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Mitad y Mitad

En todas partes hay buenos y malos; más aún, dentro de nosotros mismos coexisten el bien y el mal y por eso decimos popularmente que “en todas partes se cuecen habas”.

En todas partes hay buenos y malos; más aún, dentro de nosotros mismos coexisten el bien y el mal y por eso decimos popularmente que “en todas partes se cuecen habas”.

Nuestra tendencia natural es a creernos buenos y mejores que los demás; por eso tendemos a demonizar particularmente a aquellos que nos antagonizan, desafían o piensan diferente.

En Colombia es fácil para el gobierno demonizar a la oposición y, lo contrario también; pero en verdad, como se repite tantas veces, “… es más lo que nos une que lo que nos separa”. De hecho, en las reformas (pensión, salud y laboral) propuestas por el gobierno, hay muchos más puntos de acuerdo que de desacuerdo, sin que por ello sea fácil ponerse de acuerdo en todo.

Pero la polarización no es solo en Colombia. En Estados Unidos republicanos y demócratas han generado un abismo que los separa. Y ni hablar de la invasión Rusa a Ucrania, ni de los conflictos actuales en Francia. 

Y el problema no es tanto de conocimiento. Pensábamos que como el internet puso el saber al alcance de todos, eso nos ayudaría a entendernos, pero el problema es más de egos y de soberbia (de narcisismo dirán los psicólogos). Y no se limita solo a los países desarrollados donde el consumismo exagerado (producto entre otros de un capitalismo extremo), ha profundizado el narcisismo.

Y no es que unos sean malos y los otros buenos; en verdad, en todos los bandos hay buenos y malos; más aún, dentro de cada ser humano hay tendencias buenas y malas, y de palabra y obra se hacen cosas buenas y malas, como corresponde a la naturaleza humana. En la práctica, es mitad y mitad.

En cuanto a Colombia, ¿cuál sería un buen comienzo de sanación y recuperación del alma del país? Primero, hay que reconocer humildemente que lo común en el ser humano es buscar su propio beneficio. Se oye continuamente que los privados han usufructuado ya muchos años los fondos de las pensiones y la salud, y se discute si esos fondos son públicos o privados. Tanto empleadores como empleados contribuyen a la seguridad social, aunque los primeros en mayor proporción; pero el estado regula y, de hecho, actúa como garante de última instancia en ambos frentes. Adicionalmente, en el caso de las pensiones parece existir un incremento en la tendencia a preferir afiliarse a Colpensiones, pero, aun así, a enero de este año todavía 7 de cada 10 aportantes lo hace a fondos privados. Y en el caso de la salud las mayorías parecen preferir a las EPS que son mayoritariamente privadas

Lo anterior se entiende mejor con la otra discusión, muy de moda en esta época de reformas, y es la de qué sector es más corrupto. Las acusaciones son mutuas y los argumentos y casos abundan en ambos bandos. Pero la realidad es que todos somos colombianos y muchos rotan entre lo público y lo privado, y muchos también son bisectoriales para maximizar los beneficios.

Lo segundo sería asumir posiciones más prácticas (realistas), y menos ideológicas de lado y lado para llegar a acuerdos en beneficio del pueblo, es decir, para alcanzar un mayor desarrollo económico.  

Hay demasiado en juego, porque aproximadamente el 96% del empleo formal viene de pequeñas y medianas empresa, muchas de las cuales apenas sobreviven, amén que el sector informal representa más del 50% del total de la población económicamente activa. 

Se trata, como decía Alan García (de triste memoria en el Perú porque se suicidó, acosado por la justicia de su país), de bajarnos todos del bus a empujar en la misma dirección. Aún tenemos instituciones fuertes, pero no nos desesperemos unos a otros al apunto que algunos opten por que el bus caiga en el abismo.

Juan Laureano Gómez

Julio, 2023

Por Juan Laureano Gomez

Jesuita, 1964-1968. Contador de la U. Tadeo Lozano, con especialización en finanzas (U de la Salle). Trabajó en el Bank of America durante casi 40 años en Colombia, Bolivia y Estados Unidos. Lo mejor de la vida son sus tres hijos. Desde 2009 se involucró en gestión de riesgos. Autor del libro digital Gestión del riesgo en la pospandemia del COVID-19.

2 respuestas a «Mitad y Mitad»

Laureano, gracias por escribir tan pausadamente de un tema tan candente. La solución la muestras detrás de la puerta, pero sabemos que es muy improbable que se dé en medio de tantos variados egos. Recuerdo lo que decía el padre Chucho Caicedo: Unusquisque est unusquisque et habet suas uniscuscuatas. En resumen: Quién nos pone de acuerdo para empujar hacia el mismo lado. Es la solución, pero antes viene el acuerdo.
Feliz día de la independencia nacional.

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