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Elecciones y poder local

Por Francisco Cajiao
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Los ciudadanos deben tener en cuenta que la educación de sus hijos dependerá de su voto.

Durante la alcaldía de Hernando Durán Dussán en Bogotá,hubo una visita oficial de Tierno Galván, recién elegido alcalde de Madrid. Después de los honores debidos a una personalidad de su calibre político e intelectual, pidió que le facilitaran una visita a la librería Buchholz, donde se podían encontrar tesoros que ni los dueños sabían que existían. En ese tiempo yo ocupaba la rectoría de la Universidad Distrital, así que al alcalde le pareció que podía ser una buena compañía para aquella excursión.

Por desgracia mi conocimiento del personaje se limitaba a las palabras que había pronunciado unas horas antes. En esas condiciones era mejor estar en silencio y limitarme a contestar las preguntas que me hacía sobre el recorrido entre la plaza de Bolívar y la calle 59 con carrera 13, donde estaba la librería. Fue directo a la sección de historia y soltó un comentario que se me grabó: “Toda la historia ha sido escrita desde la perspectiva de las naciones y esa suele ser una historia de guerras y fronteras; habría que volver a escribirla pensando en las ciudades, pues allí es donde se entiende la industria, la convivencia, la solidaridad y el progreso”.

En efecto, es crucial el papel de los gobiernos locales, donde los ciudadanos pueden acudir a concertar y participar en el diagnóstico y la búsqueda de solución a las múltiples necesidades de la vida cotidiana. Basta ver la impotencia del Gobierno Nacional para resolver cualquier problema, máxime si en los altos cargos hay gente inexperta o francamente inepta. Por el contrario, buenos gobiernos locales pueden entender mejor las necesidades de las comunidades y disponer de herramientas administrativas para resolver los problemas propios de cada lugar. Eso, desde luego, si se eligen buenos gobernantes, porque también es el nivel donde la corrupción se lleva una buena tajada de los recursos públicos y de las oportunidades de desarrollo de las comunidades.

En la educación, el papel de los alcaldes y gobernadores es fundamental. Ninguna ley estatutaria mejorará el acceso de los niños a una formación de primera calidad, si en las administraciones locales no hay claridad y buen manejo de los recursos. Es allí donde se organiza el servicio educativo, se asignan los maestros, se contrata la alimentación y se hace el mantenimiento de las plantas físicas. Si en las localidades no funcionan las cosas, los niños no tendrán la atención que la constitución establece, así el ministerio multiplique sus discursos.

Los ciudadanos deben tener en cuenta que la educación de sus hijos en los próximos años dependerá de su voto. Alcaldes y gobernadores tendrán que responder por la calidad y por el acceso en las zonas más pobres y apartadas. Si la gestión local no asegura la atención integral a la infancia, se reproducirá la pobreza en esas comunidades, mientras habrá progreso individual y colectivo donde se dé prioridad a esta población.

En el caso de Bogotá, está terminando uno de los mejores cuatrienios que haya tenido la ciudad en educación. Se han construido colegios dignos de las mejores ciudades del mundo, se han propiciado planes de largo plazo con la participación de miles de ciudadanos, se ha demostrado de manera práctica cómo ampliar el acceso a la educación superior con el apoyo de instituciones de alta calidad públicas y privadas, se han dado pasos importantes en la disponibilidad de herramientas tecnológicas, se han abierto puertas a la educación internacional y se han promovido masivamente las actividades artísticas. Seguramente otras ciudades y departamentos podrán mostrar también grandes logros, porque ahí es donde suceden las cosas.

Harán bien los ciudadanos en elegir a quienes aseguren la continuidad de estos esfuerzos, pues las nuevas generaciones necesitan contar con que las cosas buenas no terminen en el tacho de la basura, desplazadas por algún discurso rimbombante.

Francisco Cajiao

Publicado en El Tiempo, Bogotá

3 Comentarios
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3 Comentarios

Maria Isabel Velasco 29 octubre, 2023 - 4:58 am

Que buena reflexión, todo un desafío para que las ciudades y sus regiones recuperen el
Poder de pensarse y crearse su presente y futuro con planes de mediano y largo plazo.

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Dario Gamboa 29 octubre, 2023 - 7:24 am

Maria Isabel. Me alegra ver que nos sigues. Seguimos conectados…

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Vicente Álcala 29 octubre, 2023 - 11:46 am

Que bien. Lo importante son las buenas realizaciones. No importan las ideologías ni las “personalidades” de los gobernantes.

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