Derrotado en primera vuelta el candidato por el cual voté, me enfrento a la situación de qué hacer en la segunda vuelta que definirá al presidente de Colombia para un mandato de cuatro años. Decidí explorar las opciones y hacer un cuadro de doble entrada.
Busqué trilema en el diccionario de la Real Academia Española. No aparece, pero considero que es asociable a dilema. Implica escoger entre tres opciones o alternativas. La Fundación del Español Urgente ‒Fundeu‒ va un poco más allá: “Si en lugar de dos, son tres, nos podemos encontrar ante un trilema. En filosofía y lógica, se continúa a veces la serie con cuadrilema, quintilema… e incluso polilema, si son muchas las opciones”.
En el caso de la próxima elección presidencial el trilema significa: a) votar por Abelardo o por Iván; b) votar por ninguno de los dos (voto en blanco) y c) decidir abstenerse y no ir a votar.
El voto en blanco (b) permite dos interpretaciones principales: una es que se vota contra ambos candidatos; otra, que como no hay preferencia, se manifiesta indiferencia. Quien vota en blanco expresa inconformidad. Es una señal de protesta: significa que se quiere participar, pero como ninguno de los dos candidatos convence, por las razones que sea, entonces se marca el espacio diseñado para ello.
El hecho de votar en blanco en Colombia trae beneficios, gracias al certificado electoral, que acredita que ejercieron su derecho al sufragio. Son beneficios principalmente para los jóvenes, como prioridad en el proceso para entrar a una universidad pública, para obtener becas en el exterior o para subsidios de vivienda. También un descuento de 10 % en la matrícula de universidades públicas, expedición del pasaporte, trámites de libreta militar y duplicados de la cédula. Todos los votantes tienen derecho a medio día compensatorio laboral.
En c), quien se abstiene de votar decide no manifestar su decisión política. Hay desinterés en participar, puede que por pereza de ir hasta el sitio de votación y hacer cola, rechazo a las opciones políticas, consideración de que ninguno de los candidatos vale la pena, creencia en que ninguno de los candidatos resolverá los problemas acuciantes del país. Es una forma de protesta que responde a muchas causas. Sin embargo, también implica que otros decidirán por mí y que rechazo un derecho a participar como ciudadano.
Como considero indispensable tomar posición ante la elección presidencial, el trilema desaparece (ni voto en blanco ni abstención) y aparece el dilema: a) por cuál de los dos candidatos votar y con base en qué argumentos. Hay que votar, así ninguno de los dos candidatos me convenza del todo, pero es a lo que llegó el país después de un largo proceso y una multiplicidad de opciones, que logró superar la centena y luego se redujo a los 13 que aparecieron en el tarjetón. Como la decisión no es fácil (hay que dejar de lado la propaganda, la emocionalidad, los prejuicios, la presión de las redes sociales…), una salida es encontrar criterios para comparar las propuestas y tomar una decisión razonada. Ahí surge la tabla de dos entradas que aparece a continuación, concentrándome en los programas de ambos candidatos.



Revisando los programas de los dos candidatos, parece que ninguno tiene un programa de gobierno claro y que su preocupación es más por los “qué” que por los “cómo”. Habrá que ver si en los días que faltan para la elección se enriquece ese programa y se despejan algunos interrogantes, entre ellos el dinero con que van a hacer buena parte de lo que quieren, pero que tendrá que pasar por el tamiz del Congreso.
Quizás estos elementos de juicio contribuyan a tomar una decisión y votar por uno de los dos candidatos a la presidencia el 21 de junio de 2026. Prefiero votar por uno de ellos que votar en blanco o abstenerme.
William Mejía Botero
Junio 2, 2026
Fuentes
https://www.movimientopactohistorico.co/docs/programa-gobierno-2026-2030.pdf
https://fundacionexe.org.co/wp-content/uploads/2026/05/Analisis-segunda-vuelta-candidatos-2026-2030-Cepeda-Abelardo.pdfhttps://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/estas-son-las-propuestas-de-ivan-cepeda-abelardo-de-la-espriella-sergio-fajardo-y-paloma-valencia-para-la-cultura/
https://www.semana.com/politica/articulo/las-propuestas-de-abelardo-de-la-espriella-en-13-puntos-clave/202654/https://www.movimientopactohistorico.co/docs/programa-gobierno-2026-2030.pdf


10 Comentarios
William, buen trabajo en medio de tanto problema. Esperemos que los colmbianos nos tomemos el tiempo para evaluar los programas de cada candidato sin dejarnos mover por prejuicios, sobre todo por el miedo, siempre pésimo consejero. Un abrazo.
