Me permito reenviarles este escrito de nuestra hija Catalina, quien, como les comenté, está dirigiendo la Latino Comunity Association (LCA) de cuatro condados en Oregón, USA.
Humberto Sanchez Asseff
Mayo llegó, y con él una oportunidad para reflexionar sobre lo que nos mueve: la fe, la justicia y el camino que nos ha traído hasta aquí. La reciente partida del Papa Francisco me tocó profundamente. Sus últimas palabras a los líderes del mundo —sobre todo su llamado a proteger a las personas migrantes y más vulnerables— nos recuerdan la importancia de cuidar unos de otros.
Vengo de una familia con raíces jesuitas —mi papá y mi tío fueron jesuitas— y crecí con valores de servicio, compasión y justicia. Más adelante estudié en una universidad jesuita, donde reafirmé que nuestra vocación profesional también es una herramienta para el bien común. Esa base sigue guiando mi compromiso de servir a nuestra comunidad.
Mayo también trae consigo una fecha muy significativa para muchas personas en América Latina: el 1° de mayo, Día Internacional del Trabajo. Aunque en EE.UU. no se conmemora como en nuestros países, es una fecha para honrar los derechos y las luchas de quienes sostienen la economía con su esfuerzo diario. Ese día, parte del equipo de LCA estuvimos en Salem, alzando la voz junto a nuestros aliados por las familias trabajadoras de Oregón.
Y aunque mayo es un mes para reflexionar y tomar acción, también es tiempo de fiesta. A finales de este mes comenzamos a celebrar ¡los 25 años de LCA! Lo que hoy es la Latino Community Association empezó como El Programa de Ayuda, una línea telefónica lanzada en 1994 para apoyar a familias latinas. En el año 2000 se convirtió en la primera organización sin fines de lucro en el centro de Oregón, dedicada a nuestra comunidad inmigrante, gracias a la visión del Padre Mike Walsh y de unas cuantas madres latinas echadas para adelante que soñaron en grande por el bienestar de sus familias. (¡Y feliz Día de las Madres, por cierto! No estaríamos aquí sin el corazón y la fuerza de tantas mamás que han abierto este camino).
Este aniversario es solo el inicio de un año lleno de celebraciones, historias y oportunidades para seguir apoyando nuestra misión. Estén pendientes de los eventos, las invitaciones especiales y las diferentes formas en que pueden sumarse al sueño de nuestros próximos 25 años.
Con gratitud,
Catalina Sánchez Frank

