Inmigración alemana y desarrollo del estado soberano de Santander

Por: Marlio Gomez Forero
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Varios hitos históricos marcaron el proceso de la inmigración alemana al departamento de Santander. En este texto resalto los eventos más significativos, en un intento de hacer una cronografía y dar a conocer una región que fue muy importante en el país.

En 1660 arribaron a América, en medio de un numeroso grupo de inmigrantes de varias nacionalidades, dos ciudadanos alemanes: Antonio Alfinger (nacido en Ulm y fallecido en Chinácota) y Nicolás de Federmán (también oriundo de Ulm). Alfinger fundó Maracaibo, pero al no encontrar oro en el norte de Venezuela pasó al actual territorio colombiano. Llegó al lugar donde se encuentra hoy Bucaramanga y en una expedición al nororiente fue atacado por los indios chitareros. Federmán también estuvo en Venezuela y de allí partió en busca de El Dorado hacia la sabana de Bogotá.

Casi siglo y medio después, hacia 1800 se inició la producción agrícola, artesanal e industrial en el territorio de Santander. Se destacaron la producción de algodón y la elaboración de prendas de vestir.

Entre 1810 y 1830, mientras se iniciaba y culminaba el periodo independentista de la Nueva Granada, hubo gran desarrollo y opulencia en la provincia del Socorro, tanto de actividades económicas como artesanales. En esa región se había originado en 1781 el movimiento social de los comuneros, liderado por José Antonio Galán.

En 1843 se estableció en Venezuela, cerca de Caracas, la Colonia Tovar, una población de inmigrantes alemanes. Este asentamiento propició en Colombia el crecimiento e importancia de un poblado equivalente en la provincia de El Socorro. La salida al mar, por el golfo de Maracaibo, representaba ventaja y unía a Zapatoca con Colonia Tovar. 

A mediados del siglo XIX, con base en los trabajos de la Comisión Corográfica dirigida por Agustín Codazzi, se promovieron las migraciones a América debido al poco flujo de extranjeros, a los que se les facilitó la naturalización; sin embargo, los planes de colonización fueron exiguos. El gobierno decidió instalar un reducido número de grupos de inmigrantes en zonas tradicionalmente lejanas del centro del país.

En 1852 llegó a Santander el ciudadano alemán Geo von Lengerke quien, al recorrerlo, encontró una serie de valores y riquezas que lo motivaron a volver. Regresó en 1858 y se instaló en Zapatoca. Venía huyendo de las autoridades alemanas por la muerte de un individuo ocasionada en un duelo por razones sentimentales. Sin ser de alta alcurnia, su origen noble que lo señala el von. Era un hombre culto, religioso y amante de la música. El Cristo de los Milagros, que hoy se venera en la basílica de Girón, lo donó como penitencia y también en señal de gratitud por el rescate de un naufragio ocurrido años antes en aguas océanicas en Asia. 

En 1857 se creó el Estado Soberano de Santander y se estableció como capital la población de El Socorro. Tres años después, el 2 de enero se firmó un contrato de concesión, por el cual se le cedieron a von Lengerke 12.000 hectáreas de tierras baldías entre Zapatoca y Betulia. Posteriormente, se le entregaron, con diferentes condiciones monetarias, tierras baldías y cobro o explotación de peajes entre Zapatoca y Naranjito (Montebello) por San Vicente de Chucurí, Zapatoca y Barrancabermeja, Rionegro y Puerto Botijas (río Lebrija), Girón y La Ceiba, Aguada y El Tablazo, y entre Girón y Puerto de Marta. En 1872 entregó el puente colgante sobre el río Suárez en el sector de Los Rueda.

Entre 1870 y 1880, el estado soberano otorgó varias concesiones para exportar quina y ejecutar obras viales a dos sociedades que no competían en condiciones y precios: Lengerke y Cía. y Manuel Cortissoz. Se produjo un enfrentamiento entre ellas que perjudicó a ambas y, como consecuencia, El Socorro perdió liderazgo económico y político en el país.

En 1872 se creó en esta población la primera Escuela Normal de Varones, aprovechando que el año anterior había llegado de Alemania una misión de profesores de orientación normalista. Al año siguiente se fundó la Escuela Normal para Señoritas. En 1872 se fundaron bancos en Bucaramanga y Pamplona y en 1881 un banco en El Socorro.

Debido al auge de las actividades económicas en las provincias de El Socorro, Guanentá y Yariguíes se incrementó el comercio de exportación por Santander y la vía fluvial del Magdalena de café, cacao, cueros, añil, quina, tagua, tabaco, orquídeas, sombreros de nacuma, caña brava y otros, y el ingreso de productos importados. El crecimiento y desarrollo de la región generó envidias y recelos entre la comunidad de los oriundos y los herederos de extranjeros e inversionistas importantes, venidos de otras regiones del país. Entonces, nació la asociación “Culebra pico de oro” que atribuía a los extraños la causa de los males que se apreciaban en ese momento.

