Home Tags Posts tagged with "Inteligencia natural"
Tag:

Inteligencia natural

android, artificial intelligence, robot-7711288.jpg
Download PDF

La Inteligencia Natural, pensaba Jean Piaget, educador suizo, es innata en nosotros y lo que hacemos es desarrollarla desde niños; desde coger las cosas con las manos, aprender con ellas a hablar y a contar números, hacer abstracciones, operación que nos lleva a pensar, tener ideas e inventar, que equivale a decir que los humanos somos los creadores de la inteligencia artificial y de sus máquinas.

Las noticias sobre automóviles que no necesitan un conductor al volante para moverse son ya comunes. En medicina los avances de la tecnología son asombrosos: robots que “operan” las cataratas de los ojos con la intervención y control del oftalmólogo; cirugías robóticas Da Vinci que permiten al cirujano extirpar un tumor con mayor precisión y visualización que antes.

El récord de noticias sobre las máquinas que ya parecen reemplazar al ser humano lo alcanzó hace unos días el ChatGPT basado en inteligencia artificial que dialoga con los humanos relacionando conceptos, elaborando respuestas complejas con “ideas” y recomendaciones en lenguaje claro y sencillo, y más rápida que la que daría un individuo a quien le tomaría horas, quizás días. Fantástico. 

Lo que viene en el desarrollo de nuevas tecnologías, además de ser imparable, no se lo puede uno imaginar porque no cabe en la mente humana desbordada por la inteligencia artificial que, vale decir, es un invento humano, salido de la investigación humana en laboratorios de alta complejidad. Ojalá nos quede vida para ver tanta maravilla y sobre todo para beneficiarnos de ella.

Me falta aún tiempo para ver cómo funciona el ChatGPT y hacerme una idea más precisa y sacar conclusiones. Lo que sí sé, y tenemos experiencia igualmente asombrosa al respecto, es que el homo sapiens lleva cientos de miles de años empleando y aplicando su inteligencia natural. 

En sus paseos por los campos sembrados de flores y árboles, el pensador suizo del siglo 18, Jean-Jacques Rousseau, hablaba largamente consigo mismo para concluir que el hombre y la civilización se han ido apartando de la Naturaleza, de donde provienen; -“nuestro antepasado el árbol”, como dijo el pensador colombiano Andrés Holguín-. 

Ese distanciamiento se ha convertido en una oposición, hasta el punto que ser civilizado se expresa en la explotación de la Naturaleza. Esa explotación es el foco de la reflexión y de los movimientos ambientalistas actuales para detener la destrucción de nuestro entorno natural y volver, aunque sea en parte, a una armonía con ella, condición de nuestra supervivencia como especie. 

Así pues, los humanos somos los creadores de la inteligencia artificial y de sus máquinas. No al revés.

Jesús Ferro Bayona

publicada en EL HERALDO de Barranquilla, Colombia.

Febrero, 2023

2 Comentarios
1 Linkedin
artificial intelligence, brain, think-4736369.jpg
Download PDF

El jueves pasado tratamos en nuestra tertulia semanal el tema Metaverso e inteligencia Artificial–Desafíos y Oportunidades”, animada por Juan Sebastián Murcia Zaher. Por casualidad, la redacción ha recibido dos artículos de dos autores diferentes que, sin proponérselo, se han referido a este tema. Síntoma de las inquietudes que estos cambios nos plantean. 

La inteligencia artificial nos impulsa al futuro; la inteligencia natural nos remonta al comienzo de la evolución. La inteligencia artificial es producto de la inteligencia natural. ¿Comprendemos la inteligencia artificial? ¿Comprendemos la inteligencia natural? ¿Para qué nos sirven una y otra?

Se han hecho y se hacen innumerables preguntas acerca de la inteligencia. ¿Qué es la inteligencia? Y se responde, por ejemplo, que es la capacidad de resolver problemas. El Diccionario de la Lengua Española la “define”, entre otras acepciones, como: capacidad de entender o comprender; conocimiento, comprensión, acto de entender; habilidad, destreza y experiencia; sustancia puramente espiritual… Capacidad, acto de entender y conocimiento o comprensión, son tres aspectos relacionados y secuenciales de la inteligencia humana: 

– La capacidad es una característica, una propiedad, una potencialidad, una manera de ser, que está siempre ahí, latente, como base disponible del actuar inteligente.

