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Diálogos de Ultratumba – La sacralización del poder

Por Rodolfo Ramon de Roux
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La política activa en los humanos un gusto muy particular: el gusto por el poder. Y, en torno al poder ha rondado desde muy antiguo el aura de lo divino, pues los gobernantes saben cuán útil es sacralizarlo. Eso les confiere legitimidad y respeto, exclamó Sofrosina. 

Basta contemplar, aun en nuestros días, las ceremonias religiosas para consagrar reyes o entronizar presidentes. ¿Qué opinas, Maquiavelo, tú que sabes tanto de historia política?, preguntó Linguacuta. 

MAQUIAVELO.- Los gobernantes no son bobos. Saben que un espaldarazo celestial no se desprecia. Durante siglos, el emperador fue considerado “Hijo del Cielo” en China. Y descendiente directo de Amaterasu, diosa del Sol en Japón. 

SOFROSINA.- Los incas no se quedaron atrás. En el Tahuantinsuyo, el Sapa Inca era hijo del dios Sol, Inti.

LINGUACUTA.- ¿Qué me dicen del culto imperial en la antigua Roma, que veneraba a algunos emperadores, elegidos como dioses una vez fallecidos?

MAQUIAVELO.- Antes de que te burles de Domiciano, que se declaró a sí mismo dios mientras aún vivía, te recuerdo que los papas se han autoproclamado “vicarios de Cristo”,[1] es decir, de Dios mismo, y eso desde los tiempos en que también eran “señores temporales”, pues reinaban sobre los Estados Pontificios.[2]

SOFROSINA.- Ya que hablas de papas y emperadores cabe recordar que, en la Cristiandad medieval, aunque las relaciones entre los vicarios de Cristo y los monarcas fueron a menudo conflictivas, las necesidades del orden público y el temor a los levantamientos populares llevaron con frecuencia a las autoridades religiosas a apoyar y legitimar los regímenes vigentes, hasta el punto de convertirlos en monarquías de derecho divino. 

MAQUIAVELO.-Como dijo el aquí presente obispo Bossuet al glorificar el poder de Luis XIV, “la autoridad real es sagrada “porque Dios establece a los reyes como sus ministros y reina a través de ellos sobre los pueblos”.[3]

BOSSUET.- No hice sino glosar lo dicho por san Pablo en su comentadísima Epístola a los romanos: “Sométanse todos a las autoridades constituidas, pues no hay autoridad que no provenga de Dios, y las que existen, por Dios han sido constituidas. De modo que, quien se opone a la autoridad, se rebela contra el orden divino, y los rebeldes atraerán sobre sí mismos la condenación.”[4]

MAQUIAVELO.- Esa sacralización del poder les encanta a los autócratas, incluidos los ateos.  

LINGUACUTA.- Todos ellos se creen vacas sagradas o salidos del muslo de Zeus.

SOFROSINA. No solo los autócratas sacralizan el poder. Pienso en el divino “Destino manifiesto” de ese país que tiene la ebriedad mesiánica de ser “faro de la Libertad” por los designios del “In God we trust” que aparece en sus billetes y reaparece constantemente en los discursos de sus gobernantes.

MAQUIAVELO.- Que no se confíen demasiado los gobernantes: las religiones también pueden servir para deslegitimar el poder. Lo vi con mis propios ojos cuando el monje Savonarola con sus prédicas incendiarias hizo poner pies en polvorosa a los poderosos Médici que gobernaban en Florencia.

SOFROSINA.- Esa es la otra cara de la medalla: el poder sacralizado puede ser el de una monarquía de derecho divino o el de un mesías liberador. Se ha visto en numerosos casos que los creyentes logran encontrar en sus Escrituras sagradas motivos para bendecir un régimen político o predicar la rebelión. 

LIN YUTANG.- Conozco bien la historia de mi país y puedo decirles que, en China, el pueblo osciló constantemente entre la sumisión y la insurrección frente a un poder sacralizado. Las revueltas campesinas de las Cejas Rojas pusieron fin al reinado del emperador Wang Mang acusado de haber perdido el “mandato del Cielo” para gobernar. Y el conjunto de levantamientos de los Turbantes Rojos influidos por el movimiento político-religioso del Loto Blanco -que predecía el inminente advenimiento del Rey de la Luz, el futuro Buda Maitreya-, precipitó la caída de la dinastía Yuan.

HASAN al-BANNA.- En 1928 fundé la Sociedad de los Hermanos Musulmanes que basó su oposición a las monarquías locales y al colonialismo europeo en una aplicación integral de los principios del Corán, el “islamismo”. 

GOLDA MEIER.- Tus Hermanos Musulmanes fueron los responsables en 1987 de la creación de Hamás, organización palestina yihadista que harta guerra nos da a los judíos.

HASAN al-BANNA.- Y la seguirá dando mientras algunos sionistas fanáticos crean que tienen derechos exclusivos sobre la “Tierra Prometida” por Yahvé a su “pueblo elegido”.

