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Navidad a lo paisa

Los antioqueños tenemos una forma muy peculiar de celebrar la Navidad. En primer lugar, por lo general nos encanta. Pero además hacemos y decimos cosas que no se usan en ninguna parte del mundo.

Los antioqueños tenemos una forma muy peculiar de celebrar la Navidad. En primer lugar, por lo general nos encanta. Pero además hacemos y decimos cosas que no se usan en ninguna parte del mundo.

En Navidad los paisas visitamos la iluminación de la ciudad, en barra, con la familia y los amigos, y chicaniamos del alumbrado con todo el que hablamos de otras ciudades o países.

Prendemos velas la noche del 7 de diciembre, también en familia, y fuera de eso hacemos bolas de esperma con lo que queda, para guardarlas y agrandarlas al año siguiente.

En familia rezamos cada noche la novena de aguinaldos, pero eso sí la tradicional, no aceptamos otra. Y cantamos los gozos y villancicos. Los niños son el centro de la novena, que es gran ocasión de reunión familiar y amigos cercanos.

Hacemos y comemos natilla, buñuelos y hojuelas por montones, los regalamos y recibimos de todo el mundo. Otros siguen la tradición de matar marrano o pisco emborrachado con aguardiente. Damos aguinaldos hasta al perro y al gato, sin exagerar. Baraticos, pero pa’ todos.

Tenemos que tener pesebre en la casa, la finca, la oficina. Aún elevamos globos, a pesar de lo peligrosos que son, pero no hacemos caso, cabeciduros como buenos paisas. Muchos conscientes ya usan globos que no causan incendios. Unos cuantos queman pólvora al escondido, y otros regañan, pero todos la añoramos. 

El 24 en la noche escondemos el Niño con cualquier billetico. Lo buscan los niños y los adultos metidos a niños.

Nos pegamos la lloradita en la noche de Navidad o de año nuevo, no la perdonamos. Nos ponemos cucos amarillos el 31, o comemos 12 uvas, o le damos la vuelta a la casa o manzana con una maleta o maletín en la mano. Quien quita que podamos ir a Estados Unidos. Y se quema el año viejo, pero lejos de los niños.

Bebemos porque sí o porque no. Porque estamos contentos o tristes, solos o acompañados. Eso sí, que no nos den trago extranjero.

Nos encanta recitar el brindis del bohemio el 31 y si no lo sabemos buscamos a quien lo sepa para que lo haga. Hacemos los mismos propósitos de cada año, porque este año sí…

Nos volvemos más abrazadores, besuqueadores, piropeadores. Recordamos a los que no están con nosotros y para ello alzamos la copa.

Llamamos por teléfono o celular a la medianoche a quienes quisiéramos que estuvieran y nos quejamos porque no hay línea. Y también celebramos el 6 de enero.

¡Nos sentimos más paisas que nunca!

Samuel Arango M.

Diciembre, 2021

2 respuestas a «Navidad a lo paisa»

Tal cual. desde Antioquia hasta el norte del Valle y del Tolima, pasando por los departamentos más paisas del Quindío Risaralda y Caldas. Así lo viví en Pereira siendo un niño.

Excelente recopílación de la cultura paisa en navidad y año nuevo, Samuelito. Hay que añadir que la navidad iniciaba sólo el 7 de diciembre con la noche de las velitas.

Con tu relato, Samuel, nos haces vivir de nuevo la navidad que nos alegró (y de qué manera!) la niñez y la juventud! Me quedó faltando la ida al monte a coger musgo para el pesebre y el helecho para “tostar” o preparar el marrano!.
Con un abrazo te deseamos con Myriam que disfrutes con tu familia esta Navidad Paisa que se avecina.

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