decir que Francia invadió a Alemania en 1939, que los judíos asesinaron a millones de alemanes en los campos de concentración, o que Ucrania invadió a Rusia en 2022.
SOFROSINA.- El problema es que abundan los especialistas en el arte de reescribir la historia.
G. ORWELL.- (Aludiendo a su libro Homenaje a Cataluña) En mi juventud ya me di cuenta de que los periódicos jamás informan correctamente sobre evento alguno, pero en España, durante la Guerra Civil vi, por primera vez, reportajes periodísticos que no guardaban la menor relación con los hechos, ni siquiera el tipo de relación con la realidad que se espera de las mentiras comunes y corrientes.
SOFROSINA.- Te preocupaba que el concepto de verdad objetiva estaba desapareciendo y que, en la práctica, la mentira se podía volver verdad, eso queda claro en tus Diez ensayos sobre lenguaje, política y verdad, y en tu novela 1984.
G. ORWELL.- Así es. Más que las bombas, me atemorizaba la posibilidad de un mundo de pesadilla donde el líder máximo, o bien la camarilla dirigente, controlara no solo el futuro, sino incluso el pasado. Un mundo en el que si sobre tal o cual acontecimiento el líder dictamina que “jamás tuvo lugar”… pues bien: no tuvo lugar jamás. Si dice que “dos más dos son cinco”, así tendrá que ser.
LINGUACUTA.- Con sus “realidades alternativas”, Trump y su equipo de gobierno han revitalizado esa posibilidad que tanto te atemorizaba.[3]
SOFROSINA.- Bienvenidos al mundo de la “posverdad”. El respetable Oxford English Dictionary la proclamó “palabra del año” en el 2016, y definió el concepto de posverdad como “relativo a aquellas circunstancias en las que apelar a las emociones y las creencias personales resulta más influyente para moldear la opinión pública que los hechos objetivos”.
G. ORWELL.- Tener en cuenta la pluralidad de enfoques, los intereses personales o de grupo, las reacciones emocionales y la aprehensión subjetiva de la realidad no significa abolir el valor de la verdad. Al contrario, se trata de analizar todo ello para descifrar lo que encubren.
SOFROSINA.- Los partidarios de la “realidad alternativa” y de la “posverdad”[4] repiten la fórmula de Nietzsche, “No hay hechos, sólo interpretaciones”. Sin embargo, el “No hay hechos, sólo interpretaciones” no suprime ni disuelve la verdad, simplemente afirma que los hechos brutos no significan nada. Hay que ordenarlos y sólo tienen sentido si se descifran e interpretan.
LINGUACUTA.- Es en nombre de la verdad que se hace el esfuerzo de desenmascarar sus falsificaciones. Que no esté a nuestro alcance la Verdad absoluta no quiere decir que no podamos alcanzar verdades -con minúscula-, así sean limitadas y perfectibles.
SOFROSINA.- Los obsesos del poder siempre han mentido, pero la situación actual es nueva. No es que se acepten las mentiras: es que se ha extendido la idea de que nada puede ser mentira porque nada puede ser verdad. Si lo que digo no concuerda con la realidad, la culpa es de la realidad, no mía. No es una broma, aunque lo parezca.
H. ARENDT.- Ya lo advertí: “El sujeto ideal para el gobierno totalitario no es el nazi o el comunista convencido, sino la gente para quien la distinción entre hechos y ficción, entre verdadero y falso, ya no existe”.
LINGUACUTA.- Reivindico los objetivos de la Ilustración: liberarnos de la credulidad y del poder absoluto. Ambas sumisiones van juntas.
MAQUIAVELO.- Por supuesto que van juntas, gobernar es hacer creer.
LINGUACUTA.- Los mejores promeseros son los candidatos a gobernantes. Prometen, pero no prometen que cumplirán sus promesas.
NAPOLEÓN.- El gobernante es un vendedor de esperanzas.
SOFROSINA.- Y las vende emocionando a las masas con la teatralización de su poder. ¿Recuerdan la «fusión delirante» con el Führer en las grandes celebraciones nazis?
LINGUACUTA.- El mismo delirio de masas se da en las actuales grandes celebraciones con la presencia del “Big Brother”, llámese Donald, Vladimir o Xi Jing Ping.
SOFROSINA.- Los manipuladores del poder saben que no solo somos racionales, sino previsiblemente irracionales, es decir, que nuestra irracionalidad se produce siempre del mismo modo, una y otra vez.
ALEXANDRE KOYRÉ.- Si, como animales pensantes, buscamos la intelección, como animales crédulos buscamos certezas. En cuanto a las masas -los invito a leer mis Réflexions sur le mensonge- ellas se guían, o más bien se dejan llevar, por el instinto, la pasión, los sentimientos y los resentimientos. No saben pensar. Ni querer. Sólo saben obedecer y creer.
