Home Autor
Autor

Claudia Estefan-Diaz

Download PDF

Nuestro compañero Gabriel Díaz, su esposa Stella y sus hijos, Claudia y Luis Aurelio, nos dieron a conocer los progresos de una empresa nacida hace muchos años de la iniciativa de algunos de nuestro grupo, que fue creciendo hasta llegar a de ser uno de los líderes y referentes nacionales en el sector. 

Luis Aurelio y Claudia, quienes dirigen la organización, nos deleitaron con una explicación clara y enriquecedora ‒con intervenciones de Gabriel y Stella‒, del proceso de transición de padres a hijos en Oikos y sus aprendizajes que pueden enriquecer cualquier programa de posgrado en Administración de Negocios. Recuerdos, logros y admiración por lo alcanzado en una empresa tan cercana al corazón de nuestro grupo fueron la síntesis de esta tertulia entre amigos. 

Exjesuitas en tertulia- Sesion # 106- Jueves 23 de Junio, 2022
0 comentario
1 Linkedin
unordered, chaos, computational thinking-3192273.jpg
Download PDF

Eso es lo que estamos oyendo y repetimos como bola de nieve: si todos lo dicen, pues yo también lo repito. El clima político de elecciones y la preocupación por la economía global y nacional del mundo poscovid nos enredan la cabeza y a veces no nos dejan pensar con claridad. 

No voy a hablar de política porque ese nunca ha sido, ni será, un tema que me llame la atención. Sin embargo, sí quiero hablar de la gente, de la sociedad, de las tendencias, de la moda, del mercadeo, de los influenciadores y del comportamiento humano, que es uno de mis temas favoritos y en el que me he dedicado a observar, analizar y entender en mis casi 30 años de trabajo en el área comercial de ventas y mercadeo, pero sobre todo en 30 años de trabajo con la gente. 

Personas de todos los sabores, formas y colores. Gente de todos los estilos que me ha enseñado a entender que no todos somos iguales, ni podemos, ni debemos ser iguales. El éxito y la felicidad están en valorar la diferencia y la autenticidad de cada una de las personas que nos rodean pero, eso sí, siempre rodeados de gente con ganas de vivir, de crecer y de avanzar.  

Hoy, en medio de esta turbulencia de ideas políticas, inconformidad, desequilibrios económicos y sociales, es frecuente decir “estoy aburrido” ‒de mi familia, de mi pareja, de mis amigos, de mi trabajo‒, “yo me quiero ir” ‒de mi casa, de mi empresa, de mi ciudad, de mi país‒.  Quiero cambiar…

Y sí, ¡qué rico cambiar! Cambiar y estrenar es el sueño permanente de todos. Sin embargo, olvidamos que cambiar no es necesariamente dejarlo todo y volver a empezar.

Recordemos que cambiar es el ciclo natural del ser humano. Todo ser vivo está en permanente cambio, renovación y movimiento. Estas tres palabras ‒cambio, renovación y movimiento‒ son para avanzar. Y para avanzar, hay que construir y no destruir.

Cambiar siempre trae nueva energía, nuevos proyectos, sueños e ilusiones, pero cambiar no necesariamente implica romper, dejar o tirar todo a la basura, poniendo en riesgo muchas veces lo construido con esfuerzo. 

Cambiar es una palabra mágica y maravillosa que siempre debemos tener en la cabeza para no aburrirnos de la vida, pues el cambio está dentro de cada uno de nosotros, no en el entorno. El entorno es apenas un accidente del cambio.

La sociedad es un ciclo permanente en movimiento: la gente cambia día a día. Las familias se modifican, las parejas se construyen, las empresas varían de líderes y de integrantes, los amigos rotan, el dinero circula, las sociedades se modifican a diario. Nada es estático. Los sueños solo necesitan perseverancia y disciplina.

Por eso, hoy los invito a cambiar, a seguir soñando y a hacerlo EN GRANDE.

Generemos conversaciones y ambientes donde soñemos con ser felices, soñemos con hacer que nuestros padres se sientan orgullosos de nosotros, que nuestra pareja se divierta a nuestro lado, que nuestros hijos sientan apoyo y ejemplo amoroso en nuestro actuar, que nuestros hermanos y familiares sientan nuestra sonrisa, así sea en la distancia, que nuestros amigos oigan nuestras carcajadas y no nuestros lamentos, que nuestro trabajo sea divertido, así la responsabilidad trate de agobiarnos, que nos levantemos cada mañana con la ilusión de construir y dar un paso adelante y que nos acostemos cada noche con la satisfacción de logros y metas alcanzadas.

El cambio no está afuera. El cambio esta acá, en nuestras manos, dentro de cada uno de nosotros, recordando siempre que en los pequeños detalles se encuentra la felicidad. La felicidad se construye día a día, es acumulativa, nunca llega en bloque y se gasta todos los días. 

A los que se marchan, porque sienten que todo está en caos y todo va muy mal, buen viento y buena mar, porque seguramente si deciden regresar su puesto estará ocupado por alguien nuevo, que está construyendo sueños e ilusiones. 

Acá estamos para quedarnos, para generar el cambio desde nuestra casa, desde nuestro puesto de trabajo, desde nuestro día a día ‒que a veces parece una rutina‒, pero en realidad es lo que los grandes pensadores llaman el éxito de la disciplina.

Claudia Estefan-Díaz

Mayo, 2022

12 Comentarios
0 Linkedin