La inflación y los bloqueos

Por: Mauricio Cabrera
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Los bloqueos surgidos durante el paro en varias carreteras nacionales, especialmente en el suroccidente del país, han incidido en un desabastecimiento que ha ocasionado que se dispare la tasa de inflación debido a un choque de oferta.

Se aceleró la inflación. Después de casi un año con aumentos de precios por debajo de la meta del Banco de la Republica, en el pasado mes de mayo la tasa de inflación anual llegó a 3.30 %, como consecuencia del desabastecimiento producido por los bloqueos a varias carreteras nacionales. 

Varias reflexiones son pertinentes al respecto:

1) El impacto del desabastecimiento sobre la inflación, sobre todo de alimentos y combustibles, se comprueba al examinar los componentes del Índice de precios al consumidor (IPC). El aumento de los precios de los alimentos (9.52 %) es casi el triple del IPC total, mientras que el de los energéticos (4.58 %) crece 50 % más. En consecuencia, la variación de los índices que calcula el DANE, sin contar estos dos componentes, se mantiene en niveles cercanos al 2 % anual.

2) Otra comprobación de que la causa del aumento de los precios es la reducción de la oferta de alimentos se tiene cuando se observan las diferencias en la tasa de inflación entre varias ciudades. Las mayores tasas de inflación se registran en las ciudades del suroccidente, la zona más afectada por los bloqueos: Popayán (23 %), Florencia (21.4 %), Cali (19.6 %); además, en ellas los precios de los alimentos han tenido aumentos superiores a 20 %. Por el contrario, en la Costa Atlántica los bloqueos fueron mucho menores y, por ejemplo, en Cartagena, la variación del IPC anual siguió por debajo del 2 %, y el de alimentos fue una tercera parte del nacional. Registros similares se tienen en Montería, Sincelejo o Riohacha.

3) El aumento de la inflación se debe a un choque de oferta, es decir, a una disminución de la oferta de ciertos productos y servicios, muy diferente al aumento de precios que se produce por un exceso de demanda. Además, es un fenómeno transitorio, pues en la medida en que se van levantando los bloqueos y se normaliza el suministro de alimentos y materias primas, los precios han empezado a bajar, de manera que es posible que en unos dos meses se tenga una variación negativa del IPC de alimentos y una reducción del IPC total.

4) Las medidas de contracción monetaria –subida de tasa de interés o disminución del dinero en circulación– pueden ser útiles (aunque no siempre) para controlar una inflación de demanda, pero cuando el choque es de oferta no solo son inútiles, sino que además son perjudiciales, pues pueden conducir al peor de los mundos, un estancamiento con inflación. No hay duda de que la Junta Directiva del Banco de la República conoce bien esta diferencia y no va a responder a un aumento de la inflación por razones de oferta con un incremento de sus tasas de interés, sobre todo cuando el desempleo sigue por encima de 15 %.

5) Una consecuencia muy negativa de este aumento de la inflación causado por el desabastecimiento de alimentos es que afecta en mayor proporción a los más pobres y vulnerables: el incremento de los precios de la canasta de bienes y servicios de los más pobres (3,84 %) y el de los vulnerables (4,03 %) es superior al índice promedio, mientras que el de los más ricos ha sido inferior (2.27 %).

Bloqueos a carreteras que perjudican la economía nacional y que agudizan el hambre en los hogares más pobres no tienen legitimidad para reclamar los cambios necesarios y urgentes a la precaria situación de estos grupos sociales.

Mauricio Cabrera

Junio, 2021

3 Comentarios

Alberto+Betancourt 13 junio, 2021 - 9:03 am

Apreciado amigo Mauricio: Muy interesante y bien documentado artículo sobre el desastre económico causado por los bloqueos.

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Eduardo+Jiménez 13 junio, 2021 - 11:16 am

Gracias a Mauricio por su reflexión y muy de acuerdo con los perjuicios de los bloqueos. Estos, sin embargo, no son nada nuevo. LLevo 12 años viendo que cada vez que se va la luz, el agua o hay cualquier otra incomodidad en Aracataca, Sevilla o cualquier otro de los pueblos en la Zona Bananera, la solución es subir muebles y otros enseres a la vía férrea y bloquear el paso del tren.
El que las empresas del carbón tengan muy poco que ver con la falta de luz o de agua de los pueblos poco importa. El hecho es que las “autoridades” no hacen nada por eliminar el bloqueo, y hay que esperar a que quien tenga a su cargo la falta de luz o agua lo solucione. Total, en los pueblos ya saben cómo hacer cuando tienen un inconveniente.

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Vicente Alcala 16 junio, 2021 - 10:59 am

No tengo el gusto de conocerte, Mauricio. Además, la economía no es mi “debilidad”. Sin embargo, admiro en tus artículos, la constancia y tu pasión por ponerla al alcance y por verla aplicada a problemas concretos.

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