LINGUACUTA.- Credere, obbedire, combattere, gritaban entusiasmados los fascistas italianos. Tal es el deber de las masas. Pensar está reservado al líder.
A. KOYRÉ.- Las masas se creen todo lo que les dicen. Siempre que se les diga con suficiente énfasis; siempre que se halaguen sus pasiones, sus odios y sus miedos.
LINGUACUTA.- Como dijo un malpensante, cuando los hombres se hacen masa, los demagogos los hornean.
SOFROSINA.- Y para hornear el cerebro de las masas los demagogos cuentan ahora con la más sofisticada tecnología.
LINGUACUTA.- Todos los totalitarismos han sabido que controlar la información que llega a los ciudadanos es una de las fuentes de su poder. Los sistemas de censura o de falsa información han sido universales. ¿Por qué tanta alarma ahora?
G. ORWELL.- Tal vez porque se es más consciente de los mecanismos de manipulación, porque se desconfía más del poder, porque los medios de comunicación difunden las fake news con más rapidez y porque se ve con preocupación que las mentiras se aceptan cada vez más como “realidades alternativas”.
SOFROSINA.- Por eso mismo hay que aprender -y es posible hacerlo- cómo no “tragar” cualquier idea, cómo hacer razonamientos formalmente correctos, cómo tener en cuenta diversas fuentes de información, cómo controlar los prejuicios y sesgos cognitivos, cómo no sacar conclusiones apresuradas, cómo elaborar proyectos sensatos y prever las consecuencias de nuestros actos…
LINGUACUTA.- Conmovedor optimismo.
SOFROSINA.- Como me dijo Eduardo Galeano, “habrá que dejar el pesimismo para tiempos mejores, hoy más que nunca, es preciso soñar, la realidad no es un destino, es un desafío que nos invita a resistir…”
[1] Cf. “Fin del mundo y disonancia cognitiva”, Diálogos de Ultratumba, 25 de agosto de 2024.
[2] Cf. “Mentira y verdad en política”, Exjesuitas en tertulia, 8 de enero de 2022.
[3] Cf. Peter BAKER, “Trump gobierna en una realidad alternativa. Y las mentiras son su motor”, The New York Times, 24 de febrero de 2025. En, https://www.nytimes.com/es/2025/02/24/espanol/estados-unidos/trump-realidad-alternativa-mentiras.html
[4] Cf. https://es.wikipedia.org/wiki/Posverdad
Rodolfo Ramón de Roux
Marzo, 2026


7 Comentarios
¡Bien terminado este diálogo por Sofrosina, en positivo por voluntad!. ¡No nos podemos dejar llevar por la corriente!. Cuando el traje se nos queda pequeño, hay que renovarlo. Estos uniformes de los “Big Brothers” sociales, políticos, religiosos de épocas anteriores nos están asfixiando y la Vida nos ofrece la posibilidad de desprendernos de ellos y de renovar nuestro vestuario. Recuerdo ahora un libro que, en un momento difícil para mí, cayó en mis manos: “El Caballero de la Armadura Oxidada” de Robert Fisher.
Sí, ¡tenemos que resistir con el escudo de la compasión para entrar en la Nueva Era que se está abriendo!. Éste es el mejor momento.
Gracias Rodolfo.
Excelente diálogo Rodolfo. Cierto, cada vez hay más pan horneado a base de la masa amorfa que nos rodea “pegajosamente”.
Rodolfo: Profunda reflexión en el momento actual del mundo, donde los relatos se han convertido en metarrelatos, concebidos como postverdades y pretenden no solo transformar la realidad sino crear una nueva realidad. Saludos, Hernando
Rodolfo, muchas gracias. Tus diálogos tienen el efecto de ejercitar mi cerebro y concebir la realidad desde diferentes ángulos posibles. Leí y releí este diálogo, pues logras juntar la realidad política con la realidad cibernética que nos rodea y trata de devorarnos. Estoy muy del lado de la prudencia y agudeza de pensamiento de Linguacuta y Sofrosina. Cuánto extraño tus visitas y charlas que le sacan punta al intelecto.
Gracias de verdad, querido Rodolfo.
Cuando el texto de Orwell se publicó en 1949, no era más que una distopía, apenas una obra de ciencia ficción, como usted demostró tan acertadamente. Desde entonces, la realidad lo ha alcanzado, incluso superado. Sin duda, los historiadores de las futuras generaciones tendrán mucho trabajo por delante para abordar la cuestión de la verdad.
Aunque me gusa màs Linguacuta, va mi felicitaciòn a Sofrosina por su esperanzadora oraciòn. Porque la siento como una de las tantas maneras de orar en las que, sin nombrarlo, se invoca al Espìritu, el que reside en quien quiere aprender a mirar en otra direcciòn ante un mundo arrevesado. Mil y mil por tu sapiente mirada sobre el mundo, Rodolfo. Un abrazo.
Muchas gracias, amigos, por sus amables y estimulantes comentarios.