– El acto de entender es un ejercicio singular de la capacidad inteligente; es un eslabón de una cadena de actos de inteligencia consecutivos o “concatenados”; se llama también acto de intelección o -en inglés- insight. “El acto de intelección es la fuente no solo del conocimiento teórico, sino también de todas sus aplicaciones prácticas y ciertamente, de toda actividad inteligente”[1].

– El conocimiento o comprensión es el resultado o producto de un acto de intelección, de la actividad inteligente, porque hay capacidad inteligente.

Tenemos pues, 1) una capacidad humana de entender, que 2) se pone en marcha o en ejercicio para intentar comprender algo, y 3) obtiene como resultado un conocimiento determinado o la comprensión de una particular situación o acontecimiento.

La inteligencia humana natural, como proceso que arranca con el acto de intelección, es la que origina todo conocimiento y toda actividad inteligente. De ahí su importancia. 

Dijimos al comienzo que la inteligencia artificial es producto de la inteligencia natural. En efecto, la inteligencia artificial es el resultado acumulado y progresivo de un proceso inteligente, desarrollado por muchos seres humanos inteligentes, a través de muchos siglos. La capacidad inteligente natural del ser humano, puesta en ejercicio, avanza y crea la inteligencia artificial y todos sus productos y aplicaciones. 

Pero la inteligencia natural humana no solo ha dado origen a la inteligencia artificial. A lo largo de la historia ha inventado y ha construido desde la rueda, hasta los vehículos autónomos actuales, desde el libro hasta las grandes bibliotecas, desde las pirámides, los puentes, las catedrales, hasta los modernos edificios inteligentes. Las artes y la literatura son otros “productos” de la inteligencia humana natural.

Si nos acercamos más, podemos observar que la inteligencia natural humana se manifiesta, tanto en el campo del sentido común, como en el campo de la teoría o ciencia. El sentido común establece relaciones entre las cosas, con un sujeto que conoce y actúa. La teoría o ciencia establece relaciones entre diferentes cosas, para explicar y predecir. En este campo, la inteligencia se desarrolla en las diferentes disciplinas: Física, Astronomía, Química, Geología, Biología, Antropología, Lingüística, Sociología, etc. 

Así: un agricultor es inteligente, con una inteligencia natural de sentido común; un agrónomo es inteligente con una inteligencia adicional, teórica o científica. Un carpintero maneja las medidas y las cantidades con una inteligencia práctica de sentido común; un matemático explica las medidas y las cantidades con una inteligencia adicional, teórica o científica. Un médico puede actuar con sentido común, pero adicionalmente actúa con el conocimiento científico adquirido mediante el estudio de las investigaciones médicas. Por lo tanto, la técnica y la tecnología son también desarrollos de la inteligencia humana, natural y científica. 

Otra pregunta clave y de consecuencias prácticas es si la persona inteligente ¿nace o se hace? Hay que decir que toda persona humana normal es inteligente; al preguntar si una persona es inteligente, la respuesta no puede ser sí o no; máximo, se puede responder que es inteligente en mayor o menor grado. Sin embargo sí se pueden distinguir matices o especializaciones de la inteligencia: se habla de la inteligencia numérica, la inteligencia espacial, la inteligencia musical, la inteligencia lingüística, la inteligencia social, la inteligencia emocional…

Es necesario admitir que hay factores genéticos heredados por la inteligencia humana, pero el medio social y la educación son muy importantes para su desarrollo. La inteligencia humana natural no es estática o inmutable, sino que es dinámica, evolutiva, creciente…

En consecuencia, todos tenemos la posibilidad y la responsabilidad de alimentar y desarrollar nuestra inteligencia con la observación, la atención y la reflexión; con la lectura y el estudio, con la recepción de lo que nos transmiten los que nos anteceden y saben, con las preguntas para la comprensión y la explicación, con el diálogo y el intercambio, con la curiosidad y la dedicación, con la motivación especial propia y la disciplina continuada; toda esta acumulación de saber es lo que aprovecha hoy la inteligencia artificial, que debemos poner a nuestro servicio. Para adultos y jóvenes las perspectivas que se abren parecen no tener límites.

Vicente Alcala

Febrero, 2023


[1] Lonergan, Bernard. Insight: Estudio sobre la comprensión humana. Ediciones Sígueme, Salamanca, 2004, pg. 16

3 Comentarios
1 Linkedin