Categorías
Actualidad

El dilema del gobernador Verano

El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, ha planteado la discusión de si las becas deben ser para la gente que tenga mayores puntajes en las pruebas académicas o más bien para las personas que tengan mayores necesidades en términos de pobreza.

El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, ha planteado la discusión de si las becas deben ser para la gente que tenga mayores puntajes en las pruebas académicas o más bien para las personas que tengan mayores necesidades en términos de pobreza. 

En los programas de becas universitarias se ha pensado usualmente más en los méritos basados en los puntajes de las pruebas del ICFES, como las llaman, y menos en sopesar puntajes mínimos necesarios con la escasez probada de recursos económicos. Hago la salvedad de que hay bastantes estudiantes en condiciones de pobreza con muy altos puntajes.

En todas las capas sociales, desde los más pobres hasta los más pudientes, los individuos cuentan con capacidades innatas básicas que los hacen iguales para afrontar su desarrollo humano. La filósofa Martha Nussbaum afirma que los seres humanos vienen al mundo con el equipamiento suficiente para ser y hacerse.

Al comienzo del año escolar los educadores tenemos que pensar en la lucha que implica educarse, que en el fondo es una lucha con dedicación y constancia por el saber y los conocimientos que transforman : hay que luchar día a día durante el transcurso del año, hasta completar el ciclo anual antes de subir a un nivel más alto. 

Los atletas de la educación no congregan público ni realizan espectáculos mediáticos, pero mantienen viva la llama de la superación individual, del combate consigo mismos, que es la contienda más decisiva de los seres humanos para mantener su dignidad humana desarrollando sus capacidades innatas, su equipamiento básico. 

Pero no es suficiente que pobres y ricos cuenten con iguales capacidades básicas para su desarrollo. Las condiciones sociales y económicas en las que los seres nacen y crecen determinan, no de forma absoluta, pero sí en gran medida, los resultados del esfuerzo por superarse mediante la educación. 

Por esa razón pienso que es pertinente, en un contexto de pobreza y desmejoramiento económico como el de nuestro medio, que Estado y empresas ofrezcan más oportunidades de acceso a la educación con programas de más becas para los jóvenes con menores recursos. 

El gobernador Verano ha planteado la discusión de si las becas deben ser para la gente que tenga mayores puntajes en las pruebas académicas o más bien para las personas que tengan mayores necesidades en términos de pobreza. 

Hago la salvedad de que hay bastantes estudiantes en condiciones de pobreza con muy altos puntajes. Son hijos de motociclistas, de empleadas domésticas, de vendedores informales. 

Encontré muchos de estos casos cuando fui rector de una universidad. A pesar de que una gran mayoría pobre no puede alcanzar tan altos resultados académicos, las ganas de educarse y su potencial humano convierten a muchos en candidatos meritorios de las becas. La voluntad de transformarse a través del estudio patentiza capacidades intelectuales que muchos no han tenido la ocasión de demostrar. Falta darles la mano. 

Jesús Ferro Bayona

Publicado en El Heraldo, Barranquilla.

Por Jesús Ferro Bayona

Jesuíta de 1960 a 1977. Estudió Filosofía y Letras. Máster en Filosofía, Universidad de Lyon y de Teología, Instituto Sèvres de París. Estudios doctorales en la Escuela de Altos Estudios de París. Padre de Andrés, administrador de empresas, Juan Camilo, comunicador, y María Isabel, comunicadora, y abuelo de Dylan, de cinco años. Fue rector de la Universidad del Norte, Barranquilla, 1980-2018. Dedicado ahora a leer, escribir y dar un curso de Historia de las civilizaciones.

12 respuestas a «El dilema del gobernador Verano»

Así tengan altos puntajes, quienes tengan recursos económicos ¿por qué becas? (Si la educacion exige mayor esfuerzo, mejor).
Chucho, como hay tantos pobres, escoger entre ellos, a los que tengan mejores resultados, para la mayor eficiencia de
las becas.
(Es solo un punto de vista “enriquecible”)

Hola,Vicente. Respecto de tu comentario, gracias, prefiero responder con las palabras de William Mejía, que ha hecho un comentario en la siguiente respuesta que me parece muy acertado y el

Es un hecho, Jesús, que las personas de menores recursos no tienen la misma calidad educativa en preescolar, primaria y bachillerato que los hijos de personas adineradas. Esto crea un déficit de preparación para ingresar a la universidad, que se refleja en los puntajes de la prueba del Icfes. Estoy de acuerdo contigo que hay que darles la mano a personas que a pesar de ser pobres tienen deseos de educarse, salir adelante y un potencial que no ha sido suficientemente descubierto. Creo que ellos merecen muchas más becas que los que obtienen mejores Icfes, pues de pronto no se debe tanto a que se han esforzado más, sino a que han tenido mejor educación en mejores colegios y con más recursos para aprender.

Gracias por tan interesante planteamiento. No hay duda que una sociedad sana requiere un alto nivel de educación integral para sus ciudadanos. La falta de recursos para alcanzar una educación formal es una talanquera en el desarrollo del individuo, su familia y su entorno social; por tal razón es fundamental para el Estado proporcionar el espació máximo posible para que quienes no tengan recursos puedan acceder a una educación que les es negada por su condición económica. Espero que la disyuntiva planteada por el gobernador Verano le permita dar prioridad al fondo real necesario para reforzar la educación y no una cortina de humo para la manipulación de los recursos públicos.

Me parece que lo ideal seria un equilibrio entre puntaje ICFES y porblemas economicos. Pero como prefiero la practica a la teoria, yo insisteria en terminar con esa obsecion colombiana de ser “Doctores”. Esto quiere decir proponer muchas mas formaciones Tecnicas
que llevan a un empleo al final de los estudios. Mejor ser un buen mecanico, electricista o soldador que un ingeniero sin trabajo.

Esa obsesión, Eduardo, sigue viva en Colombia. Las profesiones no tienen empleabilidad porque hay mucha oferta de profesionales. Pero no son tantos los que estudian carreras técnicas o tecnológicas.

Cuando la gente tiene la voluntad y la decisión de aprender logra resultados formidables. El problema de la voluntad y decisión es que implica una gestión interna de carácter individual, que muchos no tienen así dispongan de recursos económicos. El proceso de selección y concesión u otorgamiento de las becas debe estar orientado por el desarrollo y el crecimiento de la voluntad de aprender, lo cual prácticamente se traduce en términos de excelencia y de diferenciación (lo cual algunos consideran no solo inaceptable sino detestable). Ahí está el problema… Mi experiencia personal me conduce a afirmar que la pobreza no es un obstáculo para la excelencia, pero que la riqueza tampoco es un seguro del logro educativo.

“Me parece que lo ideal sería un equilibrio entre puntaje ICFES y problemas económicos”, dice Eduardo Pardo. De acuerdo, pero con un enfoque diferente. Debe existir un puntaje mínimo que garantice que el candidato tenga los méritos académicos suficientes para lograr el éxito en su carrera, pero el valor de la beca debe ser proporcional a sus necesidades financieras. Las becas deben ser para quienes necesitan la financiación proporcional a sus necesidades. Para los alumnos de puntajes altos que tengan cómo costearse sus estudios puede darse algún otro tipo de incentivo que no se llame beca.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salir de la versión móvil