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¿Incertidumbre Económica?

Una de las palabras que más se escucha cuando se habla sobre la situación económica es Incertidumbre. Son muchas las cosas que están cambiando y los analistas tienen dificultad de pronosticar el comportamiento de las variables económicas; para algunos empresarios esta dificultad justifica el aplazamiento de sus decisiones de inversión.

Una de las palabras que más se escucha cuando se habla sobre la situación económica es Incertidumbre. Son muchas las cosas que están cambiando y los analistas tienen dificultad de pronosticar el comportamiento de las variables económicas; para algunos empresarios esta dificultad justifica el aplazamiento de sus decisiones de inversión.

La realidad es que 2023 va a ser, y está siendo, un año difícil en materia económica. La inflación más alta en lo que va corrido del siglo, tasas de interés por las nubes, dólar acercándose a la tabla del 5 -aunque en los últimos días haya retrocedido un poco- consumo de los hogares reduciéndose por el costo del crédito, construcción de vivienda estancada, importaciones que caen en fin, una desaceleración del crecimiento que ya se siente y que se pronostica que puede caer hasta un magro 1% anual.

Es claro el encadenamiento de factores que ha generado esta situación. Se inicia con un aumento generalizado de precios en todo el mundo por los coletazos de los problemas logísticos que dejó la pandemia en el comercio internacional y, sobre todo, por el impacto que ha tenido la invasión rusa a Ucrania sobre los precios del gas, el petróleo, el carbón y algunas materias primas. En Colombia, la inflación se agravó por la ola invernal que produjo una reducción en la oferta de alimentos.

Con tasas de inflación que superaron el 10% en muchos países, la reacción típica de los bancos centrales fue subir las tasas de interés paras frenar el consumo y la inversión, a sabiendas de que los precios no han subido por un exceso de demanda, sino por reducción de la oferta y por el aumento de los costos. En Europa y Estados Unidos han empezado a tener éxito y la inflación va cediendo, a costa de frenar el crecimiento económico.

En Colombia nos quedamos con el pecado y sin el género, porque se ha frenado el crecimiento, sin que la inflación haya doblado la cerviz. Además hemos sufrido el otro efecto de las altas tasas de interés internacionales, que ha sido la salida de capitales de los países en desarrollo, lo que ha producido la devaluación del peso y de la mayoría de las monedas.

En este contexto internacional poco favorable, la economía colombiana tiene varios aspectos positivos que mostrar; el más importante es el ajuste no traumático que se está haciendo frente a los enormes desequilibrios macroeconómicos y sociales heredados del gobierno anterior. En particular, la reducción de los déficits gemelos -el fiscal y el externo- y la implementación de políticas tributarias y fiscales que deben disminuir las enormes brechas de pobreza y desigualdad existentes.

En materia fiscal, en 2022 el déficit fue del 5.5% del PIB, sin contar el enorme hueco del subsidio a la gasolina (el FPEC). Para este año se va a reducir a 3.8% del PIB como consecuencia de la reforma tributaria, el control de gasto púbico y la valiente decisión política de aumentar el precio de la gasolina.

En el frente externo, el déficit de la cuenta corriente alcanzó un record histórico de USD 21.500 millones (6.2% del PIB), y se espera que este año baje a 4%, sobre todo por la reducción de las importaciones inducida por la tasa de cambio y el menor crecimiento.

El manejo económico del gobierno ha sido responsable y eso es motivo suficiente para reducir la incertidumbre.

Mauricio Cabrera Galvis

Mayo, 2023

Por Mauricio Cabrera Galvis

Jesuita, 1969-1975. Filósofo y economista, con experiencia en el sector público (DNP y Minhacienda) y privado (Presidente del Banco de Occidente y de la Fundación FES), además de decano universitario y director programático del Partido Liberal. Ha sido miembro de juntas directivas (Ecopetrol, Grupo de Energía de Bogotá, Banco de Bogotá, Carvajal, Fabricato y otras). Actualmente es Vicepresidente de la Junta Directiva de Ecopetrol y dirige su firma de Banca de Inversión. Es conferencista y columnista de varios periódicos y de la nueva Revista Cambio Colombia. Casado con Adriana Zamorano, son padres de Alejandro y Andrés y felices abuelos de Cristóbal y Matilde.

2 respuestas a «¿Incertidumbre Económica?»

El manejo económico responsable del Gobierno ¿continuará con el nuevo ministro de hacienda y otros? Esperemos que sí.
Gracias Mauricio por tus informaciones y análisis.

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