Categorías
Cultura

El Pulso en la Música 

El pulso es algo que se siente aunque no se escuche, como el latido del corazón en el cuerpo humano. Cuando visitamos al médico, lo primero que hace es medir el pulso, y va mirando el reloj para ver si cada segundo se siente una pulsación. El pulso normal en estado de vigilia es de 60 pulsaciones por minuto, o sea una pulsación por segundo..

El pulso es algo que se siente aunque no se escuche, como el latido del corazón en el cuerpo humano. Cuando visitamos al médico, lo primero que hace es medir el pulso, y va mirando el reloj para ver si cada segundo se siente una pulsación. El pulso normal en estado de vigilia es de 60 pulsaciones por minuto, o sea  una pulsación por segundo..

Muchas personas, al escuchar música van marcando el pulso con el pie o con la mano. La percepción del pulso es una habilidad especial en la ejecución musical y sirve para atacar la nota en el momento exacto, dentro del compás, y para darle la duración correcta. El pulso es cada uno de los golpes que se van marcando y también la sucesión de los mismos en la pieza musical. 

Cuando un cantante en su concierto quiere conquistar a su público, pide que le sigan con las palmas. Inmediatamente, todos palmotean con un ritmo exacto, marcando los pulsos. El subconsciente detecta los pulsos y así todos los espectadores los marcan con exactitud, aunque desconozcan el solfeo. 

Cuando el pulso contiene 2 golpes, tenemos un pulso binario. 

Cuando el pulso contiene 3 golpes, tenemos un pulso ternario: 

En ambos casos el primer golpe se acentúa. 

Con la mano o el pie se marca el golpe acentuado de cada pulso. 

El director de orquesta va marcando con su mano los pulsos, y todos los músicos van ejecutando su instrumento con una perfecta sincronización. Si usted escucha música marcando el pulso con el pie o con la mano, sentirá la música con la misma emoción del director de orquesta. 

Ejercicio: Escuche estas piezas con audífonos o en equipo de sonido, marcando los pulsos con el pie o con la mano. Estas partituras sonoras fueron realizadas por nosotros, son obras del dominio público: 

  1. Arioso – Cantata BWV156 – J.S. Bach 
  1. Pompa y Circunstancia – Elgar  
  1. Aida – Marcha Triunfal – Verdi 
  1. Aire para la cuerda de sol – Suite en D – J.S. Bach. El ritmo va en corcheas; marque el pulso abajo en la primera corchea, y arriba en la segunda. 
  1. Minueto de Don Giovanni – Mozart. Marque 3 pulsos en cada compás. 
  1. Bolero – Ravel. Marque 3 pulsos en cada compás. 
  1. Fuga en G a la giga – J:S. Bach. Marque 4 pulsos en cada compás. 

Al poder sentir el pulso de la música, va a disfrutar mejor al escucharla. 

Alberto Betancourt

Junio, 2024

Por Alberto Betancourt

Alberto Betancourt Angel fue jesuita de 1952 a 1962. Se estableció en Guatemala como profesor de física y matemáticas en el Liceo Javier en 1963 y allí realizó los cursos finales de órgano y armonía en el Conservatorio Nacional de Música. En 1964 se dedicó por completo a la música trabajando como organista independiente. En sus presentaciones ante el público comenzó a sentir ciertos fenómenos que lo llevaron a descubrir el papel del subconsciente en la ejecución musical. Tomó cursos de hipnosis, autohipnotismo, control mental e hipnoterapia. Su método de Piano a primera vista se basa en la programación de los fundamentos de la música en el subconsciente.

6 respuestas a «El Pulso en la Música »

Muchas gracias Alberto, genial. Algo tan elemental y no tiene uno ni idea (consciente). Dinos, por favor ¿qué es el ritmo?

Gracias Vicente por tu amable comentario. El ritmo es uno de los 4 elementos de la música: melodía, armonía, timbre y ritmo. El ritmo se basa en los pulsos. En la música popular el ritmo consiste en figuras rítmicas repetitivas que acompañan a la melodía.

Ejemplo: En el ritmo de vals escuchas tum cha cha donde el bajo toca el tum y la guitarra toca cha cha. Aquí tenemos un pulso ternario que se va marcando con el tum del bajo. Este es un ritmo de 3 tiempos y el pulso se marca en el primero.

Gracias Hernando por tu amable comentario. Tú me enseñaste a contar los tiempos para atacar cada nota en su momento exacto, y yo fui aprendiendo espontáneamente a sentir los pulsos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salir de la versión móvil