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Creo y soy feliz

by Vicente Alcala
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¿Por dónde comienzo?

Empezaré por el título… un día comencé a escribir “La responsabilidad de quien es feliz”. Pero ahora me pregunto: ¿soy feliz porque creo o creo porque soy feliz? ¿O las dos cosas a la vez?

Otro día, me dice mi hijo “es que como tú tienes fe”. Y esa afirmación me dejó inquieto. 

Creo porque experimento, porque comprendo, porque confirmo, porque actúo, porque amo.

Creo con los que creen y con los que no creen; creo para todos también.

Creo en mí mismo, creo en mi familia, creo en mis amigos (no tengo enemigos), creo en mi país, creo en la gente, creo en la vida, creo en el futuro presente e inmortal. 

Creo en Dios: en Jesucristo Salvador, en el Padre creador, en el Espíritu Santo unificador. 

Creer es confiar contra toda desconfianza; creer es estar seguro sobre toda inseguridad; creer es tener esperanza frente a todo pesimismo; creer es tener entusiasmo aun cuando se sienta desánimo; creer es hacer todo lo posible aunque no se tengan “ganas”… creer es creer!

Experimento el aire, el agua, la tierra, el sol; experimento la belleza, el amor, la bondad.

Comprendo la verdad, la abundancia, la riqueza, la inmensidad, la unidad, la plenitud.

Confirmo la existencia, la vida, la historia; confirmo la Creación de Dios, la Salvación de Jesucristo, la Presencia del Espíritu Santo. 

Actúo no tanto como quisiera, no tan bien como deseo, no tan eficaz como sería deseable.

Amo muy limitadamente, amo muy sinceramente, amo lo más que puedo. Me dejo amar. 

Creo con los que creen. Creo por los que creen antes que yo. Mi familia de origen, me transmitió, en cierto modo, la fe. Mi familia tuvo su fe, dentro de una tradición y una comunidad, como heredera de una cultura cristiana, católica. Y esta cultura, esa tradición tiene ya veinte siglos de historia con sus luces y sus sombras. Mi recepción no es pasiva, ciega; hoy día esa transmisión de fe, que constituye una “creencia”, la he aceptado y, a la vez, la he profundizado, la he asumido, la trato de interiorizar. Procuro vivirla en sintonía con la comunidad actual, la Iglesia católica, sin exclusiones ni endogamia., Y por esto mismo,  ¿para quién creo? Como todo lo que tengo y lo que soy, lo he recibido en principio, y es pata compartirlo, para entregarlo a los demás; por eso, creo para los demás sin barreras y sin límites, creo para todos, la fe que he recibido y acepto, es para compartirla y convivirla. 

Creer es razonable. En general, creencia es un conocimiento indirecto, recibido; no verificado por uno mismo, sino confiado en quien nos lo transmite, y esto no es ciego, es razonable; la historia de las ciencias se fundamenta en primer lugar en lo que otros han conocido primero y transmiten, como dijo un científico destacado “Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes”. Claro está que la creencia puede ser comprobada y comprendida; no es pasiva. Lo mismo ocurre con la tradición religiosa, con la creencia religiosa. Ya, en especial, creer religiosamente es aceptar, confiar en Dios.

Creo en Dios creador; la tradición judeo-cristiana me ha transmitido la fe en la creación del universo por parte de Dios. Creo en Dios que es trascendente al universo y, a la vez, inmanente, es decir, presente y actuante a través de todo lo creado. Eso significa también que la creación es evolutiva: creación y evolución no se contradicen, se complementan. La creación es objeto de la fe, la evolución es objeto de la ciencia; Fe y ciencia se iluminan mutuamente. ¿Se puede comprobar la fe en la creación? La creación es un misterio para nosotros: no la podemos conocer en sí misma, sólo podemos conocer lo creado.

Sin embargo es razonable: la materia y la energía no se pueden explicar a sí mismas; el universo no se puede explicar a sí mismo, así se pueda conocer su comienzo y su evolución.

 Y Dios ¿se puede explicar a sí mismo, se puede crear a sí mismo o existe desde siempre? No. Dios no se crea a sí mismo; Dios no necesita explicarse a sí mismo; Dios no existe desde siempre, porque Dios ES. “Siempre” es una categoría temporal y en Dios no hay tiempo; Dios no se crea a sí mismo, simplemente ES; Dios no está sujeto al principio de causa-efecto porque este principio, lo mismo que las leyes de la naturaleza, son descubiertos y enunciados por el entendimiento humano en y para la naturaleza. Si Dios está “por encima” y “por fuera” de la naturaleza creada, Dios no queda supeditado a los principios ni leyes de lo creado. 

Creer es responsable. Creer exige ser consecuente y coherente con la fe que se tiene. Si creo en Dios, como Padre, por ejemplo, debo sentir y actuar como igual, como “hermano” de los demás, debo ser solidario con los demás. Debo ser responsable con la creación de Dios.

Creer es amable. Creer pide ser agradecido con Dios que nos da, que nos regala gratuitamente;  y ser amoroso como Dios es amoroso. ¿Qué mayor felicidad?

Creer es seguro. Si creo en Dios, y creo en su poder, su bondad, su veracidad, ¿a qué debo temer? 

Toda esta confesión, ha sido apenas un “sumario”, un “abstract”… pero este espacio no permite desarrollarlo con mayor amplitud. Queda abierto al diálogo, al intercambio, a la complementación, con la participación de ustedes lectores. 

Vicente Alcalá

Octubre, 2020

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3 comments

Jolupuster@gmail.com 3 octubre, 2020 - 9:50 pm

Vicente: creo que lo más valioso es que lo quieras compartir y lo hagas. Saludos.

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Guillermo Sanz 27 octubre, 2020 - 6:38 am

Vicentico,
Muy bueno tu escrito aunque no lo comparto… Pienso que la fe nos alejà de la realidad. Dios no necesita que creamos en El. Somos Nosotros los que creemos en Dios. En un Dios hecho à Imagen y semejanza nuestra que no tiene nada que ver con el real. El Dios real està dentro de nosotros insuflandonos la vida en cada nuevo aliento. Es posible conocerlo. À mi me lo mostro un maestro de la India llamado Prem Rawat (Maharaji) hace ya 45 anos. Cada dia practico El Conocimiento que es el modo, la Tecnica para entrar dentro de mi.
No tiene nada que ver con Dogmas, ni jerarquias ni Santos, ni pecado ni sacramentos. Eso es religion. Dios no tiene nada que ver con la religion. La religion es un invento de la mente humana.
Està participacion es mi respuesta à tu invitacion.
Saludoa

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Laura 19 noviembre, 2020 - 3:22 am

Me encantaron ,son hiper confortables, de bastante buena calidad las iluminacion son preciosas en la oscuridad.

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