Hacia 1879, Bucaramanga se convirtió en líder de la región y desplazó a El Socorro. A partir de ese entonces aquella se convirtió en receptora de los siguientes inmigrantes alemanes que se establecieron e invirtieron en esta nueva provincia. La presencia de familias extranjeras, con hábitos y costumbres diferentes, afectaron y corrompieron la sociedad del lugar.

Entre el 7 y el 9 de septiembre de ese año se realizaron las elecciones de presidente y cabildantes de la Unión. Triunfó el grupo “Comercio”, conformado por los más poderosos económicamente y herederos de los migrantes. Por ello, fueron acusados de haber comprado los votos y entregado prebendas. Los opositores, el grupo Culebra pico de oro, los declaró enemigos y se inició un enfrentamiento que llevó al asesinato de Obdulio Esteves en la iglesia de San Laureano. Al día siguiente, en medio de la velación, fue apuñalado José María Valenzuela. Hubo un tiroteo y en la noche asalto a las casas y propiedades de los integrantes del denominado “Comercio”, a quienes ellos atribuían las causas de todos los males.

En la década 1880-1890, a raíz de lo ocurrido en Bucaramanga se inició el regreso a su país de origen del mayor grupo de inmigrantes. El enfrentamiento por el poder económico entre von Lengerke y Cortissoz por la explotación y exportación de la quina acabó con dicho mercado e inició la pobreza de la región y la pérdida de todas las ventajas que generaba para Santander.

Geo von Lengerke falleció en 1882 en Montebello, hacienda de su propiedad, donde había establecido su sede y el gobierno de sus propiedades y actividades económicas y sociales. Murió económicamente limitado, comparado con los lujos que había vivido, y dominado por el alcohol y la depresión que le causaron los hechos ocurridos recientemente, que parecían una venganza. Lo enterraron en Zapatoca. El cura católico no tuvo inconveniente en que su tumba fuese la siguiente tras la cerca limítrofe del cementerio católico, pues su condición de protestante no le permitía estar dentro del camposanto.

En los años finales del siglo XIX los alemanes todavía se vinculaban e invertían en la región. La familia Kopp, que fundó la cervecería que posteriormente sería Bavaria, empezó producción en El Socorro y la familia Handel lo hizo en Floridablanca. También se inició el montaje de la fábrica de vidrio Fenicia, la cual se trasladó luego a en Bogotá.

El crecimiento económico sobresaliente en esta región del interior del país, alejada de la capital, la ausencia de una tradición fuerte de las poblaciones indígenas, guanes y yariguíes, la fácil comunicación por el golfo de Maracaibo al océano Atlántico y de allí la importación de bienes de consumo prioritario y la exportación de bienes minerales que no ocupaban mano de obra de la región incidieron en que el proceso de integración de los grupos y familias de inmigrantes y residentes fuese violento y no permitiera que valores como la asociatividad, la integración y el sentido de pertenencia fueran el común denominador de las comunidades regionales. 

A inicios del siglo XX, el éxito y la opulencia que  había tenido el estado soberano de Santander se detuvo, la inmigración cesó y muchas actividades sociales, culturales y económicas se trasladaron a destinos diferentes.

Marlio  Gómez Forero

Enero, 2021

3 Comentarios

Luis Alberto Restrepo 9 enero, 2021 - 9:50 am

Gracias, Mario, interesante artículo. Entre otras cosas, se manifiesta también allí la tendencia de muchos alemanes a afirmar su independencia y supremacía. Un fenómeno como el de la Colonia Tovar se reproduce también en Chile y fue clave en golpe contra Allende y la represión posterior. Hitler no se inventó esa herencia, aunque la llevó al extremo. El dramático fenómeno Trump, descendiente de alemanes, y la supremacía blanca que promueve, siguen en la misma onda. Es una pena en un pueblo que tiene tantos valores.
Por otra parte, esa distribución de tierras entre los blancos más ricos y poderosos (supuestos “baldíos” y tierras expropiadas a la Iglesia, en especial a los jesuitas), fue promovida por los liberales radicales en la segunda mitad del siglo XIX, y ha sido en Colombia uno de los orígenes del poder terrateniente, de su violencia y corrupción.
Finalmente, como lo recordamos todos, el personaje de von Legerke fue protagonista de “Café, con aroma de mujer”.

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Luis Alberto 9 enero, 2021 - 9:53 am

Perdona, Mario no, Marlio. Veo que la inteligencia artificial es cabecidura.

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Julio Rios Romero 10 enero, 2021 - 11:14 am

Hola Marlio:
Aunque soy Bogotano admiro y respeto mucho los valores y el legado Santandereano. Muy Buen Articulo, en especial el final. Remataste el artículo con broche de oro !!! Un Abrazo SJ con mucho cariño y admiración

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