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Cultura

Mis vivencias de pichón de Jesuita

Al terminar nuestra etapa en la Apostólica de El Mortiño, en Noviembre de 1951, se cumplía el clímax con el traslado al Noviciado en Santa Rosa de Viterbo en Boyacá. Nos llevaron a la estación de Cajicá para abordar el tren que nos conduciría a nuestro destino.

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