El GPS se ha convertido en un instrumento indispensable para saber dónde estamos y para saber cuál es la mejor ruta para llegar al destino que hemos escogido. Hoy casi nadie se atreve a manejar un carro sin esa ayuda.
Colombia necesita un GPS que cumpla esas dos funciones, pero que además de construir la ruta nos ayude también a definir el destino a donde queremos llegar como sociedad, el país que queremos construir.
La idea que planteé en estas páginas de que en Colombia necesitamos un Partido Social Demócrata, abrió una amplia conversación, no porque fuera original o novedosa, sino porque recogió una necesidad de mucha gente que se siente sin representación ni voz en la política nacional. Es necesario, pero no suficiente. Si queremos que la socialdemocracia sea algo más que una etiqueta electoral, necesitamos construir las ideas, los diagnósticos y las propuestas que le den contenido. Por eso necesitamos un Grupo de Pensamiento Social Demócrata, al que podemos llamar GPS-D
El GPS-D no sería un partido, ni una corriente de ningún partido. Debe ser un centro de pensamiento independiente y pluripartidista, abierto a personas provenientes de distintas fuerzas políticas, de la academia, las empresas, los sindicatos y las organizaciones sociales, unidas por el interés en construir una propuesta socialdemócrata para Colombia.
El pensamiento social demócrata en el mundo
En muchos países existen centros de pensamiento de orientación social demócrata, y muchos otros que, sin identificarse expresamente con la social democracia, sí se definen como progresistas. En Europa hay por lo menos 76 organizaciones de este tipo que se han agrupado en la FEPS (Foundation for European Progressive Studies), cuya misión común es “desarrollar investigaciones innovadoras, asesoramiento político, capacitación y debates para inspirar e informar las políticas socialistas y socialdemócratas en toda Europa.” (https://feps-europe.eu)
FEPS también tiene una extensa red de socios, que incluyen universidades de renombre, académicos, legisladores y activistas, todos interesados en “promover la reflexión intelectual en beneficio del movimiento progresista y promover los principios fundacionales de la Unión Europa: libertad, igualdad, solidaridad, democracia, respeto de los derechos humanos, libertades fundamentales, dignidad humana y estado de derecho.”
En América Latina se ha intentado algo similar, pero hasta ahora con alcance mucho más limitado. Con el apoyo de la FEPS, y en particular de la alemana Friedrich-Ebert-Stiftung (FES), en 2004 cinco centros de pensamiento de Chile, Argentina, Uruguay y Brasil conformaron la Red Latinoamericana de centros progresistas, hoy más necesaria que nunca ante el avance de la ultraderecha en la región.
De estos centros latinoamericanos el más interesante para la situación actual de Colombia es la Fundación Chile 21, que nació en 1992 de la convergencia de personas e instituciones vinculadas a la Concertación, la coalición de centroizquierda que gobernaba Chile, para crear un espacio de reflexión programática, de encuentro y debate, sin afiliación ni exclusiones partidistas. (https://chile21.cl)
El GPS-D: Grupo de Pensamiento Social Demócrata
En Colombia, como en Chile, necesitamos un centro que no pertenezca a ningún partido, pero que pueda aportar ideas a todos los partidos que compartan una concepción democrática y social de la política. Colombia tiene partidos y movimientos que se autodefinen como progresistas, socialdemócratas, liberales, socialistas o de centroizquierda, pero no tiene una infraestructura intelectual socialdemócrata comparable a la que existe en Alemania, Reino Unido, Chile, Brasil o Uruguay.
La pregunta por resolver ante el avance mundial del autoritarismo y el populismo de derecha es ¿Cómo puede la izquierda democrática gobernar una economía de mercado y simultáneamente producir crecimiento sostenible, reducir desigualdad y ampliar derechos sociales?
Hoy esa respuesta es mucho más urgente. El debate público suele quedar atrapado entre la coyuntura electoral, la polarización y las respuestas de corto plazo, mientras los grandes desafíos del país exigen diagnósticos compartidos y propuestas que puedan sostenerse más allá de un gobierno. El GPS-D buscaría llenar ese vacío: crear una conversación programática de largo plazo y convertirla en opciones concretas para la acción pública.
El GPS-D debería partir de unos principios fundacionales muy claros: independencia política, pluralismo, rigor técnico, hechos y datos, y vocación de transformar las ideas en políticas públicas viables. Su objetivo también es claro: contribuir a construir una Colombia solidaria y democrática, más próspera, más justa, más libre y con mayores oportunidades para todos.
La primera tarea del GPS-D sería precisamente definir qué significa todo esto en la Colombia del siglo XXI. Responder a preguntas como, ¿Qué modelo de crecimiento necesitamos? ¿Cómo combinar una economía dinámica y competitiva con una distribución más equitativa de sus frutos? ¿Cómo construir un Estado social que garantice derechos sin desconocer la importancia de la iniciativa privada? ¿Cómo aumentar la productividad y el empleo formal? ¿Cómo reducir la pobreza y la desigualdad y ampliar la movilidad social? ¿Cómo enfrentar la transición energética y el cambio climático? ¿Cómo fortalecer la democracia y las instituciones? Las respuestas deben formar un programa coherente, no una suma de propuestas aisladas.
Pero el GPS-D no puede limitarse a investigar. Debe desarrollar estudios y publicaciones, seminarios y debates públicos, programas de formación para jóvenes y nuevos dirigentes, observatorios de políticas públicas, investigaciones comparativas con otros países y propuestas programáticas concretas, incluyendo su costo y sus fuentes de financiación. También debe evaluar lo que hacen los gobiernos. No solamente preguntar qué debemos hacer, sino también ¿qué ha funcionado, qué no ha funcionado y por qué?
Además de un partido social demócrata Colombia necesita también nuevas caras, nuevas ideas, programas, propuestas y políticas para definir qué país queremos ser. El GPS físico parte de un destino que alguien ya escogió, mientras que el GPS-D tendría una responsabilidad mayor: ayudar a definir la meta y luego encontrar la ruta para alcanzarla, porque las naciones, como las personas, avanzan mejor cuando saben dónde están, hacia dónde van y cuál es el mejor camino para llegar allí.
ADENDA: El nombre de GPS-D es una excelente sugerencia de Gabriel Sánchez, un amigo y compañero totalmente identificado con los objetivos de este Centro.
Mauricio Cabrera Galvis
Publicado en la revista CAMBIO, Colombia


3 Comentarios
Supremamente importante. Como se puede participar? Hay algún avance en la formación del GPS-D?
Mauricio, “Cosmópolis” de B.Lonergan (Insight, cp.7) es una buena orientación para el GPS-D El chat GPT ofrece una síntesis de Cosmópolis y luego la relaciona con el GPS-D, del que leyó en Cambio del 5 de octubre
Dario y Vicente, muchas gracias por los comentarios. Les cuento que por ahora estamos dando os primeros pasaos para constituir el GPS-D, darle forma jurídica y estructura. Esperamos hacer su lanzamiento a finales de Noviembre.
Vicente, no tengo el texto de Lonoergan. Te agradecería si me lo puedes compartir, o el resumen de GPT.