Nuestro blog no podría estar ausente al evento de las elecciones en Estados Unidos, por ser un acontecimiento de importancia mundial. Esta semana dedicamos nuestro espacio a difundir, tanto las intervenciones que algunos de nosotros compartimos en nuestra última tertulia del pasado 7 de noviembre, como otras colaboraciones que hemos recibido.
La política en mi infancia y juventud en Colombia estuvo marcada por liberales y conservadores, viniendo yo de una familia intensamente liberal. Los paralelos con los Republicanos y los Demócratas en los EEUU, desde hace 50 años que vivo allí, me explican la victoria de un nuevo populismo.
Los liberales, en ese entonces, eran los que se preocupaban por el pueblo, los campesinos, los pobres, los de abajo y por quienes, en un futuro, según mi padre, deberíamos votar. Los otros, -los malos- eran los “conservadores”, según él, los causantes de todas las cosas malas del país, la oligarquía dominante de unas familias ricas, y unos y otros se enfrascaron en la llamada violencia política, acusándose de “chulavitas”, “revoltosos”, “godos”, “comunistas”, “oligarcas”, “pájaros”.
Al emigrar a los Estados Unidos, para estudiar y posteriormente vivir allí, los paralelos entre los partidos de Colombia y Norteamérica ya fueron más claros y diferenciados ideológicamente. Los Liberales fueron para mí muy similares a los Demócratas y los Conservadores eran y siguen siendo para mí, el equivalente ideológico de los Republicanos. Los unos “la izquierda”, los otros “la derecha” y todas sus variables. En Colombia los liberales eran rojos y los conservadores azules. En los Estados Unidos los rojos son los “Conservadores o republicanos” y los azules son los “liberales o Demócratas”.
Si quisiera una definición simplista y tradicional de la programática económica de estos dos partidos, me atrevería a decir que los republicanos encarnan el sistema capitalista tradicional en su versión más salvaje: la libre empresa, la menor presencia y control del Estado, para que, del crecimiento económico empresarial, como consecuencia natural, llueva el bienestar de la población en general, a través de mayor empleo, del bienestar individual de todos, en una sociedad y un país cada vez más poderosos.
Los republicanos mantienen los valores morales y religiosos típicos de una cultura protestante clásica, de donde vinieron la mayoría de los primeros colonizadores, donde la relación con Dios es más individual y personal y el éxito financiero es deseado y reconocido por esa relación individualista con el “Dios-a- mi manera”. Su preponderancia en el mundo, heredada de los colonizadores ingleses, se ha querido mostrar siempre por su vibrante y ejemplar democracia y, posteriormente, por sus papeles decisivos para poner fin en las dos guerras mundiales; por su creación de las Naciones Unidas para evitar más guerras y por el dominio económico de su Dios dólar, hasta hoy el referente mundial para las transacciones, el comercio y la banca.
Por su parte, los Demócratas, a mi entender, económicamente abogan por una mayor presencia del estado en los asuntos públicos, como regulador y garante de los servicios básicos de vivienda, salud, y educación para toda la población, a través de los impuestos progresivos. Son partidarios de la creación de grandes empresas orientadas a un crecimiento y desarrollo armónicos, a bajo costo, para el progreso de todos.
Su apertura al mundo implica una generosa aceptación de inmigrantes para el desarrollo, una filosofía de comunidad más en el esquema católico irlandés de otros muchos de sus inmigrantes colonizadores, el comercio y la asistencia mundial abierta y la masiva inmigración o integración con el mundo.
Por el sur, con México y Suramérica, Estados Unidos debe ser el destino y el abrigo favorito de los inmigrantes originales de las crisis sociopolíticas de Sur América y, al mismo tiempo, recurso maravilloso para los trabajos que los americanos no quisieran hacer. En este partido, las minorías negras, mujeres y latinos tenían su refugio y las clases trabajadoras, respaldadas por los sindicatos de la boyante industria automotriz, eran y fueron factores de su atracción de las mayorías de menos recursos…
Lo que he visto acontecer en los últimos 20 a 30 años, además de un crecimiento del descontento hacia “los políticos” sean de uno u otro partido, he visto el aislamiento de esa clase política que se ha beneficiado y amarrado al poder, extrayendo toda clase de beneficios para sí, cuando le ha tocado el turno de gobernar.
Las posibilidades de ganar una elección en casi todos los países de nuestras “democracias”, no solo se basan en la capacidad intelectual, el liderazgo de los candidatos o la validez de sus programas sino, sobre todo, en el tamaño de sus fortunas o las de sus “inversionistas”, ya sean individuos, empresas, grupos financieros o magnates que invierten en las campañas y luego recuperan su inversión en contratos o asesorías. “Sucede aquí y en Cafarnaún” decía mi padre.
