Home Tags Posts tagged with "Mejor presencial que por t.v."
Tag:

Mejor presencial que por t.v.

Download PDF

Un abrazo virtual es bueno, pero mucho mejor si es presencial. De manera semejante, pero con  más trascendencia, la Eucaristía es preferible presencial que por T.V. 

La Iglesia que se ve en la fotografía queda en la vereda donde vivo. Cuando llego en el carro, la orilla de la vía está bastante ocupada, pero puedo dejarlo cerca de la entrada. 

Hay muchos vecinos, conocidos desde hace casi 30 años, algunos acompañados por sus hijos, nacidos a través durante este tiempo. Otros asistentes han ido llegando a nuestra vereda o a las cercanas.  

Solía yo presenciar la Santa Misa por televisión, oficiada casi siempre por el mismo celebrante. Al venir los domingos, la presiden alternativamente tres sacerdotes diferentes, y cada uno tiene su estilo y ofrece palabras y gestos propios; por ejemplo, uno de ellos mantiene elevados, la Hostia y el Cáliz, durante unos minutos prolongados y eso me ayuda a interiorizar el misterio de la presencia de Jesucristo resucitado. 

Esta presencia es también notoria para la comunidad que asiste y lo expresa con sus gestos. Durante las lecturas y la homilía el silencio manifiesta una atención que asiente. Entonamos en común oraciones y cánticos. En otros momentos de la celebración se advierte una empatía natural y espiritual. 

Al momento del saludo de paz, se manifiesta la cercanía entre las personas; algunos niños se aproximan, desde otros bancos, a saludar a la abuela o a algún otro pariente; varios matrimonios se saludan con un beso; todas las personas nos encontramos con la vista, por lo menos.  

Para recibir la comunión, se forman dos filas respetuosas y ordenadas y cada uno puede comulgar, como no podemos hacerlo por televisión.   

La fe sencilla del pueblo es tranquila y alegre y al salir de la Iglesia, el saludo y la conversación de unos con otros se enmarca en el paisaje campestre de los alrededores. 

Podrán decir ustedes que este ambiente “campesino” no se repite fácilmente en la ciudad.  

Sin embargo, hay una realidad social constante: en mayor o menor grado se manifiesta una fe común, compartida, unitiva. Dios nos conoce y nos ama a cada uno particularmente, pero la propia vivencia -antes que individual- proviene de la comunidad familiar y cultural que nos transmitió la fe.   

Esta conciencia colectiva de la fe cristiana se hace más patente, con la presencia común en el templo, que con la participación a través de las imágenes y sonidos televisivos. No obstante, comprendemos -y a veces observamos- la celebración eucarística a distancia, desde lugares lejanos y en tiempos retransmitidos.  

En el último Domingo de Resurrección celebrado, fue impresionante la multitud de fieles que llenaban la plaza de San Pedro en el Vaticano, venidos de muchas regiones del mundo, como se dio muestra con las oraciones de distintas personas, en diversos idiomas, de varias naciones y continentes. Fue una manifestación de la catolicidad -universalidad- de la Iglesia de Cristo. La belleza de las flores y la arquitectura circular enmarcaban y abrazaban la ceremonia.    

Presenciales o virtuales, todos los anteriores son signos y símbolos que nos “transportan” a una realidad superior pero encarnada en medio de nuestra sociedad humana.   

Completando la reflexión anterior, al final de la Misa, recibimos la bendición para continuar la vida cotidiana y, por lo general, se despide la celebración con una oración o canto a la Virgen María, Madre de Jesús. 

Además, la Eucaristía presencial es una ocasión para dar Gracias a Dios, por la salud que nos permite ahora asistir a ella, hasta que la enfermedad o la vejez nos obliguen a participar en la celebración, solamente televisada. 

Vicente Alcalá Colacios

Mayo, 2023

1 comentario
0 Linkedin