Medio ambiente vs. desarrollo (4)

Por: Carlos Torres
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earth hour, vision, man

Enfoque práctico

El tema del medio ambiente está de moda. La ciencia nos ha dado datos importantes que han cambiado los conceptos tradicionales sobre los cuales se construyeron las civilizaciones hasta finales del siglo XX. La capacidad de mirarnos desde el espacio nos ha abierto horizontes de comprensión del universo y del planeta que reorientan nuestras cosmovisiones y nos muestran expectativas esperanzadoras o catastróficas. El calentamiento global y sus implicaciones apocalípticas son el campo de acción propicio para las filosofías de quienes ven al hombre como una especie más, pero que se ha constituido en el gran depredador. De allí han surgido los líderes que se oponen a la forma como se ha venido logrando el desarrollo del género humano.

La paradoja continúa. A través del internet globalizado se combate la globalización. Los combustibles que nos posibilitan comprender mejor el universo son combatidos como perjudiciales para el mismo. Los avances científicos que nos permiten eliminar el hambre del mundo son despreciados y combatidos por quienes tienen abundancia gracias al desarrollo logrado por las mismas ciencias en tiempos no lejanos. Con la mayor tecnología disponible se estudia y magnifica la bondad de lo primitivo. Se quiere cuidar y respetar incluso artificialmente todas las especies, pero se limita el crecimiento y desarrollo de la especie humana.

En la actualidad, los países con mejor infraestructura, o sea, aquellos que han intervenido más el medio ambiente y ya quemaron sus bosques, lo siguen afectando con puertos, carreteras, centrales eléctricas, túneles, etc., son los que tienen mejor capacidad actual de cuidar el medio ambiente y los que en la práctica son mostrados como los más cuidadosos y que usualmente dictan pautas al respecto. Son igualmente los que ofrecen la mejor calidad de vida a todas las especies, comenzando por la especie humana. Me refiero a los países escandinavos, Suiza, Singapur o Francia. Pero en realidad estos países, durante siglos, explotaron sus bosques, sus colonias y sus ríos para desarrollarse y tener luego la capacidad de limpiar sus actividades. ¿Hay entonces un problema de corto y de largo plazo? ¿Hay que desarrollarse en el corto plazo, incluso con costos contra los equilibrios ambientales de ese momento, para tener en el largo plazo la capacidad de cuidar el ambiente y, en parte, reconstruirlo? 

En la práctica, el hombre ha venido modificando sus hábitos y comportamientos a medida que ha comprendido mejor el impacto del mismo sobre su hábitat. Igualmente, ha desarrollado técnicas para mejorar la relación con su medio. La canasta energética es cada vez más rica en alternativas y mejor comprendida en su impacto sobre el planeta. El manejo de desechos, el concepto de reciclaje, los sistemas constructivos y los sistemas de movilidad son ejemplos de desarrollo con un enfoque ambiental.

En la práctica, también se encuentran líderes de la sociedad que combaten a sus contradictores políticos usando los argumentos del medio ambiente. Viven la contradicción de usar los desarrollos hasta ahora logrados para combatir el mismo desarrollo. Se les puede aplicar la cruda verdad que se aplica a muchos ecologistas: el último árbol que admiten que se haya tumbado es el que ellos tumbaron para construir su entorno vital. Es lo que hacen los países ricos que son los mayores contaminantes de dióxido de carbono, pero que tratan de restringir a los países pobres que aún conservan riquezas de oxígeno, como la Amazonía.

Mi punto de vista

Alimentado con los análisis anteriores mi conclusión es simple: el dilema desarrollo o medio ambiente es un falso dilema. No existe contradicción. Son las dos caras de una misma moneda: el destino del ser humano en el universo. 

Creo que fenomenológicamente es imposible negar que el ser humano sea el centro y motor del universo conocido. Es la especie que es capaz de entenderlo, estudiarlo y transformarlo. Es el que ha podido conocer y comprender cuáles son las fuerzas que han dirigido la evolución hasta su aparición y el único con capacidad de dirigir e incluso modificar esas fuerzas.

Pero el ser humano a su vez evoluciona. Su evolución no es tanto física, como de su mayor dote: la mente. Y el proceso de evolución es un proceso de salir de la ignorancia al conocimiento; por eso ha multiplicado a lo largo de los siglos lo que llamamos ciencias y artes. Disfrutar ese desarrollo exige comprender las interrelaciones de todos los seres existentes en el universo y entender sus dinámicas, sus equilibrios, sus potencialidades y sus procesos evolutivos.

Apenas hace poco el ser humano ha entendido algunos de esos fenómenos y los ha captado como perjudiciales para el conjunto y, por tanto, para sí mismo. Ha percibido que la vida no es una lucha por la supervivencia, como se entendía, sino un proceso de búsqueda de la mejor calidad de vida, de la felicidad. Para ello no se necesita ni conviene destruir lo que lo rodea, sino construir un mundo con cabida para todos los seres. Hombres y mujeres tienen la inteligencia y la capacidad para buscar la forma de hacerlo. Tienen las herramientas que han desarrollado con las ciencias y las artes que han construido. Tienen la competencia para corregir sus errores y sus falsas interpretaciones. Tienen la capacidad de buscar soluciones cuando encuentren situaciones complejas. Pueden evaluar si logran objetivos múltiples o aceptan usar una escala de prioridades y dejar sin explotar un recurso para conservar otro prioritario.

En conclusión, creo en el ser humano, en la ciencia, y veo posible un manejo inteligente y sostenible del universo al servicio de hombres y mujeres. Acepto que hay situaciones complejas y errores por ignorancia o por egoísmos, pero creo en la posibilidad de estudiarlos y crear marcos jurídicos y sociales respaldados científicamente que protejan el destino del universo. 

Por el contrario, no creo en el uso político del tema ambiental, manejado con ligereza para esconder filosofías, ideas políticas y luchas por el poder.

Carlos Torres Hurtado

Octubre, 2020

1 Comentario

Dario Gamboa 23 octubre, 2020 - 11:45 am

Me encanto tu artículo Carlos. Pone un polo a tierra muy realista a las perspectivas que analizaste en tus tres articulos anteriores y colocas tu posición que nos trae esperanza en el ser humano que encontrará una solución a todos los desafíos que se irán presentando. Lo he retransmitido a muchos!!!

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