Al mirar más en detalle lo que ha pasado en los Estados Unidos, caigo en la cuenta de que los resultados en cada Estado de los EEUU y en el país en general, tienen muchos rasgos comunes, a los cuales me quiero referir ahora:
1- El triunfo de los demócratas (azules aquí) se ha dado especialmente, en las ciudades grandes de estados grandes y desarrollados. Allí se concentran las élites económicas, académicas, artísticas y empresariales y los niveles de educación son claramente mejores por la presencia de universidades e instituciones educativas; allí viven mayormente las minorías diversas y los inmigrantes exitosos financiera y académicamente.
2- Por el contrario, los triunfos republicanos (rojos aquí) se dieron sobre todo en los Estados y regiones más rurales, circundantes o lejanas de las grandes capitales estatales (red necks los llaman aquí, por el cuello rojo del trabajador agrícola de entonces). Allí la educación es más limitada, el desarrollo empresarial y sobre todo agrícola han sufrido grandes transformaciones traídas por la automatización y el desempleo de un país inmenso, relacionado con la creciente migración de extranjeros, realizando muchas de las tareas que los locales no hacen. Esto ha reducido las oportunidades y las posibilidades de empleo para el nativo americano (blanco y negro) y le hacen sentirse desplazado y desmoralizado.
3- La estrategia de decir que el país estaba condenado al desastre, sobre todo económicamente por el innegable costo alto de la vida para todos y que nada funcionaba (cosa que los datos reales de alguna manera contradicen)… y, esto, hábilmente repetido hasta la saciedad por todas las redes de comunicación, ha llevado al votante a votar, “emberracado” -como se dice en Colombia- y eso ha tenido un éxito mayúsculo, sin duda alguna.
4- El descontento de muchos de los inmigrantes de origen árabe con la posición del gobierno americano de apoyo a Israel en su guerra en Oriente Medio y la relativa poca atención del actual gobierno demócrata al tema de la seguridad ciudadana en muchos estados y su conexión política con el problema de la inmigración ilegal aparentemente sin control, fue otro de los puntos claves para una debacle y una reacción contra el régimen gobernante.
5- La rápida velocidad del cambio cultural -sobre todo en las clases ricas y urbanas- en temas como la diversidad sexual y de género, el aborto, el cambio climático, la tecnología y la inteligencia artificial, encontró en el sector republicano menos preparado, más tradicional, más fundamentalista religiosamente y entre muchísimos inmigrantes muy ricos de países suramericanos, el terreno fértil para convencer a muchísimos a CAMBIAR TODO con el “Nuevo Mesías” que aparece como el Gran Salvador de un país que estaría en decadencia y que promete REGRESARLOS A UNA AMERICA GRANDE DE NUEVO (MAGA).
6- El hecho de que, por segunda vez, una mujer fuera candidata vencida a la presidencia, frente a un individuo convicto criminalmente y representante perfecto de un americano bastante machista y misógino, el físicamente fuerte, el competidor que destruye a su adversario, el que defiende el uso de las armas para cualquiera y especialmente para el mundo rural, el que rompe las leyes para su propia conveniencia económica y menos educado, me comprueba la brutal resistencia de esa parte del país a la velocidad del cambio de las culturas que pasa en las grandes ciudades del país. Allí ahora se empieza a concretar el respeto y la admiración a la nueva mujer de hoy, empoderada, tratando de liberarse de los prejuicios y abusos del pasado, fuerte económicamente, quebrando tabús ancestrales familiares y económicos y también es la gran ciudad la que acoge la diversidad sexual en todas sus manifestaciones y donde el poder económico va de la mano de los lideres empresariales, los artistas y la clase económica, sin tabús frente a las drogas, las investigaciones médicas, los avances de la tecnología, el cambio climático, etc…
7- Por último, el gran discurso a nivel nacional e internacional de “MAGA”- volver a la grandeza de América- destinando los miles de billones de dólares que se gastan para ser “el policía del mundo” con una gigantesca operación militar, en reducir los impuestos de las empresas e incrementar la economía tradicional con menor presencia del Estado. Todo lo anterior no es más que un llamado al individualismo de Estado y al “sálvese quien pueda” a nivel internacional, que para ese americano medio del campo, es música para sus oídos….
8- No menos importante en estas comparaciones es el percibir a nivel global el permanente desafío de un bloque de naciones poderosísimas y tal vez las más pobladas del mundo (BRICS), encabezadas por lideres autoritarios, que han crecido vertiginosamente en todos los aspectos económicos y que ahora se dan el lujo de desafiar a un occidente aparentemente decadente con una democracia también decadente. Nos guste o no, es evidente que, en esos países, el bienestar común de la gran mayoría parecería ser la gran prioridad por encima del bien individual de cualquiera, a diferencia de nuestra cultura que tiende a respetar al máximo el bienestar y éxito financiero individual por encima del bien y la distribución equitativa de los recursos. En ese bloque, cada vez más poderoso, se cuestionan el por qué el mundo debe depender de un occidente colonialista (de muchos de ellos anteriormente) y con unos valores individualistas para ellos, y que se pretende imponer sobre sus culturas colectivas florecientes y recientemente en enorme crecimiento.
