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Control mental sobre la salud

El subconsciente trabaja como una computadora que controla todos los procesos biológicos, todos los movimientos rutinarios y rítmicos, las reacciones instintivas y también opera como un programador de nuestra salud.

El subconsciente trabaja como una computadora controlando todos los procesos biológicos, todos los movimientos rutinarios y rítmicos, las reacciones instintivas y también opera como un programador de nuestra salud.

Podemos programar el subconsciente para curarnos de alguna enfermedad, para normalizar alguno de nuestros sistemas y órganos o para disfrutar de buena salud. Podemos dar órdenes directas al subconsciente o, simplemente, tener pensamientos positivos respecto a nuestra salud. Esos pensamientos se convierten en órdenes que este cumplirá al pie de la letra.

Las ondas cerebrales

Gracias al encefalograma puede comprobarse que en el cerebro se desarrolla una gran actividad eléctrica, pues emite cinco tipos ondas: gama, beta, alfa, theta y delta.

Nivel beta

En estado de vigilia, estado consciente, en una situación normal estando despiertos, nuestro cerebro emite ondas beta con frecuencias de 14 a 30 hertz.

Nivel gama

En caso de un ruido repentino, un susto, un sobresalto o pánico las ondas se aceleran y superan la frecuencia de 30 hertz, convirtiéndose en ondas gama. Estas tienen frecuencias entre 30 y 40 hertz. En ambos casos ‒ondas beta y gama‒ nos hallamos en estado consciente.

Nivel alfa

En el proceso natural del sueño, cuando estamos acostados dispuestos a dormir, las ondas cerebrales comienzan a bajar su frecuencia y entran en el nivel alfa. Las ondas alfa tienen una frecuencia entre 7.5 y 14 hertz. En este nivel convergen el consciente y el subconsciente. El nivel alfa es el estado ideal para programar conscientemente el subconsciente. 

Al nivel alfa se llega por el proceso natural del sueño, pero también por relax, hipnosis o autohipnosis, así como por drogas sicotrópicas.

Cuando en estado consciente conectamos el consciente con el subconsciente tenemos más imaginación y creatividad, una memoria poderosa, una mayor capacidad de concentración, una mejor disposición para el estudio y un mejor comportamiento físico.

Entramos entonces, conscientes, en un estado extraordinario de lucidez mental. Algunos músicos de rock y de jazz llegan a este estado gracias a ciertas drogas, pero es mejor para la salud y para el bolsillo tratar de entrar programando el subconsciente.

Nivel theta

Siguiendo el proceso natural del sueño, la frecuencia de las ondas sigue bajando y entramos a las ondas theta. Estas oscilan entre frecuencias de 3.5 a 7.5 hertz.

Llegamos así a un estado onírico, donde la mente vuela y crea imágenes que se convierten en sueños y fantasías, en medio de una total relajación física y mental. En muchas personas aparece un movimiento orbital rápido en los ojos durante este período de sueño.

Muchos de los grandes genios creadores han generado algunas de sus obras maestras en este estado de las ondas theta. Paul McCartney escuchó, en un sueño, la melodía de Yesterday y al despertar la tocó en su guitarra y la grabó, llevándola luego a una sesión en el estudio de grabación. John Lennon compuso la letra y así nació el mayor éxito de los Beatles. 

Muchas veces nos dormimos preocupados por buscar la solución a un problema y de repente encontramos en sueños una solución muy nítida.

Algunas personas tienen el hábito de dormir con un cuaderno al lado y al despertar de un sueño lo escriben. Hay quienes se dedican a interpretar los sueños como mensajes que vienen del subconsciente.

En estado de relax o hipnosis ligera estamos en nivel alfa. En hipnosis profunda pasamos al nivel theta.

Nivel delta

Por último, pasamos al sueño profundo, cuando el cerebro emite las ondas delta con frecuencias inferiores a 3.5 hertz. En este estado la conciencia está dormida profundamente y todo el cuerpo descansa.

Ejercicio de sanación

Con esta información sobre las frecuencias de las ondas cerebrales, podemos programar fácilmente el subconsciente para controlar nuestra salud. Pongamos un ejemplo: la eliminación de unas células malignas.

Cuando en la noche me acuesto a dormir estoy en estado consciente en nivel beta. Mis músculos se van aflojando, me voy relajando lentamente y la frecuencia cerebral va bajando hasta entrar en nivel alfa, llegando al estado ideal para la programación del subconsciente. Entonces pienso: las células malignas están desapareciendo, mi subconsciente está eliminando las células malignas, mi sistema inmunológico está eliminando las células malignas. Las células buenas se están regenerando… y sigo creando pensamientos positivos respecto al mismo tema. 

Al subconsciente siempre debe hablársele en positivo, pues no capta la palabra NO: Si digo No me dará gripa… el subconsciente capta me dará gripa y enseguida comenzaré a sentir los síntomas de esa enfermedad.

Esos pensamientos se convierten en órdenes al subconsciente y a medida que voy entrando en el sueño voy pasando al nivel theta donde se reafirman con más fuerza esas órdenes, pasando luego al sueño profundo en nivel delta. Así, mientras disfruto de un sueño profundo, mi subconsciente trabaja en la sanación de mi enfermedad.

La hipnoterapia funciona con base en estos principios. El hipnotizador induce rápidamente al sujeto en un estado de hipnosis ligera a nivel alfa, o de hipnosis profunda a nivel theta, y le hace las sugestiones hipnóticas para su pronta sanación.

