Valores y aprendizajes que han acompañado mi vida

Por: Juan Gregorio Velez
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En esta presentación, su autor quiso unir dos aspectos claves: varios valores y temas, su visión de los mismos y aprendizajes obtenidos en ellos a lo largo de su vida.

Amor: Dios me ama siempre. Nací del amor de dos seres maravillosos, me crie rodeado de una familia amorosa, me eduqué en ambientes amorosos y encontré al amor de mi vida con quién construí la familia propia y espero terminar mis días terrenales en su amor. 

Servicio: la mayor realización que he tenido en los años de mi vida la he encontrado en todas y cada una de las oportunidades en que he podido hacer algo por alguien efectivamente. Ha sido además el motivo más maravilloso de encuentro con personas que luego he amado siempre.  

Respeto: somos distintos y cada quien tiene derecho a ser como es. No puedo ni debo desconocer al otro, ni cambiarlo, y a su vez merezco que me dejen ser como soy.

Honestidad: debo ser auténtico y, si me equivoco, puedo cambiar e intentar nuevos caminos. Los demás deben tener una única imagen de mí. 

Aprendizaje continuo: toda oportunidad y toda persona tienen algo que enseñarme. Cada error es una fuente de aprendizaje. Los buenos ejemplos son para incorporarlos en la vida.

Al final, seremos la suma de todo lo aprendido. 

Manualidades y reparaciones: todo en el mundo es susceptible de ser transformado con nuestras manos. Una cuerda sirve para hacer muchos nudos y cada nudo sirve para varias funciones. Todo lo que se daña es una invitación a ser reparado. Lo que puede desarmarse permite ver cómo es por dentro y entender cómo es su funcionamiento. De ahí puede surgir su reparación. Tener buenas herramientas y saber sus usos es una excelente ayuda para la fabricación y reparación de cosas. Diseñar y hacer objetos útiles pensando en el espacio que ocupan, los materiales disponibles y la utilidad que van a prestar es muy placentero. Una vez fabricados y usados aprendemos a mejorar el diseño. 

Economía: lo que tenemos es un regalo. Somos simples administradores de algunos bienes mientras estemos con ellos. Debemos cuidar lo que se nos ha encomendado y ponerlo al servicio de los demás. Si aprovechamos las oportunidades de crear valor con nuestro trabajo, podremos crear bienes que pueden transformarse en dinero. Administrar el dinero es muy sencillo: basta con garantizar que entre más de lo que sale, así habrá un pequeño excedente que se puede ahorrar y compartir. Lo que se comparte con los demás se multiplica. Al final solo nos llevaremos lo que hicimos por los demás con el dinero. Éste se queda.  

Ojos: son un don maravilloso que requiere muchos cuidados y mucho desarrollo. Relajémoslos con frecuencia. Ejercitémoslos para ver de lejos y de cerca. Cuidemos las emociones para que sean positivas y nos mantengan bien. Y si hay negativas solucionarlas pronto, antes de que se vuelvan enfermedad. Cada vez que podamos llevemos los ojos a gozar del aire libre y el sol. Aprendamos ejercicios para mantenerlos sanos, activos y eficientes. 

Lenguaje: somos seres lingüísticos. Pensamos en el lenguaje de las culturas a las cuales pertenecemos. Coordinamos acciones nuestras y de los demás a través de conversaciones. De nuestra competencia de escuchar depende en gran parte el éxito en nuestras relaciones. El problema surge con nuestra capacidad humana de decir cosas que son simplemente creación de nuestra fantasía, que no podemos dar por hecho. De ahí el consejo de cuidar nuestra lengua y de aprender de las tradiciones históricas en las cuales la palabra ha sido fuente de inspiración para muchas generaciones. 

Aprendizajes varios: ante los problemas, preguntar ¿qué pasó? y no ¿quién tuvo la culpa? Toda persona tiene algo qué enseñarme, si me intereso por ella, la observo y la escucho. Pasar horas al aire libre puede aportarnos una gran dosis de vitalidad y entusiasmo. Leer es la mejor manera de participar de lo aprendido por otros. Me alegra y agradezco lo bueno que hagan por mí, pero no espero nada de nadie. “Hazlo tú mismo y estarás servido como el rey”. Acercarme a los demás para decirles lo que quiero expresarles. No gritar. Llamar la atención en privado, felicitar y reconocer en público. Ahorrar agua potable, energía eléctrica, combustibles y en todos los consumos, pensando en los demás y en las futuras generaciones. Ensuciar poco y limpiar mucho. Dormir siesta mejora el rendimiento en la tarde.

Juan Gregorio Vélez

Julio, 2022

2 Comentarios

Rodolfo de Roux 6 julio, 2022 - 3:38 am

Gracias, Goyo, por este “oráculo manual” que, de seguirlo, nos haría más llevadera a todos la existencia.

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Hernando+Bernal+A. 9 julio, 2022 - 11:08 am

Muy interesante, completo, enriquecido y por lo tanto valioso el comentario sobre tus aprendizajes. Un acerbo de experiencia y sabiduría. Gracias.

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