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TARDE DE POESÍA – POEMAS EXISTENCIALES

Por Humberto Sanchez Assef
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El jueves 6 de marzo tuvimos la idea de volver a encontrarnos para compartir un momento poético como el primero que tuvimos el año pasado. La particularidad fue que propusimos sacar algunos poemas del “baúl de los recuerdos” y nos llevamos muchas buenas sorpresas. En este blog iremos publicando a quienes en algún momento “cometieron” poesía, para el placer de todos.

ESPERA
Este sueño de hojas diluidas,
Este sí y no de la existencia,
Este querer sin eco
Este abandono . . .

Esta lluvia de voces que no llegan,
Estos pies que no pisan,
Este enjambre de lunas,
Este duelo de hermanos
Estas manos sin huellas,
Estos ojos abiertos a la espera.


COLUMPIO

Subir. . .
Bajar. . .
Vaivén de sentimientos
Ser empujado ahora
Ascenso con ansia de infinito.

Llegar al punto máximo,
Querer seguir
Y no poder
Gozar por un instante de total dominio.

Caída,
Retroceso
Vértigo de fracaso
Coger el aire para asir la nada.

Estar abajo,
Depresión,
Vacío oscuro
Recuerdo del goce momentáneo
Angustia creciente de lo desposeído.

Crecer retrocediendo

Mirar la tierra que se aleja,
Entenderme
Abrir el interior
Aceptar mi origen y destino.

Paz
Calma profunda
Remanso inamovible
Amar y ser amado por el mundo.

Volver hacia adelante con ímpetu creciente,
Sobrepasar a todos,
Triunfar,
Volver arriba
Sobreponer escollos.

Y así, día tras día,
Se mece mi conciencia
Cual péndulo colgado al ritmo del reloj.
Y veo repetirse los ciclos
Y los ciclos
Los míos y los tuyos
– Que rara vez coinciden–
(te veo muy arriba,
me siento muy abajo)
quedando los recuerdos
de éxitos, fracasos,
subidas y bajadas,
amores y traición.

FUTURO

Futuro,
Qué sorpresa me tienes escondida?
Me ilusionas,
Me colmas de promesas
De esperanzas
Y la triste realidad de cada día
Me hace ver tu desvergüenza.

Por qué te creo?
Por qué me dejo enredar en tus quimeras?
De niño me ofreciste el triunfo,
La riqueza,
“Un gran profesional” – me susurrabas –
“O médico de cuerpos o de almas,
Que regarás el bien por donde pasas. . . “

Con amores y carnadas
De placeres prohibidos
Se pasó mi juventud,
Copa vacía que bebí sediento.

“Un hogar . . . unos hijos . . .
Siembra un árbol,
Escribe un libro – repetías.

Si quieres realizarte como hombre
Debes ser libre
Para sentir la angustia
De una libertad encadenada.

Futuro,
No me engañas!
Como última sorpresa
Me ofreces paraísos,
Cielos que ocultas
Tras el negro túnel de la muerte.

Esperas que te crea?
De la tierra hemos salido
Y a ella volveremos:
Estamos aquí por accidente.
Vivir la vida,
Exprimir cada minuto fugaz
Que viene . . . y ya pasó . . .

No existes,
–Futuro ni Pasado –
Solo el Hoy y el Ahora
Es lo que cuenta.


VIDA
Viajo tras los minutos
De mi vida
Que se escapa
Con mi valija vacía.

Colecciono recuerdos
Para armar los retazos
De mis sueños seniles:
Un atardecer. . .
Un canto. . .
Una sonrisa. . .

Hoy pasó,
Mañana no ha llegado.
Construyo mi castillo imbatible,
Imperturbable,
Partenón equilibrado. . .
Angustia: no lo toques!
Dolor, no te le acerques. . .!
Vida, te tengo dominada.
He logrado embriagarme con mis sueños.
Aprendí a vivir rehuyendo los escollos
De la duda,
Buscando un infinito que no alcanzo,
Volviendo realidad mi fantasía,
Creando un absoluto de materia
Que flota como un caos explosivo.

Vida,
Te persigo y no te alcanzo.
Cuando creo que te tengo, te me escapas.
Lleno mi copa con tu agua cristalina
Y bebo arena seca.
. . . . . . . . .
“Has triunfado. . .” (Cuánto tienes?)
“Muchos te conocen”. . . (Qué te sacan? . . .)
“Te obedecen” . . . (te manejan)
“y te aman”. . . (¿ . . . ? . . . )
Vives dejando tu simiente,
- Así fue antes,
Y será siempre. –
Descendientes herederos

De una guerra catastrófica.

No te culpes:
Son tus genes que te ordenan
Desde siglos muy remotos
Que lo hagas.


VEJEZ
Mano temblorosa. . . pie inseguro. . .
Recuerdo que no llega, imagen que se escapa.

Sensación de haber vivido eternamente
Tendiendo un hilo que se afloja.

Haber sido y ya no ser:
Niño y joven,
Ilusión, deseo.

Ser padre . . . ser abuelo . . .
Cabello cano,
Arruga sobre arruga.
Rabia sorda de sentirse inválido,
Necesitar ayuda para cruzar la calle,
Para subir al carro,
Para cortar el pan.

Contar los días que nos quedan,
Llamar la muerte que libera,
Decirle que es muy pronto.
Que se vaya,
Que no vuelva
O que acabe de una vez!


EL VIEJO
En el rincón más oscuro de aquel sórdido café,
Se sienta un hombre ya viejo a rumiar su soledad.
No hay amigos. . . ya se fueron.
Solo quedaron recuerdos de lo poco que gozó,
Pues negaba sus impulsos por un futuro mejor.

Ser consciente de ser viejo,
Ver el espejo arrugado:
Ayer no más era joven,
Fue tan corto,
Fue tan breve,
Fue tan poco aprovechado. . .

Las palabras, antes sabias,
De “dejar para después,
Reservar para el mañana,
Recoger y recoger”
Son ahora necias, mentirosas,
Vagas, engañosas,
Erráticas, traicioneras.

Pensamientos y recuerdos
Se acumulan en sus ojos,
Se van cerrando sus párpados
Y encorvándose su cuerpo,
Que adormilado descansa
En el rincón del café.

Humberto Sánchez Assef

3 Comentarios
1

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3 Comentarios

John Arbeláez Ochoa 24 marzo, 2025 - 11:20 am

Extraordinario descubrimiento del Sánchez Assef poeta!!!

Muy sentidas y vibrantes las estrofas de tu poesía. Ese columpio de la vida nos ha pasado factura a todos. Felicitaciones Humberto y que fabuloso descubrir ese poeta que llevabas escondido!!!

Respuesta
Vicente Alcalá 25 marzo, 2025 - 8:06 am

Humberto, mucha nostalgia poética y mucho realismo pacífico y alegre.

Respuesta
Rodolfo R. de Roux 26 marzo, 2025 - 2:58 am

Humberto, para escribir lo que has escrito has tenido que vivir intensamente lo vivido. Gracias por compartir tan profundas vivencias.

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