Antes se llamaban paraísos fiscales, ahora se están empezando a llamar guaridas o refugios fiscales, nombres que hacen referencia a países o jurisdicciones con tasas impositivas bajas o nulas, con secreto financiero, regulaciones laxas y poca cooperación internacional en materia fiscal.
Estas características los hacen muy atractivos para las corporaciones multinacionales, para los supermillonarios y para los funcionarios públicos corruptos alrededor del mundo. Así pagan menos impuestos y esconden su riqueza de las autoridades tributarias.
La Red por la Justicia Tributaria (la RJT), una ONG de origen británico dedicada a denunciar la evasión de impuestos y lograr reglas de gobernanza mundial para un sistema tributario más justo, se opone a “la presión de los gigantes corporativos y los superricos que han logrado que los gobiernos hayan programado estos sistemas para priorizar a los más ricos sobre todos los demás, conectando el secreto financiero y las guaridas fiscales en el núcleo de la economía global, lo cual alimenta la desigualdad, fomenta la corrupción y socava la democracia”
El impacto de las guaridas fiscales
El informe de la RJT “Estado de la Justicia Fiscal 2023” presenta una visión de lo que está pesando en las guaridas fiscales en el mundo, cuantifica sus efectos y muestra los debates políticos que se están dando en las organizaciones internacionales para controlarlas.
Según este informe, las guaridas fiscales pueden ser de dos clases: las jurisdicciones con secreto financiero y las guaridas corporativas. Las primeras permiten que las personas y sociedades oculten su patrimonio y sus movimientos financieros de las autoridades, mientras que las segundas facilitan que las multinacionales registren sus ganancias en lugares diferentes a donde las produjeron, para disminuir los impuestos pagados.
Es enorme el impacto de las guaridas fiscales porque permite una evasión de impuestos que al disminuir el recaudo tributario, reduce los recursos del Estado necesarios para la inversión en servicios esenciales para el bienestar de la población, como salud, educación, vivienda y otros.
Con base en datos de la OECD, la RJT estima que, en un solo año, las pérdidas fiscales sufridas por todos los países a nivel mundial pueden llegar a 480 000 millones de dólares, es decir, casi 1.5 veces el PIB de Colombia. De éstos, USD 311 000 millones se perdieron por abuso transfronterizo del impuesto de sociedades y USD 169 000 millones por la evasión y la elusión fiscal en las guaridas. Son recursos que se pierden para la lucha mundial contra la pobreza y su desvío aumenta la desigualdad mundial.
Además de este impacto directo, las guaridas fiscales tienen impactos indirectos porque los gobiernos tienden a reducir las tasas impositivas corporativas para contrarrestar las pérdidas directas debidas al abuso fiscal corporativo, con la creencia errónea de que esto atraerá a las empresas multinacionales. Según investigadores del FMI, este impacto indirecto puede ser tres veces mayor que el directo en el caso del abuso transfronterizo, es decir, hasta unos 1 000 millones de dólares anuales.
Dónde se esconden los evasores
La RJT publica además, un Índice Global de Guaridas fiscales (GTHI por sus siglas en inglés) que mide hasta qué punto las leyes y normativas de una jurisdicción permiten el abuso fiscal corporativo, y lo pondera por la cuantía de los movimientos financieros que entran o salen de esa jurisdicción. La lista completa de los mayores facilitadores mundiales del abuso fiscal corporativo se puede ver en esta página web: https://cthi.taxjustice.net/es/full-list

El gráfico presenta dos datos para los 12 países que están de primeros en la lista: las barras horizontales muestran el valor del índice y los círculos a la derecha el porcentaje del abuso corporativo mundial que se registra en cada jurisdicción.
El ranking más reciente del GTHI lo encabezan las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Caimán y Bermuda, tres jurisdicciones británicas que concentran el 20% del abuso fiscal. Junto con otros centros financieros como Jersey, Bahamas o la Ile of Man, las guaridas fiscales ligadas a la City de Londres mueven la tercera parte del abuso fiscal corporativo.
Aparecen también entre los primeros diez lugares del índice, países como Suiza, Países Bajos, Irlanda o Luxemburgo, y entre los primeros 25 Inglaterra, Francia, Bélgica y Alemania. De hecho, según la RJT en los países de la Unión Europea se realiza otra tercera parte del abuso fiscal corporativo.
Un documental que se puede ver en Prime Video (La Telaraña: el segundo imperio británico) explica cómo después de la desaparición del gran imperio colonial inglés, con el liderazgo de los banqueros londinenses, se creó una red de jurisdicciones secretas offshore que capturaron gran parte de la riqueza de todo el mundo y la ocultaron en una red de pequeños países.
El último informe de la Red afirma que el grupo de guaridas británicas es “la amenaza más grande para los países que trabajan para evitar la evasión fiscal de las corporaciones multinacionales”, en una dura acusación señala que el Reino Unido y su segundo imperio, los Países Bajos, Luxemburgo y Suiza son el “eje de la evasión fiscal”, y que son responsables del 52%, mientras que los países miembros de la OCDE y sus dependencias representan más del 7 de cada diez dólares perdidos.
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Coletilla: ¿Cuántos impuestos se dejan de recaudar en Colombia por la riqueza y los movimientos financieros que hacen en las guaridas fiscales las empresas nacionales o extranjeras instaladas en el país? No se sabe, pero un indicador significativo es que, de acuerdo con las cifras del Banco de la República, de los USD 202 000 millones de dólares de inversión extranjera que han ingresado al país desde el 2007, el 34.5% ha llegado de países que están en los primeros lugares del GTHI.
Mauricio Cabrera Galvis
Artículo publicado en CAMBIO