Gracias por tu comentario, Alberto. Creo que en estas elecciones, hasta donde recuerdo, han sido las más difíciles de definir por quién votar.
Interesante y muy sincero el enfoque de William sobre por quién votar. La idea de una tabla con diferentes temas y qué opina cada candidato sobre ese tema es muy didáctica. Me permitiría, y me disculpan, añadir algunos temas a la tabla, que una vez contestados, nos den tal vez una idea más clara de por quién votar:
TEMAS
1) ¿El candidato quiere eliminar el Consejo de Estado, máximo organismo del poder judicial en el país?
2) ¿El candidato quiere eliminar el Consejo Nacional Electoral, CNE?
3) ¿El candidato quiere una constituyente, aunque afirmó que no cambiará la constitución a través de una constituyente sino a través de un Acuerdo Nacional?
4) ¿Ha mostrado mi candidato su admiración por Hugo Chávez, Maduro y demás gobernantes que al parecer prefiere?
5) ¿Hay alguna certeza de que el candidato no quiere ser reelecto y que entregará el gobierno en 4 años?
6) ¿Me gusta su candidato a la vicepresidencia, teniendo en cuenta que reemplazará al presidente en caso de ausencia definitiva?
7) ¿Mi candidato ha afirmado que en una de las fechorías de su niñez, llegó a quemar gatos con pólvora?
Creo que revisar los temas que propone William, más los que me atrevo a añadir, podría aclarar un poco la decisión a los aún indecisos. Saludos
Querido Willim:
Muy buen ejercicio. Me pasó lo mismo que a ti y estoy en esa decisión.
William:
Quiero felicitarte por el artículo que comienza planteando un trilema y termina concluyendo que, para quien decide participar activamente en la elección, en realidad se transforma en un dilema.
Me gustó especialmente que la reflexión no se construye desde las emociones ni desde las lealtades políticas, sino desde el análisis. También me pareció acertada la selección de los temas que comparas, pues corresponden precisamente a asuntos que hoy preocupan a buena parte de los colombianos.
Quizás la observación que más me llamó la atención fue la diferencia entre los “qué” y los “cómo”. Los diagnósticos suelen abundar; los mecanismos para convertir las propuestas en realidad son mucho más escasos. Creo que esa es una reflexión valiosa que trasciende esta elección y aplica a buena parte de la política contemporánea.
Gracias por compartir una reflexión serena, respetuosa y bien argumentada en un momento en que el país necesita más deliberación y menos confrontación.
Un abrazo,
Hugo
Gracias, por tu oportuna información. Sugerencia: reemplazar “tramitología” por tramitomanía…
🤗 Abrazos
Gracias por sus comentarios, Olga Lucía y Eduardo.
Billy estamos en la incertidumbre del continuismo al criterio y crítico gobierno por el cual vivimos todos sus errores. Quien es el más acertado no sabemos. Porque el quiebre para la industria y las normas impuesto supuestamente de protección laboral, nos estamos viendo obligados a mirar el como sostener un margen aceptable e invirtiendo en tecnología para ser eficiente sin aumento de mano de obra. Estamos afrontando la peor crisis de salud, cómo la va a tomar?deben estar MUY bien asesorados. Lo más triste es estar viviendo las consecuencias a las cuales no estábamos preparados. Más de uno comenta lo del voto en blanco, terrible no alivia, no esconde, agrava.
Votar por la línea apuesta a la presente, y mediar y actuar de la mejor manera en nuestra responsabilidad con nuestra industria y las familias de las cuales somos responsables.
Billy gracias por abrir este espacio. Es la primera vez que entro a vivir de una forma más analítico. Por quién debemos votar
Hola William
Gracias.
La tabla es muy útil. Mi impresión es que ninguno demuestra capacidad y conocimiento administrativo del establecimiento. Uno que hará de todo y dispondrá de recursos institucionales para paz y seguridad, incluidos efectivos. El otro todo lo concertará pero el país requiere soluciones a temas urgentes. El uno dispuesto a atacar los elementos subjetivos de inseguridad y violencia, el otro insiste en política de paz como mandato constitucional pero sin referirse a diferencias con la actual paz total.
Creo ambos requerirán reforma tributaria para tapar huecos fiscales de este cuatrienio. Pero ambos eluden tema y hablan de combatir corrupción, que es la vía; pero cómo con una administración y congreso corruptos?
Hasta ahora mi ética no me permite apoyar a ninguno de los candidatos. Una verdadera encrucijada donde hay mucho en juego …. si no todo está por jugarse: un destino o el otro, ambos inciertos. Y en todo caso el próximo exmandatario azuzando a las masas.
Realmente la encrucijada es grande, Alejandro. Agradezco tu comentario.