SIDDHARTA GAUTAMA.- Antes de que se enzarcen en una discusión de nunca acabar, señalo que, contra mis intenciones, se ha creado una religión budista cuya postura frente a los poderes establecidos también se ha movido entre la lealtad y la contestación. En Birmania, por ejemplo, donde casi toda la población es budista, algunos monjes apoyan el movimiento de oposición de Aung San Suu Kyi, mientras otros monjes son fieles a la junta militar en el poder.

GUSTAVO GUTIÉRREZ.- Eso mismo ha sucedido en el mundo cristiano. Muchos jerarcas eclesiásticos se han destacado como pilares del “orden establecido”. Pero también un buen número de cristianos se ha jugado la vida contra los gobernantes opresores del pueblo. Tal vez han oído hablar ustedes del movimiento de la Teología de la Liberación, del que me consideran una de sus “figuras”.[5]

“Afirmé que la religión es el suspiro de la criatura oprimida. Debí haber añadido que también puede ser su arma… y muy eficaz”, sostuvo el viejo Marx acariciando su poblada barba. “El problema -replicó Linguacuta- es que cuando la revolución se hace gobierno, los mesías también pueden convertirse en tiranos pues son puros los ideales, no los humanos”. Dijo, entonces, Sofrosina: “El poder de la espada y la espada del poder están envenenados de la empuñadura a la punta. Sacralizar el poder -por la causa que sea- no lo hace menos peligroso. Todo lo contrario. Lo pueden confirmar los combatientes en cuantas guerras ‘santas’ que en el mundo han sido”.[6]


[1]   “De Vicarios de Pedro a Vicarios de Cristo: poderosa autopromoción”, Diálogos de Ultratumba, 28 de diciembre, 2025.

[2]   “Y dicen que el fin no justifica los medios”, Diálogos de Ultratumba, 17 de marzo, 2024.

[3]           BOSSUET, Política extraída de las propias palabras de la Sagrada Escritura, libro tercero, artículos 1 y 2. Versión digital en, https://www.mercaba.es/ilustracion/politica_biblica_I_de_bossuet.pdf

[4]   Epístola a los romanos,13, 1-2 (versión de la Biblia de Jerusalén).

[5]   Rodolfo R. de Roux, Religión y Revolución. Nacimiento, auge y ocaso de la Teología de la liberación, https://www.youtube.com/watch?v=-kD4AC9_yrs

[6]   Rodolfo R. de Roux, “Santas y justas lides. La guerra y el dios cristiano en suelo americano”, en L’Ordinaire latino-americain, 194 (2003) 7-32. Disponible en, https://hal.science/halshs-00143303/

Rodolfo Ramón de Roux

Abril, 2026

Post scriptum

Me place compartirles que acaba de ser publicado el tomo 6 de los Diálogos de Ultratumba. Se encuentra disponible en la plataforma Amazon, donde puede adquirirse en forma impresa o digital.

Siguiendo la célebre imagen de Bernardo de Chartres, invito a subir sobre los hombros de algunos de esos gigantes que nos precedieron —para ver más lejos y con mayor claridad de lo que nos permitiría nuestra sola estatura. Los decorados cambian, pero las tragedias y comedias humanas se repiten incansablemente. Sería, pues, un desperdicio no aprovechar la sabiduría de otras épocas para pensar mejor la nuestra.

A través de veinte diálogos que atraviesan siglos y continentes, convoco a una galería de pensadores —de Séneca a Kahneman, de Tomás Moro a Napoleón, de San Pedro a Francisco— para explorar algunas trampas recurrentes de la condición humana: nuestra excelente aptitud para la coprofagia intelectual, la seducción de las utopías, la codicia erigida en virtud. La segunda mitad del libro explora la extraordinaria construcción del poder papal a lo largo de veinte siglos, tratando de comprender cómo una pequeña secta perseguida del siglo I ha llegado, hoy, a dirigir las conciencias de más de mil cuatrocientos millones de personas.

Rodolfo Ramón de Roux

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3 Comentarios

Alberto Echeverri 14 abril, 2026 - 5:07 am

Seguimos divivirtièndonos con las dos amigas de marras. Agudìsimas, porque tambièn lo es la “equilibrada” Sofrosina. Me deja por ejemplo cierto sabor a “coprofagia intelectual”, , la de cierta teologìa catòlica que, en persecución del poder, continùa sosteniendo que el reverendo (obispo, diàcono, presbìtero) actùa “in persona Christi”, si se entiende como remplazo o personificación de Cristo Señor. Ni más faltaba que pretendiéramos remplazar al mismo Dios. Una cosa es ser servidor del evangelio y otra muy distinta administrador de la divinidad.

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Rodolfo Ramon de Roux 14 abril, 2026 - 5:29 am

Nihil obstat quominus imprimatur.

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Vicente Alcalá 18 abril, 2026 - 8:07 am

Me acordé de un candidato que se fue visitar al Papa, no se si para pedirle la bendición divina o para que le consiguiera los votos de católicos ingenuos

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