Esta es la técnica que emplean los pastores evangélicos en sus sesiones de sanación, dando las sugestiones en nombre del Espíritu Santo. Así, cuando el sujeto se acerca a dar las gracias, el pastor le dice que esta es una muestra del poder del Espíritu Santo y que para lograr que su curación dure es necesaria su conversión a la Iglesia y el pago puntual de los diezmos.

Yo he sido muy feliz en la vida por haber logrado el control de la salud y quiero compartir con mis amigos este gran secreto. ¡Salud!

Alberto Betancourt

Febrero, 2022

Por Alberto Betancourt

Alberto Betancourt Angel fue jesuita de 1952 a 1962. Se estableció en Guatemala como profesor de física y matemáticas en el Liceo Javier en 1963 y allí realizó los cursos finales de órgano y armonía en el Conservatorio Nacional de Música. En 1964 se dedicó por completo a la música trabajando como organista independiente. En sus presentaciones ante el público comenzó a sentir ciertos fenómenos que lo llevaron a descubrir el papel del subconsciente en la ejecución musical. Tomó cursos de hipnosis, autohipnotismo, control mental e hipnoterapia. Su método de Piano a primera vista se basa en la programación de los fundamentos de la música en el subconsciente.

9 respuestas a «Control mental sobre la salud»

Alberto: muy clara, precisa y convincente la explicación sobre el papel del subconsciente y la forma de utilizarlo. y programarlo. No tenía idea del papel de las diferentes frecuencias de las ondas cerebrales que creo debe ser un conocimiento científico comprobado no hace mucho por los investigadores. Gracias por ilustrarnos sobre un tema de tanta importancia en la vida personal y en la conservación de la salud. Hernando

Alberto maravilloso y sencillo artículo para aprender a programar el subconsiente. Nos das unos tips muy buenos para mejorar la salud y pensar y programar el subconsiente para lo positivo..Muchas gracias por estas indicaciones

Muchas gracias Alberto por recordarme un aprendizaje de hace muchos años, con el Método de control mental Silva. Aunque tengo algunas prácticas y medito todas las mañanas, voy a programar mejor mi cerebro para seguir progresando. La Geniería cuántica que nos está enseñando Guillermo Sanz también está en esta línea.

Mil gracias, Alberto, por esta explicación tan clara y concisa. Doy fe de que esto, practicado con constancia, da resultado. Hace unos 40 años leí el libro “Método Silva de Contgrol Mental”, que trata de este tema. Muchas veces en la vida lo he puesto en práctica, con resultados extraordinarios en varios campos, incluido el de la salud. En el de la salud, sabemos que la glándula pituitaria es la glándula “del control maestro”, pues produce las hormonas que afectan el crecimiento y las funciones de las demás glándulas del cuerpo. Me ha ayudado mucho, entrando yo al estado de relajación del que hablas, imaginarme la gládula pituitaria (mía o de la persona enferma) ) y ordennarle que produzca la cantidad requerida de la hormona que necesita el órgano enfermo para que vuelva a funcionar adecuadamente, tal como lo hacía antes . Y me imagino que, efectivamente, en ese instante sale de la glándula pituitaria esa hormona, llega al órgano enfermo y empieza a restaurarlo poco a poco. Y todo eso sin que la otra persona sepa lo que estoy haciendo. Y los resultados han sido increíbles.: en ocasiones normalización del órgano,, otras mejoría notable y, en otras, paz profunda en la persona enferma. Esto lo cuento como testimonio de que este método realmente funciona. y lo puede practicar todo el mundo.

Me adhiero a los comentarios y agradecimientos a Alberto por este regalo de sanación. Muy bién cimentado y práctico. Espero empezar a crear un hábito de programar mi subconsciente. Me gustó también la manera como nos lo presentó en la Tertulia y el convencimiento que tiene de los buenos resultados. Muchas gracias Alberto.

Sin ningun conocimiento cientifico, sino por pura intuicion, me he dicho que es el cerebro el que manda y no el cuerpo. Si a esto le añado que soy optimista y que no hay problemas si no soluciones, llevo mas de 30 años sin haber pasado un solo dia en la cama. La farmacia casera se reduce a aspirina o dolipran y mercurio cromo para limpiar alguna cortadura. He ido a trabajar con 38 de fiebre y todo el dia me repito “me siento mejor”. Y termina siendo asi en unos pocos dias. Eso es lo que algunos llaman “Eduardo y sus cosas”
Por eso estoy de acuerdo con el articulo de Alberto.

Alberto y amigos, nada más sabio que las recomendaciones de Alberto que coinciden con las de Guillo Sanz y con algunos escritos de la física cuántica. La mente nos enferma y nos puede sanar. Todo depende de nuestra autosugestión.

Alberto mil gracias por tu artículo, muy interesante. Recuerdo una vez en una tertulia en tu casa en Bogotá que nos enseñaste muchas cosas sobre cómo programar el cerebro y desde entonces las pongo en práctica.
El cerebro es poderoso.
Abrazos

Ya algunos indígenas programaban los sueños de la noche antes de acostarse. Es algo muy parecido. Gracias Alberto. Estoy muy de acuerdo con los comentadores anteriores y experimento algunos de los beneficios y vivencias que cuentan. En el artículo “Actitud y significación” me quedó faltando mucho de lo sugerido aquí. No puedo dejar de comentar que si nuestra fe cristiana se “mete” en nuestro subconsciente, las cosas son mucho mejores…

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