Pienso finalmente que, como todo en la vida pendular de las civilizaciones, se ha llegado a esta situación porque la clase política se desconectó de la realidad del país y del mundo y llegó lo que se ha llamado un POPULISMO, en los Estados Unidos y en muchos países europeos y latinoamericanos, que de derecha o izquierda, clama por resolver “dizque de verdad”, los problemas de su gente, mandando el péndulo del país al otro lado del reloj. Esto último pienso que, en el fondo, no sea más que otra manifestación sofisticada y oculta de la clase empresarial del capitalismo salvaje que se ha tomado otra vez oficialmente la presidencia del país más poderoso del mundo, engañando a los menos educados, las minorías, los desempleados , los desechados del mundo para establecer una “dictadura económica”, creando más lucro para sus empresas, aislacionismo en una comunidad que clama por la globalidad, pero simultáneamente creando más desigualdad social y económica y ciertamente la posibilidad de más violencia en su país y en el mundo.
Ojalá llegáramos pronto al punto de equilibrio donde todos, políticos o no, podamos construir juntos unos países más justos con múltiples oportunidades, donde se estimule al individuo y a su desarrollo en armonía y beneficio de todos los sectores de la sociedad y del medio ambiente que le rodea, y podamos todos sobrevivir en paz y progreso mientras dure nuestra corta o larga estadía en este mundo maravilloso.
Abrigo la esperanza de que este fuerte movimiento pendular de estos días y años, nos lleve al centro deseado en poco tiempo.
Darío Gamboa Henao
Noviembre, 2024


8 Comentarios
Gracias Darío. Muy objetivo y realista tu análisis sobre la situación de los USA. Ahora, con los nombramientos que Trump está haciendo en estos días, poco a poco se están perfilando las perspectivas que se podrán esperar a partir de enero, tras la toma de posesión presidencial. Teniendo en cuenta los muchos temas fundamentales para los USA y a nivel global que estarán sobre la mesa…
Gracias por leernos Jean Claude. Como dices, todos los días comienza a tratar de cumplir sus promesas drásticas que repercuten en todas partes… algunas interesantes y otras difíciles de digerir. Es el lado del pendulo hacia el cual el país y el mundo nos estamos dirigiendo…
Dario, sin conocer mucho ni los EE.UU ni su gente, resulta muy interesante tu análisis y tus comentarios nacionales e internacionales
Gracias Vicente por tu comentario. Sigo impresionado con la velocidad que este hombre ha comenzado a anunciar su gente en la dirección que menciono de un ultracapitalismo de estado muy agresivo que tiene todo el poder para hacer realidad. Va a cambiar mucho el mundo, ojalá para solución de tanta guerra y no lo opuesto. Seguiremos observando… saludos!
Excelente análisis el que realizas, Darío, con tu amplio conocimiento de causa al haber vivido en las “entrañas del monstruo”. La humanidad ha sido en general egoista y magnánima, guerrera y pacífica y la historia de la humanidad nos enseña que los bandazos de uno a otro extremo son la constante. Además los imperios necesitan a un Caligula que las acabe algún día, así ese Calígula sea todo un partido político como sucedió en Italia y Alemania.
Insisto en que los avatares y sucesos como este producen sensación de desesperanza pero esa ha sido la historia y con una actitud estoica se asimilan mejor sus efectos. “Que no te preocupen los acontecimientos que tú no puedes controlar pues de todas maneras sucederán” y a lo mejor sus efectos no sean tan graves como pensabas que serían.
Gracias por tu comentario estimado John. En efecto, en medio de los “bandazos” de los que hablas, suelen solucionarse otros problemas existentes que no habría otra forma de hacerlo, como por ejemplo la burocracia estatal que el elegido mandatario parece querer acabar de manera rápida al poner a Musk a la cabeza de esto. Caerán muchos privilegios de mucho tiempo para muchísimos políticos…. Abrazo amigo.
Muy claro tu análisis, Darío. Temo cuando se unen dos excesivos poderes: dinero y poder. Autoritarismo respaldado por el dinero en cantidades. Ojalá el resultado sea positivo y no una catástrofe mundial.
Gracias Luis Guillermo por tu comentario. Tienes razón! Yo diría que es una oportunidad para cambiar de rumbo en muchas cosas que se deberían haber cambiado a través del dialogo político, ahora con respaldo popular y rápidamente, ojalá por el bien de la mayoría no solo en el país sino también en otras partes del mundo…. Gran sacudida para todos..